*** Tirada 39 ***
Un histórico tratado / merece celebración,
todos los reinos unidos / creando una gran nación:
lémures y tiburones, / aye-ayes, reino halcón,
ratas, también cocodrilos... / ¡todos celebran la unión!
Al cabo de dos semanas / hay alguna discusión:
la convivencia es difícil... / pero no, imposible no.
Y Julien, que tiene entera / la isla bajo su control,
sueña con el Culoverso / en el espacio exterior.
Maurice tiene una noticia / que causará conmoción
a Julien: sus compatriotas / sienten preocupación.
"Las ratas y cocodrilos / limpian y dan protección."
"¿Los halcones y serpientes?" / "¡Todo es exageración!"
Hasta que el cassette se muere / por culpa de un tiburón
que, sin haberlo querido, / derramó el cóctel de Horst.
Algunos lémures piensan / que todo es una invasión;
Abner y Becca, en las sombras, / quieren su revolución
y proponen que haya un muro / que proteja alrededor
del reino, y sacar a todo / no lémur, por invasor.
Julien, triste por su radio, / acepta la construcción
de una enorme empalizada / al ritmo de una canción
que es especista a lo bestia / y que causa hasta rubor.
Clover se huele la trampa; / Maurice también, y los dos
a Abner y Becca investigan... / y sí, tenían razón:
"Cómo reinar desde casa" / edición de colección,
mientras que Julien se cree / cualquier absurdo rumor
y los traidores se quitan / a su vigilante Mort.
Y no sólo encuentran eso, / ven también un borrador
del plano de catapulta / para echar al invasor:
hay una imagen de Julien / en el cesto lanzador.
¡Justo a tiempo! Maurice llega / pero él y Julien, los dos,
acaban catapultados / y caen al exterior;
y a Clover, que está inconsciente, / la acusan de alta traición.
Julien pide que abra a Hector, / Hector le dice que no.
Ted es capitán de guardia, / pero es algo tontorrón
y Clover encuentra el modo / de escapar a su control.
Maurice y el rey, atrapados... / y viene el supervisor
de los que están allí fuera, / y resulta que él es... Mort,
que quiere a Julien de líder / de la gran revolución,
y Piñita le habla a Julien / y le da su inspiración,
y compartir les promete: / de ellos, nadie es el mejor.
Abner y Becca, de jueces, / van mandando al exterior
a todo aquel que no es lémur / o consideran traidor.
"Un ejército tenemos." / Solos en el interior
se han quedado y no lo saben. / "¡A la de una, a la de dos...!"
Julien da la orden y cae / todo el muro... ¡se acabó!
Con él caen Becca y Abner, / su sueño se terminó.
El rey Cocodrilo dice / a la promesa que no:
"los lémures estáis locos / y este sitio es un horror...
nos vamos con los babuinos," / y a Julien le dan plantón.
"¡La diplomacia es un asco!" / se queja él, y con razón.
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