*** Tirada 57 ***

Julien, Maurice, Ted y Pancho / muy sorprendidos están:

¡esos tiburones hablan! / Pancho los quiere atacar,

pero Julien los escucha... / ¿cómo los podrá ayudar?

"Lord Tiburón, nuestro líder, / ahora cautivo está

por los malvados delfines -" / "¿Delfines? ¿He oído mal?"

"Pues sí... los malos son ellos, / todo es propaganda y tal:

se hacen pasar por nosotros, / atacan con un disfraz,

nos acusan de asesinos... / pero el mar quieren vaciar

y vender todo a oligarcas. / Si nos ayudáis, habrá

un ejército muy cerca / que a cambio os ayudará."

Julien acepta, a los otros / esto les parece mal.

Mientras, por el túnel salen / Mort y todos los demás,

pero... ¿por qué está allí fuera / la nueva guardia real?

Los vendió el rey Cocodrilo: / "supervivencia, chaval.

Tras liberar a mi pueblo, / Koto mi yerno será."

Brodney ataca con sus pedos / y se logran dispersar.

Zora ve a Mort y se calla, / y Mort se logra ocultar

en un sorprendente armario / donde ve su yo real,

donde de él duda su abuela... / pero él no. ¡Piensa luchar!

Julien un golpe planea / y necesita uno más:

quiere regresar a la isla / y a Tentáculo sacar.

A Julien da la del pulpo, / pero luego empieza a hablar:

su padre es su punto débil, / siempre lo trató fatal

porque era malo en deportes / y lo suyo es recitar,

así que vino a la Tierra / a por su oportunidad.

La busca de Sage y Clover, / la verdad, va un poco mal;

todo lo que ellos se encuentran / se los quieren merendar:

murciélagos, cocodrilos... / hasta un pozo sin final,

y fosas... y, claro, Clover / del arma empieza a dudar;

hasta que la ve ella misma / en un resplandor brutal.

Mort, sin saber muy bien cómo, / en casa de Xixi está;

ella insiste en que se quede / y él empieza a desconfiar

y, cuando sale para irse, / allí los guardias están.

¡También ella lo ha vendido! / Pero Mort logra escapar.

Está en marcha el plan de Julien: / Pancho, en misión especial;

Tentáculo a los delfines / va a tener que engatusar

mientras los otros al preso / lo tendrán que liberar.

Los delfines son muy crueles, / lo son incluso al hablar:

con Tentáculo se meten / hasta que lo hacen llorar.

Ted no puede abrir la caja... / Ned también lo va a intentar

a dentelladas, no puede... / ¡todo está saliendo mal!

Y los delfines los pillan, / los persiguen... y al final

la misión es un fracaso, / pero Pancho... ¿dónde está?

En Lord Tiburón montado / los dos emergen del mar:

primero fue al submarino, / algo debía buscar:

la ojiva de un misil trajo / porque en peso es similar

al tiburón... ¡y a la caja! / ¡Toma un cambiazo genial!

¿Y lo que ellos prometieron? / Su ejército... ¿dónde está?

¡Muchos monos astronautas! / ¡Esto no estaba en el plan!

Sin decir nada, entre risas... / los tiburones se van.

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