*** Tirada 58 ***
Ésa es la Isla de los Monos, / Julien no sabe qué hacer:
el ejército que quiere / sabe que no puede ser.
"Querido pueblo de Marte, / espero que me ayudéis
a derrocar al rey Koto / y volver a ser el rey...
pero debo ser honesto: / muchos allí moriréis."
Stanislav está con ellos... / ¡ya tiene a quien convencer!
Mientras, Sage y Clover llegan / al gran salón de un hotel,
donde está habiendo una charla / de un conocido: él es Fred.
"¿De verdad ésta es el arma? / Disculpa... no puede ser."
Y Pam... dice haber cambiado. / Vaya... ¿quién lo iba a creer?
Julien escucha a los monos: / dicen que quieren volver
a su patria madre Rusia. / "Cumplimos nuestro deber,
se acabó la Guerra Fría / y nos quisieron perder:
demasiados astronautas / que no quieren mantener...
así que para vengarnos / intentaremos volver."
Mort por fin encuentra un sitio / donde se puede meter:
es la cápsula de Timo, / que no quiere responder.
Cuando, tras probar mil cosas, / él por fin logra acceder...
Timo le dice: "¡en qué lío / tú te acabas de meter!"
Tiene allí un robot muy grande / y lo del lío... no sé.
Mientras, Clover se convence / de lo que le dice Fred,
pero algo huele a podrido / para la nariz de Sage,
y cree que es una prueba / de su adorado senséi:
"es muy vago lo que dice / este tunante de Fred."
Y Pam, que lo ve tan verde, / a Clover separa de él.
Sage sabe que eso es un fraude / y la intenta convencer,
Clover se olvida del reino / y ya no quiere volver,
se traga muchas pamplinas... / ¡y qué feliz puede ser!
Pero de pronto descubre / la triste verdad de Fred:
es presa de su carisma / y por fin lo entiende Sage:
salvar a Fred de sí mismo / es el verdadero test,
y así lo harán esa noche... / pero al fin no puede ser:
cuando casi estaba fuera, / Clover lo manda al hotel.
Mientras los monos trabajan / para un zepelín hacer,
Julien quiere ganar tiempo... / y Pancho sabe qué hacer:
que haya un pequeño accidente / y más tiempo haga perder
para que Julien convenza / a quien deba convencer.
Pero Pancho se ha pasado: / explota y empieza a arder
el zepelín, y los monos / al agua se hacen caer.
Julien a Stanislav salva / y ahora está en deuda con él.
Se acerca una gran tormenta / que todo lo va a barrer,
los monos para arreglarlo / curran a todo meter,
y se meten justo a tiempo / en el zepelín, y ven
la isla en la que antes estaban / desaparecer bajo él.
Pero a tierra están atados, / Julien dice: "soltaré
la cuerda," lo logra y sube... / ¡todo al final sale bien!
Hacen una fiesta a bordo, / y Maurice no quiere ser
aguafiestas, pero sabe / que esto no acabará bien;
al rey dice: "¡es culpa nuestra!" / "¡Sí, y no lo deben saber!"
Todo lo ha escuchado un mono / que no se ha dejado ver.
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