*** Tirada 60 ***
Mort no para de intentarlo, / pero está sin conexión
con el rey Julien, que piensa / que todo esto se acabó:
una tormenta tras otra, / no consiguen ver el Sol.
Mientras, Sage y Clover oyen / a alguien cerca, alrededor:
es el Gurú, que se siente / orgulloso de los dos:
"os voy a dar un regalo, / miradme con atención,"
y los dos cuando lo miran / se duermen en un sopor.
Julien, Maurice y Ted llegan / a tierra firme, mejor
que en la tormenta... ¿no es cierto? / Pues en este caso... no,
porque es tierra de los fosas, / si Mary Ann los ve... ¡qué horror!
Ella entrena gladiadores / para luchar en honor
de Koto en su desposorio... / y Julien ve la ocasión:
"Ted, haz el disfraz de fosa... / ¡seremos un gladiador!"
Julien y Maurice van dentro / y Ted de presentador:
como Theodor Sugarbottom... / y su fosa es el mejor.
Lo hace bailar. "¡Es muy bueno! / Pero lo siento, señor,"
dice Mary Ann, "tengo cuatro... / el cupo se completó."
Mientras Timo reprograma / a su madre... ejem... robot,
con el brazo de Hans llega / loco de contento Mort:
buscará a Hans, que seguro / le ayudará... ¡cómo no!
Pero Hans tiene familia / y cambia la situación:
a su mujer no le gusta / que haya aparecido Mort.
Ante el Gurú se despiertan / llenos de estupefacción:
Clover es Sage, Sage es Clover, / están cambiados los dos.
Clover se muestra encantada / con un cuerpo fortachón...
pero Sage no está contento, / siente un montón de tensión.
"El arma definitiva: / tú eres la combinación
de físico y de estrategia / que alcanza la perfección...
pero a Sage debes cargarte... / total, es un perdedor."
Sage da al Gurú la del pulpo, / con él quiere hacer cazón...
y Clover lo para, dice / que siente paz interior,
se lo explica en su lenguaje, / Sage se lo piensa mejor
y le perdona la vida. / El Gurú dice: "los dos
sois el equipo perfecto... / y ésta es mi última lección."
Por la parte del rey Julien / no cambia la situación
hasta que Ted les comenta / que un accidente sufrió
un rival que en el teatro / él tuvo cuando era actor.
Le lanzan a uno una roca / y no sufre ni un chichón,
pero Julien disfrazado / le dice: "lo he visto yo,
te la ha tirado ese fosa," / y se pelean los dos,
y al poco rato los cuatro... / fuera de competición.
Mientras, Mort a Hans le cuenta / todo sobre su misión
y consiguen entenderse / con el robot traductor,
pero con los niños tristes / y notando el resquemor
que en su esposa está causando, / se lo piensa mejor Mort:
los deja vivir su vida... / o su muerte, qué sé yo.
Pero Mort nunca se rinde, / él ya tiene un plan mejor:
un ejército que sabe / que no le dirá que no.
Y de camino hacia Koto / va ese extraño gladiador...
y Julien ve allí a su tío... / "¿En serio? ¡Vaya por Dios!"
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