*** Tirada 69 ***
Blanco y negro... ¡preparaos / para el misterio y la acción!
Trescientos casos resueltos / cuentan en su marcador,
el Quinteto del rey Julien / ha sido siempre el mejor:
Julien, Maurice, Mort y Clover... / y el arma del rock and roll,
aquella guitarra-piano / que Julien siempre adoró.
Resolviendo otro misterio / el equipo a Mort perdió
escondido en una tarta / y a la guitarra, los dos
cayeron por un barranco. / ¡Adiós, amigos, adiós!
Este desastre al equipo / finalmente separó,
las emociones de aquello / se guardan en un cajón
durante años, pero un día / debe volver a la acción.
Tammy pide que investigue / una desaparición:
Butterfish no está, el rey Julien / primero dice que no,
luego se pone el sombrero / porque le da pena Todd.
Sale y limpia el objetivo / con el culete... ¡color!
Para encontrarlo pregunta / primero a su jefe Horst,
que dice que no lo ha visto... / pero está en el suelo... ¡no!
Parece que no respira, / despierta y grita: "¡qué horror!
¡Nos persiguen!" y se escapa. / "Si está vivo, pues mejor."
Julien se va a ver a Tammy... / y allí estaba el hombretón,
no se ha movido de casa / y está jugando con Todd,
y Tammy amable... "¡qué raro!" / piensa delante de un ron.
"Puede ser que nos vigilen," / le dice de pronto Rob
y le da un chip: "es la clave," / y muere en una explosión
seguida de un yunque, un piano / e incluso de un tiburón.
¡Pero después se lo encuentra / vivito! ¡Qué sinrazón!
Julien está rodeado, / todos dicen: "por favor,
no lo pongas más difícil," / y entonces explota Horst.
Hay que reunir al Quinteto, / ya no le queda otra opción:
Clover estaba con Amy / y la deja, quiere acción;
Maurice el bar a su hermana / hace tiempo le compró
y canta todas las noches, / y hasta el nombre se cambió,
no va a dejar el negocio... / ¿Solución? Una explosión.
Los tres se van a por Timo, / descubren que es un robot
y explota porque detecta / gran cantidad de emoción.
Clover cree que son todos / y harán la prueba con Rob:
una trampa y una jaula / y ahora una maratón
de emociones: no es la furia, / Julien tiene algo mejor:
una foto de un gatito / y Maurice, que es un llorón.
Funciona, pero... ¿se sabe / estos robots de quién son?
Karl confiesa que ante Koto / su punto débil él vio:
sólo le importa su pueblo / y los convirtió en robots.
Despiertan todos en jaulas, / esperan un fin de horror:
caer a la lava ardiente. / De pronto aparece Mort
con la guitarra de Julien, / que improvisa una canción
para hacer que Maurice llore / y destruya los robots.
Karl se va, jura venganza. / "Y ésta era la explicación,"
cuenta Julien a los otros, / "de haber sido un tardón hoy."
Por supuesto, no lo creen... / aunque cuidado con Mort:
refulgen sus ojos rojos / sin ninguna explicación.
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