*** Tirada 72 ***

"¡Ya casi es el mediodía! / Judy, la diosa del mar,

nos va a traer muchas cosas / teniendo puntualidad."

Tal como Julien predice, / una ola colmada va

de todo tipo de birrias / que han llegado de ultramar.

Mort encuentra un bidón grande / de un residuo nuclear

o de algo muy parecido / que se encuentra a rebosar

y brilla, verde brillante, / y apetece al paladar.

Ya que Maurice tanto insiste, / Timo lo va a inspeccionar:

son nutrientes para plantas, / no se lo deben tomar.

"¿Cómo? ¿Que las plantas comen? / ¿Con el tenedor qué harán?"

Y Timo así se lo explica: / "hace que produzcan más."

¡Qué idea! Mil cañerías / Julien empieza a instalar:

él quiere tener más mangos / que todo Madagascar,

ser el más grande de todos / cuando la vaya a palmar;

Clover, si se lo permiten, / por armas los cambiará.

Timo a Granja Sol Radiante / está intentando llamar:

ellos son los fabricantes / y de su seguridad

él ya tiene muchas dudas: / "echad poquito y ya está,"

pero mucho Mort y Julien / habían echado ya.

Y justo esa misma noche / caen mangos sin parar,

de día siguen cayendo... / Ha funcionado, ¿verdad?

Enseguida tienen mangos / para dar y regalar,

pero muy pronto los mangos / están en tal cantidad

que están inundando el reino / y no parecen parar

hasta que, sin saber cómo, / se empiezan a retirar

formando un mango gigante / con capacidad de hablar.

Timo dice que la ciencia / eso no puede aceptar,

Julien conoce a Piñita / y sabe bien la verdad,

Pancho tiene licuadoras / y las quiere utilizar:

"podrán gritar si ellos quieren, / nadie los escuchará."

Julien insiste en que vida / él acaba de crear

y que una superestrella / el supermango será.

El mango lo llama "padre", / tiene hambre... "¿Qué comerá?

Sería canibalismo / darle estos zumos, ¿verdad?"

Además, Timo comprueba / que aún debe crecer más.

A todo el mundo presenta / Julien a su super... man,

el mango habla muy calmado / y se pone a vomitar

derribándolos a todos / para atraparlos sin más

con sus tiernas hojas verdes, / que le acaban de brotar.

En cuanto los tiene a todos / ya se puede alimentar

porque es el conocimiento / su nutriente principal,

se nutre de los cerebros... / pero necesita más

y Julien el continente / le sugiere visitar:

el mango no se lo piensa / y se dirige hacia el mar.

Timo dice: "hay que pararlo / o el mundo se cargará,"

y en una balsa lo siguen / y se ponen a la par;

el mango se lleva a Julien, / Timo logra contactar

con el fabricante... ¡eureka! / Lanzan un misil, ¡ya está!

y Julien y los cerebros / de vuelta en casa ya están...

y a continuación el mango, / que revienta haciendo "¡PLAF!"

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