Por algún motivo los últimos días las ideas para fragmentos, o ideas concisas para nuevas historias, llegan con más fuerza o con mayor continuidad. Y me dio inspiración para otras ideas, y cuando estaba escribiendo el siguiente capítulo de Rikudou Sennin El Demonio de Konoha, y sí, por fin se viene actualización, la fuerza y la inspiración de esta idea llegó a más.
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Regresando a mi idea de Percy Jackson con cambios padres divinos tengo un par de ideas más cada vez la idea de Percy como hijo de Afrodita o como Apolo me gustan más, tal vez si lo hago hijo de Afrodita lo haga con alguna especie de encanto, mientras que si lo hago como hijo de Apolo tal vez lo dejase como un mal arquero pero con poderes médicos o proféticos, de momento lo que m{as me tienta es Percy hijo de Afrodita, tal vez hacerlo el hijo raro de Afrodita, tal vez más violento o usando encantos para ganar o algo semejante, y hacer a Annabeth hija de Hefesto o hacerla a ella hija de Poseidón, de momento me decanto por hacerla hija de Hefesto.
Pero la idea principal es cambiar el rol de Annabeth y Percy, haciendo a Percy un campista de más tiempo y a Annabeth la más joven, o seguir el orden natural pero cambiar la pelea entre los dioses, pero de momento ha avanzado más, que antes, dudo cambiar los padres divinos de todos, pero por el momento dudo cambiar los de todos, depende de que tanto cambie esta locura, mientras más pienso en las posibilidades más me confundo inventando más y más ideas, podría hacer muchas historias con esta misma temática, pero honestamente creo que si hiciera tantas los aburriría a ustedes y a mí, sí les interesan estas ideas por favor dejen sus sugerencias que creo que es la que más necesita definirse.
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Ahora referente a mi crossover entre Katekyo Hitman Reborn y Kenichi, tengo un par de ideas más para desarrollar esto, ya sea hacer a Kenichi un descendiente de Tsuna, es la idea que por el momento me parece mucho menos tentadora, o hacerlos primos o algo semejante, y que Tsuna tras ya ser el décimo se junte con Kenichi que ya lleva un tiempo en el Ryozampaku. Es infinitamente vago pero es un avance en comparación con la idea básica
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Por otro lado una parte de mi quiere hacer una de esas historias "leyendo" ya sea sobre Harry Potter o Percy Jackson, y ahí acaba la idea, como notaran son más vagas que cualquier otra y eso es decir bastante.
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A la mañana siguiente, Quirón me trasladó a la cabaña 10.
Y si por fuera parecía la casa de muñecas de tamaño real pues por dentro no era tan diferente, lo más cercano a la individualidad de cada uno de ellos era que cada uno tenía su propio baúl y todos tenían su pequeño apartado para poner fotos, sí bien Quirón, y todos en realidad, ya le habían dicho que no era el típico hijo de Afrodita, no se había sentido tanto como un bicho raro en toda su vida que cuando dio el primer paso ahí dentro. Todos ellos, chicos y chicas, eran guapísimos, Percy mismo aceptaba que no sería raro que alguien cambiara de acera por uno de ellos, todos usando ropa de diseñador más cara que su casa probablemente, y con un aire de ser los presumidos insoportables de cada escuela.
Internamente se preguntaba si su madre le odiaba, quería que resaltara como el hijo raro, o sí no se había confundido a la hora de reconocerlo, desde la noche anterior en el captura a la bandera no se había podido quitar aquella pinta, nunca había sido raro que le catalogaran como el chico problema de cualquier lugar, pero con esa pinta solo lo reforzaba, unos ceñidos y gastados vaqueros, una playera blanca sin mangas, una chaqueta de cuero negra, unas botas de combate y lo que más estaba fastidiando a Percy, unos lentes de sol que no importaba donde dejase, cuantos rompiese, que tanto los pisoteara, siempre tenía un par totalmente nuevo en segundos puestos en sus ojos. Aunque reconocería que le gustaba el peinado, eso lo podía reconocer.
Casi que prefería cuando estaba en la cabaña 11 en lugar de cuando lo habían separado del grupo más normal entre todos los de ahí, que era decir bastante, para que lo pusieran en la casa para Barbie con los chicos que le habían coqueteado nada más llegar, Silena Beauregard, su nueva hermana, había insistido en acompañarle a recoger sus cosas, casi radiante de alegría, su cuerno de minotauro, ni siquiera lo dejaron llevarse sus cosas de aseo o su juego de ropa limpia, "Tenemos mejor en la cabaña, ya podrás traer tus cosas el próximo verano" fue lo que le dijo.
En cuanto entró en la cabaña las miradas de sus hermanos se posaron sobre él, no solo por la muy obvia incomodidad de algunos, misma que compartía, otros por la pinta que traía, sí de casualidad había habido algún otro hijo de Afrodita que no pareciera un niño pijo, o uno extremadamente rico, o posible modelo, entonces quería conocerlo, casi sentía que en cualquier momento levantarían las manos y le entregarían sus carteras.
— ¿Podrían dejar de mirarme así? —Gruñó dejando su cuerno de minotauro en la litera que le correspondía.
— Es que si te vieras como alguien respetable en lugar de un pandillero recién salido de la correccional, tal vez… —Comenzó una chica, Drew giró la cabeza tan rápido que de seguro le dolería después, dándole una mirada de todo menos agradable.
— Drew no seas grosera —Le riñó Silena girándose a verme, con una sonrisa amable intentando desviar su atención.
— Bueno, si tú no tuvieras pinta de zorra usada tal vez no tendrías que tirarte a todos para que pasen más de dos minutos contigo —Respondió levantándole el dedo medio, algunos de sus hermanos, esperaba que pronto le dijeran que se habían equivocado y no tuviera que aceptar que todos esos eran sus hermanos, soltaron un jadeo sorprendido antes de mirar a la tal Drew que tenía pinta de haberse chupado un limón.
— Bien Percy, creo que es momento de hacerle una visita a Annabeth en las fraguas —Ordenó antes de agarrarle del hombro para comenzar a tirar fuera de la cabaña, moviendo los labios furiosamente al resto de sus hermanos antes de agarrar el cuerno de minotauro y obligarle a salir de allí— Eres un insensato —Bufó en cuanto salieron de la caballa para comenzar a caminar a las fraguas.
— Me lo dicen a menudo —Respuesta simple y seca— Pero es su culpa por mirarme como si fuera un bicho raro ¿Se puede saber qué demonios les pasa? —Soltó fastidiado, siempre había sido llamativo, escuela a donde fuera era raro que alguien lo olvidara, pero todos esos chicos parecían similares, como si tuvieran una extraña fuerza que dirigía las miradas de todos los demás a ellos, por lo que no entendía por qué incluso ellos parecían tan centrados en él, lo ponía incómodo.
— Casi todos los hijos de Afrodita somos hijos de actores, modelos, diseñadores, personas de ese tipo —Aclaró ella, su sonrisa parecía nerviosa, como sí no supiera cómo se tomaría esa respuesta— Pero también le gustan los rudos, que tenga un viejo amorío con Ares es un gran ejemplo —Rodó los ojos, le había adelantado y era imposible que viera sus ojos pero sabía que lo había hecho— Pero tú eres el primero de nosotros que tiene esa pinta de chico malo, por eso eres tan llamativo —Aclaró girándose a verlo con una sonrisa de disculpa, como si temiera haberle dicho algo que hiriera sus sentimientos.
— Pues a mí todos ustedes me parecieron un montón de pijos superficiales —Soltó de golpe, valiéndole un comino mientras esperaban a recibir el permiso de entrar a la fragua, no quería saber qué ocurriría sí entraban sin que les dieran permiso— De momento eres la única que me parece que no se la pasa mirándose al espejo todo el día y que no le hace la vida imposible a las chicas nuevas cuando entran a su colegio —Aclaró dedicándole esa sonrisa torcida que se había vuelto costumbre.
— Gracias —Fue lo único que dijo antes de que alguien abriera la puerta y saliera Annabeth, si las miradas mataran sin lugar a dudas la de esa chica lo habría matado— Annabeth, nuestro nuevo miembro busca un arma —Le abrazó por el hombro acercándolo a él dedicándole una sonrisa encantadora a la chica rubia que tenía unos ojos cual madera ardiente.
— ¿Un hijo de Afrodita busca un arma? ¿Segura que no quisiste decir espejo? —Bien, el comentario le descolocó, hacía solo dos días parecía que podían llevarse bien y ahora le dedicaba una mirada como si quisiera tomar un martillo y golpearle en la cara.
Un fragmento de la idea de Percy como hijo de Afrodita y Annabeth como hija de Hefesto, si les interesa díganme.
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