Percy Jackson le pertenece a
Rick Riordan.
Hola, espero que les guste el capitulo, lamento mucho la demora, han sido unas semanas muy estresantes, pero ya estoy de vuelta y espero no dejar la historia tanto tiempo otra vez.
Muchos deben estar penando que la abandone, pero les prometen que yo no voy a abandonar esta historia, así me tarde mucho, voy a llegar hasta el final.
Por favor voten y comenten que les pareció.
Pasado: normal.
futuro: negrita.
voy yo_ dijo Hefesto, tomando el libro_ nos asesora un caniche_ leyó levantando la vista para darle una mirada de confusión a Percy.
es una forma de hablar_ preguntó Piper.
no, realmente nos asesora un caniche_ dijo Percy.
creo que mejor empezamos_ dijo Jason.
Esa noche nos sentimos bastante desgraciados.
y empezamos con todo_ dijo Poseidón.
Acampamos en el bosque, a unos cien metros de la carretera principal, en un claro que los chicos de la zona al parecer utilizaban para sus fiestas. El suelo estaba lleno de latas aplastadas, envoltorios de comida rapida y otros desechos. Habíamos sacado algo de comida y unas mantas de casa de la tía Eme, pero no nos atrevimos a encender una hoguera para secar nuestra ropa. Las Furias y la Medusa nos habían necesitado emociones por un día. No queríamos atraer nada más.
buena decisión_ asintió Atenea_ es mejor no alertar a nadie que podría estar ahí.
será una noche difícil, pero luego podrá idear un nuevo plan_ dijo Afrodita_ y veremos si lograron acercarse un poco a los Ángeles_ agregó, la misión recién empezaba y casi habían muerto varias veces.
Decidimos dormir por turnos. Yo me ofrecí voluntario para hacer la primera guardia.
cuando no_ dijo Annabeth.
me gusta verte dormir_ bromeó Percy, Annabeth negó con la cabeza mientras sus versiones pasadas los miraban mal.
Annabeth se acurrucó entre las mantas y empezó a roncar en cuanto su cabeza tocó el suelo.
yo no ronco_ dijeron ambas Annabeth.
cuando estas muy cansada lo haces_ dijo Percy.
mentira_ dijo la pequeña Annabeth.
Grover revoloteó con sus zapatos voladores hasta la rama más baja de un árbol, se recostó contra el tronco y observó el cielo nocturno. — Duerme -le dije-. Te despertaré si surge algún problema. Asintió, pero siguió con los ojos abiertos. — Me pone triste, Percy. — ¿El qué? ¿Haberte apuntado a esta estúpida misión? —
es una misión para encontrar mi rayo_ dijo Zeus indignado.
así es hijo_ dijo Poseidón_ debiste haber dicho esta estúpida misión para encontrar el aun mas estúpido cacharro_ explicó, haciendo que los semidioses tuvieran que morderse para no reír mientras Zeus echaba chispas por los ojos.
No. Esto es lo que me entristece. -Señaló toda la basura del suelo-. Y el cielo. Ni siquiera se pueden ver las estrellas. Han contaminado el cielo. Es una época terrible para ser sátiro. —
la verdad es que si_ asintió Deméter_ los humanos están acabando con la naturaleza.
es bastante triste_ asintió Zoe, a ella le encantaba observar las estrellas.
Ya. Debería haber supuesto que eres ecologista. Me lanzó una mirada iracunda.
gran error_ dijo Connor.
lo siento_ dijo Percy.
esta bien_ aseguró Grover.
— Sólo un humano no lo sería.
es cierto_ asintieron varios.
algunos si lo somos_ dijo Katie, los semidioses asintieron.
Tu especie está obstruyendo tan rápidamente el mundo…
mas rápido de lo que puedo trabajar_ dijo Poseidón_ cuando limpio un lago, ellos contaminan cinco.
Bueno, no importa. Es inútil darle lecciones a un humano.
no lo decía por ustedes_ dijo Grover cuando todos los semidioses lo miraron.
y así es como insultas a todos tus amigos en una oración_ dijo Travis agitando la cabeza con diversión.
Al ritmo que van las cosas, jamás encontraré a Pan. — ¿Pan? ¿En barra? —
me gusta mas de molde_ dijo Leo, haciendo que todos estallaran en carcajadas, antes de detenerlas ante la mirada furiosa de Grover.
tienes suerte de ser nuevo_ dijo Grover.
¡Pan! -exclamó airado-. P-a-n. ¡El gran dios Pan!
oh_ dijo Leo_ lo siento.
esta bien, no sabias_ dijo Grover.
¿Para qué crees que quiero la licencia de buscador? Una brisa extraña atravesó el claro, anulando temporalmente el olor de basura y porquería. Trajo el aroma de bayas, flores silvestres y agua de lluvia limpia, cosas que en algún momento hubo en aquellos bosques. De repente, sentí nostalgia de algo que nunca había conocido.
en serio_ preguntó Grover.
claro_ dijo Percy_ la manera en la que hablabas y ese olor, me hicieron apreciar un poco lo que podríamos tener.
— Háblame de la búsqueda -le pedí. Grover me miró con cautela, como temiendo que pudiera estar gastándole una broma. —
Percy nunca haría eso, Grover_ dijo Annabeth.
lo sé_ dijo Grover sonriéndole a su mejor amigo.
El dios de los lugares vírgenes desapareció hace dos mil años -me contó-. Un marinero junto a la costa de Éfeso oyó una voz misteriosa que gritaba desde la orilla: «¡Diles que el gran dios Pan ha muerto!»
creí que los dioses no podían morir_ dijo Percy.
pero si dejaran de creer en ellos, podrían desaparecer_ explicó Luke.
entonces Pan esta muerto_ preguntó Leo.
no_ dijo Hermes_ solo esta desaparecido_ Grover hizo una pequeña mueca que paso desapercibida para todos los del pasado.
Cuando los humanos oyeron la noticia, la creyeron. Desde entonces no han parado de saquear el reino de Pan.
y sigue haciéndolo_ dijo Grover_ creen que la naturaleza no siente_ bufó.
Pero, para los sátiros, Pan era nuestro señor y amo. Nos protegía a nosotros y a los lugares vírgenes de la tierra. Nos negamos a creer que haya muerto. En todas las generaciones, los sátiros más valientes consagran su vida a buscar a Pan.
pero si esta vivo como es que permite que los sátiros arriesguen su vida buscándolo y que los humanos destruyan loa naturaleza_ preguntó Silena.
es un dios_ dijo Nico, encogiéndose de hombros, Grover frunció ligeramente el ceño.
esta dormido, debemos ir a a despertarlo_ explicó Grover.
Lo buscan por todo el mundo y exploran la naturaleza virgen, confiando en encontrar su escondite y despertarlo de su sueño. — Y tú quieres ser un buscador de ésos. — Es el sueño de mi vida. Mi padre era buscador. Y mi tío Ferdinand, la estatua que has visto ahí atrás… —
él estaba buscando a Pan cuando se encontró con medusa_ preguntó Lacy.
así es_ confirmó Grover.
Ah, sí. Lo siento. Grover sacudió la cabeza. — El tío Ferdinand conocía los riesgos, como mi padre. Pero yo lo conseguiré. Seré el primer buscador que regrese vivo.
Grover sonrió tímidamente cuando todos sus amigos le dieron miradas orgullosas cuidando que nadie lo notara.
— Espera, espera… ¿El primero? Grover sacó la flauta del bolsillo. — Ningún buscador ha regresado jamás. En cuanto son enviados, desaparecen. Nunca vuelven a verlos vivos. —
y tu quieres hacer eso_ preguntó Reyna.
por supuesto, es el deber de todos los sátiros buscarlo_ dijo Grover.
¿Ni uno en dos mil años? — No. — ¿Y tu padre? ¿Sabes qué le ocurrió? — Lo ignoro.
lo siento_ dijeron varios, Grover negó con la cabeza.
el sabia que podía no volver y yo que tal vez no volvería a verlo con vida_ dijo Grover.
— Pero aun así quieres ir -dije asombrado-. Me refiero a que… ¿en serio crees que serás el que encuentre a Pan?— Tengo que creerlo, Percy. Todos los buscadores lo creen. Es lo único que mantiene la esperanza cuando observamos lo que han hecho los humanos con el mundo. Tengo que creer que Pan aún puede despertar.
pues entonces te deseo suerte_ dijo Dakota.
gracias_ dijo Grover sinceramente.
ojala que lo encuentres_ dijo Gwen, sonriéndole.
Miré el resplandor naranja del cielo polucionado y me asombré de que Grover persiguiese un sueño que a simple vista parecía un imposible. — ¿Cómo vamos a entrar en el inframundo? -le pregunté-. Quiero decir, ¿qué oportunidades tenemos contra un dios? —
ninguna_ dijo Hades_ y contra mi, menos.
por supuesto que no_ dijo Percy, mientras Nico esperaba ansioso que saliera la vez que Percy derrotó a su padre.
No lo sé. Pero en casa de Medusa, mientras tú rebuscabas en el despacho, Annabeth me dijo… — Oh, se me había olvidado, claro. Annabeth ya debe de tener un plan.
no estabas siendo muy agradable_ se defendió Percy cuando Annabeth le dio un pequeño empujón.
— No seas tan duro con ella, Percy. Ha tenido una vida difícil, pero es una buena persona. Después de todo, me ha perdonado… -Le falló la voz.
Grover..._ empezó Annabeth_ no fue tu culpa, siempre lo he entendido_ aseguró, pero Grover no parecía querer escuchar.
— ¿Qué quieres decir? Te ha perdonado ¿qué? De repente, Grover pareció muy interesado en tocar la flauta.— Un momento -insistí-. Tu primer trabajo de guardián fue hace cinco años. Y Annabeth lleva en el campo también cinco años. ¿No sería ella… tu primer encargo que fue mal…?
parte de ello_ dijo Grover.
que pasó_ preguntó Reyna, pero nadie contestó.
creo que es mejor seguir_ dijo Jason, que ya sabia todo, después de hablar con su hermana, por su parte, Frederick mantuvo su vista en el libro, aunque sus ojos por momentos se desviaban en dirección a su hija.
— No puedo hablar de eso -repuso él, y el temblor de su labio inferior me indicó que se echaría a llorar si lo presionaba-. Pero como iba diciendo, en casa de Medusa, Annabeth y yo coincidimos en que está pasando algo raro en esta misión.
ustedes creen_ preguntó Tristan_ todos esto es muy raro.
incluso para ser una misión de semidioses, había algo muy extraño_ dijo Annabeth.
Hay algo que no es lo que aparenta. — Vale, lumbrera. Me culpan por robar un rayo que se llevó Hades, ¿recuerdas? —
exacto_ dijo Percy.
había algo mas_ dijo Grover.
No me refiero a eso. Las Fur… las Benévolas parecían contenerse. Igual que la señora Dodds en la academia Yancy… ¿Por qué esperó tanto para matarte? Y después, en el autobús, no estaban tan agresivas como suelen ponerse.
es que pueden ser mas agresivas_ preguntó Mitchell.
por supuesto que si_ dijo Hades_ lo que hicieron en el autobús fue nada comparado con lo que pueden hacer.
— A mí me parecieron agresivas de sobra. Grover meneó la cabeza. — Nos gritaban: «¿Dónde está? ¿Dónde?» — Os preguntaban por mí-le dije.
alerta de ego_ dijeron Thalia y Nico.
era una suposición obvia_ dijo Percy.
si tu lo dices_ dijo Jason.
genial, otro para el club de molestar a Percy_ bufó Percy.
— Puede… pero tanto Annabeth como yo tuvimos la sensación de que no preguntaban por una persona. Cuando preguntaron dónde está, parecían referirse a un objeto. — Eso es absurdo. —
lo es_ dijo Hazel_ a no ser que piense que tienes el rayo y quiera conseguirlo.
no quiero el rayo_ dijo Hades, pero no estaba retando mucha atención, estaba pensando e que podría estar buscando.
Ya lo sé. Pero si hemos pasado por alto algo importante, y sólo tenemos nueve días para encontrar el rayo maestro… -
seria mejor que descubran ue es lo que querían las furias cuanto antes_ dijo Atenea_ pero la única manera será llegando hasta Hades.
Me miró como si esperara respuestas, pero yo no las tenía. Pensé en las palabras de Medusa: estaba siendo utilizado por los dioses. Lo que tenía ante mí era peor que la petrificación. —
no dejes que te afecten sus palabras_ dijo Hestia_ lo último que necesitas es empezar a creer eso.
lo sé_ dijo Percy, sabia que Medusa había tenido razón, pero no iba a decirle eso a la diosa.
No he sido sincero contigo -admití-. No me importa nada el rayo maestro. Accedí a ir al inframundo para rescatar a mi madre. Grover hizo sonar una nota suave en la flauta. — Ya lo sé, Percy,
lo sabias y aun así fuiste_ preguntó Percy.
por supuesto_ dijo Grover_ sin importar el motivo, esa era tu misión y tendrias que salvar el rayo, además yo necesitaba que esa misión fuera éxito.
pero ¿estás seguro de que es el único motivo? — No lo hago por ayudar a mi padre. No le importo, ya mí él tampoco me importa.
eso no es cierto, papa_ aseguró Percy al ver la mueca que hacia su padre.
Grover me miró desde su rama. — Oye, Percy, no soy tan listo como Annabeth ni tan valiente como tú, pero soy muy bueno en analizar emociones. Te alegras de que tu padre esté vivo. Te hace sentir bien que te haya reclamado, y parte de ti quiere que se sienta orgulloso.
pero no tenias que decirlo_ murmuró el pequeño Percy sonrojado.
estoy orgulloso de ti, Percy_ aseguró Poseidón_ siempre lo he estado.
lo sé_ dijo Percy.
Por eso enviaste la cabeza de Medusa al Olimpo. Querías que se enterara de lo que has hecho. —
ciertamente debiste causarme impresión_ dijo Poseidón.
apuesto a que no esperaba ver a su noviecita_ dijo Atenea.
los celos no te sientan bien Atenea_ dijo Poseidón.
y d que habría que estar celosa_ preguntó Atenea.
¿Sí? A lo mejor las emociones de los sátiros no funcionan como las de los humanos. Porque estás equivocado. No me importa lo que él piense. Grover subió los pies a la rama. — Vale, Percy. Lo que tú digas. — Además, no he hecho nada meritorio. Apenas hemos salido de Nueva York y ya estamos aquí atrapados, sin dinero ni posibilidad de ir al oeste. Grover miró el cielo nocturno, como meditando en nuestros problemas.
mataste a Medusa, eso por si solo es un logro_ dijo Apolo.
en ese momento parecía nada_ dijo Percy_ y con todos los problemas que tendríamos por delante...
— ¿Qué tal si yo hago el primer turno? -propuso-. Duerme un poco. Quería protestar, pero comenzó a tocar Mozart, muy suavemente, y me di la vuelta. Los ojos me escocían. A los pocos compases del Concierto para piano n.° 12, me quedé dormido. En mis sueños, me encontré en una oscura caverna frente a un foso insondable.
Hades..._ empezó Poseidón frunciendo el ceño.
ese no soy yo_ dijo Hades.
entonces_ preguntó Poseidón.
tengo una idea, pero es imposible_ dijo Hades_ así que creo que es mejor dejar que la lectura siga.
Criaturas de niebla gris se arremolinaban alrededor de mí susurrando jirones de humo, de modo que sabía que eran los espíritus de los muertos. Me tiraban de la ropa, intentando apartarme,
ves, si fuera yo los muertos no estarían tratando de alejarlo_ dijo Hades.
esta bien, lo siento, Hermano_ dijo Poseidón, Hades asintió en aceptación.
pero yo me sentía obligado a caminar hasta el borde mismo del abismo. Mirar abajo me mareaba. El foso, ancho y negro, carecía de fondo. Aun así, tenía la impresión de que algo intentaba alzarse desde el abismo, algo enorme y malvado.
padre, no crees que..._ Atenea fue interrumpida.
es imposible_ dijo Zeus.
pero si no es Hades y esta en un foso..._ intentó Artemisa.
dije que es imposible_ dijo Zeus_ así que sigamos_ ordenó a Hefesto.
— El pequeño héroe -reverberaba una voz divertida desde la lejana oscuridad-. Demasiado débil, demasiado joven, pero puede que sirvas.
los dioses fruncieron el ceño, eso era muy preocupante, mientras Luke sabia exactamente quien estaba hablando con Percy, esperaba que no lo escuchara.
-La voz sonaba muy antigua, fría y grave. Me envolvía como un pesado manto-. Te han engañado, chico -añadía-. Haz un trato conmigo. Yo te daré lo que quieres. Se formaba una imagen sobre el abismo: mi madre, congelada en el momento en que se había disuelto en aquel resplandor dorado. Tenía el rostro desencajado por el dolor, como si el Minotauro siguiera retorciéndole el cuello. Me miraba fijamente y sus ojos suplicaban «¡Márchate!».
eso es lo que tienes que hacer, Percy_ dijo Sally_ no puedes escuchar a quien sea que te este hablando.
lo sé_ dijo Percy_ nunca lo haría.
sabes quien es_ preguntó Apolo.
si, pero no me creerían_ dijo Percy, los dioses fruncieran el ceño, pero siguieron escuchando la lectura.
Yo intentaba gritar, pero no me salía la voz. Una risotada fría sacudía el abismo. Una fuerza invisible me empujaba, pretendía arrastrarme hacia el abismo. Debía mantenerme firme.
despierta ya, Percy_ dijeron todos los semidioses.
tienes que luchar contra él_ dijo Luke_ no puedes dejar que te venza.
lo sé_ dijo Percy, mientras los griegos del futuro se miraban discretamente.
— Ayúdame a salir, chico. -La voz sonaba más insistente-. Tráeme el rayo. ¡Juégasela a esos traicioneros dioses!
será mejor que no_ advirtió Zeus.
si esta aquí es obvio que no lo hizo_ dijo Poseidón, poniendo los ojos en blanco.
Los espíritus de los muertos susurraron alrededor de mí: — ¡No lo hagas! ¡Despierta! La imagen de mi madre empezaba a desvanecerse. La cosa del foso se aferraba aún más a mí. No pretendía arrastrarme al abismo, sino valerse de mí para salir fuera. — Bien -murmuraba-. Bien. — ¡Despierta! -susurraban los muertos-. ¡Despierta! Alguien me estaba sacudiendo.
vamos, Percy, despierta_ suplicó Sally.
padre, tal vez deberíamos considerar que..._ Atenea volvió a intentar.
no hay posibilidad_ dijo Zeus_ nos aseguramos de ello.
Abrí los ojos y era de día. — Vaya -dijo Annabeth-. El zombi vive.
pero si Nico no esta ahí_ dijo Thalia.
exact...oye_ dijo Nico_ se supone que debemos molestar a Percy_ la miró mal.
no podía perder la oportunidad_ dijo Thalia, mientras Percy rodaba los ojos.
El sueño me había dejado temblando. Aún sentía el contacto del monstruo del abismo en el pecho. — ¿Cuánto he dormido? — Suficiente para darme tiempo de preparar un desayuno. -Me lanzó un paquete de cortezas de maíz del bar de la tía Eme-.
rico_ dijo Leo_ compras maíz de calidad_ preguntó.
claro que no_ dijo Annabeth sobre las risas de todos_ yo misma lo cosecho_ aseguró_ es mas sano_ añadió.
Y Grover ha salido a explorar. Mira, ha encontrado un amigo. Tenía problemas para enfocar la vista. Grover, sentado con las piernas cruzadas encima de una manta, tenía algo peludo en el regazo, un animal disecado, sucio y de un rosa artificial. No, no se trataba de un animal disecado. Era un caniche rosa.
suena hermoso_ dijo Afrodita.
suena horrible_ contradijo Piper_ los dueños de ese animalito deberían ser encerrados por maltrato animal.
estoy de acuerdo_ dijo Artemisa.
El chucho me ladró, cauteloso. Grover dijo: — No, qué va. Parpadeé. — ¿Estás hablando con… eso? El caniche gruñó.
y como no_ dijo Grover_ fuiste grosero.
lo siento_ preguntó Percy.
ese perro nos ayudo mucho_ dijo Percy.
— Eso -me avisó Grover- es nuestro billete al oeste. Sé amable con él. — ¿Sabes hablar con los animales? Grover no me hizo caso. —
hablas con los animales_ preguntó Percy sin querer quedarse con la duda.
por supuesto_ dijo Grover.
Percy, éste es Gladiolus. Gladiolus, Percy. Miré a Annabeth, convencido de que empezaría a reírse con la broma que me estaban gastando, pero ella estaba muy seria.
era una situación muy seria_ dijo Annabeth.
pues no lo parecía_ dijo Percy.
— No voy a decirle hola a un caniche rosa -dije-. Olvidadlo. — Percy -intervino Annabeth-. Yo le he dicho hola al caniche. Tú le dices hola al caniche. El caniche gruñó. Le dije hola al caniche.
ambos Percy se sonrojaron cuando todos estallaron en carcajadas.
es que daba miedo_ dijo Percy.
el caniche_ preguntó Frank.
no, Annabeth_ dijo Percy, haciendo que todos aumentaran sus carcajadas.
Grover me explicó que había encontrado a Gladiolus en los bosques y habían iniciado una conversación. El caniche se había fugado de una rica familia local, que ofrecía una recompensa de doscientos dólares a quien lo devolviera. No tenía muchas ganas de volver con su familia, pero estaba dispuesto a hacerlo para ayudar a Grover. —
debes haberle causado gran impresión_ dijo Afrodita.
fue muy noble de su parte_ dijo Mitchell_ ojala que este bien.
estoy seguro de que lo esta_ dijo Grover.
¿Cómo sabe Gladiolus lo de la recompensa? - pregunté. — Ha leído los carteles, lumbrera -contestó Grover. — Claro -respondí-. Cómo he podido ser tan tonto. — Así que devolvemos a Gladiolus -explicó Annabeth con su mejor voz de estratega-, conseguimos el dinero y compramos unos billetes a Los Ángeles. Es fácil.
demasiado fácil_ dijo Beckendorf.
algo saldrá mal_ dijeron los romanos, los griegos asintieron.
Pensé en mi sueño: en las voces susurrantes de los muertos, en la cosa del abismo, en el rostro de mi madre, reluciente al disolverse en oro. Todo aquello podría estar esperandome en el oeste. — Otro autobús no -dije con recelo. — No -me tranquilizó Annabeth. Señaló colina abajo, hacia unas vías de tren que no habían visto por la noche en la oscuridad. — Hay una estación de trenes Amtrak a ochocientos metros. Según Gladiolus, el que va al oeste sale a mediodía.
es el final del capitulo_ dijo Hefesto, cerrando el libro.
tan rápido_ preguntó Atenea frunciendo el ceño. el dio asintió mostrándole.
ha sido muy corto_ dijo Rachel _ pero seguro el próximo es mas largo.
lo mas probable_ asintió a Percy, sabiendo lo que venia.
