Capítulo 1: Esto no es lo que esperaba

Bueno amigos nueva historia, nuevas aventuras ésta idea se me ocurrió con "uno de los chicos" pero ésta vez se trata de algo muy diferente. Una historia feliz y triste al mismo tiempo. Algo que sea diferente a lo que acostumbran a ver hoy en día. Ojalá les guste y les haga una sonrisa.

Todo empezó una mañana aparentemente agradable, el sol resplandecía, los pájaros cantaban y yo recién despertaba de mi cama. Lo último que recordé en ese entonces fueron las descargas eléctricas del dimensionador de mi hermana Lisa. No me di cuenta que yo no era el mismo de antes.

—¿Ah? ¿Qué pasó? ¡Ay! ¡Qué dolor de cabeza! . —Reaccioné quejándome del dolor al despertar y escuchando que mi voz sonaba distinto—. ¿Qué le pasó a mi voz?

Desperté con un dolor de cabeza algo fuerte y algo raro en mi voz, me levanté de la cama y ahí sentí algo fuera de lo normal.

—¿Soy yo o mi cabeza ahora está más lejos del suelo? —Me pregunté al ver que tenía un ángulo de visión diferente.

Aún no estaba del todo despierto cuando me doy cuenta que estaba en una habitación que no era la mía.

Ésta no es mi habitación ¿Qué es ésto? —Me pregunté en mi mente—. Se parece a la habitación de Lori y Leni. Es enorme.

También al lado de mi cama había un teléfono móvil con contestadora y por curiosidad quise escuchar los mensajes que tenía.

—Tiene 2 mensajes nuevos. —Dijo la contestadora.

—Veamos de que va ésto.

—Lincoln, soy Clyde. ¿Dónde diablos estás? Estoy trabajando solo en la tienda y necesito tu ayuda. Por favor ven acá de inmediato. Se está armando una grande. —Decía el primer mensaje de la contestadora.

No suena para nada a Clyde. —Pensé—. ¿Y a qué se refiere con trabajando en una tienda? ¿Que acaso esas cosas no las hace Bobby? Seguro éste sigue buscando a Lori de alguna u otra forma.

Luego escuché el segundo mensaje.

—¡Hola Linky! Soy tu amada Ronnie Anne. Me preocupa no saber nada de ti conejito, por favor llámame, te extraño mucho, te necesito.—Decía el mensaje proviniendo aparentemente de Ronnie Anne.

¿Linky? ¿Conejito? ¿Ronnie Anne? —Dudaba confusamente—. Ella nunca me llama así ¿Acaso está loca o que rayos le pasa? Literalmente ésto no es normal. ¿Y de donde yo saqué esa palabra?, bueno no importa.

Intenté calmarme un rato y creer que todo ésto era un sueño, decidí hablar con la cuarta pared y romperla, pero después vi que no podía hacerlo por ésta razón.

—Bueno chicos al parecer... ¿eh? ¿Chicos? ¿Donde están? ¿Por qué no los veo? —Pregunté al aire.

He perdido mi habilidad de romper la cuarta pared, y ahora si lo intento, en realidad me doy cuenta que no estaba hablando con nadie. Eso me alarmó un poco y fui a buscar un espejo para saber si tuve algún cambio físico.

—¿¡Qué es esto!? ¿¡Este soy yo!? —Reaccioné a primera instancia—. ¿Por qué ahora soy tan alto? No es posible, ya no tengo 11 años, debo tener por lo menos unos 17. ¿Acaso el dimensionador de Lisa lo logró? ¿Ahora soy el hermano mayor de mi familia?

Tenía aún muchas dudas en mi cabeza y enumerando los cambios hasta ahora: Tengo 17 años en vez de 11, mi habitación no es la misma de antes, al parecer Clyde y yo trabajamos juntos y Ronnie Anne es mi novia que me trata de manera tierna y me pone apodos como hacía su hermano Bobby con Lori y viceversa. Hasta ahora lo entendí de esa forma de manera veloz. Pero eso fue solo el principio.

Si ésta fuera mi casa, habría escuchado el ruido de mis hermanas con solamente despertarme, pero ya tenía por lo menos 10 minutos despierto y ni siquiera se escuchó algo.

¿De verdad ésta es la casa Loud? ¿Qué habrá pasado aquí? —Decía confundido.

No se oía nada, el silencio me carcomía en los huesos, me daba miedo, pero tenía que averiguar que estaba pasando allá afuera, así que decidí salir de mi habitación. El silenció aún perduraba cuando repente en el pasillo escuché a una bebé llorando. Cuando percaté, la bebé estaba justo a mis pies, y continuaba llorando, la reconocí en cuanto la vi.

—¿Lily? ¿Por qué lloras? —Pregunté mientras cargué a la bebé.

—¡Dincon malo!. —Respondió ella intentando decir mi nombre mientras seguía llorando.

—¿Yo? ¿Soy malo?—Me pregunté confuso—. No soy malo Lily. Yo te quiero mucho. Por favor deja de llorar.

Me dolió un poco que mi hermana pequeña dijera que yo era malo, pero quería que dejara de llorar, y la empecé a mecer de un lado a otro en mi brazo, su llanto poco a poco se fue convirtiendo en risas.

—Jajajaja. —Rió ella alegremente

—¿Quien es la bebé bonita de la casa? Tú, Lily.

—Jajaja, Dincon bueno. —Mencionó ella feliz después de reír.

—Así es pequeña Lily.

Pero de pronto alguien me tiró una foto con Lily en mis manos, ese fue mi padre que estaba junto a mi madre.

—Y ésta va para el álbum familiar. —Dijo papá después de tomar la foto.

—¡Ay! Lincoln cariño, sabía que en el fondo amas a tus hermanas.—Opinó mamá alegre al ver lo feliz que estábamos Lily y yo.

—Papá, mamá ¿Cómo están? —Saludé al verlos.

—Estábamos mal, pero ya no. —Comentó papá—. Intentamos calmar a Lily con todo, sus juguetes, caras graciosas, pero nada de eso funcionó. ¿Quien diría que un cariño de su hermano mayor la calmaría?

—Pues... es un don que tengo. —Contesté humildemente.

—Poo-Poo. —Masculló Lily.

—Ay, sé lo que significa eso. —Reaccioné asqueado.

—Nosotros también, yo cambiaré a la bebé, hijo quiero que vayas a comer. —Sugirió Mamá.

—Enseguida mamá.—Respondí de inmediato.

Le entregué la bebé a mi mamá, luego fui al comedor. Por lo visto ella y mi papá no han cambiado nada, siguen siendo los mismos al igual que Lily.

Los tres juntos nos sentamos en las sillas de la mesa para comer, pero noté otra diferencia con mi mundo ahí, y es que la mesa era muy pequeña para toda mi familia, apenas estábamos mamá , papá y yo.

—¿Papá?—Dije en tono de pregunta.

—Dime hijo.

—¿Qué pasó con mis hermanas?

—Ah, tus hermanas. Es una historia algo graciosa que me extraña que aún no sepas luego de tantos años, y es que tus hermanas...

—No comen aquí con nosotros porque supuestamente te tienen miedo. Así que ellas comen en una mesa aparte en la cocina. —Interrumpió Mamá aclarando mi incógnita, pero un tanto confundida—. Es algo que aún sigo sin entender, si tu eres un muy buen hijo.

—¿Y cómo es que no sabías sobre esto? —Intervino papá preguntando también algo confundido.

—¡Ah! sí ya lo recordé, es que soy literalmente un poco torpe y a veces olvido cosas. —Contesté fingiendo demencia.

Con mi respuesta ambos padres se miraron el uno al otro, sentí que seguían confundidos, pero bajaron un tanto las sospechas hacia mi.

—¿Y como es eso de que me tienen miedo? —Pregunté curioso.

—No lo sé, es algo que se inventaron ellas, suelen mentir mucho y tú nunca sueles hacer nada de lo que ellas dicen. —Contestó mamá despreocupada—. Pero con lo que hiciste con Lily y esa sonrisa que le sacaste, puede ser el comienzo de un gran cambio en ellas. Espero que así sea. —Añadió sonriendo.

No quise hablar más del tema y decidí quedarme callado y solo comer. Pero en mi mente estuve pensando sobre la información que había recolectado y también concluí con que estos padres son más crédulos ante mis palabras que los de mi dimensión.

Más tarde mi padre me hace una pregunta.

—Hijo ¿Como vas con tus trabajos?

—¿Trabajos? ¿Qué trabajos? —Le dije confundido.

— ¿¡Cómo que qué trabajos!? Si diariamente te la pasas trabajando de un día para otro, ya sea en una tienda, de guardia en el centro comercial, o de salvavidas en la piscina.

—Ah, sí, me va muy bien. —Respondí disimuladamente—. Perdona es que ando muy torpe últimamente.

Tuve que mentir para despistar un poco, porque en realidad no tenía ni idea que hacía ese tipo de trabajos.

—¿Y hoy es tu día libre? —Preguntó mamá algo curiosa.

—Por supuesto. Ya es hora de descansar.

Ahí volví a mentir, porque según el mensaje de Clyde, me tocaba turno en la tienda, pero decidí no ir porque hay asuntos más importantes que atender como el hecho de que mis hermanas me tengan miedo.

—Bueno, ya terminé de comer, iré a ver como están mis hermanas. —Comenté mientras me levantaba de la silla.

—Suerte, a ver si una te contesta. —Opinó papá previendo los hechos.

¡Qué buen apoyo moral! —Pensé sarcásticamente.

Fui a la cocina donde supuestamente mis hermanas estaban comiendo, pero en cuanto llegué ahí, no había nadie.

—Aquí literalmente no hay nadie. ¡Ay! Se me salió de nuevo la palabrota.

—¿Enserio no hay nadie?. —Preguntó papá asomando la cabeza a la cocina—. Bueno, creo que ellas comieron antes y se fueron. Ya deben estar en sus habitaciones.

—Iré a verlas.

—Está bien, pero no vayas a invadir la privacidad de tus hermanas menores, Lincoln Lynn Loud.

—¿Lincoln Lynn Loud?—Dije dudando.

Otro elemento más que añadir a la lista de cosas diferentes, en esta dimensión, mi segundo nombre era Lynn y no Marie, cosa que me asustaba aunque no lo crean.

—Eh...hijo ¿Te sientes bien? Estás olvidando muchas cosas.

Mi padre sospechó un poco en cuanto dudé de mi nombre así que tuve que animarlo.

—¡No Papá! estoy muy bien, te juro que no es nada.—Dije sonriendo para encubrir todo.

—¡Qué bueno hijo! —Rebosó papá de alegría al escuchar mi respuesta—. Si quieres ve a hablar con tus hermanas. Están convencidas de que no eres lo que aparentas ser. Pero la verdad no le creo a ninguna. Tú eres mi hijo favorito.

—¡Gracias! Significa mucho para mí. —Contesté con cierta felicidad.

Ésto también es otro cambio raro, pasé de ser el hijo menos querido, a ser el hijo favorito de mis padres, o al menos de mi padre.

Aún angustiado por los cambios que han transcurrido hasta ahora, subí las escaleras. Literalmente, perdón, estaba muy nervioso cuando realicé mi última acción.

Pero luego en el pasillo vi a una chica con un vestido verde, entrar a una habitación, yo la seguí y logré ver otra cosa distinta, esa era la habitación de Luna y Luan, sólo que no estaban las cosas de Luan y en su lugar estaban las de Leni.

Pensaba que la chica que había visto era mi hermana Leni por su particular vestido verde y su forma extraña de andar, pero cuando la vi de cerca noté algo diferente en ella. Tenía su vestido verde, unas gafas de sol oscuras en su cabeza, pero no era rubia, tenía el pelo castaño y su cara era diferente, aún así no podía negar que era una chica muy linda. Pero antes de darme cuenta todavía en mi mente pensaba que ella era Leni.

—¿Leni?. —Pregunté inocentemente.

—¿Leni? ¿Dónde está?. —Reaccionó la chica bastante confundida.

—Espera, no eres Leni.—Rectifiqué luego de ver bien su rostro—. Pero te pareces a ella. —Añadí al observar detalles.

—¿Me comparas con Leni? ¿¡Como te atreves a pensar eso Lincoln!?. —Respondió la chica bastante ofendida.

—Pues si no eres Leni ¿Quién eres?

— Bueno, si lo recuerdo bien.—Se quedó pensando un tiempo—. Como que me llamo Lisa.—Respondió sin estar del todo conforme.

—¿¡Qué!? ¿¡Pero que rayos!?.

La cabeza me dio vueltas en ese momento, no podía creer que esa chica linda que usaba las ropas de Leni era en realidad Lisa. Quedé atónito cuando supe eso.

—¿Acaso dije algo malo Linky?. —Preguntó ella ignorante.

—Si enserio eres Lisa, enuncia la ley de gravitación universal.

—¿Por qué haría una renuncia el rey de satisfacción confidencial?

—Olvídalo. —Dije de manera quejumbrosa.

Tal vez ella era Lisa, pero por lo visto ésta Lisa era igual de tonta que Leni.

—Oye, ¿Y qué haces en mi habitación? No deberías estar aquí. —Mencionó con algo más de sentido común.

—¿Y ahora es que te enteras?

—¿Enterarme de qué?

Al escuchar esa tontería, me di una palmada en la frente y respondí.

—De nada.

—¿Qué diablos haces aquí hermano? —Preguntó otra chica que apareció por la puerta.

—¿Perdón? —Reaccioné algo asustado.

Alguien más había llegado a la habitación, ésta vez era otra chica con cabello castaño y ropa morada (púrpura), pero con pecas en la cara, tenía una guitarra en la mano del mismo color de su ropa.

—¿Luna?.—Dudé con inocencia

—¡Idiota! ¡Soy Lynn y será mejor que te largues! —Contestó de manera agresiva.

—¿¡Lynn!? —Exclamé sorprendido.

La rockera era ahora Lynn. Poco a poco comencé a comprender que mis hermanas tenían ordenes de nacimiento cambiados al igual que sus personalidades.

— ¡Ya vete hermano! ¡No quiero verte otra vez por aquí! —Continuó gritando Lynn implorando que me fuera.

—Oye ¿Qué te pasa Lynn?. —Le pregunté con calma.— Literalmente no entiendo tu enojo hacia mi persona.

— ¿¡Te lo tengo que recordar otra vez!? ¡Ésta es la séptima guitarra que tengo! ¡Adivina quién rompió las primeras seis! —Mencionó muy enojada.

—Chicos, no peleen y dense un abrazo. —Intervino Lisa tratando de tranquilizar el ambiente.

—¡Ésto no te incumbe hermana!. —Le gritó Lynn a Lisa.

—¡Oye respeta a tu hermana!. —Le exclamé a Lynn. Como resultado se rió burlándose de mí.

—Jajajajaja. ¿Lincoln Loud diciéndome que respete a mi hermana? Y pensar que ya lo había visto todo. —Comentó de forma burlona.

—¿De que hablas?. —Pregunté con la cabeza dando vueltas por dentro.

—No hagas promesas vacías Lincoln, yo te conozco. —Dijo Lynn—. No eres más que un mentiroso y un manipulador que no le importan las personas sino él mismo.

—¡Eso es mentira!. —Exclamé negando.

—¡Ya dejen de pelear!. —Interrumpió nuevamente Lisa en la conversación.

— ¡Cállate Lisa! —Le gritamos Lynn y yo a la vez.

—Yo digo la verdad, lo que pasa es que Lisa olvidó aquella vez cuando le quemaste sus vestidos cual pirómano.

Cuando Lynn mencionó la última parte, Lisa cambió de parecer, de la nada pasó de ser una chica pasiva a enfadarse repentinamente.

—¿¡Quemaste mis vestidos!? ¡Largo de aquí! —Me gritó una enfadada Lisa.

—Vete antes de que rompa mi séptima guitarra con tu cabeza. —Amenazó Lynn levantando su guitarra.

Opté por quedarme callado y sin decir nada salí de la habitación, según lo que había dicho Lynn sobre mí, el Lincoln de ésta dimensión era malévolo y conflictivo con sus hermanas, aunque solo eran Lisa y Lynn. No tenía idea de que podrían hacer mis otras hermanas. Pero tenía que conocerlas porque me dio la sensación de que tampoco serían las mismas de mi dimensión.

Toqué la puerta de lo que era en mi mundo como la habitación de Lynn y Lucy, pero tomando en cuenta que ahora Lynn tiene una habitación con Lisa, supe de inmediato que ahí no estaría ella.

Toqué la puerta y me abrió una chica de cabello rubio, frenos, camisa blanca y falda amarilla con cuadros negros muy similar a Luan. Pero cuando ella me vio me cerró la puerta inmediatamente.

—Oye abre la puerta hermana, sólo quiero hablar. —Le supliqué mientras tocaba la puerta.

— ¡Aléjate de mi Lincoln! —Gritó la chica asustada detrás de la puerta—. Prometí que no te haría más bromas, ya déjame en paz.

—Por favor, sólo hablaré contigo una vez y ya.—Le supliqué nuevamente.

—Ésta bien, pero sólo porque ésta vez es la primera vez que te oigo suplicar. —Aceptó luego de insistirle.

La chica me volvió a abrir la puerta, ahí la pude volver a ver una vez más, anteriormente dije que se parecía a Luan, pero sospeché que no era ella, así que tomando en cuenta su cabello rubio, aun así la verdad, no pude llegar a una conclusión y tuve que pasar pena preguntando quien era.

—¿Quién eres tú?

—Soy el presidente de los Estados Unidos de América y no soy Trump.—Me respondió con un intento de chiste.

—Ese chiste fue literalmente terrible, pero buen intento. —Le critiqué a ella.

—Ay, perdí la gracia. —Dijo ella quejándose un poco—. Tanto tiempo amargándome contigo no pude practicar mis chistes.

—Entonces tu eres...

—Me duele mucho que hayas olvidado mi nombre luego de destruir mi vida Lincoln. —Interrumpió casi llorando—. Yo soy Lucy.

—¿¡Qué!? ¿¡Como es posible!? —Comenté impresionado.

—Ya te cargó el payaso ¿Entiendes?—Respondió alegrándose un poco.

No podía creerlo, de verdad ese fue el engaño más fuerte que he visto en mi vida, una Lucy rubia de 14 años con la personalidad de Luan, impresionante, yo nunca supe que Lucy era rubia, o al menos lo era en éste mundo.

La verdad me agradaba ver a Lucy de esa forma. Ella incluso mostraba sus ojos.

Pero entonces aparece otra chica desde la misma habitación y sin pensarlo dos veces intentó golpearme, pero yo bloqueé el golpe.

—¿Cual es tu problema? —Pregunté mientras retenía el brazo de la chica.

—Tu desarmaste mi bici y por tu culpa me fracturé una pierna el año pasado. —Mencionó ella antes de que la soltara.

Observé bien a la chica que me atacó, tenía una camiseta roja y blanca con un 1 en el centro, esa era la camiseta de Lynn, pero cuando observé su cara no se parecía a ella, aunque la identifiqué rápido porque reconocí su rostro.

—¿Luna?

—¡Pagarás por lo que nos hecho Lincoln Loud! —Exclamó Luna amenazando.

—¡Pero Luna yo...!

—¡No quiero oír excusas Lincoln! ¡Vete de aquí! —Interrumpió pidiendo que me fuera.

—Será mejor que salgas de aquí Lincoln. Ya sabes que Luna tiene problemas de ira. —Sugirió Lucy.

Tomé el consejo de Lucy y dejé en paz a Luna y me fui, yo no vine aquí a buscar problemas, sino a conocer a mis "nuevas" hermanas. Fue entonces cuando vi a una niña en el pasillo de las habitaciones, la reconocí rápidamente por su cara cabello rubio con una tiara y un vestido rosado.

—Hola Lola. —Saludé educadamente.

—¡Arrepiéntete! —Exclamó la niña con una cara de desagrado.

—¿Pero qué? —Me puse confuso.

—¡Destrozas mis muñecos, mi maquillaje, mi juego de tazas y luego me confundes con la asquerosa de mi hermana Lola! ¡Yo soy Lana Loud! —Respondió ella enojada.

—Lo siento yo...

—No sientes nada Lincoln. Tus palabras no son más que aire. —Interrumpió Lana.

Y entonces llega su gemela, la cual supuse que era la verdadera Lola. Estando las 2 juntas es bastante dificil recordar cual es cual, la única pista eran sus estilos de cabello.

—¿Qué pasa hermana? ¿Por qué gritas tanto? —Se preguntaba Lola.

—Lincoln me está molestando. —Dijo Lana inculpándome, haciendo enojar también a Lola.

—¡Desgraciado! ¿Te atreves a dar la cara después de lo que le hiciste a nuestras mascotas? PETA debería llevarte preso. —Comentó la niña.

—Pero yo...

—¡Vete! —Gritaron ambas al unísono interrumpiéndome.

Por lo visto ninguna de mis hermanas me quería en esta dimensión y la única que sonrió conmigo fue Lily.

Cabe destacar que la habitación de las gemelas era exactamente la misma. Cosa que podía ser o no ser relevante.

Luego de esa escena yo me tropecé y caí entrando en lo que recuerdo era la habitación de Lisa y Lily. La bebé estaba ahí durmiendo, pero luego recordé que Lisa no estaría ahí ya que antes la vi en la primera habitación.

Cuando me levanté vi un pequeño laboratorio, me acerqué a él y lo vi de cerca, y de repente una voz me habló.

—Dudo que alguien con tu baja capacidad intelectual pueda entender éstos experimentos.

La voz era de una niña genio muy pequeña, pero no era Lisa, ésta era rubia. Era Leni.

—¿Leni? —Dije sorprendido una vez más.

—Uhm, que dudes de mi nombre no es comportamiento común en ti Lincoln, no luego de destruir la investigación de mi vida. Te sugiero que evacues mi área de trabajo si no quieres enfrentar consecuencias catastróficas. —Aconsejó Leni.

Ver a Leni siendo una niña de 4 años y hablando así, es algo que aún no entra por mi cabeza, es muy difícil de digerir. Pero yo seguí mi camino y no le respondí a Leni, y de inmediato abandoné el lugar.

De vuelta en el pasillo, había una habitación que aún no había visitado: Mi antigua habitación.

Me acerqué cuidadosamente a esa habitación, no tenía idea de quien estaba ahí ahora. Pero antes de que tocara la puerta alguien me habló y me asustó

—Hola Lincoln.

—¡AH! ¿Que rayos? —Reaccioné asustado.

Una niña de cabello y ropa negra me asusta, ella se parece a mi Lucy, pero ahora Lucy es divertida y no una amargada, luego de observarla bien y descartando a las demás hermanas pude saber quién es.

—Luan. —Mencioné de forma reveladora.

—Debería enterrarte vivo por destruir a Edwin. —Contó de forma aterradora y amenazante—. ¿Qué tanto puedes soportar siendo un cadáver?. —Añadió preguntando.

—La verdad... creo que no me interesa saberlo. —Contesté lleno de miedo.

—De todas formas no me importa tu vida sino tu muerte. Adiós. —Opinó antes de irse.

Luego de que Luan se fue, me tranquilicé y empecé a analizar los cambios a mis hermanas, y comprendí que en ésta dimensión todas intercambiaron sus edades y personalidades de ésta forma.

Lisa es Leni.

Leni es Lisa.

Lynn es Luna.

Luna es Lynn.

Lucy es Luan.

Luan es Lucy.

Lola es Lana.

Lana es Lola.

Lily es la única que no cambia.

Pero ésto creía que también me afectaba. Yo creo que vendría siendo Lori. Entonces eso quiere decir que... ¿Lori es yo?

La única forma de averiguar eso fue entrando en mi habitación, la cual ahora es de Luan pero estaba seguro de que la compartía con alguien más.

En vez de tocar la puerta, yo la abrí y espié sin que nadie se enterara, y quedé impresionado con lo que vi. Era una niña de mi antigua edad y era rubia. Ella era Lori, y yo la vi hablándole a la cuarta pared, aunque desde mi perspectiva la vi hablando con la nada.

—En una familia tan grande donde tienes 10 hermanos, 5 mayores y 5 menores siendo 9 mujeres y 1 hombre que vendría siendo el mayor de la familia. La vida es difícil, ser la hija del medio es lo mismo que no existir, mis 9 hermanas casi nunca están de mi lado, incluso mi compañera de habitación Luan. Solamente se unieron a mí para intentar derrocar el reinado del terror de nuestro hermano mayor Lincoln. De todos los hermanos mayores del mundo, me tuvieron que dar éste. —Contó Lori al aire.

Todavía seguía espiando y llegué a escuchar una parte en la que Lori menciona algunas cosas malas que hice.

—Una vez en la que mi "no es mi novio" Bobby, me invitó a un baile, y yo con gusto acepté ir, ese día Lincoln me deseó suerte porque en verdad la necesitaría.

Ya en el baile Bobby y yo fuimos elegidos como rey y reina del baile yo incluso vencí a mi amiga Carol Pingrey en la votación.

—Vamos Lori, no puedo ser un rey si no tengo una reina. —Me animó Bobby.

—Jajaja, me agradas Bobby. —Le contesté algo nerviosa, pero aceptando su propuesta.

Los dos subimos al escenario y fuimos coronados, pero todo fue una trampa... desde el techo nos cayó a los 2 un montón de bolsas de basura, café y pintura. Ambos fuimos humillados en esa escena, todos se rieron de nosotros, pero lo peor fue que entre todas esas cosas cae un reproductor de una voz conocida.

—¡Ésta ha sido otra broma de Lucy Loud! —Así sonó el reproductor justamente con la voz de Lucy.

Wilbur Huggins, el director de la escuela al escuchar eso decide hablar seriamente con el director de la preparatoria de Lucy, si no recuerdo mal casi demandan la preparatoria y el director de la misma tuvo que tomar medidas drásticas con Lucy.

—Pero director, ¡Yo no lo hice! —Le insistió Lucy al director de la preparatoria.

—La evidencia lo dice todo señorita Loud. Además casi nos demandan por tu culpa. —Respondió el director con frialdad.

—¡Director no lo haga! —Suplicó ella una vez más

—Lucy, a partir de hoy estás expulsada de ésta preparatoria.

El director no perdonó a Lucy y la expulsó de su preparatoria, pero después de ser humillada, Bobby y yo nos convertimos en el "hazme reír" de toda la escuela, mientras que Lucy fue severamente castigada por nuestros padres.

Pero la verdad fue revelada cuando llegué a casa, aún cubierta de basura intenté caminar hasta llegar al baño, pero por desgracia en el camino me encuentro con Lincoln.

—¿Qué pasa Lori? ¿No te gustó tu baño de basura? —Preguntó conteniendo las ganas de reírse.

—Tú, ¿Fuiste tú? ¿¡Tienes idea de lo que acabas de hacer!? —Dije estando muy enfadada.

—Humillarte frente a toda la escuela e inculpar a Lucy para que se coma toda la culpa. Es fascinante verlas a ustedes sufriendo. —Respondió mi hermano con cinismo.

—¡Eres un desalmado! —Le grité.

—No, en realidad tengo alma, sólo que ésta se alimenta del sufrimiento de otros. —Contestó de manera despreocupada.

Y la cosa no acabó ahí, mi hermano encendió un cigarrillo justo enfrente de mí y comenzó a fumar, tirándome en la cara el humo del cigarro. Yo no aguanté más esa maldad de él y se lo dije a mis padres pero ellos no me creyeron.

Según Lincoln por andar de chismosa me hizo la vida imposible, es como si yo fuera Timmy Turner y Vicky fuera mi hermana mayor, pero sin padrinos mágicos.

Al oír esa historia, no quise hablarle a Lori, y por vergüenza me fui y regresé a mi habitación, definitivamente ésto no era lo que esperaba.

En la que me he metido tío. —Dije en mi mente pensando que tal vez cometí un error.

Y es que aquí tampoco acaba la cosa, y es que resulta que yo no viajé en dimensiones, lo que pasó fue que intercambié mi cuerpo con el Lincoln de éste mundo, lo que significa que él ahora estaba allá.

Lisa después de electrocutarme ella ve que me desmayo, pero luego abro los ojos, advirtiendo que el malvado Lincoln de éste mundo estaba allá. Claro que en ese momento yo era ignorante de eso.

Aquí termina el primer capítulo de mi nueva historia, Inversión de roles, una gran idea, buenas y malas cosas nos esperan en los futuros capítulos de éste libro.