Capítulo 2: El Otro Lincoln

Veremos ahora el segundo capítulo de ésta nueva historia que velozmente veo que está ganando algo de fama, así que no vamos a quedarnos ahí. Les presento otro capítulo de ésta historia que apenas está empezando.

Mi situación no era buena, descubrí que en ésta dimensión mis hermanas aparte de tenerme miedo, me odian. Las razones eran varias, las cuales ya conozco, pero no entiendo el motivo del Lincoln de ésta dimensión y porque es tan malo con sus hermanas abusando de su poder como hermano mayor.

El mismo día que llegué a ésta dimensión, quise esconderme de mis hermanas en mi habitación por vergüenza y por las malas acciones que "he hecho":

Ésto definitivamente no es lo que esperaba. —Pensé decepcionado—. Sólo quería ser el hermano mayor de mi familia. No ser el hermano mayor de unas hermanas que me odien. ¿Qué hago?. De tanto preocuparme por ésto me dieron ganas de ir al baño.

No podía seguir manteniéndome en mi habitación, tenía que salir e ir al baño y eso hice, pero en el camino me encontré justamente con todas mis hermanas haciendo fila para ir.

No. La fila otra vez no. —Decía quejándome en mi mente, ya que recordé varios infortunios causados por esa fila.

Me estaba aguantando, pero igual tenía que hacer fila, y me puse detrás de Lynn que era la última en ella.

—Hola Lynn. —Saludé con educación.

—Hola Lincoln. —Respondió ella a primera instancia, pero al rato se volteó abriendo sus ojos como platos y poniendo una cara de miedo—. Espera, ¡Es él! ¡Esta aquí! —Gritó asustada al verme, avisando a las demás y creando más gritos.

—¡AAAAAAH! —Gritaron todas mientras corrían al verme.

Lynn gritó y alertó a todas las demás hermanas en la fila, todas salieron huyendo a sus habitaciones y se quedaron observando afuera.

—Ok, eso no me lo esperaba, pero por otro lado ya no hay fila. —Opiné viendo el lado bueno a la situación.

Fui caminando a través del pasillo, mis hermanas llenas de terror cierran sus puertas, y eso es algo que a mi no me trajo felicidad, pero en ese momento estaba concentrado en ir al baño, al llegar mi hermana Lori estaba saliendo de allí y cuando me ve cerró la puerta y no me dejó entrar.

—Esto tiene que ser una broma. —Comenté quejándome.

—¡Aléjate de mí escoria! —Exclamó una asustada Lori dentro del baño

—Lori por favor no me hagas ésto, ¡Necesito ir! —Le supliqué con urgencia.

—¿Por qué no vas afuera como hacen los de tu especie? —Me contestó insultando.

—¡Enserio necesito ir!

En ese momento el resto de mis hermanas (excepto Lily) se alegraron porque no estaba en un buen momento, y me empezaron a arrojar cosas para empeorar la situación.

—¡Te lo mereces imbécil!. —Exclamó Luna al lanzarme un balón de basketball.

—¡Eres malévolo!. —Intervino Lucy arrojándome una tarta.

—¡Deberías estar muerto! —Incluyó Luan mientras me tiraba un libro de hechizos, el cual me dio en la cabeza, eso me dolió.

—¡No mereces ni siquiera un cerebro tan desarrollado como puede ser el del Homo sapiens! —Incorporó Leni dándome con un raro aparato que me electrocutó.

Todo se volvió irritante de un momento a otro, cada vez que arrojaban algo me estaba enfadando, hasta que por fin estallé como una bomba de tiempo.

—¡YA BASTA!

El conflicto hizo que algo completamente impropio saliera de mí, y con mi brazo izquierdo solté un puñetazo hacia la puerta del baño y como consecuencia de un golpe la destruí. Lori y mis hermanas se asustaron y papá y mamá llegaron por el ruido que se formó.

—¿Pero que pasó aquí? ¿¡Qué pasó con la puerta!? —Se sorprendió papá al ver el desastre.

Lori estaba rodeada de los escombros de la puerta a primera vista y nuestros padres le echaron la culpa a ella.

—¡Lori! ¡Estás en problemas jovencita! —Regañó mamá a mi hermana.

—Pero mamá, yo no lo hice, fue Lincoln. —Negó Lori insistiendo.

—Yo te veo a ti rodeada de escombros y no a él. —Dijo mamá dependiendo de las evidencias.

En ese momento el resto de mis hermanas salen a defender a Lori.

—¿Cómo pueden pensar que Lori es la culpable de tal destrucción? —Preguntó Lynn

—Nosotras vimos claramente que fue Lincoln. —Comentó Lola molesta.

Pero aún con testigos presentes, papá y mamá no les creyeron.

—Sé que quieren defender a Lori, pero la evidencia apunta a ella. —Insistió papá inculpando a mi hermana menor.

—No papá, déjala en paz, yo soy el culpable, yo rompí la puerta. —Admití de pronto.

—¿¡Qué!? —Se sorprendieron todos quedando boquiabiertos.

Todos quedaron impresionados cuando admití la culpa, hasta Lori quedó sorprendida con mis palabras.

— No lo entiendo. ¿Cómo es que tú Lincoln Loud has llegado a hacer algo como ésto? —Dijo mamá bastante confundida.

—Fue sin intención Mamá. No quería romper la puerta. —Respondí bajando de nivel el asunto.

—No puedo creerlo, habrá que darte un castigo por ésto. —Mencionó papá decepcionado—. Pasarás el resto del día dentro de la casa. No vas a salir a ver a tu novia ni a tu amigo. Ellos tendrán que venir hasta acá, mientras voy a tener que llamar un carpintero para arreglar el asunto de la puerta.

El castigo no fue algo muy severo, sólo no podía salir de la casa y lo tomé en cuenta. Mientras tanto mis hermanas al ver que admití la culpa y no inculpar a Lori, ya no me odiaban tanto como antes, pero las dejó algo misteriosas, en especial a Lori.

Ya con el castigo encima, me fui a mi habitación a esperar que el tiempo pasara, me aburría con cada segundo, pero luego recordé cuando rompí la puerta con el brazo izquierdo, en ese momento no sentí dolor, ni siquiera podía sentir algo en ese brazo, cuando me doy cuenta de algo extraño.

—Ésto no parece piel. Es como... metal. —Me dije a mi mísmo.

Para confirmar mi hipótesis me golpee el brazo izquierdo con el derecho, como resultado el brazo derecho me dolió mucho, pero no sentí nada en el izquierdo.

—¡Diablos!. —Reaccioné al dolor—. ¿Que le habrá pasado a mi brazo? ¿Nací sin él? ¿Lo perdí en algún momento y me lo reemplazaron? —Incluí con muchas dudas al respecto.

El brazo de metal en la izquierda me dio tanto miedo que quise quitármelo, y efectivamente se podía quitar, pero quedaba manco al hacerlo.

¿Qué demonios le ha pasado a éste Lincoln? —Me preguntaba en mi mente asustado.

Me di cuenta que el brazo no se notaba mucho y preferí tener un brazo izquierdo metálico que no tenerlo, pero luego accidentalmente toqué una parte del brazo que se abrió como un estuche, y adentro de él había un objeto que prefiero no contar lo que fue, ya que me asustó demasiado verlo.

—¡AH! ¡Definitivamente éste Lincoln no es normal! ¿Quién es este tipo? —Reaccioné aterrado al ver lo que vi.

Pero entonces tocan la puerta, yo oculte la tapa del brazo con el objeto aún dentro de él para que nadie sospechara.

—¿Quién es? —Pregunté curioso

—Soy, soy Lori. —Respondió mi hermana nerviosa estando detrás de la puerta.

—Adelante.

Lori intentó cruzar la puerta, la vi temerosa y a juzgar por su manera de andar, se sentía como si fuera la primera vez que ella entraba a mi habitación.

—¿Qué pasa Lori? —Pregunté también.

—No debería estar hablando contigo. No después de lo que me hiciste a mi y a Lucy, pero... es la primera vez que veo que admites un error y... te agradezco en parte por lo que hiciste. —Contó Lori con voz muy nerviosa.

—Jaja, no es nada Lori, yo sólo quiero que tu y nuestras hermanas cambien de opinión sobre mí, por favor. —Le contesté alegre, con una sonrisa y riendo un poquito.

—Aun así Lincoln, lo que hiciste aquel día fue demasiado, sin contar todas las maldades que nos has hecho sólo por poder. —Comentó Lori esta vez con gran seriedad.

—Lori. —Le llamé miestras me agachaba a la altura de ella—. Lo siento mucho Lori.

—¿A que viene eso ahora Lincoln? Tú no eres así. —Reaccionó confusa al escucharme pedir perdón.

—Es que yo. Literalmente vengo de otra dimensión donde yo soy un niño de 11 años y tu eres mi hermana mayor, ahora estoy aquí y no soy el Lincoln que conoces. —Intenté confesarle.

Pero al contárselo, ella no me creyó.

—Jajajaja, es lo más tonto que he oído en mi vida, mientras sigas usando la palabra "Literalmente" no dejarás de ser Lincoln Loud. —Respondió burlándose.

—Rayos.

—Tendrás que hacer algo más que admitir un error si quieres volver a ganar nuestra confianza Lincoln, hay muchas cosas que debes enmendar, pero te agradezco que hayas decidido cambiar, sólo falta demostrarlo. —Animó Lori con esperanzas, intentando sonreír.

Luego en medio de nuestra conversación suena mi teléfono.

—¿Me das un segundo Lori? Debo contestar.

—Como quieras. —Respondió ella muy paciente.

—Gracias. —Y de inmediato contesté la llamada.

—Lincoln. Tenemos que hablar seriamente, voy para tu casa. —Mencionó una voz al teléfono que si no recuerdo mal, era Clyde.

—¿Clyde? ¿Qué pasó? —Le pregunté.

—Te lo contaré luego.

Ahí la llamada acaba, y Lori de pronto se puso muy nerviosa.

—¿¡Era Clyde!?. —Reaccionó Lori sonrojándose y sudando sin parar.

—Oye, tranquila ¿Qué te ocurra? —Le dije mostrando preocupación al respecto.

—¿Ya se te olvidó que tengo un problema con Clyde? —Mencionó preguntando.

—¿Un problema?

Sonó el timbre de la casa, supuse que era Clyde y rápidamente actué.

—¡Yo abro!

—Que no sea él, por favor que no sea él. —Se decía a si misma Lori enrojecida.

Salí hasta la puerta, la abrí y resultó ser Clyde, que en este mundo también se veía distinto, además de tener mi edad, éste Clyde era como un galán.

—Justamente contigo quería hablar. —Contó nada más llegar.

—Hola Clyde, pasa. —Le respondí algo incómodo por sus cambios mientras lo invitaba a entrar.

Clyde pasa a la casa y saluda a algunas de mis hermanas:

—Hola Lola. —Saludó Clyde.

—Hola Clyde. —Correspodió Lola al saludo.

—¿Cómo vas Lynn? me enteré que tocarás ésta noche. —Le habló a la rockera.

—Sí, será una noche fantástica. —Contestó ella con suma alegría.

—Hola Lori.

—Peligro, peligro, abortar, abortar. —Reaccionó Lori actuando como robot y desmayándose en el suelo.

—Ay, se me olvidó que la pobre todavía anda así. —Comentó Clyde algo culpable—. Pero yo no tengo culpa de ser tan sexy. —Añadió con una pequeña falta de humildad.

—Así que ese era el problema. —Afirmé yo.

En mi dimensión, Clyde estaba obsesionada con Lori y actuaba raro cuando ella andaba cerca, pero aquí es Lori la que está obsesionada por Clyde, y por ende tiene los mismo problemas del Clyde que conozco.

—Oye Lori, despierta. —Intentó Clyde despertándola.

—No, no, no, tú no la despiertes. —Le advertí pero fue muy tarde.

—¿Ah? —Masculló Lori despertando.

Mi advertencia fue bastante tardía, Clyde despertó a Lori, y ésta lo primero que ve es al guapo chico y de inmediato le sangra la nariz y se vuelve a desmayar.

—Mira, la llevaré a su habitación a ver si se le pasa. Cuando vuelva hablamos. —Le propuse a Clyde.

—Ok.

Cargué a la pequeña Lori hasta su cama y ahí la desperté.

—¿Qué sucedió? —Se preguntó confusa al despertar.

—Escucha, el innombrable está aquí, será mejor que no te le acerques. Por cierto él te manda saludos.

—¿Quién es el innombrable? —Preguntó curiosa Lori

—Esa es la idea. Quédate aquí que debo atender un asunto. —Le aconsejé antes de irme.

—Sí, como quieras. —Aceptó, aunque no con el mejor ánimo.

Bajé de nuevo para hablar con Clyde.

—Ya, ahora sí, ¿Qué pasa?

—¿Que, qué pasa? Me dejaste ahí solo trabajando en la tienda. ¡Qué rayos te pasa! —Me reclamó Clyde.

—Clyde, hoy me castigaron. —Le conté a modo de excusa.

—¡Tiene que ser una jodida broma! —Contestó el guapo muchacho realmente sorprendido—. A ti nunca te castigan, siempre consigues el modo de castigar a una de tus molestas hermanas.

Por suerte ninguna de mis hermanas estaba cerca cuando Clyde dijo eso, de seguro las hubiera ofendido, pero yo las defendí.

—No Clyde, no son molestas, sólo viven la vida a su modo.

—Al igual que tú, siempre te vacilas a tus hermanas con Cumbia, Salsa y lo que sea. Tú siempre sales ganando. —Comentó el afroamericano con una gran broma.

—Pero a partir de ahora no será así. —Le respondí haciendo promesas.

—Estoy notando un cambio en ti ¿Seguro que estás bien? —Preguntó tomando sospechas hacia mi persona.

—Sí, lo estoy. —Le contesté sin remordimiento.

— ¿Sabes? Pensaba ir al concierto de Lynn contigo ésta noche pero como estás castigado...

—Ve sin mí. No hay problema. —Respondí anticipadamente su propuesta.

—Entiendo Lincoln.

Clyde se fue y en un abrir y cerrar de ojos se hizo de noche y toda mi familia se fue alistando para ir al concierto de Lynn.

—Familia, ya estamos listos. Vámonos. —Avisó papá justo antes de llevarse a todos e irse al concierto.

Yo por supuesto no fui y me quedé sólo en casa, quise examinar algunas otras cosas de mi habitación, para saber más sobre éste Lincoln, y por desgracia no pude encontrar nada excepto una especie de diario, pero que requería una contraseña que no tenía idea de cual era.

—Rayos, literalmente ésto será para más tarde.

Pero luego sentí un mal presentimiento dentro de mí, era algo bastante feo y fue referente a lo del concierto de Lynn, tomé la decisión de huir de casa e ir a pie hasta el concierto, que por suerte no estaba muy lejos.

Llegué al concierto, vi por una parte a mi familia, traté de no acercarme a ellos y me traje una gorra que había en mi habitación para ocultar un poco mi rostro y usé también al público para esconderme, mientras veía el concierto de Lynn que ya estaba en el escenario hablando con un micrófono.

—¡Buenas noches Royal Woods!¡Aquí Lynn Loud y su banda, incorporada por Margo la guitarrista, Tabby la bajista y Paula la baterista, trayendo al fin una canción que hemos practicado! ¡Ojalá les guste y que viva el Rock and Roll!

Sometimes they'll want to cut you down
Gotta scratch that itch, 'cause the time is now
They tell you that you got to have a heart of steel
If you want to keep up, can you afford to feel?

When the system's wrong, got to tear it down
Let it fall to the seabed like a rusty crown
To the stars in the moonbeams glare
Shackles on your feet got to disappear

What if I tried to tell you to do what for?
Can't you see, baby, life's knocking right at your door
She said, ooh, I just don't know for sure
What if I tried to tell you to do what for?

Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up

She's got a talented face and a suitcase
Ain't got no desire to go no place
In her case she got no desire
With her hand in the flame but she don't feel the fire

To the yes in the evening's air
The demons in your head gotta disappear
To the stars under the moonbeams glare
The shackles on your hand got to disappear

What if I tried to tell you to do what for?
Can't you see, baby, he's knocking right at your door
She said, ooh, I just don't know for sure
What if I tried to tell you to do what for?

Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't give up
Don't give up, don't

What if I tried to tell you to do what for?
Can't you see, baby, life's knocking right at your door
Don't tell me, ooh, you just don't know for sure
What if I tried to tell you to
Don't give up

Todo Royal Woods aplaudió y gritó de la emoción luego de la gran canción que habían ofrecido Lynn y sus amigas.

—¡Buenas noches Royal Woods! ¡Ahora debo retirarme! ¡Adiós! —Dijo Lynn al micrófono antes de irse.

A todo el público le gustó la canción, y es cuando Lynn se retiró detrás del escenario, al mismo tiempo se despidió y se alejó de sus amigas, ahí sentí de nuevo mi mal presentimiento y seguí a Lynn a escondidas.

Me enteré de que Lynn terminó estando en un lugar donde no había nadie cerca sino tres hombres que parecían matones y el del medio parecía un jefe de pandilla.

—Dame más tiempo Dimitri, te prometo que yo... —Le insistió Lynn asustada.

—¡No hay más tiempo Lynn! Llevamos más de medio año con ésta tontería ¿Y aún no eres capaz de pagarme?. —Interrumpió furioso el tal Dimitri preguntando.

—Pero...

—Te lo advertí Lynn, ésto le pasa a los que no me pagan. —Interrumpió nuevamente mientras fue peligrosamente acercándose a mi hermana.

Vi que el que se llama Dimitri, convirtió su mano en un puño, me di cuenta que ese hombre le iba a dar una golpiza a mi hermana, y eso es algo que no podía permitir. Salí y golpeé con la derecha en la cara a ese Dimitri antes de que le diera a Lynn.

El golpe hizo retroceder a Dimitri, Lynn queda completamente sorprendida al ver ésta acción y al ver quién la realiza.

—¡Métete con alguien de tu tamaño!. —Le grité a Dimitri después de golpearlo.

—¿¡Lincoln!?. —Reaccionó mi hermana impresionada.

— ¡Lynn quédate atrás! ¡No te acerques! —Le advertí rápidamente.

—¡Idiota entrometido! ¡Túmbenlo al suelo y pártanle la cara!—Ordenó enojado Dimitri a sus matones.

Ésto se pondrá feo. —Pensé antes de actuar.

En mi mundo, peleando soy malísimo, pero en éste es otra historia, era más grande y más fuerte y con algo de experiencia que tuve con la Lynn de mi mundo, pude dar pelea a los tres matones, también hice el uso del brazo de metal para defenderme y con él era capaz de noquearlos de un golpe.

Derribé al primero de ellos, y seguidamente noqueo al segundo con un par de golpes, quedando solamente Dimitri, pero me confié un poco y él me golpeó en la boca y me sacó sangre.

—¡Lincoln! —Gritó Lynn asustada tras ver el golpe.

—Estoy bien. Sólo es sangre. —Dije para tranquilizarla.

—Jajaja, eso te pasa por meterte en donde no te incumbe. —Presumió Dimitri.

—Créeme que ésto si me incumbe. —Le menciona sumamente enfadado.

—Eres un idiota.

A partir de ahí hice algunas cosas que no son propias de mí, así como pasó con la puerta del baño, Dimitri me atacó, pero yo de una manera bastante habilidosa contraataco y le agarro el brazo y la mano derecha, amenazándolo con doblarle un dedo y el no podía hacer nada en esa posición.

—¡Habla! ¿¡Cuál es tu problema con Lynn!? —Grité interrogándolo.

—Ella me debe dinero. Y lo quiero ya. —Respondió muy asustado el sujeto.

—¿¡Y por eso vas a golpear a una mujer!? —Le pregunte enojándome cada vez más

— Ah. ¿Sí?. —Dijo dudando.

—¡Eres un maldito cobarde! ¡Escúchame bien! Si le llegas a poner un dedo encima a mi hermana, literalmente te voy a romper la otra. —Le prometí de antemano.

— ¿La otra? ¿La otra qué? ¡AH! —Gritó de dolor Dimitri.

Ahí creo que me excedí porque le rompí la mano derecha y luego le di un puño con la zurda y eso lo dejó viendo estrellitas, pero advertido está, si tocaba a mi hermana le rompía la otra mano.

—¡Lincoln! ¿Estás bien? —Dijo Lynn preocupada después de la pelea.

—Sí, solo me sangra un poco los labios. —Le dije poco antes de limpiarme la cara.

—¿Por qué hiciste algo tan estúpido hermano? —Me preguntó de repente.

—Necesito la confianza de todas ustedes Lynn, yo soy su hermano mayor, mi misión es protegerlas a toda costa y guiarlas hacia el buen camino, aún con la presencia y ausencia de nuestros padres. Perdón por lo que le hice a tus guitarras. Te prometo que algún día te las pagaré. —Expliqué amablemente.

Mis palabras cautivaron un poco a Lynn y ella me abrazó en agradecimiento por haberla salvado.

—Gracias hermano. No esperaba eso de ti. —Mencionó durante el abrazo, derramando algunas lágrimas.

—Será mejor que me vaya Lynn, no debería estar aquí, recuerda si éste tipo o alguien más te molesta, no dudes en llamarme. —Comenté para animarle.

—No lo haré Lincoln. Vete a casa que aún tienes tiempo para llegar antes que los demás.

—Ok, pero no le digas a nadie que yo estuve aquí.

—Lo prometo hermano.

Me fui corriendo a casa para llegar rápido. Pude restaurar algo de la confianza de Lynn, eso me alegró mucho ya que poco a poco mis hermanas me irán perdonando, luego mejoraré y les demostraré a todas que soy un buen hermano mayor, y no la basura de Lincoln que estaba aquí antes.

Pero hablando del otro Lincoln, el despierta en mi mundo dentro de mi cuerpo, cabe destacar que éste Lincoln es más inteligente que yo, y no tardó en darse cuenta que era un niño de 11 años y que sus hermanas eran distintas a las que él conoce.

—¡Agh! Rayos, el dimesionador se averió. —Dijo Lisa quejándose—. ¿Lincoln? ¿Tu cerebro responde? —Añadió preguntando.

—¿Mi cerebro? Está revuelto. —Mencionó algo mareado, pero sin tardar en recuperarse.

Mis hermanas llegan al lugar algo preocupadas por ese Lincoln, que ya recuperó la conciencia.

—¿Lincoln estás bien? —Preguntó Luan.

—¿Necesitaremos un doctor? —Advirtió Lori con el teléfono en su mano.

—¿Quieres que Lily te de un besito? —Acosejó Leni con Lily en sus brazos.

—Dincon. —Pronunció Lily alegre.

—¡Qué besito ni que nada! Yo me voy de aquí y les agradezco por favor que me dejan tranquilo. —Respondió ese Lincoln de manera grosera.

¿Qué le pasa? —Se preguntaron mis hermanas en su mente tras recibir esa respuesta.

El Lincoln sale de la habitación y va hacia la habitación de Lori y Leni, creyendo que era la suya.

—Ah. Lincoln, esa es mi habitación. La tuya está por allá. —Señaló Lori a la habitación.

—Sí, ya lo sabía. —Contestó el otro Lincoln de manera soberbia.

Ahora sí, entró en mi habitación y se quedó ahí, intentó realizar una llamada con un teléfono, pero se le apareció Lucy.

—¿Qué estás haciendo? —Le preguntó Lucy al aparecer.

—¡AH! Casi me das un infarto. —Reaccionó asustado, debido a eso, se enojó—. ¡Vete de aquí maldita sea!. —Le ordenó además.

—Sólo quiero saber que haces. —Insistío Lucy curiosa.

—Cosas que no te incumben niña, ya lárgate.

—Como sea.

Lucy abandonó la habitación algo desdichada y Lincoln quedó solo y de nuevo intentó realizar la llamada, en ese momento le tocaron la puerta.

—Ay, ¿Y ahora quién es? —Dijo el Lincoln en tono de queja antes de abrir la puerta.

Resultó ser Lisa quien tocaba la puerta.

—¿Que quieres? —Le preguntó de manera grosera y desesperada a Lisa.

—Sólo he venido a advertirte que el fracaso del dimensionador ha provocado grandes fallas en él, así que por consecuencia, me encontraré trabajando por numerosos días hasta repararlo.

—Si como sea. ¡Alto! ¿Dijiste dimensionador? —Le comentó el Lincoln cambiando de parecer.

—Es lo que acabo de hacer ¿No? —Afirmó Lisa.

—Gracias.

De inmediato el malvado Lincoln le cerró la puerta y comprendió de inmediato que estaba en otra dimensión, pero aún así insistió en realizar aquella llamada, la cual al fin logró realizar.

—¿Hola? ¿Quién es? —Preguntó un hombre en la llamada.

—Hola. Gran B. —Mencionó Lincoln siniestramente.

—¿Pero que rayos? ¿Quién te dio éste número? ¿Quién eres? —Preguntó asustado el llamado "Gran B".

—Oye, sólo soy un interesado buscando trabajo, y me enteré en los barrios bajos que tú haces experimentos ilegales y buscas un sujeto de pruebas, pues aquí lo tienes. —Propuso el malévolo Lincoln.

—Así que eso deseas. ¿Cuando quieres que nos veamos? —Mencionó Gran B.

—A la medianoche.

—Hecho. Ven tú solo.

—Eso haré.

Mientras tanto mis hermanas empiezan a sospechar del comportamiento de éste Lincoln, después del experimento de Lisa.

—¿Alguien a notado que Lincoln está un poco raro? —Sospechó Lori.

—Tal vez... le falta un tornillo ¿Entienden?. —Bromeó Luan.

—Es muy sospechoso, no me gusta. —Intuyó Lynn.

—Tendremos tiempo para averiguar mañana, tal vez sólo esté malhumorado. —Prejuzgó Lana inocentemente

—Es probable, pero será mejor irnos a dormir. —Aconsejó Lori.

A la medianoche, todos ya se durmieron menos Lincoln que estaba esperando la hora para salir, y Lynn que había sufrido un insomnio, entonces ella nota cuando el Lincoln abandona la casa llevando puesto un suéter con capucha negra, y ella lo sigue para ver que trama, pero lo más que llego a ver fue cuando el niño se encontró con un hombre y a la vuelta de la esquina Lynn los perdió de vista.

—Rayos. ¿Que estás haciendo Lincoln? —Masculló Lynn.

Resulta que ese Lincoln buscaba trabajo en una organización secreta e ilegal parecida a una mafia donde realizan algunos experimentos e inventos ilegales, y entonces logra encontrarse con Gran B, un hombre muy gordo que sobrepasa los 200 Kg de peso.

—Eres un niño. —Dijo Gran B a primera impresión.

—Soy más que un niño, soy perfecto para el gas del tirano. —Presumió él.

—¿Cómo sabes que tenemos el gas del tirano?. —Preguntó confundido Gran B.

—Es una larga historia. También necesitaré un invento nuevo. —Pidió Lincoln

—Primero tendrás que realizar todas las pruebas y demostrar que eres uno de nosotros. —Requirió Gran B

—Acepto. —Afirmó Lincoln con una sonrisa malévola.

El Lincoln realiza todas las pruebas de manera sencilla como si ya las hubiera hecho, pruebas que aún todavía no comprendía, y rápidamente llegó a la prueba final la cual era opcional, pero sí la hacía lo declaraban un jefe:

—Estoy listo para la prueba final. —Asumió él.

—Espero que no te arrepientas de tu decisión. —Sugirió Gran B.

La última prueba fue algo sumamente doloroso que hizo gritar a Lincoln, pero se ganó el respeto de esa mafia al hacerla. Después de esa última prueba, el malévolo peliblanco se convirtió en alguien realmente peligroso.

Damos un fin al segundo capítulo de la historia, la cual se divide ahora por dos partes, espero les haya gustado soy BigDaddyLoud2509 y nos vemos en el próximo capítulo de The Loud House: Inversión de Roles.

La canción que cantó Lynn, se llama "Don't give up" de Noissetes