-¿Una fiesta?-dijo Draco, leyendo la invitación.

-Es la fiesta de presentación-dijo Narcissa y el rubio se tensó.

-¿Va a anunciar nuestro compromiso en una fiesta? ¿No podía solo poner el anuncio? O mejor ¿no decirle a nadie?-la rubia se encogió de hombros.

-Lily no es de las que hacen las cosas pequeñas, querido-Draco soltó un suspiro de frustración.

-Ni siquiera he podido decirle a mis amigos, todos se enteraran en esta bendita fiesta-murmuró, frunciéndole el ceño a la invitación.

-¿Por qué no los llamas? Pueden tener una reunión aquí y así no les dará un ataque en el medio del salón-Draco rodó los ojos.

-Claro, como si eso fuera a pasar, a Pansy le dará un ataque de una manera u otra.

-Bueno, querido, Pansy siempre ha sido dada a los dramatismos.

-Pansy siempre ha sido dada a complicar mi vida-Narcissa apretó los labios para no sonreír ante la obvia niñería de su hijo, para tener dieciocho, sigue comportándose como un pequeño.

-Ven, quiero mostrarte algo-Draco se levantó y siguió con curiosidad a su madre, ella se acercó hacia el closet y sacó una bolsa larga, abriéndola y sacando un precioso traje gris oscuro. Draco lo reconoció al instante-Quiero que uses esto en tu boda, cariño.

-¡No!-replicó Draco instantáneamente, alejándose del traje.

-Draco...

-¡Madre, no! No voy a usar el traje de papá para casarme con Potter.

-Hijo, sé que a tu padre le habría gustado...

-¿... Verme infeliz? Porque eso es lo que seré, madre y no mancharé el traje de matrimonio de papá solo para cerrar el trato que hundirá mi vida-Narcissa se acercó a él y tomó sus manos.

-¿No confías en mí, hijo? ¿Crees que dejaría que fueras infeliz?-le preguntó, mirándolo directamente a los ojos.

-Creo que tu vista de felicidad es un poco parcial, madre-dijo el rubio suavemente, dejándola sin palabras. Draco sacudió la cabeza y besó su mejilla-Lo siento, pero no usaré ese traje-musitó suavemente y salió del cuarto.


-Creo que su madre intenta herirme-dijo Ginny, mirando por la ventana con la invitación apretada en su mano.

-No asistas, será todo un circo-dijo Ron, tomando una taza de té.

-¿Cómo puedo no hacerlo? Harry necesita mi apoyo.

-Harry necesita enfocarse en su matrimonio-respondió su hermano con dureza y ella se dejó caer en una silla cercana a él, mirándolo con ojos tristes.

-¿Crees que Harry pueda enamorarse de ese chico?-el pelirrojo se encogió de hombros.

-No lo sé, realmente-Ginny cogió su mano.

-Por favor, hermano, dime la verdad-rogó ella y Ron suspiró, pasándose una mano por el cabello.

-¿Qué quieres que te diga, Ginny? Apenas y conozco a Draco, es atractivo, bastante, de carácter decisivo y desafiante pero en sus ojos aún se ve la inocencia de la juventud. Harry bien podría caer por él o ser totalmente indiferente, no lo sé-Ginny se mordió el labio, mirando de nuevo la invitación.

-Harry me ama, sé que él no caerá-dijo con seguridad. Ron rodó los ojos y se levantó, alisándose el trabajo.

-Lo que tú digas, hermanita-dijo suavemente, dejando un beso en su frente y yéndose. Ginny volvió a apretar la invitación.


-Oh, por Dios, dime que solo es una fase-fue lo primero que dijo Draco cuando vio a Blaise y éste se rió.

-¿Qué? ¿No te gusta?-dijo con una gran sonrisa, pasándose una mano por el cabello rojizo.

-¿Gustarme? ¡Pareces un vago!-Blaise no pudo más que sonreír ante el tono escandalizado de su amigo.

-Hey, tú pareces un virgen y yo no te digo nada-el rubio inhaló, ofendido pero terminó sonriendo.

-Llegas temprano-dijo mientras ambos caminaban por los jardines.

-Digamos que estaba cerca-respondió el muchacho, encogiéndose de hombros.

-¿Otra vez el hijo del Sr. Crouch, Blaizie? Ya te he dicho que Barty no te llevará a nada bueno ¡Es demasiado despreocupado!-el moreno solo sonrió.

-Eso es exactamente lo que necesito en mi vida, amigo, no preocuparme. Demonios, tengo dieciocho, puedo vivir ¿no?-Draco no dijo nada, desviando su mirada. Blaise frunció levemente el ceño pero el rubio lanzó una pregunta, distrayéndolo.

-¿Y Pansy?

-Estaba de compras esta mañana y ya sabes cómo es, asumo que estará aquí dentro de poco-y tal como si la hubieran invocado, Nana entró, anunciándola y la morena apareció con una gran sonrisa, extendiendo los brazos.

-¡Draco!-gritó, lanzándose encima de su amigo para abrazarlo. Draco la recibió con una sonrisa y la giró un par de veces antes de ponerla en el suelo, la morena besó su mejilla antes de golpear ligeramente su brazo, haciendo un puchero-¡Sunny*, me has tenido abandonada! Solo mensajes cortos y nada que verte ¡Te he extrañado!-Draco se rió.

-Yo también, Pans, los he extrañado mucho a ambos-la morena sonrió y los abrazó a los dos a la vez, muy contenta.

-¡Pero ahora el Trio de Plata está de vuelta! ¿verdad?-el rubio se mordió el labio y se separó ligeramente, sintiendo como las manos empezaban a sudarle.

-De hecho... hay algo que debo decirles-los amigos se miraron entre sí y Pansy suspiró, cruzándose de brazos.

-¿Es esto sobre la empresa de tu padre?-el rubio parpadeó, sorprendido y el moreno puso sus manos en su cadera.

-Es casi un secreto a voces, Draco, los principales accionista de la compañía saben de que ha caído y que ha sido comprada por alguien más. Sabes que nuestros padres eran amigos y también invertían ahí, dicen que ha sido una pena-Draco frunció los labios.

-Creo que es demasiado extraño, Blaise, la empresa debió de haber demorado en caer, tenía muchas riquezas, debería haber costado al menos cinco años pero todo se acabó en dos años y no puedo entenderlo. Creo que hay algo sucio aquí-Pansy puso una mano en su hombro.

-¿Por qué no me dejas darle una mirada a los papeles, Sunny? Estoy segura de que podremos encontrar una pista ahí-el rubio sonrió, agradecido.

-Gracias, Pans, eres la mejor en finanzas y no confío en nadie más que en ti para esto.

-¡Hey!-protestó Blaise levemente.

-Lo siento, Blaizie pero eres un asco en finanzas, no te dejaría acercarte a los papeles por nada del mundo.

-¡Hey!-volvió a protestar y los tres se rieron. Pansy se giró hacia Draco y le sonrió calmadamente, tomando su mano.

-No tienes nada de que preocuparte, Sunny, nosotros te ayudaremos en lo que necesites-el rubio asintió pero se volvía a sentir nervioso, era el momento de decirles, no podía retrasarlo más.

-Pansy, Blaise, la verdad es que...

-Niño Draco-los tres giraron y el rubio creyó que le iba a dar un ataque al corazón cuando vio a Ronald Weasley detrás de su Nana-tienes otra visita.

-Hola, Draco-saludó el pelirrojo amablemente.

-Ron... que sorpresa-dijo el rubio y era la verdad, estaba honestamente sorprendido de que el pelirrojo estuviera ahí.

-Tía Lily me pidió que pasara a dejar tu traje para la fiesta. En realidad, se lo pidió a Hermione pero ya sabes cómo es ella...-Draco meneó la cabeza y sonrió, tomando el traje.

-Gracias por tomarte el trabajo de traerlo-dijo y Ron se encogió de hombros, rascándose el cuello.

-No fue nada, tenía tiempo libre-dijo y sonrió ligeramente. Pansy decidió intervenir en ese momento, aclarándose la garganta y parándose justo a lado de Draco, tomando su brazo.

-¡Hola! Soy Pansy Parkinson ¿y tú quién eres?-el pelirrojo parpadeó sorprendido por un segundo antes de asentir levemente.

-Ronald Weasley.

-Ronald, bonito nombre. Él es Blaise Zabini y somos los mejores amigos de Draco ¿de dónde lo conoces?-preguntó Pansy rápidamente, Blaise asintió educadamente y alzó una ceja ante la hiperactividad de su amiga. Draco ensanchó los ojos con pánico y abrió la boca para interrumpir pero Ron fue más rápido.

-Pues, se va a casar con mi mejor amigo-intenso silencio se formó después de lo que dijo, Pansy y Blaise parecían estar congelados en su sitio y Draco estaba deseando que lo tragara la tierra en ese mismo instante.

-¿...Draco?-preguntó Blaise levemente, mirándolo con duda. El rubio abrió la boca pero no sabía que decir, las palabras se atoraron en su garganta y perdió el aliento cuando los oscuros ojos de Pansy se posaron en él.

-Draco-su tono era serio, frío, peligroso y Draco sabía muy bien que si no contestaba, su amiga haría que lo hiciera de muy malas maneras.

-Iba a decírselos...-comenzó con voz bajita, bajando la mirada hacia sus manos-Mi... mi madre me comprometió con Harry Potter-Pansy no dijo nada, aún mirándolo fijamente y Blaise se dio la vuelta hacia Ron repentinamente.

-Fue un gusto conocerte, lamento que no puedas quedarte a conversar más-la indirecta no podía estar más clara y Ron estaba aliviado de tomarla, parecía que había puesto a Draco en una situación incómoda sin proponérselo y se sentía culpable.

-Sí, claro... Te veré en la fiesta, Draco-el rubio asintió distraídamente, aún mirando a su amiga y Ron se marchó rápidamente.

-¿Puedes explicarme qué tenía en la cabeza mi tía Cissy cómo para hacer algo así?

-Dice que quiere salvarme de la ruina... que seré feliz con Potter-respondió el rubio muy bajito, mirando sus manos.

-Sunny, tú no luces feliz-dijo su amiga suavemente y el rubio apretó los ojos, sintiendo todo el estrés del compromiso llegarle, su enojo, su impotencia, sus ojos se llenaron de lágrimas pero se rehusó a llorar.

-No tengo otra opción-dijo finalmente. Blaise se agachó frente a él y pasó una mano por su mejilla, limpiando la lágrima que había caído.

-Sabemos en qué posición estás, Draco y estoy horrorizado por todo esto, tienes que saber que siempre nos tendrás a nosotros para todo lo que necesites y si Potter cree que no tienes a nadie para protegerte una vez que estén casados, entonces va a encontrarse con una sorpresa-Draco le sonrió, posando su mano sobre la de su amigo y apoyándose en él.

-Gracias, Blaizie.

-Ya verás, Sunny, si Potter se porta aunque sea un poquito mal, le haremos la vida miserable-dijo Pansy animadamente, pasando su brazo por sus hombros, Draco rió ligeramente y los miró con afecto.

-Estoy muy feliz de tenerlos a ambos-los dos amigos le besaron la mejilla y sonrieron.

-Nosotros también estamos contentos de tenerte aquí.


Ginny se sentía insegura mientras se movía por el extenso salón de fiestas de la familia Potter, se notaba que Lily Potter no había reparado en gastos para celebrar el gran anuncio y la pelirroja apretó ligeramente la mano de su madre, nerviosa. Molly estaba preocupada por su hija, no había querido que asistiera pero la muchacha había insistido, decía que tenía que estar ahí para Harry, apoyarlo y por un lado la mujer la apoyaba, por otro pensaba que todo acabaría mal. Harry estaba al lado de sus padres saludando a los invitados y se sentía nervioso de saber cuándo Ginny llegaría; apenas vio a la pelirroja, se acercó a ella con una sonrisa y le ofreció su brazo, ella lo tomó y ambos caminaron junto a Molly justo dónde estaban sus padres.

-Molly-saludó Lily, una sonrisa cordial en su rostro.

-Lily-respondió la mujer, su mirada neutra e impasiva. Los ojos verdes de Lily se fijaron en Ginny y ella no pudo dejar de notar el brillo triunfante que había en ellos.

-Ginevra.

-Sra. Potter-saludó la pelirroja nerviosamente, apretando el brazo del moreno.

-Espero que disfruten la fiesta-dijo la mujer y se giró hacia su hijo, con una mirada que claramente decía que tenía que quedarse ahí pero Harry se hizo el desentendido y dirigió a Ginny lejos de ahí, ignorando el suspiro molesto de su madre tras ellos.

-¿Te has estado sintiendo bien?-preguntó el moreno y Ginny sonrió, asintiendo.

-Sí, el doctor pasó a visitarme hoy y dejo que me encuentro mucho mejor, parece que este tratamiento sí está funcionando-Harry lo sonrió, apretando la mano que tenía sobre su brazo.

-Te lo dije, pronto estarás perfecta-la pelirroja no pudo evitar sonreír alegremente.

Cuando Draco llegó a la fiesta, casi todos los invitados ya estaban ahí, él se sentía el punto de todas las maneras y de alguna manera sabía que Lily había hecho correr muy discretamente la noticia de que habría un anuncio esa noche. El rubio tragó saliva. Pansy apareció de la nada, envuelta en un precioso vestido azul oscuro y su cabello oscuro arreglado elegantemente en su espalda, cayendo en suaves ondas; Blaise estaba justo tras ella, envuelto en un traje a la medida y su cabello rojizo-violeta llamando la atención, aunque estaba perfectamente acomodado.

-Te ves increíble-sonrió la morena, besando su mejilla.

-Sí, definitivamente el gris es tu color-sonrió su amigo y el rubio intentó devolverle la sonrisa. Ellos tenían razón, el traje era precioso y le quedaba como un guante, era de la mejor calidad que se pudiera pedir y a él le gustaba pero le hubiera gustado más si Lily no lo hubiera conseguido para él. El rubio aún no estaba seguro de cuáles eran las intenciones de su futura suegra con este matrimonio, ella lo hacía sentir seguro e inseguro al mismo tiempo y era muy confuso, él solo quería tener algo de tranquilidad en toda esta farsa.

-Conocimos a tu futuro esposo-dijo Blaise, jugando con una copa de champagne.

-Sí, no sé cómo es que te casarás con Potter, casi todos saben que ha estado enamorado de Ginevra desde que era joven.

-¿Ginevra?-repitió Draco, confundido.

-Ginevra Weasley, hermana de tu amigo Ronad. Dicen que Harry la conoció un día que fue a su casa y cayó enamorado desde entonces pero Lily lo desaprueba porque ella está enferma.

-¿Qué es lo que tiene?-preguntó el rubio.

-Nadie está muy seguro, creo que es una clase de cáncer al pulmón pero no podría decirte con exactitud-respondió Pansy, encogiéndose de hombros-De todas maneras, tu esposito está pegado a ella ahora mismo, apenas la vio llegar le ofreció su brazo y no la ha soltado-Draco frunció levemente el ceño.

-Pues, eso no me molesta-Pansy lo miró fijamente y rodó los ojos.

-En serio, Sunny, puedo notar que no sientes nada por él pero piensa en lo que dirá la sociedad de ti con semejante muestra de cariño hacia alguien con quién no está comprometido. Te está ridiculizando.

-No entiendo, Pans-suspiró cansadamente el rubio.

-Es sencillo, Draco, todos aquí pensarán o deducirán que este matrimonio ha sido concertado por las familias, la noticia de lo de tu compañía no podrá ser retenida tanto tiempo y entonces dirán que solo te casaste obviamente por dinero, empezarán a despreciarte aunque jamás te hagan una mala cara, pondrán una marca en ti y esa te pesará si decides divorciarte de Potter algún día.

-¿Y qué quieres que haga, Blaise? ¿Ir a reclamarle? Me importa poco lo que haga, yo tampoco quiero esto. Si la gente quiere pensar que solo me casé con él por dinero entonces que lo hagan, si Potter quiere pasearse con su novia por todo el lugar, entonces que lo haga pero yo no voy a molestarme la vida solo por las opiniones de los demás-Blaise meneó la cabeza ante la actitud desafiante y Pansy sonrió, divertida. Los tres habían estado caminando por el salón y se detuvieron abruptamente cuando se encontraron casi de frente con Harry y Ginny; Draco sabía lo que tenía que hacer, ambos tenían que saludarse y hacer conversación, hacer notoria su conexión antes los demás antes de que dieran el anuncio pero cuando vio el rostro del moreno, supo que este no iba a moverse de dónde estaba. Y de repente Draco entendió lo que Blaise decía. Esto era humillación. La más callada humillación pero una sin embargo porque si Harry se daba la vuelta y lo ignoraba, entonces el respeto de todos los demás ante Draco se perdería, anuncio o no. El rubio no sabía que hacer, no sabía si moverse primero o simplemente mirarlo, se había quedado paralizado por el repentino miedo que lo había invadido.

Fue entonces que un brazo apareció frente a él y el rubio se sobresaltó, girando la mirada y sorprendiéndose de ver a Ron. Sin poder evitarlo, su mirada recorrió al pelirrojo y tuvo que admitir que se veía muy bien, el traje negro estaba entallado a la perfección y podías notar la atractiva forma de su cuerpo; Ron sonrió con diversión cuando lo vio observarlo de arriba a abajo y se acercó un paso más.

-Tal vez deberías tomar mi brazo y dejar de chequearme-Draco se sonrojó, mirándolo con alarma.

-¡Yo no estaba haciendo eso!-el pelirrojo rió en voz baja y tomó la mano del rubio, colocándola en su brazo y sonriéndole.

-Solo era una broma, no hay de qué asustarse-el rubio murmuró algo inentendible, bajando la mirada-¿Te gustaría tomar un poco de aire?

-Me encantaría-respondió rápidamente, queriendo escapar de ahí.

-Conozco un muy buen lugar-dijo y lo guió lejos de dónde todos se habían quedado parados. Ginny siguió con la mirada la dirección en la que su hermano se había marchado con ese chico y no pudo evitar sentir alivio, porque Harry ni siquiera había saludado al muchacho, simplemente lo había ignorado a pesar de que el chico lucía realmente guapo en ese traje. Harry solo la quería a ella, esto lo confirmaba y ella no podía estar más feliz. Pansy enfrentó la mirada dura que tenía el moreno en su rostro a pesar de mantener el rostro tranquilo y se aseguró que mandar su mensaje al otro lado, uno que decía "Intenta dañar a Draco y la pagarás muy caro". El moreno solo bufó y volvió a girar hacia Ginny, llevándola a sentarse a algún lado.


Draco cerró los ojos, disfrutando del aire cálido de la noche y soltó un suspiro, girándose hacia Ron con una sonrisa sincera.

-Gracias por sacarme de ahí, parece que siempre andas salvándome de situaciones incómodas.

-Solo han sido dos veces, además creo que yo mismo te metí en una situación incómoda esta tarde-el rubio desvió su mirada y el pelirrojo suspiró-Lamento lo que pasó, debí de haber pensado antes de hablar, no quería crearte un problema.

-Está bien, no lo hiciste. De hecho, casi me lo hiciste más fácil, no tenía ni idea de cómo decirles que iba a casarme con un completo extraño-su tono era ligeramente amargo y Ron ladeó la cabeza, sus ojos compasivos.

-Harry no es tan malo, ya lo verás-el rubio se mordió.

-El punto no es si es malo o no, él nunca me querrá, siento que me ve como su enemigo, algo que vino a arruinarle la vida y yo solo quiero que llevemos la fiesta en paz.

-Sucederá, solo tienes que darle algo de tiempo.

-Aparentemente tiempo es lo que más tendré a su lado-dijo con un suspiro resignado.

-Pero me tendrás a mi de distracción, prometo venir todos los días a distraerte con mi presencia así-Draco apretó los labios para no sonreír.

-Pero entonces me aburriré de verte si vienes todos los días-dijo con falso tono inocente.

-¿Aburrirte de mí? ¡Jamás! Soy demasiado interesante-Draco no pudo contener la risa y lanzó la cabeza hacia atrás, riéndose como no lo hacía desde hace tiempo, Ron lo estaba observando con una sonrisa.

-Draco, Ronald-ambos giraron y vieron a Pansy en la puerta del balcón, mirándolos con una ligera sonrisa-Son llamados adentro... parece que llegó el momento-Draco se tensó automáticamente y Ron puso una mano en su hombro, haciéndolo alzar la vista hacia él.

-Todo estará bien-le susurró y el rubio no pudo evitar creerle, solo asintiendo y siguiéndolos a ambos afuera. Lily estaba subida en el pequeño escenario, con James a su lado y sostenía un micrófono.

-Amigos, les tengo un anuncio muy especial que hacerles. Como ustedes saben, mi hijo Harry es mi única adoración y he soñado con el día de verlo casado casi desde que tenía un año de edad. Ese sueño por fin se realizará y no puedo estar más feliz. Con ustedes, mi hijo Harry y su prometido, Draco Malfoy.

Silencio envolvió el salón mientras que el corazón del rubio latía aceleradamente en su pecho. Harry se movió lentamente hacia el centro de la pista, la gente abriéndose paso mientras avanzaba y se detuvo justo frente a Draco, mirándolo con sus intensos ojos verdes. Aún más lentamente, Harry le tendió la mano y la de Draco temblaba cuando por fin se posó sobre la de él. Ambos caminaron hacia el centro de la pista, nunca quitando los ojos del otro y Draco se tensó más cuando Harry cerró un brazo alrededor de su cintura, tomando su mano derecha en la izquierda y poniéndose en posición de baile; la música sonaba suave y dulce, las luces se bajaron hasta solo iluminarlos a ellos y Draco sabía que debía sentirse especial por toda la atención, todo el romanticismo pero lo único que podía sentir era asco de sí mismo por hacer esto, por dejar que ese hombre lo tocara y tener que seguir con la farsa, Harry quería a esa chica, a la hermana de Ron y debería estar con ella, con Draco solo sería miserable. Harry tenía su mirada fija en Ginny, manteniéndola siempre a rango de su mirada e intentando enviarle todo su amor sin palabras, sabía que solo ella lo entendería y que siempre estaría para él.

El baile llegó a su fin y Draco se separó instantáneamente, intentado no mostrar ninguna emoción en su rostro, intentó huir de ahí pero encontró su camino bloqueado por la fuerte mano que se había cerrado alrededor de su muñeca. Los ojos de Harry eran fríos y duros, haciendo un gran contraste con lo hermosos que eran y Draco no pudo más que quedar hipnotizado con la diferencia.

-Es hora de hacer el brindis y tenemos que estar juntos-murmuró Harry, guiándolo hacia la mesa principal. Lily, James y Narcisa ya se encontraban ahí, esperándolos para comenzar. Draco no está muy seguro de recordar todo, sabía que sus futuros suegros, esposo y su madre estaban dando sus discursos, perfectamente ensayads para que parezcan naturales mientras que él seguía bebiendo copa tras copa de champagne lo más discretamente que podía. Se quedó solo a mitad de la fiesta, sentado en la misma mesa principal y unas tremendas ganas de llorarlo invadieron, haciéndolo jadear ¿Así sería su vida? ¿Así de fría? ¿Así de falsa? No podría soportarlo. Moriría. Draco sentía que vomitaría en cualquier momento, su cabeza daba vueltas y se sobresaltó fuertemente cuando sintió unas manos apoyarse en sus hombros.

-Sunny-dijo Pansy suavemente, mirando a su amigo con tristeza.

-Vámonos-dijo Blaise-ya no puedes estar aquí.

-Pero... los invitados.

-Ellos pueden joderse, Sunny, te ves terrible y te llevaremos con nosotros, no dejaremos que te dé un ataque de pánico en el medio del salón. Draco se sintió inmesamente agradecido con sus amigos, lágrimas se formaron en sus ojos pero se rehusó a llorar, más bien dejó que lo guiaran por un lado del salón, bordeándolo hasta llegar a las puertas del balcón y se sorprendió cuando vio a Ron ahí.

-Apresúrense, pronto vendrá tía Lily por aquí a buscarlo y será mejor que se hayan ido para entonces-susurró el pelirrojo y Draco entendió que él los estaba ayudando a irse sin ser notados.

-Gracias-susurró ahogadamente, sintiendo un nudo en la garganta. Ron suavizó su mirada y puso una mano en su cabeza, dándole una leve sonrisa.

-No es nada-replicó sinceramente y se inclinó, dándole un beso en la mejilla antes de caminar hacia el salón nuevamente. Draco se había quedado pegado a su sitio y Pansy necesitó sacudirlo fuertemente para que caminara; el rubio entró en el carro que los esperaba y miró sin ver por la ventana, su mente fija en ese pequeño roce.


*Sunny: Apodo que Pansy le da a Draco porque dice que él es el sol, iluminando todo a su alrededor (o solo por su cabello rubio) Lamento la demora y por cierto, pequeño anuncio, estoy tomando pedido para drabbles o pequeños fics que sean del fandom Harry Potter y Avengers! Saludos :D