-Es interesante, ¿no lo crees?
Ron apretó los labios y giró a observar a Hermione, quién no sonreía pero sus ojos brillaban con malicia. La castaña curvó los labios muy ligeramente mientras dirigía su mirada a la escena que era el centro de atención de todas las personas en el lugar. No era exactamente un secreto los motivos de la unión Potter-Malfoy, matrimonios concertados cuando una familia está en riesgo de quiebra son muy conocidos pero no esperaban que de hecho la pareja se llevara bien, no con fría educación como otros.
-¿Qué es interesante?-preguntó, picando el anzuelo y la muchacha volteó a mirarlo.
-El que Harry esté aquí. El que haya regresado de su viaje de negocios solo para estar en este momento con su esposo.
-No le veo lo interesante, es lo que todo esposo haría-replicó el pelirrojo en tono corto.
-No, no es cierto. Cualquier esposo o no se hubiera ido para nada o hubiera seguido los negocios tan importantes que lo llevaron a irse. Pero cuando un esposo regresa exclusivamente para estar aquí y luego volver a lo que hacía... Ahora, eso sí significa algo.
-¿Cómo qué?-intentó no sonar tan brusco pero no podía evitarlo exactamente, Hermione estaba presionando mucho su paciencia con sus palabras. La castaña lo miró por un largo rato, una sonrisa bailando en los bordes de sus labios antes de suspirar con fingido cansancio.
-Interés, Ron... Significa interés-le dijo, sacudiendo la cabeza como si él fuera un niño particularmente lento y lo dejó para irse a conversar con otras personas, sintiéndose complacida por dentro.
Ron contuvo el impulso de apretar sus manos en puños, sabía que mandaría la idea equivocada a los invitados y simplemente respiró profundamente, obligando a su cuerpo a relajarse. Hermione estaba equivocada, esto no significaba nada, Harry era un hombre de negocios, sí, pero también sabía que una parte de mantener una buena relación en los negocios era las reuniones sociales y no despreciar momentos que después podrían importar. Faltar al aniversario de la muerte del padre su esposo no se vería bien para nadie, especialmente para él, Draco aún no se había dado cuenta del poder que tenía sobre el moreno, como la gente estaba más de su lado porque él era más joven y su padre había muerto. Harry no era idiota, él sí lo sabía y solo por eso había regresado. Estaba muy seguro.
Mientras volvía a observarlos, notó como Draco parecía escogerse un poco con la mirada de todos sobre él y a Harry acercándose más, su mano tomando la del rubio y luego Draco luciendo sorprendido pero correspondiendo, tomando su mano de regreso. La escena hacía que algo se apretara en su pecho, una sensación de enojo y posesión, una vago reflejo de celos que rápidamente empujó fuera de su mente. Este no era el momento ni el lugar, pero él y Harry definitivamente tendrían palabras luego.
-No me gusta esto.
-¿En serio?
Pansy le lanzó una mirada envenenada a Blaise que solo sonrió inocentemente. La morena había estado murmurando y fulminando a Potter con la mirada básicamente desde el momento que el hombre había llegado, no había saludado y simplemente había ido derecho por donde su esposo había salido. Un gran espectáculo, si le preguntaban a él. Narcissa lucía preocupada mientras que Lily Potter parecía dividida entre la diversión y el triunfo. Mente manipuladora esa, ya podía ver.
-Es serio, Blaise. No sé que es lo que está tramando Potter pero estoy muy segura que no es bueno. Y apuesto que Sunny ni lo ha notado, está demasiado triste hoy.
-Pansy, por todos los cielos-suspiró su amigo, conteniéndose de rodar los ojos hacia el techo-No todo tiene que tener un motivo oculto. Digo, Potter parece estar siendo decente ahora mismo y ha salvado a Draco de ser la comidilla de todos. Yo cuento esto como un punto a favor.
-¿A favor de qué, exactamente?-replicó la muchacha, jugando con la puntas de su cabello-Potter está manipulando esta situación para él mismo, ahora la gente cree que es un esposo devoto, un santo que incluso cuando tiene negocios como otros, regresa por su familia. Es un asco. Una mentira.
-Una mentira que está ayudando mucho a nuestro amigo-apuntó el moreno antes de sacudir la cabeza-Solo deja que pase. Sunny va a poder tener paz incluso si eso significa tener a Potter a su lado para conseguirlo.
-¿Y si esta es otra estrategia de Potter? ¿Hacerlo caer en sus redes, fingir que estar enamorada y después romper su corazón, forzándolo al divorcio?-espetó Pansy, mordiendo su labio inferior y Blaise casi estuvo tentado a reírse.
-Potter no tiene tanta imaginación. Y Sunny no lo creería, no después de ver cuan ido está por Ginevra-el moreno cogió dos copas de champagne y le pasó una-Ahora bebe y relájate, ¿si?
Pansy tomó la copa, bebiendo su contenido casi de un trago y aunque accedió a dejar el tema, no significa que dejaría de preocuparse. Bueno, al menos fue una batalla ganada, pensó Blaise mientras bebía de su propia copa.
Harry se había tomado un momento para salir al patio y tomar un poco de aire. Draco se había ido a la biblioteca a tener una conversación privada con su padrino y él no se sentía con animos de hablar con la gente alrededor así que se había escapado a la primera oportunidad que había tenido y había decidido pasear por los jardines. Ciertamente, la propiedad Malfoy era un lugar hermoso, con jardines inmensos y un pequeño bosque que lucía saludable y lleno de luz, incluso tenían un lago cerca, era simplemente encantador.
-Admirando el paisaje ¿asumo?-el moreno dejó de caminar y giró hacia su amigo, esperando hasta que Ron lo alcanzó antes de continuar su andar.
-Es muy bonito aquí. Tal vez debería mudarme, es un lugar tranquilo y lejos de mi madre-bromeó Harry pero Ron no pareció compartir su broma, en vez de eso tenía los labios apretados y la mirada seria-Okay, solo suéltalo-el moreno conocía a su amigo, sabía que seguiría de este humor hasta que dijera lo que tenía que decir.
-¿Qué se supone que era lo que estabas haciendo adentro?-preguntó el pelirrojo de repente, deteniendo su andar. Harry alzó una ceja y puso sus manos en sus bolsillos, actitud paciente incluso cuando sus ojos brillaron peligrosamente.
-¿Te refieres a mí haciéndole compañía a mi esposo en su momento de tristeza? Porque eso es lo que era.
-Por favor-bufó Ron, sacudiendo la cabeza con una sonrisa sin ganas-No necesitas fingir ser el esposo perfecto conmigo, Harry, los dos sabemos muy bien que no lo eres. Callar a la gente con tu presencia está bien pero ¿sentarte cerca, coger su mano...? ¿Qué pretendes exactamente?
-Draco necesitaba apoyo emocional a través de contacto físico y se lo di-replicó simplemente el moreno.
-Fue más que eso. Consideraste que tal vez Draco lo vea como algo más que solo apoyo ¿o solo pensaste en ti mismo?-espetó el pelirrojo, ojos fijos en Harry.
-¿Y esto te importa por qué...?-el moreno ladeó la cabeza, actitud absolutamente tranquila pero sabía que eso solo haría que el temperamento de su amigo empeorara-Lo que haga o no haga con mi esposo no tiene nada que ver contigo, Ron, no sé por qué el repentino interés de si lo tomo de la mano o no.
Ron apretó los puños, conteniéndose de decir algo demasiado revelador que no solo lo pondría a él, pero sobre todo a Draco en una posición difícil y se forzó a relajar sus manos, mirándolo mal.
-No es sobre ti o sobre Draco. Es sobre Ginny. Tu aquí, tomándole la mano a alguien cuando juras que estás enamorado de ella. Un poco hipócrita, ¿no lo crees?-Ron sintió algo de satisfacción cuando la postura de Harry se tensó y de repente sus ojos se entrecerraron.
-No te atrevas a decir eso. Lo de adentro solo fue un acto, una estrategia para engañar al público. No hay razón para ponerse tan altivo solo por un mocoso-murmuró Harry con un vago gesto de disgusto.
-Bueno, es genial saber que es así como lo ves.
Ambos hombres giraron hacia la voz que los interrumpió y Ron casi hizo un gesto de dolor cuando vio a Draco a poco metros de ellos, rostro cuidadosamente confinado a una máscara fría mientras los observaba a ambos. Se preguntó cuánto había escuchado pero se dio cuenta que no era necesario, al menos sabía lo que Harry pensaba de todo esto. Mientras no estuviera siendo engañado sobre las intenciones de Harry, Ron tenía todo lo que quería. Harry tragó saliva y se sintió ligeramente avergonzado de sí mismo, sí veía a Draco solo como un mocoso pero no era algo que había querido decir cuando el rubio estaba con el humor por los suelos. Era como patear a un cachorro bajo la lluvia, incluso si no lucía como uno.
-Draco...-Harry sentía que debía disculparse al menos pero fue cortado cuando el rubio alzó una mano.
-Por favor, ahórrate las falsas disculpas. La cena está a punto de empezar, les sugiero que entren-dijo simplemente y se giró, haciendo su camino de regreso hacia la casa, dejando a ambos hombres en silencio.
La cena misma empezó tensa, Ron había tenido que sentarse a lado de Hermione, quien trataba por todos los medios de ocultar su sonrisa, sabía que habían peleado, el pelirrojo nunca había sido muy bueno ocultando sus celos cuando alguien tocaba lo que él consideraba suyo. Harry se había ubicado a la derecha de su esposo, mirándolo de manera preocupada de rato en rato, inseguro de cómo iniciar la conversación o la disculpa, no era una situación a la que estuviera acostumbrado, tener que pedirle perdón a nadie y le incomodaba.
Cuando la cena acabó y la gente se dispersó de regreso al salón para compartir unas copas más antes de que se marcharan, Draco se había disculpado y había decidido estar un momento en la biblioteca, necesitando un momento para sí mismo, fuera de las miradas dónde pudiera relajarse. Por supuesto, esto no duró porque Harry lo siguió y cuando abrió la puerta, Draco solo alzó la mirada y bufó, una sonrisa seca en su rostro.
-Potter, en serio, no estoy cómo para escucharte.
-Mira. Solo quiero decirte que lamento que tuvieras que escuchar eso ¿bien? Ya sé que no nos caemos bien ni nada pero tampoco intentaba hacerte sentir mal en este día-dijo el moreno, pasando una mano por su cabello y sintiéndose por demás incómodo con todo el tema. Draco alzó las cejas y rió sin gracia, levantándose del sillón dónde había estado acomodado.
-No tienes ni siquiera idea de lo que has hecho mal ¿verdad?-el rubio sacudió la cabeza, cruzando sus brazos-No me importa actuar frente a la gente, este matrimonio es toda una pantomima en su beneficio después de todo. Lo que me enoja es que me quieras vender ese teatro a mí. Me hiciste pensar por un segundo que había algún rastro de humanidad en ti y que de verdad entendías que estaba sufriendo, que esto no era fácil. No sabía que simplemente estabas explotando mi malestar para congraciar con todos afuera. Supongo que escuchaste los rumores de la cena ¿no?-Harry desvió la mirada y Draco se sintió incluso más enojado, caminando hacia él-¡Te defendí! Controlé la situación, no tenías que usar esto para hacerte pasar por esposo devoto, pudiste usar cualquier otra cosa. Otra cena, otra fiesta, otra maldita beneficencia. ¡Pero no mi padre, Potter!
-¡Está exagerando!-replicó Harry, rehusándose a sentirse mal-Esto es lo que esperan de mi. Soy un hombre de negocios y no confío en tí, tú dices que lo arreglaste pero prefiero hacer las cosas yo solo. Sin ofender-la manera en la que espetó la última parte parecía decir todo lo contrario y Draco sintió ganas de golpearlo.
-Eres un bastardo sin corazón. ¿Quieres hacerlo todo solo? ¡Bien! Anda a tus cenas solo y a todas tus fiestas. Vamos a ver que es lo que dice la gente cuando tu esposo, menor y claramente frágil como han visto ahora no esté a tu lado como el esposo comprensivo y ayudante que tanto dijo que era. ¿Qué crees que dirán, Potter? "¿Oh, pobre Harry que no tiene nadie que lo acompañe?" No. Lo que dirán es que tú de alguna forma me has dañado, que no supiste dar la altura-el rubio ya no se contenía, ni siquiera sabía si todo lo que decía era verdad, solo quería dañarlo, hacerlo sentir igual de mal como lo había hecho sentir a él. El rubio había avanzado hasta esta frente a Harry, expresión fiera mientras el moreno mantenía su posición firme, puños fuertemente apretados a su lado.
Por lo cuál era probablemente un muy mal momento para darse cuenta que su esposo era verdaderamente hermoso. Por alguna razón difícil de entender su cerebro había decidido que ese era el momento justo para fijarse en el detalle de lo delicado de su rostro, lo suave de sus labios y el brillo de sus ojos. Era perturbador y Harry inmediatamente lo empujó hasta el fondo de su mente mientras lo miraba con enojo.
-¡Ah, por fin el niño revela lo que intenta hacer, entonces!-exclamó Harry con una sonrisa fría, fija en él-Lo que quieres es destruirme y... ¿para qué? Después de todo, si lo que quieres es mi dinero, no te convendría ayudar a perderlo ¿verdad?
-Eres un...-Draco levantó la mano, con toda la intención de abofetearlo pero el moreno fue lo suficientemente rápido para detenerla antes de que lo golpeara, sonriendo con altivez.
-¿No es esto un poco dramático?-le preguntó con sorna solo para que la sonrisa se le borrará de la cara cuando Draco alzara su otra mano y usara esa para estamparle la cachetada en el rostro.
-Siempre fíjate en la otra mano, idiota-le dijo el rubio, sintiendo satisfacción por haber podido golpear al moreno. Harry lo miró con ira, ahora sosteniéndolo de ambos brazos, no dejando mucho espacio entre ellos.
-Disfruta de este momento porque es el único que tendrás. Y agradece que eres menor y no puedo devolverte el golpe-gruñó el moreno a lo que Draco solo alzó la cara desafiantemente.
-Atrévete. Muéstrame el monstruo que sé que se oculta dentro de ti-lo retó el rubio.
Harry sentía la sangre hervir, su cuerpo inclinado hacia adelante, casi prometiendo violencia porque este rubio simplemente lo hacía enojar, lo retaba y ponía peros a todo, le ponía trabas y lo insultaba y desafiaba como si él fuera otro chiquillo más de su edad. Como si estuviera bajo su nivel. Por un momento pensó que de verdad iba a dañarlo, las ganas eran muchas, de callarlo, de hacerlo tragarse sus palabras. Pero no lo hizo.
En cambio, lo besó.
Draco, obviamente, no se lo había estado esperando porque se quedó hecho piedra justo dónde estaba, demasiado sorprendido. Cuando sintió la lengua de Harry sobre su labio inferior, abrió la boca estúpidamente para gritar pero no tuvo ni una oportunidad porque Harry ya había invadido su boca y estaba tomando todo sin siquiera preguntar. El cerebro del rubio se había desconectado por varios segundos a lo absurdo de la situación, incapaz de reaccionar de forma rápida. Primero actuó su cuerpo y antes de que lo supiera ya lo estaba besando de regreso con la misma agresión y enojo y pelea, esta era otra extensión de su discusión, dejó que Harry lo acercara más y usó sus propios brazos para mantener esa cercanía. Pero eso solo duró unos segundos porque finalmente su cerebro regresó de ese paseo que se había ido a dar al mundo de la locura y sus dientes se clavaron con fuerza sobre el labio inferior del moreno, haciéndolo apartarse inmediatamente con un quejido, fulminándolo con la mirada.
Draco solo lo observó de regreso, boca roja y respiración agitada, ojos ensanchados porque parte de él aún no se creía que eso de verdad había sucedido. Harry no estaba mucho mejor, recién estaba asimilando lo que había sucedido, lo que él mismo había hecho, su labio tenía un pequeño punto dónde sangraba muy ligeramente, ahí dónde Draco lo había mordido y su cabello estaba más desordenado de lo usual, haciendo a Draco comprender con horror que habían sido sus propias manos las que lo habían hecho.
-No... vuelvas nunca.. a hacer eso...-jadeó Draco antes de emprender la huída, saliendo casi corriendo de la biblioteca. Dejando a un Harry en shock adentro, pasándose las manos por su cabello y preguntándose que carajos es lo que acababa de hacer.
