Hola amigos... volví despues de tanto tiempo... no puede ser Ash se va del anime y yo todavía estoy lejos de terminar esta historia... Bueno que no caigan esos ánimos, cuando llegue el momento de despedir a Ash espero que sea por todo lo alto. Bueno sin más que decir espero que disfruten del siguiente capitulo.


Yellow lock


Nos encontramos en la central eléctrica de ciudad Hauoli. En uno de los paneles externos de la central se encontraba Clemont, quien estaba conectado con el brazo robótico de su mochila. Por su parte Chris tenía su computadora conectada a la mochila de Clemont.

Ahora ejecutamos mi programa y… listo, ahora en unos minutos analizará completamente el flujo eléctrico de la central – decía Chris de forma confiada.

Por otro lado, Cilan se encontraba en los alrededores, pero de repente algo llamó su atención.

Son huellas… por la forma que tienen obviamente se tratan de las de un pokemon… y al parecer por el patrón de movimiento es un pokemon bípedo, y por la profundidad de las huellas ese pokemon debe rondar el metro y medio, además debe pesar aproximadamente unos 45 kilos – decía Cilan poniendo sus dedos en su barbilla mientras pensaba seriamente.

Oh guau ¿Supiste todo eso solo con ver las huellas? Eres increíble – decía una voz detrás de Cilan.

Cilan volteó para encontrarse con un joven de piel morena y cabello color verde atado en una pequeña cola de caballo.

Oh bueno… es que soy un gran detective pokemon – decía Cilan apenado con una sonrisa nerviosa.

Ya lo creo, por cierto, mi nombre es Hau mucho gusto – saludó aquel chico.

Es un placer conocerte, mi nombre es Cilan – se presentó cordialmente el conocedor pokemon.

Así que tú también estás detrás de aquel extraño pokemon – decía Hau con una sonrisa.

¿Extraño pokemon? – preguntó Cilan confundido.

Si, la gente de la ciudad dice haber visto a un pokemon extraño de color amarillo que corre en dos patas a una velocidad de vértigo – decía Hau emocionado.

Pues la verdad… - comenzó a hablar Cilan, pero se detuvo al ver que Clemont y Chris se acercaban.

¿Eh? Hau… ¿Qué haces aquí? – dijo Chris algo sorprendido.

Alola Chris ¿Qué haces por aquí? – preguntó Hau con una sonrisa.

Viene a ver el problema de cortes eléctricos en la ciudad, ellos me están ayudando – respondió Chris.

Hola mi nombre es Clemont, un gusto en conocerte – se presentó Clemont.

Alola, mi nombre es Hau – respondió el joven con una sonrisa.

En ese momento le explicaron a Hau todo lo que estaban haciendo, mientras este les explicaba lo que sabía sobre aquel raro pokemon.

Mmm ¿Crees que sea posible que aquel pokemon del que hablas y los problemas en la central eléctrica estén relacionado? – se preguntaba Clemont.

Pues lo averiguaremos pronto, el análisis de la energía se completó – decía Chris mirando su computadora portátil.

Bien ahora conéctala otra vez a mi mochila – pidió Clemont.

Chris volvió a conectar su computadora a la mochila. Clemont toco un botón de ($%$%) de su mochila para que de esta saliera una gran antena.

Listo, esta antena detecta las señales eléctricas de la central, así podremos seguirla a donde vaya – decía Clemont con una mirada confiada.

Sorprendente, esa mochila que tienes es realmente increíble – decía Chris sorprendido.

Gracias, la construí yo mismo – respondió Clemont algo apenado.

No perdamos más tiempo, busquemos esas señales – dijo Hau animado mientras se ponía en marcha con todo el grupo.


Mientras tanto en la playa frente a la mansión Blank.

Ash y Serena junto a Red, White y Ruby se encontraban sentados en la arena, mientras que Drew junto a Úrsula cargaban a un abatido Kenny hasta la mansión mientras los demás los seguían.

Pobre chico, la friendzone se le va a quedar tatuada en los huesos – decía Red mirando con algo de pena como se lo llevaban a Kenny.

Creo que será mejor que le tengas un ojo encima ¿No vaya ser que haga alguna estupidez? – decía Ruby con una cara fastidiosa.

No digas eso, él no va a hacer nada raro…. "dile a Sebastián que esconda el cloro" – le susurró White a Ash, haciendo que este se estremeciera del susto.

Bueno, hablemos del suicidio de Kenny para otro día, ahora vamos a lo que nos concierne, dime Serena ¿Qué opinas del entrenamiento hasta ahora? – preguntó Red tranquilamente.

¿Que qué opino? Que es muy raro y que no sé en qué me ayudará a hacerme más fuerte – decía Serena con notable molestia.

Jajajaja ¿Hacerte más fuerte? Jajaja… Ay ternurita – decía Red conteniendo la risa.

¿De qué te ríes? – preguntó Serena molesta.

Ya te lo había dicho ¿No? Estos entrenamientos no están hechos para que te vuelvas más fuerte, o que aprendas nuevas estrategias o cosas por el estilo. Si tuviera que definirlo de forma simple, el objetivo de este entrenamiento es que aprendas a sobrevivir – dijo Red tranquilamente.

¿Sobrevivir? Lo que le enseñaron fue a jugar sucio – decía Ash molesto.

¿Y? – preguntó Red con algo de indiferencia.

¡Y que hacer eso no es justo! – dijo Ash bastante más molesto.

¿Justo? ¿Acaso cuando Accelerator te amenazó usando a mamá y a Serena te pareció justo? ¿Cuándo Kustem los atacó con un ejército de cien personas fue justo? ¿Qué el destino del mundo dependa del estado de animo de un vejete te parece justo? – preguntó Red con una mirada seria y penetrante.

¡Por supuesto que no! Pero aun así nosotros pudimos apañárnoslas – decía Ash bastante molesto.

Claro, solo porque Accelerator solo estaba jugando contigo y porque Kustem quería atormentarte lentamente y no mandó todas sus fuerzas al mismo tiempo, si él no se hubiera confiado seguramente ninguno de ustedes estará aquí hoy – decía Red tranquilamente.

Ash solo volteó la mirada de forma molesta sabiendo que las palabras de Red eran muy ciertas.

Bien, ahora que ya disipé tus dudas puedes irte – dijo Red con una relajada sonrisa.

¿Eh? ¿No puedo quedarme a entrenar con Serena? – preguntó Ash algo sorprendido.

Lo siento, pero las siguientes fases del entrenamiento son un secreto, tu solo limítate a enfrentarla al final de la semana para ver su progreso – respondió Red tranquilamente.

En ese caso tu vendrás conmigo, tengo grandes planes para ti – decía Ruby con una sonrisa maliciosa llevándose a rastras al entrenador azabache.

Hey, espera un poco – decía Ash confundido mientras era llevado por Ruby.

Siento un poco de pena por Ash, pero a la vez me sorprende que haya llamado la atención de Ruby – decía White con una sonrisa nerviosa mirando cómo se llevaban a Ash.

¿Qué es lo que vamos a hacer ahora? – preguntó Serena con curiosidad.

Lo sabrás muy pronto, dime White ¿Trajiste lo que te pedí? – preguntó Red con una sonrisa.

Sí, aquí esta – decía White mientras le entregaba una pequeña caja a Serena.

¿Qué es esto? – preguntó Serena confundida.

Es un cambio de ropa, necesito que te pongas todo lo que hay en la caja para que vayamos a la ciudad – respondió Red tranquilamente.

¿A la ciudad? – preguntó Serena aún más confundida.


Mientras tanto el grupo de Clemont y Cilan.

Cilan y Hau caminaban mientras observaban atentamente sus alrededores, pero por otra parte Clemont y Chris iban hasta atrás de todo grupo notablemente cansados.

Estas largas caminatas no son lo mío – decía Chris exhausto.

Lo mismo digo – respondió Clemont igualmente cansado.

Ahora que lo pienso ustedes no son de aquí ¿Qué los trae a Alola? – preguntó Hau con curiosidad.

Bueno… vinimos de vacaciones con un grupo de amigos – respondió Cilan tranquilamente.

Esperen… ¿Ustedes son los que están en la gran mansión en las afueras de la ciudad? – preguntó Chris sorprendido.

Pues, creo que sí – respondió Clemont algo confundido.

Entonces ¿Es verdad que en esa mansión están los 7 campeones de liga? – preguntó Hau emocionado.

Este… no sé si debería decirlo – decía Clemont mirando a Cilan algo preocupado.

Bueno, no es como que alguien nos hubiera pedido que lo mantengamos en secreto, pero si los siete campeones se están hospedando ahí también – respondió Cilan tranquilamente.

¡Fantástico! ¿Crees que alguno de ellos acepte tener una batalla conmigo? – preguntó Hau con mucho entusiasmo acercando su mirada a Cilan.

No creo que se nieguen… pero de momento les han pedido que no tengan ninguna batalla – respondió Cilan con una sonrisa nerviosa por la incomodidad de la cercanía de Hau.

Antes de que alguien pudiera decir nada más, un fuerte trueno se escuchó muy cerca del grupo.

¿Un trueno? Pero si no hay ninguna nube en el cielo – decía Hau sorprendido.

En ese momento la antena que había en la mochila de Clemont comenzó a emitir un fuerte pitido.

Es por aquí, la señal eléctrica de la central está marcando el flujo más alto allí adelante – dijo Clemont seriamente mientras comenzaba a correr.

Todo el grupo se adentró en el bosque hasta que llegaron a una gran colina que tenía una forma muy parecida a una gran garra. En ella había dos pokemon que al perecer se estaban enfrentando. Uno de ellos tenía una apariencia felina, se paraba en dos patas y tenía un pelaje amarillo con franjas negras que se asemejaban a unos rayos. Mientras el otro pokemon estaba flotando, en sus brazos tenía protuberancias que parecían partes de un tótem, y una cresta de color naranja.

¡Ese es Tapu koko! – exclamó Hau señalando al pokemon que flotaba.

¿Tapu koko? – preguntó Cilan confundido.

Sí, es conocido por ser el pokemon guardián de Melemele – respondió Chris viendo impresionado a aquel pokemon.

¿Entonces el otro pokemon quien es? – preguntó Cilan observando seriamente al pokemon felino.

Ese debe ser el pokemon misterioso del que se hablaba en la ciudad – respondió Hau mirando muy emocionado a aquel pokemon.

(Ese pokemon… ¿Acaso está…?) – se preguntaba Clemont mientras lo observaba fijamente.

De repente aquel pokemon felino cargo energía eléctrica que emanaba un fuerte color azul en sus puños, para acto seguido dar un fuerte zarpazo en el suelo. Aquella energía salió de sus puños y fue disparada a toda velocidad con el pokemon guardián como objetivo. Pero Tapu koko se cubrió con las corazas de sus brazos como si de un caparazón se tratase mitigando todo el daño. Seguido de esto Tapu Koko creo una bola de energía rosa la cual lanzó para golpear directamente al pokemon misterioso y lanzarlo a volar varios metros.

Aquel pokemon felino lentamente se puso de pie y comenzó a sujetar su brazo derecho con notable molestia.

(Lo sabía, tiene su brazo derecho muy lastimado) – pensaba Clemont mientras miraba seriamente.

Pero de repente la antena conectada a la mochila de Clemont comenzó a hacer ruidos muy extraños mientras comenzaba a moverse para todos lados, hasta que finalmente hizo una pequeña explosión. Esto llamó la atención de los dos Pokemon los cuales dejaron su combate y se marcharon por caminos diferentes. Tapu koko se fue volando con dirección al norte, mientras que el pokemon felino se fue corriendo hacia el bosque.

¡Hey espera! Quiero tener una batalla contigo – dijo Hau emocionado comenzando a correr en dirección al bosque.

Oye espera… ¿Deberíamos seguirlo? – preguntó Chris algo preocupado.

La máquina se volvió loca cuando nos acercamos a ese pokemon… tal vez tenga que ver con el problema de la central eléctrica – dijo Cilan poniéndose en marcha siguiendo a Hau.

Supongo que iré yo también, ese pokemon es fascinante – decía Chris con asombro en sus ojos mientras seguía a Cilan.

Por otro lado, Clemont se quedó inmóvil pensando un poco para después dar marcha atrás y volver por el camino que ya habían recorrido.


Mientras tanto en Ciudad Hauoli

Este…. ¿Esto es necesario? – se escuchaba la voz de Serena.

Totalmente – se escuchaba la voz de Red.

Serena llevaba puesta una peluca de cabello negro largo bastante desaliñada, unos lentes cuadrados gruesos también negros, vestía lo que parecía un uniforme escolar estilo marinero blanco con líneas azules con una larga falda marrón que le llegaba a los tobillos, además llevaba puesto un cubre bocas blanco. Por otro lado, red llevaba puesto un conjunto deportivo rojo con franjas blancas, unos lentes de sol de un color rojo intenso, llevaba una peluca corta rubia y también tenía en el cuello un colgante con el símbolo de pokeball en dorado. Junto a él había un gran maletín negro.

Ojalá nadie me vea con esto – decía Serena incomoda mirando la ropa que traía puesta.

Tu tranquila, es el disfraz perfecto – decía Red con una sonrisa confiada.

¿Qué es lo que llevas en el maletín? – preguntó Serena con curiosidad.

Observa – decía Red con una sonrisa abriendo el maletín.

Para la gran sorpresa de Serena este estaba lleno de dinero.

¡Oigan todos vengan aquí! Reten a Bety la entrenadora legendaria y ganen 500 mil Pokelares – decía Red con entusiasmo.

¿Espera qué? – preguntó Serena muy nerviosa.

De repente la gente comenzó a agruparse alrededor haciendo que Serena se ponga muy nerviosa mirando a todos lados.

¿De qué trata esto? – preguntó un muchacho acercándose.

Es simple, por solo mil Pokelares usted podrá desafiar a mi campeona, tiraremos este dado y dependiendo del número que salga serán la cantidad de pokemon que se usaran, si usted derrota a todos los pokemon de mi poderosa campeona todo el dinero será suyo – decía Red de forma confiada.

¡Trato hecho! – exclamó aquel joven mientras le entregaba unos billetes a Red.

"Espera no puedo hacer esto ¿Cómo se te ocurre apostar tanto dinero?" – susurró Serena nerviosa.

"Tu tranquila, el dinero no es mío… lo tomé de la tarjeta de débito de Ash" – decía Red con una tonta sonrisa.

"¡Peor aún!" – susurró Serena molesta.

Bien no perdamos más tiempo, es hora del combate – decía Red con entusiasmo lanzando el dado.


Mientras tanto en la central eléctrica.

El pokemon felino caminaba lentamente hasta llegar a la central, se veía muy fatigado y sujetaba su brazo derecho como si no pudiera moverlo. Este se acercó a uno de los paneles de la central, puso su brazo izquierdo arriba del panel y lentamente comenzó a absorber energía.

Sabía que te encontraría aquí – se escuchó la voz de alguien.

El pokemon felino se dio la vuelta rápidamente y se puso en guardia al ver a Clemont parado a unos metros.

No te preocupes no quiero hacerte daño, solo quiero ayudarte – decía Clemont acercándose lentamente.

Aquel pokemon lanzó un fuerte gruñido como si se estuviera preparando para atacar.

Sé que estás herido, pero absorbiendo la energía de esa forma solo repondrás un poco de tus fuerzas, pero no podrás curarte de tu herida, por eso deja que te ayude – decía Clemont mientras sacaba una pokeball.

De aquella Pokeball salió Luxray.

Luxray usa Chispazo – ordenó Clemont tranquilamente.

El pokemon de Clemont lanzó una fuerte descarga eléctrica que golpeó al misterioso pokemon directamente. Pero este no recibió daño alguno, por otro lado, parecía que recuperaba sus energías.

Tú tienes la habilidad de Absorbe electricidad, con esto te sentirás un poco mejor. Ahora déjame curar tu brazo – decía Clemont con una sonrisa tranquila mientras tomaba un spray de su mochila.

Aquel pokemon se encontraba a la defensiva sin confiar en el entrenador, pero sorpresivamente un recuerdo vino a su mente, en el veía a una mujer de cabello rubio y lentes que lo observaba con una tranquila sonrisa igual que Clemont. Lentamente sin confiar completamente en el entrenador este comenzó a extender lentamente su brazo lastimado.

Bien eso es – decía Clemont con una sonrisa mientras comenzaba a echarle aquel spray en su herida.

Aquel pokemon hizo una pequeña mueca de dolor, pero luego observó sorprendido al sentir como el dolor lentamente iba desapareciendo. Pero repentinamente aquel pokemon se puso alerta y de un gran salto se fue corriendo al bosque.

Oye espera – decía Clemont sorprendido al ver como aquel pokemon se marchaba.

En ese mismo momento Clemont se dio cuenta que Cilan y Chris se estaban acercando.

Así que volviste aquí, me preocupé un poco al ver que no venias con nosotros – decía Cilan tranquilamente.

Al final Hau se nos perdió de vista ¿Creen que haya encontrado a aquel raro pokemon? – preguntó Chris sentándose para descansar un poco.

Zeraora, ese es su nombre – dijo Clemont repentinamente.

¿Eh? ¿Cómo sabes eso? – preguntaron Cilan y Chris bastante confundidos.

Es una larga historia… pero digamos que conocí a alguien que ya había visto a ese pokemon – respondió Clemont con una sonrisa.


Mientras tanto en la ciudad.

Serena y Red que aún estaban disfrazados se encontraban sentados en una banca bebiendo unos refrescos.

Bien hecho pequeña monstruo, llevas ya siete victorias, podrías ganar mucho dinero si nos dedicáramos a esto – decía Red mientras contaba varios billetes en sus manos.

No lo entiendo – decía Serena con una mirada algo preocupada.

¿Qué cosa? – preguntó Red con curiosidad.

¿Por qué tuvimos que disfrazarnos y tener estos combates en la ciudad? ¿No sería lo mismo hacerlo en la mansión con los otros? – decía Serena confundida.

Y dale con lo mismo ¿Por qué el pensamiento de todos en su grupo es tan cerrado? ¿Acaso no saben ver más allá de lo que tienen en frente? – decía Red algo disgustado.

¿Puedes solo responder a la pregunta? – preguntó Serena molesta.

Es fácil, porque no aprenderías nada, tú ya has visto luchar a todos e incluso luchaste contra varios de ellos, debes expandir un poco tu mente, retar a entrenadores de todo tipo, conocer nuevas experiencias – decía Red con una sonrisa.

Pues no siento que este mejorando, estos combates han sido muy fáciles ¿Será que no se lo están tomando enserio? – preguntaba Serena con algo de confusión.

Todo lo contrario, ellos están desesperados por el dinero, pero son todos unos amateurs, tal vez no te des cuenta, pero has estado rodeada por varios de los mejores entrenadores del país, a estas alturas no hay forma de que puedas ser derrotada por algún entrenador mediocre – decía Red con tranquilidad.

Serena se quedó en silencio algo sorprendida, pero de repente alguien se acercó llamando su atención.

Oh, un combate por una gran suma de dinero, se ve interesante – se escuchó una voz femenina.

Frente a Red y Serena estaba Verity la amiga de Luna.

Jeje, ahora si veremos un combate enserio – se decía red con una mirada emocionada.


Y hasta aquí el capitulo de hoy ¿Qué clase de entrenamiento tendrán Ash y Ruby? ¿Qué relación tienen Clemont y el pokemon Zeraora? ¿Cómo terminará el combate entre Serena y Verity? Todo esto y más en los próximos capítulos de "La buena vida del campeón"... Espero que el proximo capitulo sea antes de la despedida de Ash... sin nada más que decir se despide Asurax y nos leemos pronto.