Capítulo 26. Sangre Impura.
"Estaba agotada. Cuando llegó el momento había elegido que el parto debería suceder de manera natural, pues por una vez estaba dispuesta saborear el dolor. Y el llanto de su segundo bebé la consoló, haciendole saber que había valido totalmente la pena."
"Cuando lo vio de frente y lo cargó entre sus brazos se percató que realmente era un ser extraordinario. Sin conocerlo comprendió que ya lo amaba."
"Estaba más allá de su realidad mortal. Una mezcla de su ADN y el del shinigami aleteando en las sombras, observando."
"Beyond. Así le llamaría. Una existencia más allá de la comprensión humana."
"Y el brillo sanguinario de esos grandes ojos contra luz lo aprobaba al cien por ciento."
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Mientras se desplazaban a toda velocidad por las solitarias calles de la ciudad, el motor del automóvil de Matt rugía cual fiera acorralada. El chico agradecía haberse sacado la licencia para conducir en situaciones como esta, de otro modo estaría temiendo toparse con cualquier tránsito en su camino, pues no le importaba pagar una multa de exceso de velocidad más de lo que desaprobaba terminar en la cárcel por aventurarse al peligro. Beyond por su parte no perdía de vista la pantalla del celular donde seguían transmitiendo el juicio de Kira, y aunque no pretendía irrumpir en las oficinas de Sakura TV, quería ver de cerca el caos que se desataría, especialmente después de que una transmisión en vivo revelase la caída de lo que parecía ser un oficial justo frente a las puertas del edificio. Al llegar Matt aparcó el carro lo suficiente lejos para no verse envueltos en el desorden pero lo bastante cerca para apreciar el acontecimiento. Vieron a la reportera junto a su camarógrafo frente al edificio con semblante aterrado, igual a ratas bajo la protección de las alcantarillas, también la patrulla vacía y a los dos policías que habían acudido para ayudar al aparente agente, cuya figura le recordó a Beyond a uno de los que había visto en la habitación del hotel que ocupaba L la última vez que lo vió, aunque no estaba del todo seguro.
—Está bien, llegamos —anunció Matt tardíamente sin dejar de admirar la espeluznante imagen de aquellos cuerpos iluminados por las luces internas del edificio—. ¿Y? ¿Qué esperas lograr aquí? Sé que dijiste que no te interesa intervenir pero porqué estar presente. Eres sumamente morboso, ¿no es cierto? —recriminó.
—Es sólo que no lo entiendo —admitió mientras inspeccionaba las plantas altas de los edificios contiguos a Sakura TV como si buscara a alguien—. Hasta ahora Kira necesitaba de un rostro y un nombre para ejecutar su justicia y para eso debía poseer un acceso previo. Es la primera vez que mata de manera espontánea. Sospecho que le bastó con verlos y eso me preocupa.
— ¿Por qué?
—Me pregunto si está por aquí cerca, oculto de manera que nadie pueda inculparle y al mismo tiempo realizar la hazaña.
—Espero que no —dijo Matt con un jadeo angustiado—. No quiero que mi vida esté en peligro de nuevo. Ya tuve suficiente de aventuras desagradables.
—Es obvio que debe encontrarse en un lugar estratégico con vista panorámica, así vigilaría todo y nadie lo tomaría desprevenido. Clasificaría quién es sospechoso y quién no. —Pensarlo le impulsó mirar a Matt con intriga—. ¿Crees que nos vemos sospechosos?
—Sólo somos un par de civiles raritos que quieren sentir la adrenalina de estar cerca de un hecho histórico. ¡Por supuesto que nos vemos sospechosos! —exclamó antes de agitarse contra el volante—. ¡No quiero morir sin antes haber participado en un trío!
—Eso es desagradable, Matt.
— ¡Tú no eres nadie para hablar!
—No te preocupes, has elegido un buen lugar para estacionarte, nos encontramos en el punto ciego de los edificios clave que mencioné antes. Eres admirable. No cabe duda que fuiste un potencial sucesor de L en el orfanato.
—Halagarme no expiará tus descuidos, B.
Beyond se acomodó en su asiento manteniendo su mirada atenta al exterior mientras el celular encendido en su mano continuaba expulsando la voz de la angustiada locutora, sintiéndose a salvo tras los cristales polarizados del auto. Ya había identificado un par de construcciones con ventanas convenientes para la tarea que había expuesto pero dudaba ser capaz de averiguar la correcta, además aunque no quisiese pensar en ello era inevitable considerar que la habilidad de ver nombres y asesinar a distancia estuviera enlazando al origen de su poder. ¿Siempre existieron otros con su don? Pues no se le ocurría otra cosa para que esta serie de eventos inexplicables se suscitaran. Eso lo llevó pensar en una manera de atraer la atención de Kira, después de todo ya había intentado investigarlo bajo el agua y nada estaba dando frutos, con esta demostración tan vistosa resultaba natural que debía hacerse notar si quería avanzar en el misterio.
—Matt, debo hacerte una pregunta referente al caso.
—Dispárala —contestó Matt sin mucho entusiasmo, pues odiaba ser partícipe de las deducciones retorcidas de B, más no tenía opción al estar tan involucrado con él.
—Supongamos que eres fan de Kira, así que quieres ayudarle a purgar el mundo y posees un don especial para ello. ¿De qué manera atraerías su atención?
—Hum… ¿Usando mi poder tal vez?
—Razonable. Pero, ¿estarías dispuesto a matar por tu mano?
—He de suponer que soy uno de esos fans radicales que lo idolatran ciegamente, así que si, mataría para llamar su atención. Ah, pero me aseguraría de matar criminales. Estudiaría lo más detenidamente posible su modus operandi y daría inicio a la cacería con alguien que considerara fácil para mí pero como un potencial peligro para la sociedad. No querría que me confundiera con otro delincuente y acabara muriendo de un ataque al corazón.
Beyond observó la cabellera teñida de negro con mucha seriedad, imaginándose por un momento enterrando sus esqueléticos dedos entre estos para revolverlos de manera que su perfecta forma lacia se enredase y de esa manera fuera más parecida a la maraña de cabellos que componía la melena de L. Si bien entendía que no era momento para fantasear con su medio hermano, en definitiva le ayudó a endurecer su determinación. Por Lawliet se esforzaría en llegar hasta Kira, pues B era antes que L; de nada le servía caminar en círculos si no cumplía el objetivo por el que se apartó de su lado.
— ¿Estás seguro que no eres fanático de Kira? —preguntó a su cómplice en un intento por borrar la necesidad que le abordó sobre de volver junto a quien más deseaba en el mundo.
—Que el dios abrahámanico me libre.
—Te lo agradezco, Matt. Tus maniobras hipotéticas me han servido para estructurar mi siguiente plan.
— ¿Qué tienes en mente? —Mail no frenó su curiosidad—. Si se puede saber.
—Para llamar la atención de Kira… haré justo lo contrario de lo que un fan suyo haría.
— ¿Eh? ¿Qué cosa?
—Préstame tu chaqueta.
— ¿Uh? ¿Para qué? Ahora sí que no te entiendo nada.
El antiguo asesino de Los Ángeles estiró una sonrisa malsana en su rostro, dispuesto a explicarle a Matt sus intenciones cuando el sonido de un automóvil avanzando a toda velocidad por la carretera atrajo la atención de todos. Ambos pasajeros únicamente lograron ver las luces altas antes de que la parte delantera de la acelerada camioneta se impactase contra las puertas de Sakura TV. Aquello los conmocionó, dejándoles incrédulos sobre la clase de lunático que abordaría una crisis de manera tan temeraria. Eso sorprendentemente se ganó la admiración de Mail. Desde su posición, alcanzaron a escuchar el grito histérico de la reportera que continuo ininterrumpidamente el noticiero en vivo, así que B se dio cuenta que no sería prudente realizar el secuestro que tenía planeado en un principio, pues la gente necesitaría saber más del acontecimiento. Gestó una mueca plagada de fastidio cuando al poco tiempo empezaron a reunirse patrullas por todo el lugar.
—Se cancela todo, será mejor que nos larguemos de aquí antes de que nos interroguen.
—Por primera vez estoy de acuerdo contigo.
Matt introdujo la llave y arrancó el coche con la mayor discreción posible, evitando meterse en el camino de las patrullas mientras terminaban de estacionarse a lo largo de la calle, listo para seleccionar rutas alternas en caso de que el transito decidiera cerrar las vías para realizar una investigación posterior de los hechos. Antes de marcharse, B miró con atención a los uniformados con cascos polarizados que se reunían para recibir a un hombre con traje que traía consigo una bolsa de plástico que seguro contenía algún objeto importante. No era el estilo de L pero sin duda su nuevo equipo estaba funcionando de maravilla y casi sintió envidia de que contara con hombres dispuestos a jugarse la vida. Ojala se hubiese tomado la molestia de estudiarlos con mayor interés.
Mientras reflexionaba sobre quién sería el mejor postor para su recién trazado plan, alcanzó a ver una figura blanquecina y deforme por el rabillo del ojo, alejándose del perímetro como la luz de una veladora en la oscuridad. Casi de manera instintiva miró en tal dirección, sus nervios crispados ante el recuerdo de la criatura que había visto aletear tras el estudiante de preparatoria en la estación de policía principal. Grande fue su decepción no ver nada más, y aunque pudo atribuirlo fácilmente a mera tontería de su subconsciente, lo cierto era que aquel ser etéreo fue incluso traumatizante, nunca dejó de pensar en él cada vez que se reconocía ansioso; en Ryuk, el cual supuso era su nombre. Había buscado un poco a través de la red algo relacionado pero no existían registros de un nombre tan estrambótico, así que se convenció no era nada de lo cual preocuparse; debió alucinarlo, aún si una parte suya pensaba todo lo contrario.
—Entonces, B. ¿Cuál era tu idea? —La voz del conductor lo hizo sobresaltarse, se había olvidado por un instante en donde estaba, así que abrió demasiado los ojos para mirarlo—. No hagas eso. Me haces sentir incómodo.
—Mi idea… si, necesito pensar en quién podría hacer enloquecer a los medios de comunicación en un instante. Alguien famoso pero no demasiado.
— ¿Ah?
—Me gustaría saber tu opinión, Matt.
—Hum… ¿alguna idol? —propuso recordando vagamente el programa de idols que se habían estado transmitiendo en el café antes de que ocurriera todo el revuelo de Kira.
—Podría ser. Los más jóvenes reinan en el internet, incluidos otakus obsesionados, ellos pueden hacer el suficiente escándalo que obligará a los reporteros profesionales hacer eco de sus preocupaciones.
—No me vas a decir qué tienes en mente, ¿verdad?
—No todavía, porque te necesitaré para llevarlo a cabo.
—Espero que no sea algo turbio.
—Sólo lo conveniente para atraer a Kira.
Beyond trató tranquilizarlo dedicándole una sonrisa pero su mueca siniestra sólo sirvió para aumentar la tensión de los hombros de Matt, quien no quitó sus manos del volante ni la mirada del camino en ningún momento, concentrado en fijar destino a su guarida donde trataría sacarle a su compañero información clave, aun si bien sabía era el sujeto más esquivo que sería capaz de llevarse a la tumba sus secretos.
Una vez en el departamento, Matt se quejó del extenso viaje exigiendo descanso para sumergirse en una vieja consola que había logrado adquirir de una casa de empeño, así que se ensimismó en ello mientras Beyond se dirigió a encerrarse en el baño para comenzar a navegar por la red en busca de una víctima. Observó a las diferentes celebridades que parecían deslumbrar a los más jóvenes de tal modo que crearan enormes grupos de chat o foros exclusivos para hablar de sus participaciones en el mundo del espectáculo. Mirando sus nombres reales y tiempos de vida, notó que muchos poseían una vida tan plena que le sería imposible obtener el derecho a su muerte sin el poder de Kira. Se tomó un tiempo para orinar, robar un bote de mermelada de la despensa de Matt mientras seguía revisando las listas hasta que decidió acompañarlo un rato en el sofá para escucharlo presionar botones. Todo lo que navegó le generó un estrés inmenso sin resultados, pero tras una larga y agotadora investigación -que tuvo a Matt dormido en el sofá con el videojuego en marcha y la pantalla todavía encendida-, encontró el prospecto perfecto.
Pimpim era su nombre artístico, pero en la intimidad era Kyoko Mitsushi, era una idol que había debutado hace un año pero su encanto y estilo personal se había ganado el cariño muy rápidamente ya que estuvo involucrada en eventos grandes, además de seguir las tendencias al pie de la letra, haciéndose cada vez más famosa al rozarse con actores y otras entidades de gran renombre. Beyond dibujó en su rostro una sonrisa cruel.
—Espero que no esté muy ansiosa por llegar a la sima, Mistushi-san. Porque está a punto de participar en el evento más importante de su vida, kyejeje.
Bajó la pantalla del móvil y se levantó para revisar la colección de cámaras de su colega, eligiendo la de mayor calidad de imagen de acuerdo a su propio juicio. Necesitaría la ayuda de Matt para armar un escenario digno para su invitada de honor como lo era una idol de categoría pero por el momento improvisaría; siempre le había gustado el trabajo de los técnicos que hacían funcionar el acto de los teatros, así que estaba emocionado por probar.
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Los días se escurrieron y B no había vuelto a mencionar nada respecto a su plan de llamar la atención de Kira, por lo que Matt se reconocía un poco inquieto. El único intercambio semejante que entablaron fue sobre los aparatos en construcción que tenía invadiendo el departamento, así que su solicitud sobre arreglar aquellos que se asemejaban a los que usarían en un teatro, le hizo sospechar, más no se preocupó demasiado y sólo hizo lo que le pidió porque trabajar en artefactos electrónicos siempre lo relajaba mientras que Beyond se desaparecía del departamento desde muy temprano en la mañana hasta muy tarde en la noche. Cuando estuvieron terminados B volvió a pedirle que los transportaran a los afueras de la ciudad, en una zona rural directo a una cabaña que había comprado con una parte de la fortuna que Matt había robado del banco, considerando que el dueño estaba desesperado por deshacerse de tal debido a la pésima recepción que tenía y las constantes quejas de los pocos ocupantes que la habían rentado, pues decían presenciar sucesos paranormales poco tolerables. Al principio Jeevas no se sintió cómodo con la idea de compartir espacio con poltergeist y fantasmas vengativos pero se olvidó de ello mientras instalaban el lugar.
—Entonces, ¿por fin me vas a decir para qué es todo esto? —quiso saber mientras ajustaba las lámparas de luz blanca a cada costado del ventanal cubierto por una gruesa cortina negra en el comedor de la cabaña, cuyo espacio parecía suficiente para ensayar una coreografía.
—Tendremos una invitada. —La respuesta de B.B sorprendió a Matt—. Sin embargo, ella todavía no lo sabe. Debutará aquí, haremos un espectáculo que Kira no podrá ignorar.
— ¿Administrarás un show? En todo este tiempo, ¿sólo se te pudo ocurrir declararle la guerra a Kira de esa forma?
— ¿Recuerdas lo que hablamos, Matt? ¿Sobre convertirse en blanco de Kira siendo un fanático suyo? Dije que yo haría todo lo contrario. Haré que se entere de mi existencia siendo la concentración de todo lo que él detesta. Lo repugnaré tanto que no tendrá más opción que venir por mí. Se verá obligado hacerlo porque desconocerá mi rostro y nombre, por eso tendrá que investigar a fondo, estará obligado acercarse, será ese el momento en que lo tenga en mi poder.
El chico entrecerró los ojos hacia Beyond sin comprender muy bien a lo que se refería hasta que empezó a ponerlo bajo un intensivo análisis de su cerebro, fue hasta ese momento que su mueca incrédula recibió lentamente la iluminación necesaria para que su entendimiento funcionara. Y la sonrisa que el asesino le dedicaba con la insensibilidad que las simples sugerencias generaban, lo horrorizaron, así que no tardó en entrar en pánico.
—Espera… es una broma, ¿verdad? —Conmocionado, Mail trató encontrar una diferente explicación a la terrible sugerencia que lo había traído a su reciente trabajo eléctrico. Su voz tembló al igual que su cuerpo, víctima de la adrenalina que no tardó abordarlo de la peor manera posible, como una droga legal consumida en cantidades irresponsables—. No hablas en serio… no planeas traer hasta aquí a una inocente para matarla frente a una cámara, ¿cierto? Ni tampoco planeas distribuir el video por todo el internet hasta dar a los ojos de Kira… porque eso sí sería una locura.
Con una expresión de extrema seriedad, los ojos rojizos de Beyond continuaron devolviéndole la mirada, sin sentir nada por la perturbación en el semblante de su compañero. Apenas hizo un movimiento con el talón de sus pies para colocarse de frente al otro sin abandonar las sombras que lo cubrían a sus espaldas, ya que toda la luz de las farolas que Jeevas había traído con su ayuda a la cabaña se disparaban justo al centro del comedor, lo suficiente lejos de donde él se había acomodado para admirar el escenario montado.
—Gracias a Kira, la tasa de criminalidad ha disminuido a niveles muy bajos, de tal modo que nadie quiere cometer el menor delito por temor a provocar su ira y recibir su juicio divino. Con cada día que pasa, su utopía es cada vez más palpable. ¿No crees que sería una desgracia que alguien lo desafiara y en consecuencia inspirara a los de peor calaña seguir estos destructores pasos? —El corazón de Mail latió aterrorizado, pues por un momento creyó ver en la silueta de B vestigios demoniacos—. Así es, como un anticristo —señaló B con una sonrisa caóticamente burlona—. Kira puede ser ese dios bondadoso al que cualquier persona humilde y sencilla desearía venerar pero yo, yo seré quien se oponga a su mandato justo como Lucifer al Creador. Y tú, Mail Jeevas, me ayudarás a lograrlo.
—…No. ¡De ninguna manera! —espetó el aludido retrocediendo varios pasos, lanzando un manotazo al aire, escandalizado—. ¡No puedes pedirme que forme parte de algo así!
—No te estoy pidiendo asesinar, ni tampoco que lo veas, sólo quiero que me ayudes con traer a los actores hasta aquí para grabar las escenas y luego publicarlas. Será una tarea sencilla.
— ¡No! ¡No me convertiré en cómplice de algo tan ruin!
— ¿No querías atrapar a Kira también?
—Dije que me parecía interesante hacerlo antes que L pero… si debemos usar esta clase de métodos, ¡no quiero ser participe! Prefiero dejarlo en manos de L.
—Aunque no me creas, Matt. L sería capaz de usar tácticas tan sucias y retorcidas como las mías. —Beyond se encaminó a la mesita que habían traído para descansar las herramientas usadas, destapando el pequeño bote de mermelada y comiendo de sus dedos—. ¿Cómo crees que ha resuelto tantos casos difíciles? ¿Y por qué sólo presta atención a estos y no ayuda a resolver otros de igual importancia? Para él, esto no es diferente de un juego, como esos de opciones que te gustan a ti. Me es fácil imaginarlo frente a una pantalla, sosteniendo un control de consola en las manos mientras elige las rutas que alimenten sus ánimos en ese momento con personas reales.
—…No puedo creerlo.
—Sé que puedes imaginarlo también. ¿Por qué otro motivo dejaste de admirarlo como lo hace tu mejor amigo? Seguro descubriste que era un hombre muy injusto, distante con los orfanatos creados para él. Después de todo, si de verdad le importara la humanidad, no habría permitido que un niño se suicidara en su nombre.
Matt se reconoció sorprendido por aquella mención, ya que no recordaba haber hablado con B sobre el origen de su aversión hacia la figura de L. Aquella noche, el día que eligió acompañarlo en su travesía, le había dicho simplemente que no se sentía apegado al pilar del sistema en el que fue criado, así que ser leído tan acertadamente de un momento a otro fue casi revelador.
— ¿Cómo sabes de eso?
—Porque yo era la segunda opción igual que tu amigo. —B devolvió la mirada al cuerpo tenso del más joven—. Y junto a Alex, mejor conocido por la letra A, fuimos los primeros sucesores de L.
Tremenda información causó un impacto inmenso e irreversible en el interior del antiguo tercer candidato del orfanato Wammy's House, pues si las emociones recién experimentadas no consiguieron arrancarle el alma, lo hizo ese detalle tan importante que Beyond tiró sobre él como si nada. El día que lo conoció dentro de aquel cyber común y corriente supo que era un hombre especial pero no tenía idea hasta donde medirlo, y ahora que lo sabía con exactitud se sintió atrapado en un agujero estrecho bajo la tierra, siendo enterrado sin oportunidad de escape.
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No era capaz de escuchar nada, todo su entorno se encontraba en un pesado silencio salvo por la respiración errática del hombre que tenía encima. En realidad no era tan pesado pero Lawliet lo sintió de esa manera debido a su estado de somnolencia, ¿o era vigilia? Suspiró como lo hizo la primera vez que él lamió sus cicatrices, reconociéndose avergonzado a pesar de no considerarlo ya algo muy fuera de lo normal. Tal parecía que Beyond encontraba un atractivo en usar su lengua más que sus manos para trazar los bordes de su piel, apretando las yemas de sus dedos para sentir sus huesos más allá de sus músculos. Hubiera permanecido así más tiempo pero tenía miedo de que alguien los sorprendiera en esa comprometedora postura. Intentó bajarse la playera pero de repente se dio cuenta que ya no la vestía, quizás B se la había arrancado en algún momento, aunque no veía rastros de tela blanca por ningún lado en esa oscuridad. Percatarse de ese detalle le incitó explorar con la mirada el sitio, pues de pronto ya no se encontraban en el estudio sino en un lugar teñido de un negro profundo que advertía absoluto vacío.
Cómo es que estaban recostados suspendidos en esa nada sin sostenerse era un misterio pero suponiendo que se encontraban a salvo se permitió removerse para pedirle a B que dejara de hacer lo que hacía, de todas formas le parecía más importante averiguar dónde era ahí con exactitud. Sin embargo, se quedó mudo cuando su hermano menor levantó el rostro y vio esas salpicaduras carmín sobre sus mejillas, la cual no tardó en identificar como sangre, misma que empapaba la boca y labios del asesino soberbiamente.
No era figurativo, esta vez Beyond realmente lo estaba devorando, podía ver con claridad los trozos de carne rasgada y sus propias entrañas desparramadas sobre el resto de su carne pero no le dolía, sólo le conmocionó el conocimiento. Trató hablar pero la voz no emergía fuera de su garganta, se había atorado como todas las veces que experimentó horror de pequeño después de ver algo que no debía; Watari le prometió protegerlo entonces. Pero no había nadie más que ellos en ese momento y a pesar de todo su imitador no le inspiraba miedo, sin importar que él fuera el autor principal de que se suscitara tan traumatizante escenario.
— ¿Debería detenerme ahora? —cuestionó con voz ronca, al parecer percatándose de su pánico. Cuando habló derramó grandes chorros de sangre y otros fluidos extraños sobre el pecho de Elle, y que no supo identificar, lo único que se le ocurrió hacer fue acariciar los cabellos desordenados también manchados de sangre de su consanguíneo.
—No… —respondió monótono—. Sigue.
Beyond se incorporó hasta alcanzar los labios del detective, el cual correspondió al beso sin mostrarse asqueado por el sabor metálico que no tardó mucho en probar. Al final estos era sus propios fluidos también, no había manera que sintiera desagrado por algo que era tan suyo como las lágrimas y el vómito. B introdujo su lengua dentro de su cavidad bucal, saboreando sus dientes incluso antes de morder su boca con un hambre indescriptible. Lawliet pensó que podría comenzar a comerse su cara y el pensamiento no lo asustó sino lo excitó.
—B-kun, ¿por qué te dejo hacer esto?
—Tú eres el mejor detective del mundo, no yo. Resuélvelo tú mismo.
—No debo dejarte hacer esto... pero no puedo detenerte, no quiero. ¿Por qué? Esto no está bien. Si te sigo permitiendo tus caprichos, terminaré perdiendo mi propia voluntad bajo tus dientes. No te considero mi hermano, por eso te dejé besarme. Eres un peligroso asesino pero te dejé en libertad. ¿Acaso es por culpa? ¿Me siento responsable por lo que viviste?
—No.
— ¿Qué es entonces? Ayúdame a entenderlo.
—El mejor detective del mundo pidiendo ayuda —se burló B.B mientras tomaba la mano derecha del hombre a su merced para atrapar su dedo anular con su boca, arrancándoselo de un mordisco que Lawliet no resintió—. Tal vez… —prosiguió luego de masticar y tragar—, sólo tal vez, te has obsesionado conmigo también. Ya no puedes enfocar toda tu atención en Kira porque llegué yo para poner tu vida de cabeza. Hice que pensaras en mí poder cuando estabas en medio de tu investigación sobre los movimientos de Kira, algo que no hubieses hecho nunca en otras circunstancias. Soy importante para ti porque, a diferencia de Kira, soy más personal, más íntimo, más tuyo.
—Mío… —consideró el joven detective con gesto pensante mientras su hermano terminaba de engullir de manera glotona sus dedos.
—No soy un simple objeto de investigación como todos los asesinos que has perseguido. Estoy ligado a tu pasado de manera directa. Pero hay algo más, estoy seguro que ya lo sabes.
— ¿Qué es? —interrogó con molestia pero de pronto lo entendió, lo que causó la sonrisa casi depredadora de su acompañante—. Te amo, ¿no es así? Al grado de que es enfermizo. Desde que te marchaste no he podido dejar de pensar en ti, incluso mientras trabajo.
—Como sólo tú podrías hacerlo —asintió Beyond mientras retornaba a su alimentación.
A partir de ese momento, con cada mordida el detective comenzó a sentir fuertes punzadas de placer físico. Su miembro sexual comenzó a despertar a medida que el cuerpo encima de sí se frotaba con reiterados movimientos. Debería estarse resistiendo y buscando la manera de escapar pero no quería; si era B, no le importaría ser canibalizado. No le preocupaban los asesinatos de Kira en los brazos de Birthday, en sus brazos daba igual que el mundo se hiciera trizas. Pero entonces se despertó en el sofá, tardando en recordar que había tenido una de esas infrecuentes siestas que trataba realizar para descansar su cerebro. Se llevó un brazo a la frente para cubrirse la luz y otra a su entrepierna para comprobar la existencia de aquella molesta erección. ¿Qué hacía él teniendo sueños húmedos de tan aberrante calibre con B? Cada vez que se atrevía a dormir eran peores, y más le sorprendía sentirse en verdad excitado.
—Ryusaki. —La suave voz de Wammy entrando a la habitación no lo sobresaltó, en cambio le entregó un sentimiento de melancolía que no tuvo fuerzas de retener más tiempo.
—Estoy enloqueciendo, Watari.
— ¿De qué hablas?
—…Te vas a enojar —afirmó antes que el anciano hiciera cualquier otra pregunta o tratara de consolarlo con sus instintos paternales—. Pero necesito decírtelo. Soñé con B-kun. Y no fue un sueño inocente. Creo que lo deseo. —La simple insinuación hizo que el mayordomo se tensara de pies a cabeza—. Lo sé, es asqueroso. Pero últimamente mis sueños están fuera de control, todo porque lo dejé acercarse demasiado. Watari, le permití tocarme y ahora no puedo controlar mis impulsos sexuales. Por supuesto, no permitiré que esto interfiera en el caso que estamos llevando a cabo. Aun así necesito que me aconsejes. ¿Qué puedo hacer para solucionarlo? Tengo miedo de lo que sería capaz de hacer por él.
—…Sólo estás confundido —El anciano trató de explicar, luchando contra el nudo que se le había forjado en la garganta, consternado por la confesión de su hijo—. E-Estoy seguro que lo superarás mientras… mientras no sigas haciendo esas cosas con B. No olvides que son…
—Medios hermanos, sí. Lo que hacemos es uno de los peores tabú en la historia. A pesar de no conocernos, ni criarnos como tal o encontrarnos en posiciones de extremo a extremo, es injustificable nuestra conducta. Lo nuestro no fue simple curiosidad, fue… ni siquiera sé lo que fue.
—L…
Quillish Wammy sentía sus articulaciones heladas, la impresión era tanta que ni siquiera él podía articular palabra que alentara o desalentara al detective. Se había hecho cargo de situaciones delicadas desde muy joven pero esta era la menos favorable de la que pudo ser espectador. Nunca se imaginó que la relación de Elle y Beyond fuese a escalar tan gravemente y no por la dirección que un individuo con la mente sana hubiese anticipado. Su hijo siempre tuvo sus rarezas pero aquel era el primer aspecto que se encontraba absolutamente fuera de su control.
— ¿Venías a informarme algo sobre Kira? —inquirió finalmente el detective en un intento por distraer su sistema entero de que lo acababa de ser tratado de manera breve con su protector. Watari debió decidir también que por el momento era lo adecuado. En todo caso, no pospondría demasiado esta importante charla para la formación correcta del menor, no importándole mucho que fuese un adulto. Como su figura paterna tendría que intervenir.
