"Era un pueblo costero bastante pequeño, camino por las calles disfrazando su apariencia con una ilusión mientras seguía el rastro de cosmo del general de Limenades que por alguna razón se hacía cada vez más débil y no habia llegado al santuario marino, se sentía intranquilo de haber dejado a Eo y Bain solos bajo el cuidado de una ninfa, pero este era un asunto que tenía todos sus sentidos vueltos locos - ¿Es aquí?- Observo con cuidado la pequeña casita ubicada a pocos metros de un acantilado, estaba alejada de las demás hizo desaparecer su presencia para acercarse más, vio a una mujer y un hombre salir de una pequeña puerta que parecía llevar al sótano de la casa (y donde podía sentir el débil cosmo del general) sintió un escalofrió recorrerle la columna cuando vio como el hombre se acomodaba el cinturón y la mujer dejaba una manguera con sangre tirada en el jardín.
"¿Es una puta broma?"
El cosmo empezó a hacerse más débil disparando las alarmas en la cabeza del peli azul, mando al diablo la discreción y tan pronto como estos entraron a la casa se dirigió hacia la puerta de sótano para poder bajar, las escaleras de madera desgastada crujieron de forma escandalosa debido a los pasos rápidos del adolescente quien tan pronto como puso un pie en el piso de tierra sintió que su sangre se helaba, en el piso un niño de complexión delgada (un poco mayor que los que cuidaba) con piel grisácea, cabello negro grasiento con mechones más cortos y otros más largos traía una polera mugrienta de tirantes junto a unos pantalones cortos que dejaban ver grandes heridas abiertas tanto en los brazos como piernas, con rapidez el adolescente se acercó y tomo al chico en brazos dándose cuenta de que era horriblemente ligero para un niño incluso pequeño preocupado por la frialdad de la piel empezó a transmitir cosmo al niño para dirigirse a las escaleras cuando sintió algo acercarse con rapidez a su cabeza, a penas logro esquivar el bate que el hombre trato de estrellar contra su cabeza y por primera vez agradeció los entrenamientos casi espartanos de su maestro (quien siempre habia sido más duro con él que con Saga) cuando lo empujo permitiendo que el cuchillo que la mujer habia intentado clavarle callera al piso – Señores, lamento decirles que no tengo intenciones de matarlos- Dijo mostrando su verdadera apariencia – Aunque se lo merezcan solo me llevare al chico y nada más- Kanon retrocedió lentamente hacia las escaleras mientras hablaba – Así que si fueran tan amables-
- ¡No puedes llevarte a ese engendro! - Grito el hombre mientras tomaba posición con el bate otra vez – Es un monstruo que por desgracia lleva nuestra sangre-
- ¡Debimos matarlo cuando nació! ¡Es un demonio! - Grito la mujer – Si tanto quieres rescatarlo eso significa ¡Que también eres un demonio! - Con fuerza se abalanzo sobre el adolescente que a penas logro esquivarla debido al chico en sus brazos, logro patear la pierna de la mujer para provocar que callera.
- ¡No te atrevas a tocarla demonio! - El hombre se lanzó encima con el bate logrando darle en la cabeza."
Kanon gruño mientras se levantaba de la cama podía sentir el cosmo furioso de Saga haciendo gala de presencia cerca del pilar central – Debes estar bromeando Saga- Se dirigió a la puerta y salió en dirección al pilar central donde encontró a su gemelo discutiendo con Sorrento ambos con su armadura y escama respectivamente junto al cosmo encendido de Saga - ¡Ya basta ambos!- Grito mientras se metía entre ellos separándolos - ¿Olvidaron que estamos en "paz" hasta nuevo aviso?- Kanon jamás lo admitiría en voz alta, pero hacerlos tener un periodo pacifico mientras preparaban el verdadero tratado de paz sin nada que los obligara a cumplir era una idea tonta.
- El caballero de Géminis irrumpió en el santuario marino atacando a diestra y siniestra- Respondió Sorrento mientras le dirigía miradas de muerte a Saga que parecía responder de la misma manera.
- No lo habría hecho si se hubieran tomado la molestia de decirme donde estaba mi hermano- Acuso Saga mientras escaneaba a Kanon de pies a cabeza – Pero viendo que está aquí no tengo porque seguir quedándome- Tomo la mano de su hermano y abrió sus ojos con pánico - ¡¿Por qué pareces un cubo de hielo?!- Pregunto furioso.
- Saga- Llamo al gemelo mayor con enojo – No pasa nada, simplemente cálmate de una buena vez- Estaba a poco de noquear a su gemelo, regresarlo al santuario e irse a su pilar a dormir – Solo vámonos de una buena vez- Saga parecido dispuesto a reclamar, pero se quedó callado y opto por interrogar al menor en su templo, Kanon jamás deseo matar a su hermano tanto como ahora – Nos vemos mañana en el Santuario Sorrento- Se despidió Kanon mientras seguía al mayor en dirección a la salida.
- Nos vemos mañana…Maestro- Sorrento observo como Kanon desaparecía a lo lejos con un semblante cansado.
- ¡¿En qué mierda pensabas Kaza?!- Sorrento lo miraba de forma acusatoria debido a lo ocurrido con el mayor – Debías convencerlo de quedarse ¡NO DROGARLO! - El musico sentía que perdería los estribos en cualquier instante.
- Se hubiera quedado – Señalo Kaza – Si hubieras sabido manejar a su gemelo- Respondió molesto – Pero con esto de que las negociaciones empiezan mañana es solo un día más en el santuario de Athena – Era muy probable que Kanon empezara a quedarse en el Santuario Marino con el inicio de las negociaciones de paz o como resultado de las mismas – Y si no solo hay que pedirle a Eo que le haga ojitos de cachorro para que ceda- o simplemente podían usar al consentido de Kanon a su favor.
"- ¡Desgraciado! - Kanon logro devolverle el golpe al hombre tirándolo al piso, pero sentía algo cálido caerle por la cabeza - ¿Crees que escaparas con ese mocoso? ¡Los matare a ambos! - En algún punto la mujer que habia intentado atacarlo con el cuchillo mientras estaba en el piso ahora estaba inconsciente luego de usar una ilusión en ella.
- Tú deberías ser el que tiene cuidado- con esfuerzo logro utilizar sus ilusiones con el hombre dejándolo en el mismo estado que su mujer – Debería matarlos- Gruño mientras acomodaba al chico y se disponía a irse cuando un fuerte estruendo lo sorprendió mientras una gran cantidad de agua salada ingresaba por el sótano y arrastraba todo el sector donde la casa estaba ubicada (incluyendo el sótano) para cuando abrió los ojos se encontró a si mismo con el niño en brazos frente al Pilar del Océano antártico completamente empapado.
- ¡Maestro! - Dos vocecitas hicieron acto de presencia mientras aparecían corriendo con una ninfa atrás tratando de seguirles el paso - ¿Es nuestro nuevo compañero? - Pregunto Eo curioso mientras observaba al niño en los brazos del mayor - ¿Esta bien maestro? - Pregunto Baian viendo que la mirada de su maestro parecía levemente perdida.
- Lo estoy chicos, realmente lo estoy- Aseguro mientras era abrazado por los otros dos menores."
Kanon despertó algo molesto por la interrupción de ese sueño o más bien un recuerdo y dirigió su mirada al reloj con alarma que marcaba las 4:00 am por lo que decidió volver a dormir, debía levantarse a las 6 para irse al Santuario Marino y poder arreglar los papeles para la reunión del tratado de paz entre Poseidón, Hades y Athena.
