Hola a todos, P.B. aquí. Les traigo a todos ustedes el cuarto capítulo de la serie de Haruhiko x Hiroki. Muchas gracias por seguir leyendo.

p.d. si tienen alguna duda o comentario, no duden en dejarlo. Hablo español e inglés

-P.B.

Después de esa llamada me fui a toda prisa a mi apartamento. Tenía que prepararme para la cita con Haruhiko. Pensándolo bien era extraño que me quisiera preparar tanto para alguien, hasta hace poco simplemente lo conocía de vista.

Para mí Haru era un extraño. Nunca había tenido una conversación solida con él. No sé si de verdad me agradaría o simplemente yo me estaba haciendo falsas esperanzas con él. Ojalá no sea así porque creo que de verdad me gusta Haruhiko.

Al llegar a mi departamento no perdí el tiempo y me fui directo a bañar. Tallé cada parte de mi cuerpo, no quería que Haru viera algún lugar sucio. Un momento ¿Por qué Haruhiko tendría que ver mi cuerpo? Solamente sería una cita ¿no? No había pensado en la posibilidad de que hubiera algo más esta noche, pero ¿Qué tal si sí habría algo más esta noche? Una vez más mis dilemas comenzaban. Sin pensarlo dos veces tomé un rastrillo y depilé todo mi cuerpo. Utilicé todas las navajas de afeitar que tenía. Más tarde me daría cuenta de que aquello fue una idea horrible.

Me miré en el espejo y vi que mi nuevo cuerpo parecía de seda. Me sentí muy avergonzado conmigo mismo.

Si pensaba que la parte del baño había sido tediosa era porque no me esperaba lo difícil que sería elegir que ponerme. Jamás pensé que tardaría tanto en encontrar alguna ropa que se me viera bien. Yo era un tipo de estatura promedio y delgada, no batallaba en elegir ropa ya que si entraba en ella la compraba. Ese mismo día me di cuenta que debería de preocuparme más por mi apariencia. Haruhiko era un hombre muy elegante y a su lado yo era nada.

Por fin me decidí por una camisa de vestir blanca con una corbata ámbar y pantalones de vestir negros. Cuando ya estaba en el taxi en dirección a mi destino me di cuenta que me picaba horriblemente el cuerpo. No estaba preparado para hacer el ridículo otra vez. No entiendo como las mujeres pueden hacer esto.

Llegué al restaurante, era uno sumamente elegante. Cuando entré a la recepción indiqué que estaba esperando al sr. Usami e inmediatamente me dijeron que él ya había llegado. Dicho esto había solo dos cosas en mi cabeza, número uno: como debería saludar a Haruhiko y numero dos: me pica el cuerpo.

Cuando llegamos a la mesa vi a Haruhiko y estaba guapísimo. Él era guapo de pies a cabeza. Me atrevo a decir que era más guapo que Akihiko. Akihiko ¿Por qué tuve que pensar en él? No, hoy no serás dueño de mis pensamientos, hoy solo será de Haruhiko.

Haruhiko me miró y me sonrojé

-Hola- me dijo con una sonrisita que me robó el corazón. No sabía que él podía sonreír tan tiernamente.

Una vez más mi cerebro me traicionó porque lo siguiente que dije fue:"me pica el cuerpo". Dios me había abandonado.

Haruhiko me vio de una manera divertida y me dijo:" Esa es una extraña forma de saludar". Una vez más Hiroki se convirtió en un tomate.

-Eres una persona bastante divertida- me dijo

- Lo siento Haruhiko-san, últimamente no soy yo mismo.- me excuse

-¿Haruhiko- san? ¿Por qué no me llamas Haru? Pensé que ya me tenías confianza. Esto me lo dijo con decepción en sus ojos.

Me sentí triste por él e inconscientemente tomé sus manos. Sus manos eran suaves y hermosas. "Perdóname Haru" le dije.

-Tu si sabes seducir a un hombre- me dijo con un tono dulce. El jamás trató de humillarme.

La velada paso de una manera muy tranquila y cómoda. Me contó muchas cosas de él como que contrario a lo que pensaba, a él si le gustan los dulces. Escuchó pacientemente todo lo que tuve que decir. Solamente podía pensar en él. La noche habría sido perfecta si no tuviera esa horrible picazón en el cuerpo. Haruhiko pareció notarla y me dijo que fuéramos a otro lugar y él me curaría. Eso me hizo sentir molesto a lo que le dije:

"No soy alguien fácil. No sé qué quieras tú pero yo no quiero una relación solamente física.

Me miró desconcertado y me dijo: "Perdón si te ofendí, nunca fue mi intención. Lo que pasa es que te veo muy incómodo y no me gusta que te sientas así."

El tonto era yo. "Lo siento Haru, me han herido tantas veces que ya me da miedo."

Nos fuimos en su carro hasta un elegante hotel. Él dijo que yo podía tomar una ducha y me esperaría con algunas cremas para aliviar mi malestar.

Salí envuelto en una bata de baño y vi que Haruhiko se había quitado su saco. Él me atraía mucho, tanto que mi boca habló por si sola y le dijo: "¿Te puedo besar?"

Haru pareció desconcertado.

-Pensé que no querías una relación solamente física- esto me lo dijo con un tono provocativo y picarón.

Me sonrojé y di media vuelta pero Haruhiko ya me había tomado en brazos y me empezó a besar. Sus besos me derretían. Nunca nadie me había besado así. Me dejé llevar y empecé a desabrochar su camisa. Empecé a acariciar su pecho por encima de su camisa interior. Tiernamente me desabrochó la bata de baño y sitió mi cuerpo, y…

Se detuvo.

Me quedé en shock ¿por qué se había detenido? ¿Qué acaso se había arrepentido de estar con un hombre? O ¿Acaso yo le daba asco? Solo pensar en eso me lastimó el corazón. Me alejé y trate de cubrir mi desnudez. Vi que me observaba con una mirada curiosa. Estaba preparado para lo peor.

-No pensé que te depilabas el cuerpo. Siendo así, me siento avergonzado porque yo no lo hago.

Dicho esto mi corazón sintió un gran alivio y me reí.

-Lo siento, esto nunca lo hago pero como se trata de ti no sabía que es lo que te gusta. Esta es la razón por la que mi cuerpo me pica.

-Me gusta que estés cómodo- me dijo.

Lo vi y cada vez me gustaba más.

Se plantó frente a mí y comenzó a aplicarme una crema para calmar mi molestia. Sentí sus manos sobre mi cuerpo, sus grandes y frías manos. Era sorprendente como no sentí vergüenza. Se sentía tan bien.

Después de eso solo nos besamos. Nos besamos hasta el amanecer. Me dijo que quería me sintiera cómodo. Me respetó en todo momento. Me sentía tan bien a su lado que me quedé dormido en sus brazos.

Mi Haruhiko. Mi Haruhiko de manos tan frías. Mi Haruhiko de corazón tan cálido.