Ninguno de los personajes de Junjou Romantica me pertenece. La finalidad de este fanfic es solamente entretener.
Hoy intenté escribir un poco de comedia. No sé si este fanfic tiene sentido. Por favor dejen sus comentarios acerca de este capítulo. El siguiente será acerca de lo que pasó en la cita. Gracias por leer.
-P.B.
Después de lo que ocurrió con Haruhiko quiero hacerme cargo de que nunca más vuelva a pasar. Haruhiko es mío y de nadie más y yo soy de Haruhiko y de nadie más.
Al casi perder a Haru me di cuenta que necesito trabajar más en mi para poder gustarle más. Necesito ser más romántico y darle y demostrarle todo ese amor que nunca nadie le ha demostrado. Me di a la tarea de investigar qué era lo que quería Haruhiko pero fracase miserablemente, no conseguí nada y ni siquiera me tomé la molestia de preguntarle ya que si lo hacia lo único que me diría sería: "quiero que seas feliz."
Me arriesgaría y haría todo por que Haru fuera feliz. Hoy decidí que tendríamos una cena romántica un poco diferente a las demás, hoy él y yo cocinaríamos juntos. Yo no era un gran cocinero pero estaba seguro de que él si lo seria, no porque él fuera y sea un niño rico no significaba que no sabría cocinar algo sencillo.
Estaba muy feliz con esta idea así que envié un mensaje a Haruhiko pero no le dije lo que haríamos, él pensaría que cuando entrara a mi casa la comida ya estaría lista y después de cenar él y yo nos amaríamos. A decir verdad esa última parte si me gustaba mucho.
Fui a comprar muchos ingredientes, ni siquiera tenía planeada cual sería la cena de hoy. Algunos ingredientes no eran familiares para mí pero como quiera yo los compré. Compre y compre y entre todo eso termine con 3 litros de helado de diferentes sabores, varias bolsas de pasta en diferentes presentaciones, varios tipos de carne, cebollas, tomates, chiles, naranjas, manzanas y hasta compre un juguete para perro con forma de hot dog. Esto sería un desastre y yo lo sabía.
Llegué a mi departamento y miré todo lo que había comprado, fue ahí cuando me di cuenta que había comprado más de lo necesario y cosas que jamás utilizaría bueno casi todo, tal vez ese juguete de perro se lo podría regalar a Takahiro ya que era el perro de Akihiko. El pensar eso me dio mucha risa y comencé a reírme yo solo.
Fui a tomar un bañito para estar fresquecito para cuando llegara mi amorcito. El día de hoy no estaba siendo yo mismo. Nunca había una cita así y de verdad me emocionaba. Sería un éxito, no lo sé y lo dudo, sería un fracaso, eso era lo más probable. No me moleste en ponerme muy formal así que decidí ponerme cómodo. Me puse una camiseta de algodón y un pants. Supuse que Haruhiko vendría en un traje muy elegante y sería muy incómodo así que también le compre una blusa de algodón y unos pants pero como no sabía su verdadera talla creo que los compre un poco más grandes.
Antes de que la cita hubiera comenzado ya estaba lleno muy mal. Olvidé guardar el helado y todo se derritió, ya no tenía que darle de postre a mi Haru y a él le encantaba el postre. Dios mío que haré. Se me ocurrió que haríamos un pastel. Eso sí sería divertido y a Haru le encanta el pastel, a todos nos gusta el pastel.
Llegó el momento en el que Haruhiko estaba en la puerta de mi casa tocando el timbre. Cuando abrí la puerta vi su cara de sorpresa, el me miro de arriba abajo y me pregunto si había llegado antes. Eso me hizo sentir un poquito mal ya que sabía que decía eso por mi apariencia, pero no deje que eso me arruinara nada simplemente me reí y lo invité a pasar.
Le quité el saco y lo llevé a la cocina, cuando el vio que no había nada cocinado para la cena me volvió a repetir si estaba seguro de que no había llegado antes, mucho antes. Un poco irritado le dije que no. Debió haber visto que me había enojado un poquito ya que dijo: "como tú digas" luego rio y me dio un beso en la frente. Recordé que le había comprado un poco de ropa y se la di, él me miro muy extrañado así que ya no me aguante y le dije mi plan.
"Hoy tú y yo cocinaremos lo que cenaremos hoy y quiero que este se lo mas cómodo posible." Él se rio de mi pero no con una risa burlona sino una risa de sorpresa. Dicho esto lo mandé a cambiarse.
Cuando Haru volvió no pude evitar reírme, de verdad me había equivocado de tallas. La camiseta le había quedado demasiado larga y los pants al primer paso que dio de le cayeron dejándolo solo en sus calzoncillos. Me reí tanto por esa situación tan ridícula que me oriné un poco. Me quedé helado y él se quedó helado también. Ya había arruinado todo una vez más. Me quería morir. Lo siguiente que el hizo fue reírse así como yo me reí de él. "No es graciosos" le dije y él me contestó: "si lo es". Nunca lo había visto reír así me sentí alegre por él pero a la vez molesto y avergonzado.
"Ahora necesitas un baño" me dijo todavía riéndose. "Ve a bañarte y te esperaré aquí". Avergonzado fui hasta el cuarto de baño y tomé una rápida ducha. Después de lo que había pasado no podría ver a Haru a los ojos. A pesar de eso sigo fiel a mi promesa y no dejaría que ya nada más saliera mal. Eso creo.
Haruhiko, ¿Por qué siempre que estoy contigo soy más idiota de lo normal?
