Hola a todas, P.B. aquí. Lo que les quiero comentar es algo muy importante. El siguiente fanfic contiene una escena que tal vez para algunos les sea fuerte. Por favor no hagan caso o intenten imitar esa escena. LA FINALIDAD DE ESTE FANFIC ES SOLO ENTRETENER.

Ninguno de los personajes de Junjou Romantica me pertenece. La finalidad de este fanfic es solamente entretener.

Al ver esos papeles sentí como una parte de mí se moría ya que en tan poco tiempo me acostumbre a la presencia de Haruhiko y de verdad él solo pensar en perderlo me quemaba, aunque viéndolo así preferiría mil veces a que solamente me quemara por pensarlo que en realidad me estuviera matando por vivirlo.

Tenía miedo, tenía mucho miedo de confrontarlo así que decidí seguir lastimándome yo solo en lugar de que alguien más me lastimara. No lo llame y probablemente ya nunca más lo hare. No sé si pueda pretender que lo nuestro jamás pasó así como pude pretender que Akihiko nunca sintió amor por mí. La verdad después de esto ya no tengo ganas de nada, el vivir ya no me sirve da nada si Haruhiko.

Seguramente Haruhiko tampoco se ha de querer casar con una desconocida, eso era el único pensamiento que podía llegara consolarme un poco, Sí ,de seguro él no la querrá nunca y volverá a mí en un abrir y cerrar de ojos pero ¿de verdad eso me alegraba? Tal vez el volvería a mí pero yo sería reducido a ser él amante de Haruhiko. Ser reducido a un simple amante era lo más humillante que podría pasarme, el tener que vernos siempre a escondidas y el no tener a Haruhiko para mis todos los días y los días que yo quisiera era algo que o iba a permitir.

Bueno al menos la futura esposa de Haruhiko y yo sufriremos el mismo dolor del corazón que este hombre nos llegara a causar, eso es seguro, ¿no? Claro que ella sufriría como yo porque él no la querrá, pero, acaso el tampoco querrá a los futuros hijos que ella le dé, de eso no quedaba duda él amara a sus hijos más de lo que ha amado a alguien y naturalmente amara a la mujer que llevo en el vientre a sus hijos. Ellos sí que formaran una familia feliz, una en la que no hay espacio para mí.

Después de pensar todo esto me di cuenta de todo lo que había perdido y en realidad fue mucho lo que tenía pero aunque pensara que ya me había quedado sin nada en realidad solamente había algo que si me quedaba y eso era una muerte con dignidad, tal vez fuera prematura pero moriría siendo el gran demonio Kamijou.

Haruhiko:

No sé si de verdad esto vaya a pasar pero solamente te quiero decir que si la noche anterior fue la última que pasamos juntos y esta mañana la última vez que te vi quiero que sepas que fue un gusto conocerte y de verdad te agradezco que me hayas hecho feliz por un poco tiempo. Nada malo te pasara porque yo te estaré cuidando.

Tuyo siempre. El demonio Kamijou

La pregunta que me hizo Hiroki fue una muy extraña, Por qué me habrá preguntado si yo querría tener hijos cuando a él ni siquiera le gustan los niños. Hay veces en las que mi novio piensa de una manera muy extraña.

Seguía sumido en esa misteriosa pregunta cuando recordé que había dejado unos papeles que me había dado mi padre. Papá me había arreglado unas citas para conocer a diferentes candidatas para casarse conmigo. La verdad todo eso era inservible ya que yo le pertenecía completamente a Hiroki. Estaba tan contento por ver a Hiroki que olvide quemarlas.

-Tengo que recuperarlas- pensé. No quiero que Hiroki las vea, sí que será toda una comedia romántica cuando me eche en cara que yo estaba arreglando citas para matrimonio a sus espaldas, segura estaría hecha una fiera y después de arreglar ese malentendido se pondría rojo como un tomate y procedería a llorar.

Amaba lo inocente que podía llegar a ser.

Regrese al departamento y note algo muy extraño, todo estaba en perfecto orden. Normalmente las mañanas de Hiroki eran muy ajetreadas y dejaba todos los platos del desayuno en el fregadero para lavarlos después pero el fregadero estaba vacío. Me olvide de esa escena y me dirigí a la mesa en donde había dejado esos papeles pero para mi sorpresa ya no estaban. De seguro lo que seguiría después de eso sería esa escena de comedia romántica que me imaginé antes.

Sonriendo un poco por esperar lo que venía me dirigí a la habitación de Hiroki y cuando entre esa sonrisa se me borro de golpe. Hiroki se encontraba acostado en su cama vestido de gala con su cabello totalmente peinado y arreglado y sus manos entrelazadas sobre su pecho. La sangre se me fue a los pies.

-HIROKI- en algún momento grite y me acerque corriendo antes de poder pensarlo. El aun algo consiente abrió un poco los ojos y me miro sin mirarme. Sonrió un poco y volvió a cerrar los ojos.

No recuerdo que paso pero ahora me encuentro en una sala de espera de un hospital aguardando las noticias que el doctor tiene para mí.