Personajes pertenecientes a la gran Rumiko

Universo alterno

El tesoro de los inocentes

Capítulo 6 - Desde el silencio

Esa mañana Ryoga despertó en el sofá con Ranko aferrada a su brazo.

La quedó mirando por unos segundos.

Delicadamente le corrió un mechón de su rojo cabellos que le caía sobre el rostro y se lo llevó detrás de la oreja.

No sabía por qué... pero su cuerpo sintió la necesidad de hacerlo.

Luego de acomodarle el cabello, con su dedo pulgar comenzó a recorrer la mejilla de la chica que seguía dormida.

Sentía que le faltaba el aire y que su estómago se cerraba. No quería hacerlo, pero su mano no podía detenerse.

-Qué me pasa?- Se preguntaba cuando Ranko abrió los ojos.

Se quedaron mirando unos segundos y luego se separaron. rápidamente.

Como un rayo se sentaron alejados y no se decían nada.

Ryoga: bue... buen día.

Ranko: Ho... hola... gra...gracias por cuidarme.

Ryoga: No... descuida... no fue nada.

Nabiki salía de la habitación de Akane y los quedó mirando.

Nabiki: Buenos días...

Ryoga: Hola...

Ranko: Buenos días tía Nabiki...

Nabiki: Bien... ayúdenme a hacer el desayuno.

Fueron a la cocina y se sirvieron.

Nabiki podía sentir la tensión que había entre los jóvenes. Los miraba a ambos, cada uno sentado en la otra punta de la mesa... con sus miradas clavadas en el piso.

Nabiki: Todo bien aquí?

Ninguno contestaba...

Nabiki: Si... veo que todo bien... Ranko. Ve a buscar tus cosas así salimos... si?

Ranko: De acuerdo.

Cuando la chica se fue, la tía Tendo interrogó a su sobrino.

Nabiki: Que hacían juntos en el sofá?

Ryoga: Emmm... bueno... (Estaba muy nervioso) Es que... se despertó temprano y bajó...y...

Nabiki: Claro... (Interrumpió) Por eso cuando fui al baño los ví durmiendo juntos... no?

Ryoga quedó rojo de la vergüenza mientras ella le sonreía sarcásticamente.

Ryoga: Es que... tuvo una pesadilla.

Nabiki: Ya veo... Oye... te diré algo y espero que lo entiendas. Comportarte como un caballero, si? Ella no está pasando un buen momento y necesita de tu apoyo... lo entiendes?

Ryoga: Si... si, entiendo.

Nabiki: Bien... me alegro (Dijo sonriendo feliz). Estoy orgullosa de ti, sobrino. Akane me contó cómo la ayudaste ayer y te vi intentando distraerla cuando llegué. Me alegra que seas una buena persona. Eso quiere decir que tu madre ha hecho un buen trabajo contigo...

Ranko: Estoy lista (Dijo entrando con su mochila lista para ir a la escuela).

Nabiki: De acuerdo... vamos.

Al llegar al colegio, los chicos entraron al aula y Nabiki se entrevistó con la directora Hinako para comentarle lo que había pasado.

La clase de la profesora Akari fue normal... Al igual que el resto del día.

A la hora del almuerzo, Ryoga ocupó un lugar en el patio de la escuela.

Se quedó sentado en un rincón hasta que vió pasar a Ranko. Ella lo quedó mirando y el... el le sonrió como invitándola a hacerle compañía.

Pero ella... reaccionó de otra forma.

Haciendo de cuenta como que no lo había visto, se dirigió hacia otra esquina del patio donde se juntó con su grupo de amigos.

Sus amigas eran Shampoo y Kodachi.

Shampoo era una chica que venía de china y que vivía allí hacía cinco años mientras que Kodachi era hija de un acaudalado empresario. También estaban Taro (Novio de Shampoo) y Ryu (Novio de Kodachi).

Shampoo: Ayyy amiga... de verdad?

Kodachi: Y cómo se encuentran ahora tu papá?

Ranko: Supongo que debe estar en casa... ya le habrán dado el alta médica.

Taro: Oye... y por qué llegaste a la escuela con el pelmazo ese?

Ryu: Si.. el nuevo cara de cerdo.

Ranko: Bueno... resulta que es mí vecino. Su mamá y mí papá son amigos desde siempre. Además... su mamá es enfermera y... salvo a mí papá anoche.

Shampoo: WOW... que bueno.

Taro: Si, tal vez. Pero es un idiota. Por su culpa te castigaron.

Ryu: Si... es verdad... habría que darle una lección.

Al finalizar el día de clases.

Hinako: Señorita Saotome...

La directora apareció con Ryoga detrás.

Ranko: Si?

Hinako: Es hora de cumplir con su castigo.

Ranko: De acuerdo...

La pelirroja se fue con la docente y su vecino hacía los baños.

Hinako: Señor, ustedes ocúpese del baño de varones, y usted señorita del de damas.

Cada uno en su baño correspondiente, limpiando para cumplir su castigo pero en un momento alguien entró al lugar en el que se encontraba Ryoga.

No sabía quiénes eran... pero escuchó sus voces.

De la nada, Ryu y Taro entraron con baldes de agua y lo empaparon todo... -CARA DE CERDO- le gritaron

Ryoga quiso salir corriendo tras ellos, pero no pudo verlos.

Se quedó en la puerta cuando Ranko salió del baño contiguo.

Ranko: Qué te paso?

Ryoga: No sé... dos sujetos entraron y me mojaron.

Ranko: Ja ja ja ja quedaste empapado...

Mientras tanto en el Hospital

-Bien señor Saotome, esa es la situación.

Ranma: Y... Cuanto me queda?

-No, no funciona asi. Puede pasarle de nuevo en cualquier momento, puede ser un mes como puede ser dentro de treinta años. Su afección no es mortal ni degenerativa pero puede traerle muchas complicaciones si no se opera. Entiende?

Ranma: Si... comprendo.

Le estrechó la mano al doctor y salió del hospital.

En la puerta lo esperaba Akane.

Akane: Ranma... cómo estás?

No decía nada... tenía un semblante muy cabizbajo.

Akane: Ranma...

Se despabiló de golpe y le respondió.

Ranma: Bien... cómo está mi hija?

Akane: Bien... Nabiki la llevó a la escuela junto con Ryoga.

Ranma: Bueno... mejor así... Akane... gracias por salvarme.

Akane le sonrió y le posó una mano en el pecho.

Akane: Ranma, no tienes nada que agradecerme, si? Sube al auto que te llevo a casa. Necesitas descansar.

Al subir al auto, Ranma, tomó su celular y envío un mensaje a Moose, luego guardó el aparato y no dijo más nada. Sólo se dedicaba a ver el cielo azul por la ventana del coche.

Pensaba y pensaba mil cosas por segundos.

El viaje se hacía eterno porque el tiempo se estira cuando uno no anda bien.

Al estar cerca de su vecindario.

Ranma: Podemos ir a tu casa?

Akane: (Muy confundida por ese petitorio) Emm... si... pasa algo?

Ranma: Solo quiero conversar un rato contigo.

Akane: Claro... no hay problema.

Arribaron a la casa y se sentaron en la cocina.

Akane: Quieres un café?

Ranma: Si, gracias...

Ella le sirvió una taza para el y otra para ella.

Las puso en la mesa y se sentó frente a Ranma.

El hombre miraba al suelo con sus manos quietas tomando la taza que tenía frente a él.

Akane: Bien Ranma, de qué querías conversar?

Ranma: Todavía no... falta alguien.

Akane: (Muy sorprendida) Cómo? Quién falta?

El timbre sonó en ese momento.

Akane se dirigió a la puerta y al abrirla.

Akane: Moose... que haces aquí?

Moose: Hola Tendo... es que... Ranma me dijo que viniera.

Akane: Que vinieras aquí?

Moose: Si... dijo que tenía que hablar algo importante con nosotros... a tí no te ha dicho nada aún?

Akane: Bueno... me dijo que quería conversar.

Moose: Bien... supongo que nos compete a ambos.

Akane: Si, seguramente... pasa.

Y a la casa entró el pelilargo. Estaba con las ropas manchadas de grasa ya que estaba trabajando en su taller.

Entró y le dió un gran abrazo a su amigo.

Moose: Ranma... que bueno verte bien.

Ranma: Moose... gracias.

Akane: Bien Ranma... de qué querías conversar?

Ranma movía suavemente la cabeza de un lado para otro como buscando fuerzas para hablar.

Tomó un poco de café y exclamó.

Ranma: Ustedes... ustedes son mi familia.

Moose y Akane se miraron sin entender a lo que se refería.

Moose: Ranma... de qué estás hablando? Claro que somos tu familia... eres mi hermano.

Akane: Claro Ranma... qué ocurre?

El hombre levantó la vista y mostrando un rostro serio dijo.

Ranma: Ya no puedo seguir así. No puedo guardarme más cosas, ustedes deben saber esto. Esta mañana en el hospital me dieron los resultados de unos estudios que me hicieron y... salieron mal. Tengo una... una mancha en mi pulmón izquierdo y el doctor dice que lo mejor que podemos hacer es extriparla. Según los médicos... si sufro otro ataque respiratorio como este... posiblemente no lo logre y... y... bueno... ustedes saben.

Akane se tapó la boca sorprendida por lo que escuchaba y Moose largó un gran suspiro mientras caía con su codo en la mesa, llevándose una mano a la frente mientras exclamaba -Ooooh Mierrrrdaaaaa-

Ranma: Por eso, chicos (Prosiguió) quiero pedirles un favor muy importante para mí... Si algo me pasa... quiero que ustedes sean los tutores legales de Ranko. No se, hablaré con un abogado o algo... pero quiero que sea así.

Moose se paró y empezó a caminar en círculos mientras que Akane solo miraba el piso con desazón.

Moose: Amigo, debes operarte...

Ranma: No puedo pagarlo, es muy costoso.

Moose: Todos pondremos dinero, podemos sacar un crédito o algo... puedo vender el taller.

Ranma: No digas estupideces, hermano yo...

Moose: NO!!! (Dijo dando un golpe a la mesa) NO!!! ESCUCHAME A MI!!! DEDICASTE DIEZ AÑOS A SER BOMBERO, PERDISTE A TU COMPAÑERA EN ESE INCENDIO Y SIN EMBARGO SALISTE ADELANTE Y PUDISTE CRIAR A TU HIJA POR TÍ MISMO SIN EL APOYO DE TUS PADRES... AHORA ME DICES QUE QUIERES DARTE POR VENCIDO? NO PENSÉ QUE FUERAS TAN COBARDE!!!!

Ranma lo miraba con odio pero no se atrevía a decir nada...

Akane: Y esa operación (interrumpió)... no existe la posibilidad de que el estado la pague? Ustedes brindan un servicio a la comunidad, quizá exista la posibilidad...

Moose: Eso no va a pasar. Somos bomberos voluntarios Akane... por qué crees que todos tenemos trabajos aparte? El estado no nos paga nada, ni siquiera el agua de los camiones. Todo sale de nuestro bolsillo y de algunas donaciones que recibimos. Entiendes? Te puedes morir en un incendio o quedar enfermo cómo Ranma que ni siquiera gastan un centavo en tus gastos médicos... AL FINAL... CUARENTA AÑOS PELANDOTE EL CULO NO TE SIRVEN NI PARA MORIRTE CON DIGNIDAD!!!!

Ranma: SUFICIENTE!!! (Dijo con firmeza)... Aceptan lo que les pido o no?

Akane y Moose se miraron.

Moose: Sabes que no voy a abandonar a mi sobrina...

Akane: No la voy a dejar a su suerte...

Ranma: De acuerdo... Se los agradezco.

Luego de unos momentos de silencio.

Ranma: Bueno... me voy a mi casa... necesito estar solo un rato, si?

Akane: De acuerdo Ranma... si necesitas algo... estoy aquí.

Ranma: Muchas gracias...

Moose lo quedó mirando mientras se iba a su casa y no le decía nada.

Una vez solos, Moose tomó asiento nuevamente y quedó frente a Akane.

Moose: Y ahora? Que vamos a hacer?

Akane: No lo sé...

Moose: Mira Akane... creo que este asunto está ahora en tus manos.

Akane se sorprendió ante eso.

Akane: De qué rayos estás hablando Moose? Cómo que en mis manos?

Moose: Akane... si hay alguien en este maldito mundo que lo puede hacer entrar en razón, esa eres tú. Míralo... no te vio en más de 20 años y en cuatro días te pide que te hagas cargo de su hija... necesitas más explicaciones?

Akane lo quedó mirando y no decía nada...

Moose: Solo va a escucharte a ti... ni a mí, ni a Shino... ni a su hija.

Akane: Solo... sólo puedo pensar en la pobre Ranko.

Moose: Yo también... Oye, debo volver al taller. Prométeme que vas a pensar en lo que te dije. Créeme... tienes la oportunidad de ayudarlo en tus manos... sólo... dale el empujón que necesita.

Akane: Lo tendré en cuenta, Moose.

Moose: De acuerdo... Adiós...

El hombre se fue de la casa y Akane quedó sola muy pensativa. Había sido fuerte todo lo ocurrido... y apenas empezaba su mañana.

Ranma entró a su casa y se puso a acomodar el pequeño desorden que había.

Se dirigió al baño y se dió una ducha caliente.

Se fue a cambiar a su habitación y luego de ponerse la ropa... abrió el clóset.

El clóset que todavía tenía la ropa de Ukyo.

Cuando ella partió... sus cosas quedaron intactas en su mismo lugar.

Se recostó unos momentos en su cama y sin levantarse estiró su mano y del cajón sacó una foto suya con Ukyo.

Con la foto en sus manos salió al patio y se sentó en una silla de jardín a beber unos tragos fuertes hasta dejar vacía la botella...

Observaba la foto junto a su esposa.

Se la habían sacado en el cuartel de bomberos.

El la abrazaba por atrás desde la cintura y ella posaba sus manos sobre las de el.

La sonrisa de Ukyo era hermosa.

Recorrió con su dedo la figura de la cara de su esposa... y levantó la vista hacia el cielo y pensaba.

-Cielo azul... Cómo te encantaba mirar el cielo azul. Siempre decías que tenía magia y que mirarlo solucionaba los problemas... tengo miedo Ukyo... tengo miedo de no poderte encontrar nunca más...-

Su vista se dirigió hacia la puerta que daba a la cocina. Sentía un aroma familiar.

Por la puerta la vio llegar sonriéndole.

Ukyo: Siempre sentado en el mismo sitio...

Ranma: (Muy sorprendido) Eres... eres tú realmente?

Ukyo: No mi amor. Te quedaste dormido...

Ranma: Ah... ya veo...

Ella se acercó a él y se sentó sobre sus piernas rodeándole el cuello con su brazo.

Ukyo: Estás desesperado... verdad?

Ranma: Es que no sé qué hacer...

Ukyo: Ya veo... Y si... intentas perdonarte y empezar de nuevo? Ya pasaron nueve años...

Ranma: Pero... no puedo permitirme eso...

Ukyo: Cómo que no?

Ranma: PORQUE FUE MI CULPA, UKYO!!!

Ukyo: No mi cielo... no fue tu culpa. Hiciste lo que pudiste... y tanto tú como yo sabíamos a lo que nos enfrentábamos cada vez que íbamos a esos lugares...

Le dijo mientras le acariciaba el rostro.

Ukyo: Siempre supimos que estas cosas podían pasar.

Ranma la tomó de la mano.

Ranma: Quisiera no estar soñando para poder sentir que estás aquí...

Ukyo: Siempre estaré contigo... aunque ahora sea producto de tu subconsciente...

Ukyo le tomó la mano a Ranma y se la estiró.

Ukyo: Recuerdas que yo hacía tarot y adivinación?

Ranma: Si, lo recuerdo.

Ukyo: Mira tu mano... tienes buena fortuna (Decía mientras con su dedo le recorría las líneas de la palma)... Una vida larga que aún no se apaga... Mmmm tu fortuna no será solo monetaria y... veo que en el amor... todavía tienes un camino que recorrer...

Ranma abrió los ojos y se agitó de golpe.

Ranma: No... no digas eso. Nunca voy a dejar de amarte.

Ukyo: Lo se... eso ya lo sé pero... no me refiero a eso.

Ranma: Entonces?

Ukyo: Me refiero a que... hay quienes tienen su amor para ofrecerte.. Tu hija, tus amigos y... alguien más.

Ranma bajó la mirada y no decía nada.

Ukyo: Nunca pensaste en volver a estar con alguien????

Ranma: No... jamás

Ukyo: Ranma... no me mientas... no te mientas.

Ranma: No te miento.

Ukyo: Si me mientes. Estás soñando, Ranma, soy tu propia mente. Tú sabes bien que lo haz pensado pero sientes que no te mereces volver a hacer tu vida...

Ranma suspiró fuerte y exclamó.

Ranma: Es que... es tan duro.

Ukyo lo tomó de la mejilla y le contesto.

Ukyo: Lo se amor, lo sé. Pero no es justo que vivas aferrado a un pasado y que no pienses en tí. Debes seguir adelante. Tu hija te necesita fuerte y entero... así que... dale una oportunidad a abrir de nuevo la puerta de tu corazón.

Ranma: Es que... no deja de dolerme.

Ukyo: Entonces, cuando sientas que duele mucho haz lo que hacía yo... mira el cielo azul. Siempre está allí con su magia y solución. Y mira a nuestra hija... porque al verla los dolores ya no están... debes hacerte cargo de tu felicidad hasta el final... sin atarla a mi recuerdo.. Me entiendes?

Ranma: Si... lo entiendo...

Ukyo: De acuerdo... entonces... abre tus ojos... que hoy es mejor que ayer...

Todo somnoliento y perdido, Ranma, despertó.

El patio estaba vacío al igual que su vaso y la botella de vidrio de licor.

Sólo el silencio se escuchaba... cuando

-Papá-

Se oyó la voz quebrada de Ranko.

La vio parada frente a él.

Ranma: Hija...

Le dijo estirando sus brazos en clara señal de que quería que se acercara.

Abrazados en el patio de la casa, padre e hija, se consolaban mutuamente.

Desde el silencio brilló el tarot. El vidrio seco negó el alcohol y en el silencio se oyó su voz.

Y en la mañana charlar con Dios.

Nadie te ama cuando caes, nadie te quiso venir a ver. Con tantas fuerzas para vivir como quisieras verla crecer.

La paranoia de salón mintió y se envolvió en su moral.

Cielo azul, tu silencio y tu rincón siempre estás con tu magia y solución.

Cielo azul... porque al ver su hija los dolores ya no están.

Hacerse cargo hasta el final, morir de a poco y no aflojar... y la piba aún no se da cuenta que su viejo no anda bien...


Canción: Desde el silencio

Conjunto: Tren Loco

Buenas gente!!! Aquí regresamos con otro capítulo.

Gracias por los buenos comentarios y la buena onda.

Espero que les guste.

Nos vemos la semana pasada!!!!