Personajes pertenecientes a la gran Rumiko

Universo alterno

El tesoro de los inocentes

Capítulo 7 - No presión

Con la rabia quemandolo, Ryoga regresaba a su casa. Es que el ataque que había sufrido hacía unos días por parte de Ryu y Taro se volvieron más cotidianos... y más violentos.

Hasta donde puede un ser llegar a aguantar la presión mental de los demás?

Para cualquiera pueden ser simple bromas de adolescentes. Pero el ya no lo sentía así.

Lo que había empezado con un baldazo de agua fue trepando en maldad con los días.

Y para colmo seguía recibiendo el trato de desprecio por parte de Ranko que actuaba como si no lo conociera en la escuela.

Ese día era jueves, el anteúltimo día de las dos semanas de castigo que tenía junto con su vecina.

A la hora del recreo se sentó solo otra vez en el mismo rincón, apartado de todos.

Apartado? Bueno, más bien la gente se apartaba de el cuando se sentaba en ese rincón del enorme patio a cielo abierto de la escuela.

Poco le importaba no ser "aceptado" por el resto. Al fin y al cabo... estaba acostumbrado a ser apartado por los demás.

Luego del ataque de asma de Ranma, el chico pensó que había conseguido una amistad con Ranko. Creyó que por contenerla y haberla cuidado podrían llegar a ser amigos. Pero para sorpresa de el, la chica, le hablaba poco y nada.

Sólo intercambiaban algunas palabras por la mañana cuando iban a la escuela y por la tarde cuando regresaban de la misma.

Ese día se desató el infierno dentro de su ser... el segundo de su vida.

Al terminar el recreo y regresar al aula se encontró con algo asqueroso.

Akari: Bien mis niños... Saquen los apuntes por favor. Ryoga, podrías leer en voz alta para toda la clase el primer párrafo?

No le gustaba participar en clases. Estaba más cómodo si podía quedarse en silencio en su banco, pero igual accedía siempre a lo que su dulce profesora le pedía.

Tomó su mochila y al abrirla el aroma nauseabundo le dió de lleno en la nariz.

Cuando metió su mano se topó con el plumaje del ave muerta.

De la impresión dio un pequeño grito.

Alguien había puesto un pájaro muerto en su mochila.

Ryoga: Aaaahhh!!!!

Akari: Ryoga... que pasa?

El chico no decía nada. Se quedó petrificado.

La profesora se acercó a él y descubrió el motivo del sobresalto de su alumno.

Akari: Ayyy dios mío... Qué es esto?

Ryoga lo sacó de su mochila y se lo exhibió.

Absolutamente toda la clase se largó a reír de el... incluida Ranko.

La reacción del chico fue... inesperada.

Sólo atinó a girar su cabeza y mirar con furia a Ryu y Taro.

No tenía pruebas... pero sabía perfectamente que habían sido ellos.

Akari sacó un pañuelo de tela de su bolsillo, tomó el animal muerto y se dirigió fuera del aula para arrojarlo al cesto de basura.

Al regresar con su clase...

Akari: A ver a ver... QUIERO QUE ALGUIEN ME DIGA QUIEN FUE? (Silencio total en el salón) NO FUE NADIE???? PERFECTO... ENTONCES COMO NO FUE NADIE FUERON TODOS POR IGUAL!!! RECIBIRÁN EL MISMO CASTIGO!!!!

Ryoga: Profesora... es mío...

La docente lo quedó mirando muy atónita.

Akari: Que... qué?

Ryoga: Es... es mío. Lo encontré en el patio... me... me lo quería llevar a casa.

El chico hablaba sentado en su asiento sin levantar la vista.

Su maestra se inclinó un poco y le dijo en voz baja

Akari: Ryoga... ven afuera un momento porfavor.

Ya en el pasillo

Akari: Ryoga... no te creo nada... dime quién fue.

Ryoga: No fue nadie... yo lo hice.

Akari: Por qué me mientes? Ryoga, esto es muy serio.

El chico permanecía en silencio...

Akari: Dime quién fue...

Ryoga: No quiero que todos sean castigados por mi culpa...

Akari: Si me dices quién fue entonces castigaré a esa persona solamente...

Ryoga: Pero si lo hago entonces me harán algo peor...

La maestra quedó muda ante eso.

El chico levantó la vista y la miró a los ojos.

Ryoga: Podría pasarlo por alto solo esta vez?

Akari se llevó la mano al rostro y bufó ofuscada.

Akari: De acuerdo... cómo quieras. Sólo por esta vez. Esta bien? Si se vuelve a repetir tomaré medidas y no me interesa si estás de acuerdo o no.

El chico asintió y se metió nuevamente al curso.

Regresando a su casa estaba realmente fastidiado.

Su madre estaba trabajando y llegaba tarde ese día. Por eso se encerró en su habitación.

Puso sus parlantes a todo volumen y se puso a tocar el bajo al compás de su música favorita para intentar desahogarse por dentro.

Las lágrimas le caían de los ojos mientras recordaba el maltrato sufrido durante las últimas semanas.

Recuerdos de su pasado lo plagaban. Recuerdos de su escuela anterior... de haber sido el centro de risas y burlas de sus ex compañeros.

-Y yo que pensaba que aquí no íba a tener problemas... CARAJO!!!-

Se repetía.

Tanto alboroto llamó la atención de su vecina que no podía concentrarse de tanto ruido.

-Por qué tiene el volumen tan alto este idiota? Daaaaaaaah!!!!!!-

Harta de ruido subió a la azotea, saltó la pared y golpeó con fuerza la ventana de Ryoga.

-Ryogaaaaa baja el volumen, maldita sea!!!-

Le gritaba de afuera, pero la respuesta era nula.

Harta de ser ignorada, se metió a la casa de su vecino y abrió la puerta de la habitación.

Lo encontró de frente al equipo musical, dándole la espalda a ella.

Ranko: OYEEE!!!! TE ESTOY HABLANDO!!!!

Gritaba con todas sus fuerzas pero el chico no la escuchaba.

Violentamente le desconectó los aparatos y el silencio se hizo presente al fin.

Ranko: SE PUEDE SABER QUÉ NECESIDAD TIENES DE ESCUCHAR ESA HORRIBLE MUSICA A SEMEJANTE VOLUMEN?

Ryoga no decía nada... ni siquiera se volteó a verla.

Ranko: CONTÉSTAME!!!!

Con voz ronca y tono de sufrimiento, Ryoga le respondió.

Ryoga: Por qué?

Ranko: Por qué qué?

Ryoga: Por qué eres así conmigo?

Ranko: Así cómo estúpido?

Ryoga: Al final... no eres diferente a esos otros... esos amigos tuyos...

Ranko: De... de qué hablas? (Dijo nerviosa)

Ryoga se dió vuelta y con fuego en los ojos la increpó gritándole.

Ryoga: TU SABES BIEN QUE FUERON ESOS HIJOS DE PUTA LOS QUE METIERON EL PAJARO MUERTO EN MI MOCHILA Y NO HICISTE NADA!!!... TAMPOCO HICISTE NADA CUANDO ME PUSIERON PINTURA FRESCA EN MI ASIENTO, NI CUANDO ME DESTROZARON MIS MANGAS... NI CUANDO ME ENCERRARON EN EL BAÑO Y ME ARROJARON UN CESTO DE BASURA ENTERO POR ARRIBA DE LA PUERTA!!!

Ranko no decía nada. Quedó pasmada ante las verdades que le gritó su vecino.

Ranko: Ry.. Ryoga... yo...

Ryoga: TE AYUDÉ CUANDO LO NECESITASTE... Y ASÍ TE COMPORTAS CONMIGO? OK ENTONCES... YA ME HAS DEMOSTRADO QUE TU HUMANIDAD VALE LA NADA MISMA!!!! ERES UN SER DESPRECIABLE!!!! LA GENTE ES UNA MIERDA!!! Y POR UN SEGUNDO CREÍ QUE ERAS DIFERENTE!!! REALMENTE CREÍ QUE ERAS DIFERENTE PERO YA NO CREO EN NADIE, YA NO CREO EN TÍ, YA NO CREO EN NADA PORQUE NADIE CREE EN MI!!!!!

Respiraba agitado masticando el odio que sentía.

Se descolgó el instrumento y se acercó a la chica. La tomó fuerte del brazo y la arrastró hasta afuera.

Ryoga: VETE DE MI CASA!!! NO QUIERO VOLVER A VERTE NUNCA MÁS!!!!!

Aturdida por todo lo que le había dicho, Ranko, volvió a su casa y se desplomó en su cama.

La pelirroja se insultaba a ella misma por todo lo ocurrido.

La noche cayó y Ranma regresaba a su hogar.

Al llegar y encontrar la casa vacía, el hombre fue a la habitación de su hija y la encontró sentada en el suelo abrazando una almohada y llorando.

Ranma: Ranko... Ranko que pasa?

La chica no levantaba su cabeza, por lo que su padre se arrodilló ante ella.

Ranma: Ey mi amor... que ocurre?

Ella lo miró a los ojos y con voz quebrada

Ranko: Papá... Soy... soy mala persona?

Bastante sorprendido quedó Ranma ante esa pregunta.

Ranma: Qué? De qué estás hablando?

Ranko: Me porté mal con Ryoga y ... pero yo no quise... yo... a mi me...

Ranma abrazó a su hija para contenerla.

Ranma: No mi vida... no eres mala. No sé qué fue lo que pasó... pero estoy seguro de que si le pides disculpas el las aceptará. Te lo puedo asegurar... si cometiste un error... lo mejor que puedes hacer es enmendarlo.

Ranko: No lo creo... no tengo perdón de Dios...

Ranma: Ey... sólo la conciencia es Dios. Entiendes?

Ranko: Creo que si...

Ranma: De acuerdo... mañana será otro día. Todo va a estar bien... vamos a cenar?

Ranko: Perdón... no tengo hambre... puedo... puedo quedarme aquí?

Ranma: Claro...

La chica se quedó encerrada en su habitación mientras que su padre salió al patio para tomar aire e intentar asimilar lo que había pasado cuando escuchó golpes provenientes de la casa de sus vecinos.

El chico seguía tocando el bajo muy fuerte...

-Algo muy malo anda pasando...- Pensaba Ranma y cuánta razón tenía.

Al otro día, en la escuela la clase al principio fue bastante normal.

A la hora del recreo, Ryoga, se dirigió a su lugar habitual alejado del resto.

Sentado en el suelo estaba mientras comía un snack y escuchaba música de sus auriculares cuando vio unos pies detenerse delante de él.

Alzó la vista y la vio parada frente a él.

Ryoga: Qué demonios quieres? Vete de mi vista ahora mismo.

Ranko: Quiero... quiero... disculparme.

Con el señor fruncido, el chico la miraba totalmente furioso.

La pelirroja se puso de cuclillas y evitando mirarlo a los ojos.

Ranko: Tienes razón en todo lo que me dijiste anoche... sinceramente te pido disculpas porque me porté mal contigo. Yo... Yo si te considero mi amigo... y... nunca te agradecí por lo que has hecho por mí... y por mi papá... fui muy egoísta y... lo lamento mucho...

El muchacho no respondía nada, miraba el piso solamente.

Ranko: Y quiero que sepas que... yo sí creo en tí Ryoga... perdoname...

Luego de unos largos segundos de silencio, el chico sin decir nada le ofreció de su comida estirando el paquete frente a ella.

Ryoga: Quieres?

La pelirroja sonrió un poco y aceptó la invitación.

Ranko: Si... gracias. (Dijo y se sentó a su lado)

Ryoga: Te puedo preguntar algo?

Ranko: Claro...

Ryoga: Por qué te juntas con esos sujetos?

Ranko: Es... es difícil de explicar.

Ryoga: Claro... es difícil.

Ranko: Oye... dime algo... no has pensado en hacer otros amigos aparte de mí? Siempre vienes aquí y te quedas solo y no hablas con nadie...

Ryoga: No lo hago porque la gente es muy ruidosa.

Ranko: Ruidosa? A qué te refieres?

Ryoga: A que a las personas realmente no les importa cómo anda uno... la gente es muy bulliciosa porque habla y habla y no tiene nada para decir. No te das cuenta? Desde que llegué nadie se me ha acercado... y sin embargo yo los saludo todos los días... entonces... a caso soy yo el que no quiere hacer amigos? O será que no me quieren cerca? Sinceramente no me importa... porque la gente es ruidosa cuando está enferma y al final no hay más nada que hacer... excepto aferrarme a nada.

Ranko escuchaba muy sorprendida lo que su vecino le decía.

Ranko: Aferrarse a nada? De donde sacaste eso?

Ryoga: Lo dice Slipknot en su disco Iowa... siento que... me identifica.

Ranko: Claro... ya veo.

El timbre de la escuela sonó indicando que era hora de volver a las aulas.

En el recorrido del patio hasta su salón de clases, los vecinos seguían conversando.

Ranko: ... pero no entiendo... cómo puede gustarte esa música? Es un griterío total...

Ryoga: Quizá lo veas así... pero... cuando lo escucho siento que habla por mi y que... no estoy solo...

Ranko: Bueno... puedo entenderlo por ese lado... pero... hablan de asesinatos y mutilaciones y cosas por el estilo.

Ryoga: Jaja algunas si... pero la verdad es que...

Al entrar al salón Ryoga quedó totalmente en silencio aterrado por lo que veía.

Todo el salón se lo quedó mirando y se largó a reír fuerte.

Dibujado en el pizarrón había un cerdo con la cabeza cortada y arriba estaba escrito "Muérete cerdo Ryoga"

Automáticamente Taro y Ryu se le acercaron y comenzaron a burlarse de él...

Taro: Cerdo asqueroso!!!

Ryu: Causas repugnancia cerdo feo!!!

Taro: Eres una mierda!!!!

Taro: No sirves para nada!!!!

Ranko: Oigan ustedes dos déjenlo en paz!!!!

Ryoga estaba de pié congelado viendo el pizarrón.

Su mandíbula temblaba por la impotencia.

Las últimas dos en entrar fueron Kodachi y Shampoo quienes al ver el alboroto decidieron intervenir... ya que Ranko se había trenzado a insultos con los chicos.

Ranko: SON UNOS IMBÉCILES!!!! POR QUÉ HACEN ESTO???

Ryu: Oooooh vas a defender s tu vecinito?

Taro: Si... encima que te castigaron por su culpa lo vas a defender???

Ranko: IDIOTA!!!!

Le gritó la chica intentando ir a golpearlo pero shampoo la detuvo sujetándola de atrás.

Shampoo: Ranko no!!! Te meterás en problemas!!!!

Kodachi por su parte fue a borrar rápidamente el pizarrón antes de que llegara la maestra para evitar más inconvenientes.

Kodachi: Ustedes si que son unos idiotas!!! Ya fue suficiente de esto, dejen al pobre muchacho en Paz.

Ryu: Qué? A caso no puede defenderse solo?

Shampoo: Ryoga... te encuentras bien???

Ryoga no decía nada.

Lleno de dolor simplemente tomó asiento y muy lentamente se puso la capucha de su abrigo para evitar ver al resto de la gente.

Ante el aviso de que venía la.maestra, todos tomaron asiento rápidamente.

Al terminar de cumplir el último día de castigo Ryoga se fue a toda prisa de la escuela regreso a su casa.

Al entrar arrojó con furia su mochila contra la pared... Poco le importó que su madre estuviera en la casa.

Subió corriendo las escaleras y empezó a patear y a destrozar todo en su habitación.

Akane subió desesperada tras su hijo.

Akane: Ryoga!!! Ryoga basta!!!! Basta porfavor!!!!

El muchacho no escuchaba ni sentía nada a su alrededor... sólo seguía gritando y rompiendo todo lo que tocaba... quizá era la única forma de liberarse de tanta presión.

Tanto alboroto llamó la atención de sus vecinos.

Al sentir el griterío Ranma subió corriendo a la azotea.

Ranma: Que ocurre?

Akane salió desesperada a su encuentro.

Akane: Ranma... Ryoga está rompiendo todo.

El hombre cruzó la pared y se metió a la habitación del chico.

Sin pensarlo dos veces... LE DIÓ VUELTA LA CARA DE UN CACHETAZO!!!

Atolondrado por el golpe, Ryoga cayó sentado en su cama.

Todavía temblaba de la impotencia que sentía.

Ranma: Ryoga lo siento... pero no tuve otra opción... qué te pasa?

Le dijo tomándolo de los hombros.

Ryoga: YA NO QUIERO SEGUIR ASI... NO... ME QUIERO MORIR... NO AGUANTO MÁS A NADIE!!!!

Ranma lo abrazó para contenerlo.

Ranma: Ya amigo... tranquilo... tranquilo... todo está bien.

Ryoga no quiso admitirlo... pero ese abrazo lo sintió como si se lo hubiera dado su padre. Uno que no abandona y que está cuando se lo necesita...

Cuando Akane entró a la habitación, Ranma se retiró para dejar al hijo con su madre.

Luego de más de una hora la mujer salió a la terraza y del otro lado del muro estaba Ranma esperando por ella.

Ranma: Todo tranquilo?

Akane: Si... un poco mejor.

Ranma: Qué pasó?

Akane: Me... me dijo que... le hacen bullying en la escuela. Que todos se rieron de el hoy y que... no quiere ir más.

Akane sollozaba al hablar.

Ranma: Maldita sea...

Akane: Sabes algo? Me contó que Ranko fue la única que lo defendió hoy...

Ranma: De verdad?

Akane: Si... pero el resto... el lunes iré a hablar con la directora.

Ranma: NO!!! (La cortó en seco) No... Lo que tu hijo necesita es aprender a defenderse Akane.

Akane: Ranma... pero el es pequeño todavía...

Ranma: Pequeño? de verdad? Está a punto de cumplir catorce años... si no forja actitud ahora entonces cuando lo va a hacer? Tiene que aprender a enfrentar sus problemas como un hombre... no te parece? (Su tono era muy serio)

Akane no decía nada... sólo lo miraba con ojos tristes.

Ranma: Lo que le falta a tu hijo es aprender a vivir por sus medios, a valerse por sí mismo... y yo se lo voy a enseñar.

Akane: De qué estás hablando?

Ranma: Akane, me refiero a que una vida entre algodones dentro de una caja sin ser expuesta a ningún tipo de experiencia no es rica... acaso hace algo más que ir a la escuela y encerrarse en su casa a tocar su instrumento? Dímelo...

Akane: Bueno... en realidad no.

Ranma: Alguna vez interactuó con otras personas que no sean su mamá y sus tías?

Akane: No...

Ranma: Pues ahí está... es lo único que conoce.

Akane: (Algo molesta) Estás diciendo que soy una mala madre?

Ranma: No Akane, nunca dije eso... sólo digo que alguien debe mostrarle que allí afuera hay un mundo por descubrir... sería tan terrible que aprenda eso?

Akane: Bueno... no... no lo sería.

Ranma: Bueno... entonces... qué dices?

Akane lo miró a los ojos y le dió un abrazo.

Akane: Gracias por preocuparte por mi hijo Ranma.

Ranma: Olvídalo... Oye, mañana es la fiesta de la empresa. Intenta descansar hoy, si? Tu hermana te necesita altiva.

Akane: Si lo sé... vendrás no es cierto? Lo prometiste...

Ranma: Claro que iré. Ranma Saotome no falta a sus promesas...

Al otro día todo transcurría normal.

Ryoga no salió de su habitación. Le dijo a su mamá que tenía mucha tarea.

Al llegar la noche Ranma se puso un elegante traje para asistir a la cena de la compañía de su vecina.

Ranma: Qué tal me veo?

Ranko: Papá... estás espléndido.

Ranma: Jaja gracias... Oye... Quiero que hablemos un momento.

Ranko: Sobre qué?

Ranma: Bueno... es sobre Ryoga. Lo que pasó ayer... esas cosas pasan. Y me enteré que cuando todos se burlaron de el tú lo defendiste.

Ranko: (Algo avergonzada) Bueno... si.

Ranma: Sabes... eso me hizo pensar a lo que hablamos el otro día y... quiero que sepas que me llena de orgullo que hayas hecho lo correcto.

Ranko: Bueno... muchas gracias papá.

Ranma: No es nada... Ey... por qué no le invitas la cena?

Ranko: Cuál cena? Si no hay nada...

Ranma: Cómo que no... y la sopa instantánea que es?

Ranko: Bah...

Ranma: Si no lo quieres entonces no cenes... yo ya me voy. Adiós.

Ranma salió a la calle y se dirigió al lugar de encuentro.

Mientras tanto Ranko se quedó en su casa viendo televisión y usando sus redes sociales.

A eso de las doce de la noche percibió que de la habitación de su vecino se escuchaba una música lenta pero pesada.

Pensando en lo que le había dicho su padre, calentó agua y subió para invitar a Ryoga a cenar.

No supo por qué pero tuvo un mal presentimiento mientras subía las escaleras.

Esa música lenta que escuchaba comenzó a hacerse más y más pesada todavía.

Llegó a la azotea y divisó el ventanal de su vecino abierto de par en par... pero no lograba ver al chico.

Totalmente extrañada saltó la pared y se adentró en busca de su encuentro.

Tal fue su susto al escuchar el grito desgarrador...

-IIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!-

Totalmente desesperada, la pelirroja, entró de golpe a la habitación de Ryoga y lo encontró...

Sentado en el suelo, golpeando su cabeza contra su mesa de luz, su antebrazo izquierdo cortado de punta a punta cubierto de sangre y un cuchillo sierra en su mano derecha...


Hola gente. No me fui, sigo aquí.

Ando trabajando de turno noche y por ende tengo poco tiempo para escribir.

Espero que esté capítulo sea de su agrado.

Pobre Ryoga... no resiste más.

¿Qué va a pasar ahora? Ya veremos.

Les adelanto que el próximo capítulo se va a llamar "Infierno shopping center" y va a tratar sobre el pasado de nuestros personajes.

Desde Argentina los saluda Manucho-Sama

Canción: No Presión

Conjunto: Kaustos

Nos vemos la semana pasada!!!!