Personajes pertenecientes a la gran Rumiko
Universo Alterno
El tesoro de los inocentes
Capítulo 12 - Levas
Lunes y luego de un día más de cursada en la escuela...
Ranko: Vas a ir al taller de Moose?
Ryoga: Si, empiezo hoy.
Ranko: Qué bueno...
Ryoga: Qué harás en la noche?
Ranko: En la noche? La verdad...no lo sé... por qué?
Ryoga: Pues... podríamos hacer la tarea y... si quieres, ver una película... qué dices?
Ranko: De... de verdad? (Dijo muy asombrada)
Ryoga: Si... qué tiene de malo? (Preguntó curioso por la expresión de su vecina)
Ranko: Eeeh... eeehhh...
Pobre Ranko... estaba muy nerviosa.
Ranko: Eeeeh... debo irme...
La chica salió corriendo y se perdió por los pasillos del colegio.
Ryoga: Que raro...
Sin más que hacer, Ryoga, salió a la calle y camino hasta el taller de Moose.
Ryoga: Holaaaaa...
Moose: Eeeey... llegaste. Qué Bueno.
Respondió Moose saliendo de la fosa limpiándose las manos y acercándose a él muy sonriente.
Moose: Cómo has estado?
Ryoga: Bien bien... gracias.
Moose: Genial... trajiste ropa para trabajar como te dije?
Ryoga: Oh si, claro.
Moose: Perfecto... ve a cambiarte y te diré lo que tienes que hacer...
El chico pasó al fondo del gran taller.
En el habían varios autos desarmados, motores y distintas piezas desparramadas por el lugar.
Al fondo del taller estaba el baño al lado de una pequeña oficina donde cambió su ropa.
Moose: Estás listo?
Ryoga: Si señor...
Moose: Perfecto... hoy me vas a ayudar a desarmar ese auto (Dijo señalando una Chevy cupé 76 amarilla)
Ryoga: Wooooow. es una na belleza.
Moose: Lo es verdad?
Ryoga: Si que lo es...
Moose: Bien... vamos a sacarle el motor original y remplazarlo por uno nuevo que tenemos que preparar y armar... luego vamos a cambiar la suspensión y el sistema de refrigeración. Tenemos mucho trabajo por delante...
Poniendo manos a la obra, Ryoga comenzó por sacar las cuatro ruedas del auto y desarmar algunas partes que Moose le indicó.
Moose: Eyyy vamos a poner algo de música de fondo si?
Ryoga: De acuerdo...
Moose conectó el parlante correspondiente y de fondo sonaban algunas canciones de punk rock y heavy metal de los 90.
Moose: No vas a aprender solo de motores trabajando aquí muchacho jajaja.
Terminada la jornada de trabajo.
Moose: Vamos... te llevo a casa.
Al llegar a su hogar su madre los recibió.
Ryoga: Hola...
Akane: Hijo... llegaste. Cómo les fue?
Ryoga: Bien... fue divertido...
Akane: Me alegro mucho... ve a ducharte si? No olvides hacer tu tarea.
El chico hizo caso y se dirigió directo al baño.
Akane: Cómo se ha portado?
Moose: Bien... Es un buen muchacho... Tú cómo estás?
Akane: Bien, gracias.
Moose: Ey... me enteré lo que pasó (Le dijo con sonrisa pícara)
Akane: Eeeemm... de qué hablas? (Le respondió haciéndose la desentendida)
Moose: Jaja... tu bien sabes...
Akane: Ay qué vergüenza...
Moose: Descuida... me alegro por ustedes, de verdad.
Akane le sonrió y le dió un abrazo para despedirlo.
Cuando Ryoga salió de la ducha se dirigió a su habitación para hacer su tarea.
En eso se encontraba cuando un pensamiento lo invadió.
Recordaba el fin de semana que había pasado junto a Ranko y sus amigas y lo mucho que se había divertido
Vagando en su mente estaba cuando de su ventana...
Ranko: Qué haces?
Ryoga: Eh?
El chico giró la vista y vió a la pelirroja con sus codos apoyados en el marco de su ventana.
Ryoga: Estoy haciendo la tarea...
Ranko: Creí que íbamos a hacerla juntos.
Ryoga: Yo también pero... te fuiste corriendo.
Ranko: No es cierto...
Ryoga: Si que lo es...
Ranko: No!!!
Ryoga: Si!!!
Ranko: Te digo que noooooo!!!
Ryoga: Yaaaaa suficiente... esto no va a llevar a ningún lado... quieres pasar?
La chica rodó los ojos algo dubitativa.
Ranko: Bueno...
Saltó por la ventana y se metió a la habitación de Ryoga.
El chico se recostó en la cama y ella se sentó cruzada de piernas en la punta de la misma.
Ryoga: Terminaste la tarea?
Ranko: Si.. la hice en la tarde. Cómo te fue en el taller?
Ryoga: Bien... fue divertido.
Ranko: Qué bueno...
Ryoga: Y tú? Que te pasó hoy?
Ranko: De qué hablas?
Ryoga: Te dije de ver una película y te fuiste corriendo... qué pasó?
La chica esquivó la mirada...
Ranko: Es que... tenía cosas que hacer.
Ryoga: Cosas?
Ranko: Si.. cosas...
Ryoga: Qué cosas?
Ranko: Cosas nomás...
Ryoga: Está bien... si tu lo dices...
Akane: Ryoga la cena está lista, puedes preparar la me... Ranko?
Su madre entró a la habitación de repente y se encontró con los jóvenes.
Ranko: Hola... (Dijo con toda su inocencia)
Akane: (Algo nerviosa) Que que... qué estaban haciendo?
Los chicos se miraron medio raro...
Ranko: Pues... hablando...
Akane: Hablando? Eso solo?
Ryoga: Si mamá... que tiene de malo?
Akane: Eemm.. bueno... pues... RANKO!!! (Dijo con tono firme) NO ES APROPIADO QUE TE METAS A LA HABITACIÓN DE UN CHICO!!!
Ranko: Qué tiene de malo? Tu solías quedarte a dormir con mí papá cuando tenías mí edad... no?
Akane: Bueno... si pero...
Ranko: Entonces?
Akane: Bueno.. emm.. pues... verás... es que...
Ranma: Qué ocurre aquí?
Ranma apareció por la ventana...
Akane: Oh por dios...
Ranma observó el panorama...
Ryoga acostado, su hija en la punta de la cama y Akane en la puerta.
Ranma: Ranko... QUÉ HACES EN LA HABITACIÓN DE RYOGA!!!!????
Ranko: Estábamos charlando...
Ranma: DE QUÉ CHARLABAN?????
Ryoga: De la escuela y de mí día con Moose...
Ranko: Están seguros?
Ryoga: Si... por qué? (Dijo con cara de no entender lo que pasaba)
Ranma: Ryoga... no deberías dejar que una chica entre a tu habitación.
Los jóvenes volvieron a mirarse de forma rara.
Ryoga: Tú te metías a la habitación de mí mamá... no?
Ranma: Eeeehhh... si...
Ryoga: Y entonces?
Ranma: Bueno... verás... tu... ranko... ay no se...
Una tensa calma se respiraba en el ambiente. Mientras los padres suponían lo peor, los jóvenes no entendían el por qué de la reacción de los adultos.
Ranko: Puedo decir algo? (Dijo poniéndose de pié) Me parece muy hipócrita de su parte que nos regañen por estar charlando.
Akane: (Muy sorprendida) Ranko... de que hablas?
Ranko: Ustedes mismos nos contaron que vivían cruzando de una casa a la otra para juntarse a divertirse... y ahora nos tratan así solo por estar hablando?
Ranma: Bueno... es que...
Ryoga: Es verdad (Dijo parándose también) donde está el problema? Ustedes también lo hacían... no?
Akane: Emmm... sí...
Ranko; Entonces?
Akane: No... nada... olvidenlo... quieren acompañarnos en la cena?
Ranko se tomó unos segundos...
Ranko: Por mí está bien... podemos papá?
Ranma: Eeemmm... si... seguro...
Ryoga: De acuerdo... me ayudas a preparar la mesa?
Ranko: Claro...
Los chicos bajaron a preparar la mesa.
Ranma entró a la casa y...
Ranma: Qué estaban haciendo?
Akane: No lo sé... crees que... a caso ellos... estaban... tu sabes...
Dijo haciendo un gesto juntando sus índices...
Ranma: NOOOO!!! No no no no... para nada... y tú?
Akane: (Revoloteando sus ojos) No sé...
Ranma: Bueno... bajemos, cenemos y veamos lo que pasa... si?
Akane: De acuerdo...
Ambos bajaron también y se sentaron a comer.
La cena fue más tranquila de lo que se imaginaba.
Ranma y Akane se sentaron juntos en frente de Ryoga y Ranko para "Vigilarlos".
Al concluir la cena pacífica...
Ryoga: Me ayudas con los platos?
Ranko: Claro...
Se dirigieron a la cocina y mientras lavaban, sus padres, seguían hablando en la sala.
Akane: Ranma... tenemos que decírselos.
Ranma: Lo se pero... y si a caso ellos están... tu sabes...
Akane: Pues... no tenemos opción. Tarde o temprano deben saberlo... no te parece?
Ranma: Bueno... si pero...
Akane: Pero qué?
Ranma: Crees que sea apropiado en este momento?
Akane: No lo sé...
Ranma: Debemos pensar bien en como lo haremos... tal ves... más adelante...
Akane: Creo que tienes razón.
Ranma y su hija se retiraron a su hogar.
Ya en su casa...
Ranma: Ranko... por qué te metiste a la habitación de Ryoga? Eso está mal...
Ranko: Por qué? Si no estábamos haciendo nada extraño.
Ranma: Porque está mal!!!!
Ranko: Papá... es muy hipócrita de tu parte!!!!
Ranma: Hija por favor... entiende.
Ranko: Qué tengo que entender?
Ranma: Pues... pues...
Ranma miraba a los ojos a su hija y pensaba que era verdad lo que ella decía
Era hipócrita de su parte regañarla mientras el mantenía una relación secreta con su vecina.
Ranma:... Nada... olvídalo. Olvídate de todo lo que te dije... No hiciste nada malo. Vete a dormir que mañana tienes escuela.
Pobre Ranma... no pudo conciliar el sueño esa noche.
Al otro día, en la escuela, algo parecido al día anterior había ocurrido.
Al finalizar las clases, Ranko desapareció corriendo por los pasillos de la escuela y Ryoga se fue a trabajar al taller.
Fue el día jueves cuando por Whatsapp Ryoga recibió un mensaje.
Moose: Ryoga... has trabajado bien estos días. El motor nuevo llega dentro de una hora así que ven tranquilo,. no es necesario que te apures.
Ryoga: Ok...
Luego de responder el mensaje, Ryoga, se quedó unos instantes sentado en una de las escaleras de la escuela.
Akari: Ryoga... que haces aquí?
Ryoga: Profesora... es que... tenía que ir a trabajar pero...
Akari: Estás trabajando?
Ryoga: Algo así... es un amigo de mí mamá que me está enseñando mecánica en su taller... pero hoy voy a ir un poco más tarde... no se qué hacer mientras tanto. Si ir a mí casa o a alguna otra parte.
Akari: Ey... me parece bien que aprendas un oficio. Bueno, antes de irte podrías hacerme un favor?
Ryoga: Claro...
Akari: Podrías llevar esto a las oficinas del tercer piso?
Ryoga: Seguro... no hay problema.
El chico tomó unas carpetas y se dirigió a la oficina correspondiente.
Luego de dejar todo en el lugar correspondiente, salió de la oficina y por los pasillos de la escuela escuchó música suave.
Muy intrigado, fue siguiendo su oído hacía donde provenía esa musica.
Caminó por unos minutos hasta que llegó a la puerta de un aula.
Abrió un poco la puerta de forma lenta y la vió.
Con musculosa y calzas negras, descalza frente a un espejo sobre un piso de goma... bailando.
Su cuerpo se movía de forma suave y ligera, balanceaba sus piernas y sus brazos muy agraciada mente, sin problemas, llevando el ritmo y en su rostro se dibujaba la paz y la felicidad de hacer lo que estaba haciendo.
Ryoga quedó perplejo al verla.
La había visto muchas veces, pero esta vez era distinta. La veía más linda que nunca.
Recordó aquella vez que durmieron juntos por primera vez. Aquella vez que ella tuvo una pesadilla. Recordó como la acarició cuando el despertó. Recordó los besos que ella le dió para calmarlo cuando quiso matarse. Recordó lo linda que se veía cuando la cruzó en el pasillo de la escuela el primer día de clases.
Y ahora la tenía allí delante de ella... bailando despreocupada.
Cuando dió una vuelta ella lo vió.
Quedó estática ante el.
Ranko: Qué haces aquí?
Ryoga: Ah? Eeemm... nada. Me llamó la atención la música.
Ella se acercó a la puerta muy fastidiosa.
Ranko: Pues vete de aquí!!!!
Ryoga la quedó mirando y su respiración era muy agitada.
Ryoga: Me... me iré pero... dime, aquí venías todos estos días?
Ranko se abrazó a ella misma y miro el suelo a un costado.
Ranko: Es que... me uni al club de danza y... me quedo practicando después de hora. Es el único lugar donde puedo hacer lo que me gusta. Mí... mí sueño es ser bailarina...
Ryoga la quedó mirando muy seriamente.
Ranko: Debe ser una estupidez para ti... verdad?
Ryoga: (Algo nervioso) N...no... para nada... al contrario... bailas bien.
Ranko: (Mirándolo a los ojos con ternura) De... de verdad lo crees?
Ryoga: Si... eres muy buena pero... por qué te escondes?
Ranko: Es que... tengo miedo de que mí papá... no me apoye.
Ryoga: De verdad?
Ranko: Si...
Ryoga: Sabes... deberías decírselo.
Ranko: Tu... tu crees?
Ryoga: Si... el te va a apoyar. Te lo garantizo.
Ranko: Y... y si no lo hace?
Ryoga: Y si no lo hace... Qué importa?... Házlo igual... por qué vas a dejarlo?
Ranko: Porque... porque no le gusta... quizá...
Ryoga: Y eso qué? no deberías dejar de hacer algo que te gusta solo porque tu papá pueda llegar a apoyarte o no pero... lo has hablado con el?
Ranko: Pues... no.
Ryoga: Deberías decírselo... el lo va a saber entender.
Ranko: Tu... tu crees?
Ryoga: Claro que sí... no va a negarte tu felicidad... por lo menos yo... lo creo así.
La chica sonrió complacida.
Ranko: Gracias (Dijo tomándolo de la mano)... eres... eres realmente bueno conmigo Ryoga...
Ryoga: Por ... por nada...
El chico levantó su mano y le acarició el rostro.
Sentía una extraña sensación en su estómago.
Algo revoloteaba por su cabeza...
Antes de que eso siguiera haciendo más estragos en su ser...
Ryoga: Bueno... debo irme así que... adiós...
El chico se fue a toda velocidad del lugar.
Ranko: A... adiós...
Ryoga camino rápido por la calle y llegó al taller mecánico.
Moose: Vaya...se ve que estás ansioso...
Ryoga: Hola... (Dijo pasando de largo directo al fondo sin levantar la vista)
El chico se encerró en el baño y tardó unos minutos en salir.
Moose: Te tomaste tu tiempo eh...
Ryoga: Noo... nada de eso... (Dijo apoyándose contra la pared mirando hacia la nada)
Moose estaba sentado en un pequeño banco frente a el...
Moose: Ey... estás bien?
Ryoga: Si... supongo...
Moose: Supones? Por qué supones?
Ryoga: No lo se...
Moose: Te dije que te tomaras tu tiempo y viniste volando de todas formas jajaja... qué te pasa?
Ryoga lo miró a los ojos y le preguntó.
Ryoga: Moose... crees que debo dejar de hacer algo que me gusta si es que a mí mamá no le gusta?
Moose lo miró muy raro
Moose: De qué hablas?
Ryoga: Es que... es solo un pensamiento... si cuando termine la escuela quisiera estudiar música... crees que me apoyaría?
Moose se cruzó de brazos y lo miró con tranquilidad
Moose: Mira Ryoga... en esta vida uno no sabe con lo que se va a topar. Vas a tener muchas alegrías y tristezas a lo largo de tu existencia pero hay algo que nunca debes hacer...
Ryoga: Qué cosa?
Moose se puso de pie y caminó hasta el banco de trabajo donde tomó una pieza de un auto.
Volvió con lentitud hacía ryoga y le dijo.
Moose: Préstame mucha atención... dentro de ti hay un motor que combustiona sangre... no se ve porque está cubierto por tu cuerpo... entiendes? Es tu corazón...
Ryoga lo vió con incertidumbre sin entender a lo que se refería.
Moose: Tu cuerpo y tu cabeza hablan... te llevan a lugares infinitos al punto donde no llegan las palabras... sabes? Te llevan a esos sitios donde bailan los vientos... Esto que tengo aquí en mis manos es el árbol de levas del motor que desarmamos el otro día... es la pieza más importante del motor. Esta pieza gira y abre y cierra válvulas... sin esta pieza el motor no se mueve... por eso te digo... nunca cambies las levas... tus sueños son como esa pieza que mueve el motor de tu corazón...
Moose le aventó la pieza metálica y Ryoga la atrapó.
Se la quedó observando con intriga.
Moose: Cuando tengas un sueño, Ryoga, aferrarte a él... y una vez que nos juntemos todos, sabiendo que un amigo va a sentir este infierno de otros pocos también le vamos a pedir que nunca cambie las levas... y tú tampoco deberías hacerlo.
Ryoga sonrió feliz... Miró a los ojos a Moose y le dijo.
Ryoga: Entiendo... entiendo perfectamente.
Con el objeto en su mano se tomó una selfie y la subió de estado de WhatsApp
Al pié de la foto escribió
-Yo nunca voy a cambiar las levas que mueven el motor de mí corazón-
Canción: Levas
Conjunto: Levas
Buenas buenas buenas gente.
No estoy desaparecido, estoy ocupado!!!
El nuevo trabajo me tiene muy atareado pero acá estamos. No vamos a abandonar jamás!!!
Los saluda desde Argentina Manucho-Sama
Gracias por sus lecturas y sus comentarios hermosos!!!!
