Disclaimer: HP no me pertenece
Un consorte Black
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Harry no sabía cómo lo habían descubierto, pero lo sabían.
Mientras Malfoy y él caminaban por las calles no pudo evitar notar cómo la gente los miraban sin disimulo y susurraban entre sí, viéndolo de la misma manera en que lo veían como cuando no le creían que Voldemort había vuelto. Como si hubiera hecho algo imperdonable. Probablemente se debía a que caminaba junto a Malfoy, quien fue juzgado por tener la marca y cumplir misiones para Voldemort, y abrió la sobre protegida Hogwarts para el loco sin nariz, dejando a merced de este a varios alumnos, incluidos primeros años. Con los mismos anillos, y sin mostrarle la animosidad de antaño. Quizá había hecho algo nuevamente para ofenderlos y no tenía la remota idea. Como fuera, sin importar cuanto se esforzara en fingir que no le importaba, el gryffindor estaba empezando a sentirse estresado y deseaba volver a casa, antes de enfadarse y perder el control de sus emociones.
Esta era su jodida vida.
Debió haber acabado, debió ser libre.
Por todos los dioses, él literalmente murió, ¿porque ellos no lo dejaban en paz?
-Malfoy...-susurró Harry y, como si no le importara en lo más mínimo ser el centro de atención, Malfoy lo miró de reojo, completamente tranquilo. Su tranquilidad irritó a Harry. La mayoría de esas malas miradas eran debido a él, si hubiera sido otra persona quizá todo sería diferente. El enojo empezó a invadirlo, sabiendo que era egoísta, y aún así sin poder evitarlo.
-Dime-preguntó Malfoy en un tono cortés, pero que dejaba mostrar que él tampoco estaba feliz de la situación; y Harry se recordó que aquí el más incómodo era probablemente él. Quizá ellos no lo estaban juzgando, quizá estaban juzgando a Malfoy. La idea no lo alivio en absoluto. En cambio, se regañó interiormente, sacudiendo el cabello en frustración.
-¿No te ponen incómodo las miradas? ¿No podríamos...
regresar, estaba implícito y pudo ver como Malfoy parecía entenderlo, pero no agradarle la idea. Lo miró fijamente por segundos, y Harry pudo saber que, al igual que Malfoy parecía comprenderlo, él también podía comprender al rubio. Vamos a pasar por esto una y otra vez, parecía pensar, ¿por qué no terminar lo que ya iniciamos?
Se miraron fijamente por segundos, preguntándose quién cedería, antes de que el rubio suspirara y Harry suspirara aliviado de haber ganado.
-Salazar Potter, tenemos que hacer esto. Tú no quieres ser observado y yo tampoco, pero tenemos muchas cosas que hacer, con un límite de tiempo, y estamos a unos metros de la tienda de túnicas y de la tienda de Weasley. Sé que no soy tu persona favorita ni hago más fácil esto de las miradas a tu alrededor, pero lo has soportado por años, sopórtalo un poco más. Por favor...
Harry apretó los labios en una especie de puchero en descontento. Él no había ganado.
-Está bien- se rindió.
-Gracias-respondió y siguió caminando hacia el lugar. Harry lo alcanzó suspirando con desgana. Unos pasos más y dejó salir un pequeño quejido. Unos pasos más y respiró profundo. Finalmente Malfoy hizo un sonido exasperado y se detuvo.
-¿Qué, qué pasa, Potter?
-No puedo fingir que no existen-replicó como si fuera culpa de Malfoy que los miraran. Morgana sabía que no era su culpa, incluso sin él, había pasado años siendo observado, y juzgado, debería haberse acostumbrado, pero aún le molestaba. Odiaba la sensación de que todos decidían sobre que estaba bien o mal en su vida. Que aún les debía algo. Que estaba caminando en hielo delgado. Malfoy hizo esa mirada, que indicaba que estaba suplicando interiormente por un poco de paciencia y Harry frunció el ceño..-¿Cómo puedes fingir que no te molestan?
Malfoy cerró los ojos dolorosamente y luego los abrió.
-Fui entrenado ¿contento? Yo, tu sabes tan bien que desde el principio los Malfoy no teníamos buena fama en la... población común. Así que fui entrenado para soportarlo. Y conoces a mi padre, él no... Hubiera... Si yo... Solo, respira y continúa caminando,¿correcto? mientras más rápido nos alejemos de ellos, mejor. -Harry asintió y empezó a avanzar aún con una mirada descontenta, apenas avanzaron unos pasos pudo escuchar nuevamente el suspiro de Malfoy y como se detenía. Desganado volteó para escuchar un regaño o algo así, pero lo que recibió en cambio fue una mirada plateada que parecía sentir una especie de pena y comprensión por él.-Bien, si no puedes ignorarlo...supongo que no queda de otra-susurró el rubio, despertando la curiosidad de Harry.-También me molesta y normalmente no haría esto en mi situación, pero ya que estás aquí... He perdido práctica, pero supongo que no debe salir tan mal. Si tratan de hechizarme te agradecería fungir como héroe y salvar mi trasero del linchamiento general al que me veré sometido.
-¿De qué hablas?
Malfoy no le respondió, dio la vuelta y luego miró alrededor de mala gana.
-¿Qué vas a hacer?-preguntó, pero fue ignorado.
-¿Qué? ¿Jamás han visto al héroe Potter o por qué siguen mirándolo? Abran una maldita revista y véanla por horas, maleducados. Estoy muy seguro que está, como siempre entre los solteros más codiciados del Witch Weekly , excepto qué, ya saben, ya no está soltero, así que si recibe más cartas de amor u ofreciendo sus servicios amorosos, voy a cazar a todas esas personas que enviaron sus lechuzas. ¿Lo dudan? Si, soy un ex-mortífago y sigo libre, y camino junto a su adorado niño dorado, quien no me está matando ni nada, así que les valdría muy bien creerme. ¿Tienen que mirarnos para grabarnos en su pupilas o qué? Tomen una maldita foto si lo necesitan y den de nuevo la vuelta. ¿Están esperando que tratemos de pegarnos el uno al otro? Estamos casados ahora, y para su información estamos en una aburrida compra de túnicas, y si quieren más detalles tal vez vaya a comprar la maldita despensa después, ¿es todo? ¿Sacié su morbosa curiosidad? Vuelvan a sus malditos quehaceres, o haré que Harry Potter hechice sus traseros. Si, este Harry Potter,-exclamó jalando al gryffindor, y casi arrojándolo al público, sin soltarlo - el niño que vivió, el héroe del Mundo Mágico. Y usará más que un expelliarmus, se los aseguro-exclamó convencido de que todos conocían el hecho de que ese simple hechizo había vencido al mago más oscuro en mucho tiempo.-Y si no lo hace entonces yo lo hechizaré a él hasta que él los hechice. Lo cual no será necesario porque les aseguro que están acabando también con su santa paciencia.
Harry parpadeó sorprendido, pero aún así permaneció callado. Muchos los miraron con los ojos abiertos de la sorpresa, otros ofendidos, unos más incrédulos o mirando a Harry con temor, como si con solo casarse con Draco Malfoy, fuera a volverse loco y se pusiera una túnica negra y una máscara en la cara para jugar al mortífago; como fuera, la mayoría volvió a sus cosas y dejó de mirarlos.
-Listo- susurró Malfoy- ¿mejor?
Harry no tuvo tiempo de responder, apenas iba a hacerlo, una mujer se paró frente a ellos, y enrojeció.
-No te mereces estar junto a él, escoria.
Malfoy sonrió levemente.
-¿Perdón? ¿Qué? No puedo escucharte. Quizá quieras gritarlo más alto, para que todo el mundo escuche sus palabras hacia el esposo del gran Harry Potter, al que constantemente le quieren besar los pies. ¿Eres una de sus tantas fans que envían sus cartas y debo saberlo? Perdona, pero vamos a aclarar esto. Potter, ¿crees que no me merezco estar junto a ti?-exclamó con la ceja alzada hacia él y Harry respiró pesadamente sin comprender cómo había terminado siendo usado para amenazar, y con la mirada de Draco Malfoy retándolo a ir en su contra como antaño.
-No.
-¿Soy un mal esposo? ¿Te trato mal?
-No.
-¿Te obligué a que nos casaramos?
-No.
-¿Preferirías estar casado con alguien más, como con Doña No te mereces al héroe?
Harry miró a la mujer y negó.
-No.
-Bien, eso pensé. ¿Ves? A mi querido esposo no le molesta. ¿Por qué a ti, sí? Ahora Potter-exclamó tomando su mano y alejándolo-vamos a lo que teníamos qué hacer.
Torpemente, Harry lo siguió. Intentando comprender todas las palabras que el slytherin había mencionado.
-Espera, espera Malfoy- exclamó agitado, y Malfoy se detuvo cuando estaban a una distancia considerable de otras personas, soltó su mano y lo miró.
-¿Mejor?
-Si, yo, estoy sorprendido eso es todo-exclamó notando como las personas estaban más tensas de lo usual a su alrededor pero ahora no eran tan malditamente obvios al mirarlo.-Gracias. Nunca creí, nunca hubiera hecho eso. Ninguno de mis amigos hubieran hecho eso, no fue amable pero cumplió el objetivo, supongo. Ellos me hubieran arrastrado incómodamente a todos lados y, si... hubieran hecho eso.
-Oh, no me dirás que te sientes mal por ellos-exclamó el otro girando los ojos-Potter, por Merlín, parecías un cachorro apaleado por su humano favorito. Estabas cabizbajo y desganado, como si ellos tuvieran derecho a juzgarte, bola de inútiles que ni siquiera participaron en la guerra.
-Mucha gente luchó, y murió.
-¿Y eso les da el derecho de juzgar a los que no actuamos como creen que deberíamos hacerlo? Por Merlín, eres el Salvador. Rétalos a un duelo y que cierren la boca. Dejaste que Voldemort te lanzara un Avada, bien, digamos que era necesario, pero ¿de verdad vas a dejar que ellos te incomoden? ¿simples ciudadanos?¿a ti?¿tienes aire en la cabeza? Si te hacen eso a ti, ¿que no le harán a los demás? ¿Dónde está ese Potter que enfrentó al Ministerio con cada palabra? ¿Que respondía a cada injusticia? ¿Vas a dejar que te traten así?
Cuando Harry lo miró con ojos impactados, pensando en las palabras del rubio, el otro frunció el ceño.
-Ya veo.
-¿Qué ves?
-Los vas a dejar. Ni siquiera piensas defenderte. La guerra se terminó y estás cansado emocionalmente-rió con amargura.-Crees que ya no eres necesario ¿no? Ahora que cumpliste con tu función. Quieres ser una persona normal. Deseas ser normal, pero ellos no te dejan y tú no sabes cómo. Noticias Potter, no lo eres y no lo serás. Tu papel en la guerra te persiguirá siempre y no tienes otra que lidiar con eso. Al menos puedes agradecer que tu futuro no está lleno de paredes bloqueando tu camino, el mundo se ha abierto para el gran Harry Potter si este lo desea. Yo en cambio...
Guardó silencio.
-No tienes porque dejar que te traten como su sirviente personal, -continuó-ellos deberían ser los tuyos. Deberían agradecer que están malditamente vivos y durante la guerra, aunque tenían miedo, no tenían a un jodido loco apuntando literalmente la varita hacia ellos por años. ¿Fue un año duro para ellos? Que triste. ¿Pero saben, qué? Fue un maldito infierno para ti y para mí, por años-Exclamó con fuerza, y Harry se vio incapaz de debatir ese punto; en cambio, dentro de él, por primera vez se sintió comprendido de una forma que nadie hasta ahora, ni Hermione ni Ron, habían logrado a pesar de viajar en la búsqueda de los horrocruces con él o sobrevivir varios ataques de Voldemort hacia él- deberían estar malditamente agradecidos de no haber sido tu o yo. Deberían agradecer que fuimos nosotros y no ellos, y dejarnos hacer lo que queramos hacer esta maldita vez.
Si, deberían estar agradecidos, pensó Harry, notando los puños apretados de Malfoy, y notando que era la primera vez en que lo veía de aquella manera. Como si estuviera sacando algo que se había guardado por mucho tiempo. Parecía, parecía a punto de llorar. Indeciso, Harry se acercó a él y lo abrazó con fuerza.
Él también quiere ser normal, pensó. Él tampoco sabe qué hacer, pero lo está intentando con todas sus fuerzas.
En su interior, Harry, por primera vez, tuvo pena de que hubiera sido Malfoy quien estuviera en esa situación.
Que hubieran convertido al chico con tanta confianza y poder en esto.
Un niño asustado, y tan confundido como él.
Y a la vez se sintió admirado de su perseverancia y su valentía.
Pudo oír la respiración pesada de el otro y sentir como se esforzaba por mantener la compostura. Poco a poco, Malfoy le devolvió el abrazo. No supo cuanto tiempo se quedó así, hasta que Malfoy susurró.
-Ahora que he alardeado de mi posición, si te consigues una maldita o maldito amante y me lo tiran en la cara y se ríen de mí por eso, te aseguro que te voy a romper más que la nariz. Voy a perseguirte incluso muerto, y a tu querida concubina la voy a hacer pedacitos y le jalaré los pies.
Harry abrió la boca, y luego la cerró sabiendo que el slytherin se refería a Ginny. De mejor humor, no pudo evitar reír.
-¿Harás lo mismo a todos aquellos que le ofrecen sus servicios amorosos a tu querido esposo?
Malfoy enrojeció ligeramente.
-Oh, cállate. Mi padre le dijo eso a los acosadores de mi madre así que yo solo repetí la amenaza.
Harry rió de nuevo.
-Merlín, gracias Malfoy. Por todo.
-De nada-respondió Malfoy, aunque Harry estaba seguro de que el otro ni siquiera sabía que no solo le agradecía por alejar las miradas, si no por recordarle a Harry que era valioso. Que aún sin que tuviera una misión de vida, era valioso. Y tenía a alguien ayudándolo a componer su casa, y su vida.
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Ir con un Malfoy de compras era menos molesto de lo que pensó, él simplemente tuvo que dejar que tomaran sus medidas y mientras lo hacía, Malfoy escogió varias túnicas y pidió que las ajustaran a su talla. Luego, como lo prometió, lo dejó ir con los Weasley, mientras él iba a Gringotts.
-Luego de eso iré a ver a Madre y a visitar la Mansión-comentó Malfoy, antes de dar la vuelta-Tal vez quieras visitar a tus amigos o ir a Hogwarts mientras tanto. Te enviaré una lechuza en cuanto vaya a casa.
-¿Crees que podría acompañarte? Me gustaría ver como se comporta una casa educada-agregó Harry antes de que el se fuera.-Tengo muchas preguntas también, sobre como las casas se guían y así.
-No hay problema. Madre podría explicarte muchas cosas mejor que yo. Le agradará las visitas, ha estado muy sola desde que mi padre fue arrestado y yo volví a Hogwarts. Al menos el papeleo y la decoración la mantienen distraída.
-¿Ella está ayudando a administrar mi casa?
-Si, no creerás que estaba listo para adquirir dos Mansiones a la vez, Potter.
-Parecías trabajar muy duro hasta ahora. Lo creí, si.
-Y lo hago, pero creo que me subestimas. No puedo administrar dos casas al mismo tiempo, la Casa Black necesita muchísima atención. No solo tiene problemas de autoestima, personalidad o lo que sea. Tenía financieros, estructurales, y así. El tapete quemado también la desequilibró emocional y mágicamente. Tengo que reponerlo y estoy investigando cómo hacerlo. Le cedí a madre la administración de la Mansión Malfoy por completo mientras logro adaptarme a esta nueva casa.
-No es que yo crea que tu madre va a hacer algo malo con el poder que eso le da-se apresuró a explicar-pero ¿es seguro relegar esas responsabilidades? Creí que era asunto del jefe familiar y el consorte. Que aún no entiendo de todo qué significa.
-Tomando en cuenta que ambos somos jóvenes se nos permite tener la guía de los líderes anteriores. Madre es parte de la Casa Black, y la Consorte de la Casa Malfoy, por lo que no hay problema con ello. No he relegado información de la Casa Potter, pero creo que deberías darle permisos ya que no tenemos un guía para esa casa. También podríamos arriesgarnos a tenerla bajo prueba y error. O simplemente dejar su cuidado hasta que seamos mayores y tengamos más experiencia.
A que seamos mayores, pensó Harry mirando al rubio. Malfoy siempre pensaba a futuro. Su mirada debió recordarle a Malfoy que éste era un matrimonio temporal, porque se corrigió torpemente .
-O bueno, seas mayor y te cases con una Consorte adecuada, o puedas manejarlo por ti mismo-Harry sonrió ligeramente, notando que en realidad Malfoy podía recordarle mucho a Hermione cuando estaba nerviosa. Era el tipo de persona que tiraba una idea tras otra si a la persona frente a ella no parecía segura de su consejo. También se parecía un poco a Ron, en el sentido de su capacidad de analizar y pensar demasiado a veces, o ser demasiado rápido para juzgar en otras.
-No lo sé, veamos como surgen las cosas. Si consigo una Consorte adecuada ahora probablemente le jales el cabello-bromeó intentando aligerar el ambiente. Después de la manera en que Malfoy había lidiado con la multitud, Harry estaba, por mucho, más relajado.
-Oh, supéralo.
Harry rió y vio a Malfoy sonreír ligeramente también. Estar cansado con Malfoy no era tan malo, pensó. No solo parecía tener experiencia y conocimientos de las viejas tradiciones, magia y hechizos, sino que ahora que no eran exactamente enemigos era paciente, agradable, e incluso podías decir que atento y amistoso. Afrontaba las cosas que Harry no podía, y no le importaba si era de mala gana, porque tenía que hacerse. Por un momento pensó Neville se equivocaba al decir que Malfoy podría tener problemas para conseguir una pareja, sin importar las circunstancias. Y se hizo la promesa de, si aún si este matrimonio se rompía, conservar su trato cordial con Malfoy de la misma manera. Puede que Harry no supiera qué hacer con su vida, pero sabía ayudar. Y decidió que esto, si dependía de él, terminaría bien para Malfoy. Porque era justo, pagarle con la misma ayuda que él le estaba dando. Podía, ya que estaba cumpliendo las obligaciones, darle los beneficios del consorte.
-Bien, te veo en unas horas-se despidió el slytherin, e incómodo por dejarlo hacer todo el trabajo pesado, Harry se puso a su lado.
-Te acompaño.
-¿Perdón?
-Te acompaño. Estás realizando mis papeleos, lo mínimo que puedo hacer es estar ahí, aunque no entienda nada. Para el apoyo moral.
Sorprendido, Malfoy se quedó en silencio por segundos.
-¿Qué hay de tu amigo Weasley?
-No me extrañará, vamos. Será más rápido si voy, ¿no?
-Bueno, no lo sé. Los magos no estaban muy felices de que estuviera ahí en tu nombre, pero los duendes parecían aliviados de que no fueras tú entrando ahí.
-Oh, si. Lo del dragón, cierto. ¿Entonces quieres...?
-No, está bien vamos. Merlín sabe que tu puedes lidiar con los magos y yo con los duendes, y todo será mejor.
-Sí, somos un buen equipo-exclamó Harry con energía y Draco lo miró avanzar, con una leve sonrisa.
-Sí, lo somos.
