Disclaimer: HP no me pertenece
Un consorte Black
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Draco era el heredero de Lucius, y por lo tanto, el heredero Malfoy.
Nunca había habido ningún problema con ello. Draco creció conociendo las costumbres sangre puras y propias de su familia. Sabía sus deberes y obligaciones, de sus debilidades y sus fortalezas. Sabía cuando su casa estaba enojada con él, cuando lo estaba cuidando. Su casa era un escudo, un refugio, una escuela. Durante la guerra, Manor había hecho que la habitación de los tres líderes fuera indetectable para los demás. Durante su niñez, Manor creó un cuarto con distintos paisajes para que jugara y explorara. Durante centenas de noches, Manor fingía que era transparente y ponía constelaciones en el techo, para que Draco fingiera que estaba al aire libre, en una muy parecida imitación de Hogwarts. Draco conocía Manor de pe a pa, al menos todo lo que el heredero conocía. Con la parte del líder, bueno, su padre seguía vivo, así que Draco era el líder de la familia a medias. Manor sabía que no estaba listo, pero lo estaba preparando, poco a poco, rebelando nuevas habitaciones cuando Draco menos se lo esperaba. Apareciendo en su habitación libros que debía leer. Una vez incluso lo guio por los pasillos hasta una pequeña capilla que Draco ignoraba existiera, y resultó ser una salida de emergencia.
Por ello, cuando estuvo solo en Grimmauld semanas atrás, Draco decidió que necesitaría ayuda de su madre y Manor, y se dirigió a casa, con la autoestima tan pisoteada que su madre le abrazó antes de empezar a decirle qué debía hacer. Por supuesto, su madre sabía quien exactamente era el conyugue y no estaba muy contenta. No apreciaba mucho a Potter desde el principio, pero al oír sus palabras hacia su hijo, y sabiendo lo mucho que su hijo deseó ser su amigos y lo muy en serio que tomaba las palabras del gryffindor, Narcissa tomó sus manos antes de recordarle que era valioso. Si bien estaba de acuerdo en que, como Draco pensaba, mejorar su relación con él podía influir a su favor, también pareció recordarle que este trato era temporal, y lo mejor para el slytherin era estar bien concentrado en ese punto, y recordarse que no tenía nada que perder si no lograba nada para él de este matrimonio.
-No puedes perder lo que no tenías desde el principio, cariño. Me encantaría que este matrimonio funcionara, que tuvieras hijos, que recuperaras la casa Black. Que las personas te respeten de nuevo; pero si no lo hacen estará bien, Draco-susurró acariciando sus cabellos.-Eso no indica un fracaso, solo que al final de todo ustedes dos no son compatibles bajo ninguna circunstancias. Y eso no es malo, hay cientos de casos así-murmuró dando un pequeño beso a la cabeza.- Solo da lo mejor de ti. Este es solo un nuevo reto. Arreglaste un armario mágico, una casa es solo un espacio más grande. Siempre me tendrás a mí, tendrás a tu padre, tendrás a tus amigos, a Manor. Ayuda a Potter para que te conozca. Ayuda a la Mansión Black a recuperarse. Y cuando digas adiós a esa casa, la casa no lo olvidará. Le dará refugio a ti y a tus hijos si algún día lo necesitas, no solo porque son la sangre familiar sino porque están ligados a ti. Los considerará en la siguiente sucesión. Estás despejando el camino de Potter, enderezándolo. Aún si Potter llegara a quedar en buenos términos con su casa, así algún día llegara otro Consorte, la casa sabrá que es gracias a ti que es como es, que pudo recuperarse, y te amará. Habla con Manor, cariño. Une ambas casas para que Manor guíe a la Casa Black. Una vez que se unan incluso si dejaras de ser un Consorte la unión entre ellas no se borrará del todo. Potter podrá tener a alguien más, pero si la casa se niega a soltarte, jamás terminará la unión.
-No quiero vivir unido a alguien que odie estar unido a mí.
-Entonces, cuando ese momento llegue, pide una liberación.
-¿Una liberación?¿Puedo hacer eso?
-La Casa, en un capricho, te unió a Potter. Si bien no era tu turno, quizá, cuanto termines la razón por la que te llevó a ella, si tu le dices lo muy infeliz que la idea de seguir unido te hace, quizá te libere. Manor te ama, porque aprendiste a escucharla y aprendió a escucharte. La Casa Black te amará si le abres tu corazón. Si te llevas mejor con ella que Potter, quizá lo deseche a él y te tome como su heredero.
Draco pensó en aquello.
-Pero se lo dejó su padrino muerto, es un recuerdo.
-Y sin embargo, él no la ha cuidado como es debido. Al final, si no logra congeniar con la casa, terminará sacándolo.
O matándolo, eran las palabras no pronunciadas.
-Tu y yo sabemos, Draco, que este es el primer paso hacia la extinción de esa casa.-Declaró seriamente Narcissa.- Si la casa enloquece completamente, se consumirá a sí misma hasta desaparecer en la nada, llevándose todo y a todos los que estén dentro de ella consigo. No es una casa en espera de un heredero, congelada en el tiempo, esperando que un heredero vuelva a su ancestral hogar. Es una casa que no siente que su heredero sea familia, y ciertamente eso es peligroso. Si él no es familia, si no se convierte en familia y aún así se empeña en quedarse ahí, no es un aliado.
-Sino un enemigo-completó Draco. Narcissa asintió.
-Será mejor que continúe con el papel de consorte de los Malfoy y administre la casa mientras te encargas y adaptas a la Casa Black. Te daré tiempo de hablar con la Manor y mientras tanto empezaré a preparar algunas cosas que debes saber como consorte de una casa. Siempre pensamos que serías líder, no Consorte de un heredero. Tendremos que darte un curso intensivo de cómo ser un consorte de un líder de una Noble y Ancestral Casa. La tía Walburga fue quien me preparó cuando mis padres me comprometieron con Lucius. Sus consejos fueron de gran ayuda y como fuiste educado para ser un líder podrás reemplazar varias funciones sin problemas.
Draco sonrió.
-Gracias, Madre.
-Ánimo, cariño- susurró ella con una mano en su rodilla-Ve a hablar con Manor, ella me avisó de cuando te uniste a alguien para que revisara el árbol familiar. Debe querer unos minutos contigo.
Draco, que estaba seguro que Manor lo escuchaba, aún así se tomó tiempo para caminar a su habitación y sentarse en la cama.
-Así que, si, estoy casado-le comentó.-Felicidades a mí. Por eso sentiste ese cambio en mí y en el árbol familiar. Como sabrás, madre y yo somos miembros de la Casa Black, la cual es un completo desastre gracias a sus líderes anteriores y a su líder actual. Se supone que cada cierto tiempo se une a un Black con el Jefe Familiar para conservar la pureza y la magia de la familia, pero la casa estaba desesperada, así que activó la unión con la esperanza de que el Consorte tomara las riendas de la situación. Deberías verla, Manor, ella está... se derrumba a pedazos. No está sangrando, está enloqueciendo. Así que ahora estoy tratando de que la casa quede al menos tan presentable como nuestro armario de escobas.
La mansión sopló un aire fresco, que Draco había aprendido era como una risa.
-Si, bien. Tal vez si exageré cuando arreglé ese pequeño cuarto, pero me gusta que el armario esté tan presentable como nuestras escobas. Es decir, paso mucho tiempo visitando el lugar, y cuando me oculto ahí no quiero que parezca que algo me va a comer. Como sea, ¿Puedes creer que intentó lanzar a su amo por los aires antes que yo entrara? -exclamó. -Él puede ser un tonto, cabeza hueca, y testarudo, pero yo lo he sido contigo y jamás me has mandado a volar, lo que claramente indica lo muy inestable que está después de sus últimos amos. Cuando madre habla de esa casa la menciona como tal cual uno imaginaría de la casa Black. Orgullosa, imparable, digna. Madre decía que era como una joven dama de alta magia y poder. Una joven bruja dotada de habilidades, que sabía que lo era y se enorgullecía de ello. Ahora se comporta como lo peor de él, es explosiva, poderosa, desconfiada. ¿Sabes como la definió él? Una niña berrinchuda y malhumorada, o una adolescente en crisis existencial. No sabe lo que eso dice de él como amo.
Hubo un cosquilleo dubitativo.
-Por supuesto que es tan malo como se escucha-respondió, imaginando las palabras de la otra, y cruzando las piernas. Estaba sentado sobre el suelo, como solía hablar con la mansión desde pequeño; así que muchas de sus reacciones las conocía, y sabía que, de malinterpretar sus palabras, ella simplemente lo haría adivinar una y otra vez lo que pensaba, o finalmente mandaría un elfo a aclarar sus palabras. Su conversación favorita aún era de cuando, con cinco años, le hizo asegurarse y jurarle que no habría ningún monstruo bajo la cama al momento de ir a dormir.
¿Estás segura, muy segura que no hay nada ahí abajo?, Había preguntando con su inocente voz de cuatro años, luego de que hubiera escuchado a Severus hablar con su padre sobre criaturas que se escondían en lugares oscuros y se transformaban en tu peor miedo.
-Te aseguro Manor que si fueras tú querrías morir. Cabezas de elfos por todos lados, un retrato de la tía abuela gritando insultos sobre el heredero. Madera podrida que suena al caminar y muebles desgastados. Como si una manada de indigentes la hubieran habitado por años. Y tiene moho. ¡Moho! Su elfo bailó de felicidad en cuanto me vio llegar. La casa, bueno, está tan infeliz con los nuevos amos, que se aferra a la tía abuela. Es un poco triste en realidad. Cuando mencioné a los niños, pareció estar contenta, como si estuviera lista para jugar. Espero que eso nunca pase contigo, Manor. Me aseguraré de tener al menos dos niños, de manera que si el mayor te decepciona le patees el trasero y te quedes bajo el cuidado del otro. No, ¿sabes qué? Me encargaré de que eso no te pase, seré muy firme con mis niños.
Un aroma cálido lo rodeó.
Y entonces apareció un elfo. Dipsy, para ser exactos.
-Hola, joven Amo. Mansión cree que para tener esta conversación usted necesitará la ayuda de elfos. Mansión le ha pedido a Dipsy que le traiga a amo chocolate caliente y papas fritas saladas. Mansión aún no entiende porque le gusta combinar dulce y salado a la vez, pero está ansiosa de escuchar todo lo que ha hecho desde que se marchó. Oh, Mansión también desea conectar ambas casas lo más pronto posible, así ella podría ver que tan real son las palabras del heredero y cuanto es el resultado de sus quejas dramáticas.
Draco jadeó.
-No estoy dramatizando. Y puedo hacer eso, ¿conectarlas?
-Bueno, usted es el amo de una, y el consorte de la otra, es normal conectarlas. Mansión no pudo conectarse a la mansión Black cuando los Malfoy se unieron a su linaje, pero mansión siempre quiso unirse a ella algún día. No que mansión esté contenta de como heredero fue obligado a unirse, pero está emocionada de que su sueño se cumpliera tan pronto. Mansión sabe que amo Lucius siempre pensó que usted desposaría a la señorita Parkinson. O a una de las señoritas Greengrass. A Mansión le agradaba la menor. Mansión cree que es muy dulce, y siempre la saluda al entrar. No obstante cree que, si amo habla de niños, no le molesta la elección. A menos que heredero esté pensando en cómo disolver esta unión. ¿Amo está haciendo eso?
Draco suspiró.
-Es Harry Potter.
El elfo inclinó la cabeza.
-Mansión dice que no comprende el punto, y lo lamenta.
-El heredero de la Casa Black es Harry Potter.
-Casa lo sabe, casa oyó a ama Narcissa hacer un berrinche por ello. Casa recuerda a Harry Potter, también. Heredero habla mucho de Harry Potter desde que entró a Hogwarts, aunque no cosas positivas, y amo Lucius parecía preocupado de que Heredero ocultara un enamoramiento como un odio. Harry Potter es aquel a que Dobby liberó, y Heredero pidió que no lo detuviera.
Draco soltó una risita al oír a la casa hablar de su madre, y luego, comprendiendo el resto de la oración, jadeó.
-¿Qué, qué dijo mi padre?
-Harry Potter también ser aquel mago al que ese hombre quería matar, y que lo mató a él.
-Si.
-¿Harry Potter está odiando a amo?
-Si, creo que sí. No le gusto mucho.
-Casa jamás le ha preguntado directamente a Heredero, pero Casa necesita saber, ¿es este hombre quien dejó a Heredero marcado en el pecho?
-Si-admitió Draco con pesar.
Un viento fuerte y frío demostró la ira que la invadía.
-No, Manor, por favor, no te enojes. Si te enojas y te ligo a la Casa Black, la casa Black se desequilibrará más y esta vez intentará matarlo. Fue mi culpa ¿recuerdas? Te lo dije, yo ataqué primero.
-Mansión dice que Heredero Black debe compensar su error.
-No deberías juzgarlo, salvó al mundo, habló por mí y mi madre en los juicios. Creo que ya compensó su error. Por favor, nosotros debíamos ser culpables y él nos ayudó. Deberías darle una oportunidad.
-Casa se la dará, porque el heredero está pidiendo y escuchó de la plática con la ama Narcissa las intenciones del Amo. Sin embargo, Casa está de acuerdo con ella, Heredero no tiene por qué hacerlo. Sin embargo, si heredero está de acuerdo, Manor no lo detendrá. No obstante, Casa Malfoy no necesita al Heredero Black, al contrario. Si heredero Black lastima a Heredero Malfoy, Casa castigará al Consorte, e incluso se deshará de él si Heredero lo pide, así casa Black se consuma para siempre o se enemiste con ella. Casa incluso podría intentar obligar a Casa Black a liberarlo.
-¿Qué? No. No, por favor. Madre tiene razón, necesito intentarlo.
-Si heredero está tan seguro...-exclamó indecisa la elfa-entonces Manor espera que Heredero Malfoy la enorgullezca en su nuevo papel. Manor lo apoyará en todo lo que necesite.
Draco asintió de acuerdo.
-Lo haré.
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Harry esperaba una cosa distinta de Malfoy Manor, para ser exacto una versión fría y elegante; pero lo que lo recibió fue una cálida casa, de colores claros y hermosas decoraciones. Apenas aparecieron en Malfoy Manor, Harry se preparó para la fea cara atravesando la reja en su bienvenida; en cambio, pudo sentir un cosquilleo recorriéndolo, y la reja abriéndose a la vez que un pequeño camino de piedras aparecía.
-Hola Manor-susurró Draco con suavidad, cuando la magia lo recorrió con calidez, y luego, empezando a caminar, le hizo a Harry ademán de acercarse.-Me alegra verte y estar en casa nuevamente. He traído a mi consorte ante ti, para que lo conozcas y resuelva algunas dudas con madre. Aún no está definido si será presentado permanentemente como el Consorte, pero espero que ambos se lleven bien. Harry, esta es Manor, una buena amiga y mi Casa Ancestral.
Cuando algo de magia los recorrió, Draco se sonrojó al sentir la curiosidad de la Mansión; la cual probablemente recordaba su plática anterior con ella y las palabras de su padre.
-Si, este es Harry Potter.
Harry miró la reja, inseguro de donde mirar y luego reaccionó y jadeó.
-Un placer Malfoy Manor. Yo, no estoy muy familiarizado con las Casas Mágicas-exclamó torpemente, tratando de recordar la manera en que Draco se había, y lo había presentado ante su propia casa- así que me disculpo si cometo algún error. Mi nombre es Harry Potter y me gusta el quidditch, volar, las fiestas navideñas, los lugares amplios y el pastel de melaza-soltó tratando de no interrumpirse al pensar. -Soy un mestizo, y crecí con muggles, así que tampoco conozco muy bien las tradiciones mágicas, y Draco es quien me está enseñando y apoyando con eso. Mmm te agradezco lo mucho que estás ayudando a Grimmauld y lamento mucho si te falté al respeto cuando estuve aquí por última vez. Espero que nos llevemos muy bien. Me temo que no puedo hacer mucho por ti, pero si puedo ayudarte no dudes en avisarme. ¿Puede hacer eso?-le preguntó a Draco.
-Si, puede.
-Oh, bien-sonrió él.-Así que, por favor, llámame Harry. Quedo a tu cuidado.
Harry podría jurar que la magia lo examinaba. Fue como un sentimiento de que ella lo miraba fijamente intentando descubrir más de él sin tener que preguntar. Finalmente un elfo apareció.
-Amo Draco, amo Harry. Casa les da la bienvenida a Malfoy Manor. A Casa le complace conocer al Consorte, Heredero ha hablado con casa y le ha explicado la complicada situación en la que Casa Black los ha involucrado. Casa no está enojada con usted por se mestizo ni ser criado por muggles. Casa dice que lo convertirá en el consorte apropiado si se lo permite. Sin embargo, Casa también quiere advertirte. Ella no dejará que lastimes de nuevo a Heredero. Casa quiere hacerte saber que ha visto las cicatrices de amo Draco y no confía en ti. No obstante Heredero lo hace, así que Manor te estará vigilando.
Harry tragó saliva. Sintiéndose amenazado.
-De acuerdo-murmuró y Draco suspiró antes de avanzar.
-Creí que dijiste que le gustaban los niños-murmuró Harry y Draco se alzó de hombros.
-Técnicamente ya somos adultos y nuestra historia es muy larga. Puede que me haya quejado un poco con ella.
-¿Solo un poco?
Draco sonrió apenado.
-Solo un poco- prometió.
Harry asintió con la cabeza, inseguro.
-Pero, ¿No va a matarme, verdad?
-Para serte sincero, no lo sé.
-Malfoy...
-Mmm-preguntó a medida que avanzaban y se detuvo cuando vio a Potter detenerse.
-¿Qué pasa?
-¿De verdad te quedaron cicatrices?
-Si.
-No lo sabía.
-No quería que lo hicieras.
-¿Por qué?
-No lo sé.
-Lamento haberte lanzado ese hechizo, de verdad, no sabía qué hacía y yo...
-Potter, por favor, no quiero hablar de ello ahora.
Harry suspiró y guardó silencio. Cuando llegaron a la Mansión en si, Draco tomó su mano y le lanzó una sonrisa de ánimo.
-Entremos, entonces. Bienvenido a Malfoy Manor, Harry-susurró el rubio y las puertas se abrieron, justo a tiempo para mostrar a Narcissa, llegando al salón para recibirlos.
