Disclaimer: HP no me pertenece
Un consorte Black
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Tal como lo prometió, Harry se despidió temporalmente de Draco y caminó por la casa para conocerla. Realmente no quería hacerlo, después del enfrentamiento con Augusta Longbottom. En el fondo, solo quería buscar las palabras exactas para asegurarle que todo estaba bien y en serio, en serio, no tenía que considerar la propuesta de Neville, ni de Charlie, ni de nadie más; pero su consorte parecía no necesitar su consuelo, en cambio, se encontró empujándolo para que avance hacia cualquier dirección lejos de él.
Harry no pudo desobedecerlo, especialmente porque tenía esa mirada. Esa que apretaba ligeramente los ojos y tenía una mueca, y decía que su mente estaba trabajando en algo. Esa mirada que anteriormente haría que Harry no dejaŕa de vigilarlo a través del mapa para descubrir qué era.
-Podrías acompañarme, estoy seguro que a Grimmauld no le molestaría-insistió y Draco negó con la cabeza, en un gesto bastante similar a Hermione cuando estaba segura de algo. Quizá era porque ambos eran inteligentes a su manera, que tenían gestos parecidos. No quiso pensar mucho en eso, porque eso lo convertía en el Ron de su relación.
No era malo, solo un poco incómodo. Después de todo salió con Ginny y si seguía esa línea de pensamiento... ugh.
-Potter-exclamó con un tono un poco irritado, adivinando como la mente de Harry perdía el punto- prometiste hacerlo si yo tomaba el núcleo. Lo he tomado. Ahora la casa es mucho más estable. Es tu turno. Y por Merlín, no la hagas enfadar. Está de muy buen humor.
-Es solo que sería mejor si no lo hiciera, tú sabes, solo.
A Harry no le gustaba hacer las cosas solo, a pesar que su impulsividad y su instinto de proteger a sus seres queridos lo guiaban muchas veces por ese camino. Quizá fuera porque, durante su infancia, había estado con los Dursley, pero a la vez había estado total y devastadoramente solo.
De eso, por supuesto, Draco no tenía idea. Y Harry no estaba muy seguro de si debería sacarlo a flote. En realidad, jamás quiso que sus amigos se enteraran; porque, a pesar de ser la víctima, a Harry le daba vergüenza su infancia. Sabía que no era su culpa, que ellos fueron los malos y ayudaron a crear esa personalidad irritable y voluble que tenía y ahora afectaba a Grimmauld; pero, en el fondo, él solo había sido un niño perdido que hubiera rogado por un poco del amor de tía Petunia y jamás lo había conseguido. Y estaba herido por ello. Especialmente tras saber cómo murieron sus padres, y perder a los dos mejores amigos de su padre; especialmente a Sirius, quien había dicho que vivirían juntos en esta casa.
Mirando a Draco, jugueteó con las mangas de su túnica. Quizá eso era lo que estaba pasando, pensó. Tal vez, solo tal vez, estaba haciendo algo parecido con Malfoy. Deseando ser amado, deseando pertenecer a un lugar y esforzándose para, esta vez, ser aceptado.
Draco parecía interpretar su silencio e incomodidad como parte de su terquedad de ver solo la casa. No era su culpa, pero eso devastó un poco a Harry. Probablemente fue obvio en su rostro su abatimiento, porque Malfoy suspiró.
-Escucha, Potter. Debes tener confianza en caminar por tu Casa. Es tu Casa, por Merlín. Eres la Cabeza de la Familia, si no confías en tu casa ¿quién lo hará?-exclamó Draco con firmeza y Harry iba a abrir la boca para decirle que él, Draco, confiaba en Grimmauld y eso le bastaba a Harry, pero el slytherin lo miró y alzó la mano indicándole que no había terminado.- Algún día, tomarás la mano de tu futuro heredero y le mostrarás todos los secretos que consideras que necesitas y quieres que conozca. Le contarás sobre cómo la casa te protegió, y te cuidó. Lo mucho que la amas, que quieres que él la cuide. Si Merlín quiere, tendrás más de un hijo y harás el camino nuevamente, pero enfatizando lo que crees que cada niño debería o le gustaría saber. ¿Ama las fiestas de sociedad? Le enseñarás el salón de baile. ¿Quiere ser pocionista? Le darás el laboratorio de Pociones para que explote todo lo que quiera. ¿Sueña con ser auror? Enséñale a pelear en el área de duelos. ¿Está enamorado de la música? El área de música será suya para inspirarse. Si un día necesitas crear una sala nueva, vas a crearla en algún cuarto vacío, que necesitas saber dónde está. Merlín sabe que inspeccionarla a fondo requerirá mucho tiempo, y ella no te lo mostrará de buenas a primeras solo lo más esencial. Poco a poco te mostrará cosas, más si se lo pides o le hablas más de ti. Tal como cuando Grimmauld me dio la Biblioteca el primer día porque le dije que me gustaba leer. Te pertenece, te has unido a ella y su magia es una sola ahora, pero no se conocen. No sabe qué te gusta, que no, por qué. Lo mismo va para ti. Es tu casa, conoce tu casa,-ordenó-no puedes amar lo que no conoces. Si quieres que la recorramos juntos después lo haremos. Pero este es tu momento con Grimmauld. Piensa en esto como un momento a solas con cualquiera persona que ames. Necesita tu atención para sentirse apreciada. cosa que no hará si estoy ahí como el tercero en discordia. Si voy contigo me preguntarás cosas, y no explorarás. Necesitas explorar. Así que sé un buen león y curiosea, como lo mejor que sabes hacer, metiéndote con las cosas de los herederos anteriores. Husmea, juega, por ahí. Descubre pasadizos, saluda a los elfos. Ah, y si no puedes entender a la casa pídele a la elfa Rania que te ayude a interpretar a la mansión. La cena no estará hasta dentro de un rato, estaré en la sala de estar, leyendo. Luego iremos a dormir, y mañana temprano iremos a Hogwarts. Si no caes cansado, podrás contarme todo lo que descubriste. Otro día me mostrarás tus lugares favoritos.
-¿Lo prometes?
-Si, Potter. Lo prometo. Ahora, largo, fuera. Soy un marido muy exhausto y enfadado con una vieja anciana, que necesita planear como hará que se trague cada una de sus palabras.
Cierto o falso, Harry sonrió.
-Bien.
Ok. Harry podía hacer esto. Conocer la mansión, cenar y dormir.
Dormir. Juntos.
Se sonrojó levemente.
-De acuerdo-exclamó intentando no ruborizarse porque sí, había dormido antes junto a Ron y Hermione, pero ellos eran sus mejores amigos. Y Malfoy era, bueno, Malfoy. Lo que significaba que era su consorte y si Harry y él lograban hacer funcionar el matrimonio que Grimmauld les puso, los herederos de los que Draco había hablado eran también suyos, y para eso ellos... quiso taparse la cara, porque bueno, él no tenía experiencia y pensar en ello hacía que su rostro se acalorara con rapidez. Apenas había besado a dos chicas, con todo lo de la guerra, por lo que era un novato en asuntos más avanzados a ello. ¿Malfoy tenía más experiencia? No pudo evitar preguntarse sobre ello... y por primera vez Harry notó que él nunca había dicho nada acerca del hecho que Malfoy era un chico, no una chica. Malfoy tampoco había dicho nada acerca del mismo hecho sobre Harry, y de hecho las propuestas que había recibido también eran de hombres. ¿A Malfoy le daba igual el género de su pareja? ¿Él tenía una persona con la que había querido casarse? De hecho, Malfoy había dicho que quería subir su estatus con un buen matrimonio, pero antes de la guerra ¿él no se comprometió o algo? ¿Quienes habían sido sus parejas pasadas? ¿Acaso Malfoy ya había tenido relaciones con otras personas antes? ¿Con algún hombre? No parecía tan aterrado e ignorante como Harry, de hecho ¿podían tener siquiera herederos entre ellos? Los muggles no podían. ¿Cómo funcionaba cuando se trataba de los magos?
-Potter- preguntó Draco extrañado cuando Harry lo miró en silencio por tanto tiempo-¿te pasa algo?
Harry se estaba muriendo por preguntar todo lo que pasaba por su cabeza. Pero al abrir la boca solo salió la siguiente pregunta.
-¿Hacia donde debo ir?
-Hacia donde desees. La Mansión es grande, si topas con un pasillo cerrado, simplemente da la vuelta. Si te pierdes pide ayuda a Grimmauld. Con los días aprenderás a llegar a nuevos lugares.
-¿Debo hablar con ella como hablas con la Mansión?- preguntó casi sin aliento, intentando ignorar las preguntas que lo torturaban mentalmente, porque se dio cuenta de una cosa. Estaba celando a Draco Malfoy en este momento. Como cuando se preocupaba de lo que hacía Ginny estando con Dean, solo que esta vez, Harry no sabía nada, no tenía idea de las personas con las que Malfoy estuvo, lo que lo hacía tener tantas ideas y pensamientos distintos.
-Si lo deseas-respondió con duda Draco, mirándolo más y más preocupado. -¿Seguro que estás bien? Parece, parece como si te enfermaras de pronto.
Harry negó con la cabeza y retrocedió un paso cuando Malfoy extendió la mano, dispuesto a tocar su frente. Lo que menos deseaba era explicar porque su rostro ardía. No a Draco.
-Estoy bien. Entonces, ¿cómo le hablas a la Mansión Malfoy? Es decir, parecían tan cercanos cuando hablaron que ella incluso me amenazó para mantenerte a salvo.
-Bueno, nunca me pregunté como debía hablarle. Es decir, ella ya estaba ahí cuando nací. Me vio nacer, crecer. Aprendió cada hábito, cada nuevo interés conforme crecía. Cuando dije que quería ser músico, me mostró la sala de música. Cuando tuve una pasión por la pintura, me mostró la sala de arte. Cuando hablaba de lo mucho que quería conocer Hogwarts, formó un pequeño castillo en base a una foto que le mostré en un libro. Nunca me pregunté cómo lo hacía. O por qué. Manor era, simplemente Manor. Era increíble, poderosa... nada era imposible para ella. Conocía todo lo que me gustaba, alentaba mis aficiones. Me enseñó lo que debía saber, me protegió sin cuestionar. Manor siempre estuvo ahí, así que yo siempre supe que ella estaría ahí y confiaba en ella con mi vida. Es normal pensar en Manor como algo siempre presente. Así que no cuestiono cómo hablarle. Lo he hecho toda la vida. La manera en que hablo supongo que ha cambiado conforme pasa el tiempo. Conforme a cómo he ido madurando. Veía a padre hablando con Manor como si ella supiera todo, y cuando me dio el recorrido por Manor me hizo verla como algo extraordinario, único y digno de los Malfoy, así que supongo que hice lo mismo. Con Grimmauld, en cambio... Bueno, Grimmauld está aquí, siempre. Al principio intenté ser cordial, porque apenas nos conocíamos, pero ahora tenemos un lazo y he tomado el núcleo. Diría que somos amigos-sonrió y Grimmauld se sintió un poco más brillosa, en opinión de Harry. Como si afirmara lo dicho- Algún día quizá esté malhumorado y le conteste mal. Pero ella lo sabrá. Porque sabrá que a veces tengo días malos. Responderá como ella quiera, porque recuerda. Tiene personalidad. Quizá se ofenda, quizá me dé una solución. Con el tiempo quizá la vea como una hermana, una madre, una amiga cercana... Será lo mismo contigo. Recuerda que las casas se adaptan a los dueños. Es cierto que somos jóvenes, pero Grimmauld ha vivido por años enteros, nuestra inmadurez emocional no va afectarle demasiado.
Harry asintió.
-Malfoy.
-¿Si?
-Yo solo, quería saber...
-¿Si?
Harry lo miró fijamente, antes de negar con la cabeza.
-No, está bien. Iré. Gracias.
La expresión del rubio se suavizó.
-Harry, solo ve y habla con Grimmauld, ¿si? Ella no va a juzgarte, ni regañarte por tu problemas emocionales, tu pasado o tus miedos. Grimmauld, si tu la dejas, guardará tus secretos más profundos y cuidará de ti. Te veré en la cena ¿de acuerdo? No es que no quiera acompañarte, es solo que creo que te sentirás mejor hablando de algunas cosas sin mí ahí. Grimmauld no te vio crecer, así que solo sabrá lo que les digas; y quizá no quieras que yo sepa algunas cosas. Y eso está perfectamente bien ¿De acuerdo?
Harry asintió y se dio la vuelta.
Su recorrido fue como esperaba. Tranquilo y ameno. Muchas habitaciones eran únicamente para invitados, por lo que estaban conformadas de un pequeño baño, cama, mesilla, espejo y ropero. Hubo otras, que se preguntó si Draco había visto; como la cocina, donde los elfos saludaron con entusiasmo mientras preparaban su cena de despedida, un salón de baile, un espacio que parecía adecuado para duelos, un laboratorio lleno de pociones, la famosa biblioteca, y una torre muy parecida a la torre de adivinación. Probablemente era porque la casa, la cual había tenido muchas generaciones antes que él, había sido modificada para el gusto de los diversos herederos. Supuso que por eso era importante presentar los gustos de uno en su introducción. Se preguntó si Godric hubiera sido parecida. Si tal como Lucius, James le hubiera dado un recorrido de Godric a Harry cuando llegara el momento. Se imaginó a si mismo de pequeño, mirando a Godric con el asombro y fé con que Malfoy hablaba de Manor; y a la vez se imaginó como fue mencionado en las palabras de Malfoy, con un niño en la mano, contándole como heredó Grimmauld, como llegó a amarla. Podía imaginar a Grimmauld cuidando y jugando con un pequeño niño, un niño al que amaba por ser de Harry. Mostrándole pasillos para esconderse o jugar. Cuidándolo en sus primeras lecciones de vuelo...
Como si apenas pasara por su cabeza, Harry miró curiosamente hacia las paredes y, en una imitación de Draco hablando con Manor, susurró.
-¿Tendrás de casualidad un área para jugar quidditch? No tiene que ser un campo enorme, es solo que me gusta volar.
Grimmauld, pensó Harry, se animó como Kreacher lo hacía cuando Draco le pedía ayuda en algo.
No supo como lo sabía, con exactitud, pero la magia conectada de Harry con la casa lo guió más y más hacia adelante. Fue entonces cuando Harry notó que probablemente Grimmauld tenía mucha más extensión que la que aparentemente tenía. Terminó frente a una puerta y cuando la abrió, vualá. Un campo de quidditch.
-¿Un campo de quidditch falso? Es, no me digas, ¿los Black no podían permitirse ensuciarse no? -rió un poco. Grimmauld no respondió, solo le hizo sentir un pequeño cosquilleo, invitandolo a pasar. Harry dudó.-Tú sabes, me gustaría uno real, ¿eso es posible?
La casa no respondió.
-Es solo una pregunta, es solo, no me gusta pasar mucho tiempo encerrado. Pasé muchos años encerrado en la alacena bajo las escaleras y era un lugar muy pequeño e incómodo, desde entonces no me gustan los lugares cerrados, me ponen inquieto-susurró.-Sé que parece real pero...
Pudo sentir un frío recorrerlo.
-¿Grimmauld?
Un elfo apareció.
-Rania se presenta a amo Harry, como Grimmauld solicita ya que Consorte la eligió. Grimmauld desea preguntar al heredero. ¿Es literalmente una alacena bajo las escaleras o una forma de decir?
-Oh, fue, bueno si. Una alacena.
-¿Por qué heredero vivía en una alacena? ¿Y que tan pequeña era la alacena?
-Yo...
Las palabras de Draco acerca de cómo Grimmauld necesitaba conocerlo, y cómo guardaría sus secretos, lo hicieron sentarse como un niño pequeño al lado de la pared.
-¿Puedo... tienes un poco de tiempo? Es una historia muy larga-exclamó y la elfa sonrió contenta dando un pequeño salto.
-Grimmauld tiene todo el tiempo del mundo para el amo. Grimmauld amaría que amo le dijera cosas. Grimmauld solo quiere conocer al amo y agradarle.
Harry sonrió.
-Bueno, empezó cuando nací. Hubo una profecía...
Más tarde, Draco encontraría a Harry durmiendo sentado en el suelo con una manta sobre él, y miró con tristeza las lágrimas en sus mejillas.
-Sabía que llegarías tarde a la cena-exclamó suavemente y lanzó sobre el gryffindor un hechizo que lo hiciera liviano, miró a sus alrededores antes de tomar a Harry entre sus brazos y exclamó-si él pregunta, tu lo llevaste a sus habitaciones. Yo no lo vi llorar.
Pudo sentir la diversión de Grimmauld y su afirmación.
-Rania.
-¿Si?
-Retrasen una hora la cena. Dejemos que Potter descanse un poco.
La elfa asintió y desapareció.
A medida que llevaba a Potter a sus habitaciones, Draco se preguntó, si, tal vez, estaba guiando a su propio consorte por el camino correcto, o, al igual que en ocasiones pasadas, esto terminaría explotandole en la cara.
