capitulo III
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kagome
Cuando localice mi salón quise llegar lo más rápido posible, no quería interrumpir, solo tenía unos minutos antes de que las clases comenzasen. Me sorprendí al enterarme que no había maestro, solo algunos alumnos conversando en grupo. Me mordí el labio, mi corazón latía y mis palmas comenzaban a sudar
Una joven apartó la mirada de su grupo y recayó en mí, comencé a sentir las mejillas calientes, seguramente me había sonrojado. La vi mover la boca y alejarse de su grupo, su aspecto parecía al de una niña. Era un poco más baja que yo
—Mucho gusto— escuche la voz de la joven cargada de cariño— Seguramente eres kagome Higurashi— asentí un poco avergonzada— Mi nombre es Rin Sakuragi y soy la representante del grupo
—Kagome higurashi— procedo hacer una reverencia
Miro a mi alrededor curiosa, todos parecen ignorarnos, eso me calma. La mayoría parecen estar sumergidos en sus conversaciones.
—Si tienes algún problema dímelo— sonríe ladeando el rostro— Puedes tomar tu puesto— ella se hace un lado, invitándome a pasar
—Gracias— susurro. Pase por un costado, me aleje y camine hacia el puesto vacío, era el único disponible
Fue una suerte tener una ventana a mi costado, la vista se dirigía a las canchas. Había grupos de alumnos ahí, dando vueltas alrededor, otros estaban en el centro, practicando algún ejercicio. Escuche el silbato del entrenador
Más adelante y alejado de ellos, en las gradas había parejas y grupos pequeños de amigos. Pestañee, recargue mi barbilla en mi mano, pensando en todo lo que me esperaba en este nuevo colegio
El timbre que escuche me alertó, era la hora del almuerzo. Muchos alumnos junto con el profesor salieron del aula, yo saque un pequeño recipiente de mi mochila
—Puedo sentarme— alcé el rostro cuando volví a escuchar esa voz— Si no te importa, me gustaría acompañarte
—No hay problema— la joven Sakuragi tomó la butaca de adelante y la unió a la mía. Cuando me di cuenta solo habían unas cuantas personas en el aula, a ellos no les pareció molesto el ruido que se produjo cuando las bancas se movieron. Comí en silenció al igual que ella, atreves de mis pestañas mire cada detalle de su persona, alguien sencilla y muy tranquila
—De qué escuela vienes— su pregunta me hace detener mi mano con el alimento en el aire
—Instituto jidai— mencionó centrándome en la comida, eso hasta que ella dirige un dedo a su barbilla, parece estar pensando en lago
—He escuchado algo de esa escuela— me tenso al instante— Recuerdo escuchar hablar de ella en las noticias— trago pesado— Pero no recuerdo...
—Ganamos en el concurso de….—me detengo a mitad de mi mentira— ganamos premios con los concursos deportivos muy seguido— mencionó sin pensarlo demasiado, Sakuragi me tomo desprevenida y era lo único qué se me ocurrió
Supongo que ocultar mi pasado, es una extraña manera de hacer como si nunca hubiera pasado, muchas cosas pasaron mientras estuve en esa escuela, y la verdad es que no pienso volver. Y tampoco quiero que me afecten nuevamente, no aquí
Este es mi nuevo inicio...
—¡Hey Rin¡— ambas nos giramos cuando un chico entra y camina en nuestra dirección— Te estaba esperando en donde siempre— La veo ponerse de pie y caminar
—En absoluto..— menciona alzando la voz— No iré contigo después de como has tratado a mi seshi— alzó una ceja al escuchar el absurdo sobrenombre— El solo se preocupa por ti
Echo la silla para atrás para ver mejor al chico, para ser sincera, nunca pensé que se trataría del mismo tipo de esta mañana, supongo que noto mi mirada sobre él. Sus ojos pasaron de centrarse en Sakuragi para después mírame a mí
—Tu— menciona en un susurro— Eres el idiota por el que, por poco me atrapan
—Como me has llamado troglodita— me puse de pie. Quien se cree que es para hablarme así
—¿Se conocen?— dijo Sakuragi mientras gira el rostro a mi dirección para luego volver a mirar al otro
El color dorado de sus ojos, se apartan de manera repentina, yo hago lo mismo y dirijo mi vista hacia otro lado. Siento haber hecho demasiado contacto visual
—Algo así— menciona el chico— Está mañana trate de quitarme al prefecto de encima hasta que choque con algo
Luego de ladear el rostro en la dirección del chico, y ponerse roja de ira
—¡Te has vuelto a escapar! Pero en qué demonios piensas inuyasha. — quiero pensar que el grito fue algo exagerado— Sesshomaru se enojara si se entera
Lo veo rodar los ojos, eso me da a entender que a él, eso no le importa. O bueno, no lo suficiente para dejar de hacer lo
—No me importa— se encoge de hombros— Bueno ahí te vez...— se da media vuelta— Solo quería saber dónde estabas— me mira sobre su hombro— jum... fenómeno— susurra y se aleja
Se que Rin no escucha la palabra, ella solo respira y se sienta en su lugar a terminar su comida, yo hago exactamente lo mismo.
—Discúlpalo — menciona en un tono de voz muy bajo. Entonces ella sí escuchó el insulto— Su novia no ha pasado tiempo con él— sonríe
Miro a la chica una vez más y me recuerda a mi, es una lastima...
Inuyasha
—Que mala suerte Taisho, pero no te preocupes.. ya verás que habrá otra oportunidad— retire su mano de mi hombro— Ja.. nos vemos
Me recargue de la pared con los brazos cruzados, hoy era un día de mierda, había perdido mi oportunidad de divertirme con esos idiotas. Gracias a sesshomaru el prefecto me tiene en su mira
—Nos vemos luego— saludé al sujeto que pasó a mi lado— Eres mi ídolo Taisho —role los ojos
Me aparté de la pared para patear una roca diminuta, yo no era del tipo que se queda quieto, quizás era muy ansioso, soy rebelde, de un alma libre que necesita estar en constante movimiento. De repente sentí una manos sobre mis ojos, eran delicadas
—¿Te hice esperar?— sonreí, y de una forma delicada retire sus manos, me di vuelta y me alegré de verla —Me disculpo por llegar tarde. Nos vamos...
—Claro, te llevaré y después yo me iré a casa
—¿Estás seguro? Anochecerá pronto— sus ojos negros y rasgados, me miraron directamente, yo solo me encojo de hombros— Esta bien, vámonos
Ella comenzó a caminar, yo solo la seguí, mire su lacio cabello, era tan largo que le llegaba al trasero, di unas zancadas más largas para colocarme a su lado y tomar su mano
Ella no la aparto, la mire por el rabillo de mi ojo, quería saber cada reacción, sin embargo, ella aún tenía esa expresión seria. Ella siempre fue así, no la culpo. Es solo que, desearía saber más, comprenderla un poco. Quería provocarle algo
—Estarás disponible este fin de semana— pregunto
–Recuerdas que estaré algo ocupada con el evento, — se agacha, se lo importante que es para ella— Sabes que esto debe ser perfecto
—No te exijas demasiado o enfermaras— presione su mano— Mi madre es patrocinadora del evento así que yo también iré, te veré ahí— ella asiente, se que está contenta, su dulce mirada brilla— Pero si necesitan más apoyo, quiero que me llames
—No te preocupes, —siento sus dulces labios sobre mi mejilla, es cálido. Sonrió y me detengo a mírala
—Te Amo
Kikyo me mira y poco a poco baja la mirada, es lo mejor que tengo, que mas puedo decir
