Capítulo IV

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Bankotsu

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Levante los brazos para dar un estiramiento matutino, eso hasta que escuche mis huesos tronar, después apage el despertador. Del armario saqué una toalla para tomar una ducha rápida. Tome el tiempo necesario para disfrutar mi momento a solas, era el único momento que tenía para mí

Entré a mi habitación con la toalla sujeta a mi cadera, y observé salir a mi hermana de la casa desde mi ventana. Sango estaba apoyada en su auto. Ella alzó su vista a mi dirección, se que podía verme. La ignoré y busqué algo que ponerme. Antes de salir de mi habitación, me miré al espejo y acomode una vez más ese alborotado flequillo

baje las escaleras con tranquilidad, mientras que en mi mente decidía que cocinar, el médico me había recomendado un desayuno saludable para mi abuela, debido a sus circunstancias debíamos tener cierto cuidado en su alimentación.

Escuche ruidos en la cocina, lo que me alarmó, así que apresure mis pasos para llegar a la cosida, encontré a mi abuela lavando los platos, solté el aire de mis pulmones y camine para darle un abrazo, amaba su compañía y odiaría perderla

—Jovencito donde estuviste anoche— sonreí— No te escuche llegar

—Que te puedo decir, el padre de Ayame me ha pedido que me encargue de cerrar la cafetería, y no podía negarme después de los privilegios que gozo de trabajar con él— me separe de la abuela —Y puede que hoy también llegue tarde

—eso significa que trabajaras hoy

—Más me vale que si— la tome de los hombres para apartarla del fregadero y sentarla cerca de la mesa— Bueno entonces ¿Qué quieres desayunar?

—¿Sabes si kagome ya ha desayunado?— la sonrisa en mi rostro permaneció firme y asentí— Esa muchacha, se fue sin despedirse, pero que se puede hacer, los jóvenes siempre son rebeldes…

No quise decir nada, deje que siguiera hablando mientras me dirijia a preparar el desayuno, pero cuando me acerque al refrigerador, encontré una nota pequeña escrita con la letra de kagome

"He preparado el desayuno, así que no te preocupes por la abuela, ella a desayuno conmigo"

Mire a mi abuela en la mesa, mirando las fotografías colgadas en la pared, por largos años esa mujer se encargó de mi y de mi hermana, después del trágico final que compartieron mis padres.

Es extraño recordar todo lo que hemos vivido, se que en nuestra vida siempre habrá buenos y malos momentos. Pero en mi caso, han ocurrido cosas horribles que eclipsan mis momentos felices


Kagome

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Me rasque el brazo al sentir una picazón, debía ser gracias a mi incomodidad, quizás sea una exagera pero estar en la dirección me ponía en una posición de inferioridad, todos esas personas con títulos y toda la cosa

La mujer que tenía enfrente por fin me miró y me sonrió, momentos antes ella solo veía su computadora y después parecía verificar los datos de unos papeles, yo solo mire para otra parte, que incomodo..

—Señorita higurashi este informe dice que eras tutora en tu escuela anterior—Asenti— Podemos asignarle algunos alumnos ya mismo

Relaje el cuerpo al saber el asunto, por un momento creí que se debía a mi situación traumática, me quede pensando en si debía aceptar o no

—No te preocupes linda— se acomodó en su silla— Los alumnos pagarán por tus tutorías

Tuvo toda mi atención con la mención del dinero, de esa forma podría ayudar a mi hermano, no lo pensé mucho

—Está bien

—¡Muy bien!... Este es para cálculo. Toma este es el informe del estudiante

La señorita antes de entregarme los papeles los ordenó y los engrapo. Teniendo los papeles en mi mano les di una revisada. Me sorprendí al reconocer a una persona, pues yo solo conocía a un joven de mirada ámbar. No era fácil olvidar ciertos rasgos,

Me levanté del lugar que ocupaba para ofrecer una reverencia a la señorita antes de salir. Ella simplemente me dio un asentimiento de cabeza y con eso dio por terminado el asunto

Desde mi trayecto de camino a mi siguiente parada, volvió a echarle un vistazo al informe nuevamente, deje de un lado los demás y me centro en uno en particular

Nombre : inuyasha Taisho

Rin me había contado un poco de él, un joven que buscaba emociones fuertes, se saltaba las clases y se metía en muchos problemas. Tenía sentido que necesitará asesoría, si es que no quería reprobar


Inuyasha

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Verifique el móvil una última vez antes de modificarlo en modo vibrador, era insoportable recibir los miles mensajes de ese torpe, quizás fue mi culpa olvidarlo en el aeropuerto para ayudarlo con su equipaje, pero era más importante mis clases de tutoría o kikyo me mataría

Miroku regresaba del extranjero, y desde que lo conozco siempre ha sido muy comprensivo, seguramente lo entenderá, cuando se le pase el enojo claro. Además el siempre es el que me hace enojar, gracias a él tengo una infinidad de historias vergonzosas con respecto a las mujeres. Quizás fue mi ingenuidad acompañarlo siempre, y me arrepiento de cada una de esas decisiones

Me deje caer plácidamente en la mesa, las hebras de mi flequillo evitaban que el sol, diera directo a mis ojos, había dormido poco por mis huidas nocturnas, y justo ahora el cansancio me hizo bostezar.

Me levanté como suricata al escuchar la puerta, la dirección de mis ojos se detuvo en el chocolate y de inmediato reaccione

¡QUE!...nuevamente es esa chica ¿Que está pasando?. Por qué sigue apareciendo después de ese incidente . Que suerte la mía


Bankotsu

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—¿Qué va a llevar? — pedí amablemente, la mujer enfrente se quedó mirando al menú que había sobre nosotros— Si quiere puedo recomendarle uno— me miró con duda —Qué le parece un "perfect match" se posiciona como la bebida favorita, la más pedida—ella asintió convencida

Dure un tiempo preparando cafés y atendiendo a todo tipo de clientes, fue una suerte que Ayame llegara a mi rescate, la única hija de mi jefe, a comparación de su padre ella era muy guapa, al principio de conocernos ella me atrajo, pero después, eso quedó en el pasado y ahora somos buenos amigos

—Ya has hablado con Sango —Ayame me miró desde el mostrador, yo negué mientras limpiaba la vitrina de pastelitos— Por Dios bankotsu llevan así un buen tiempo, cuando van arreglar las cosas… odio verla triste

Preferí ignorar el comentario final, pensar en la tristeza de Sango, me afecta. Porque yo era causante de ese malestar en su corazón.

—Ella tampoco quiere verme, la última vez que trate de arreglar las cosas tuvimos sexo, fui un idiota no se en que estaba pensando… solo la hago sufrir. Soy un desastre

—No lo eres… solo eres un tipo muy jodido, que le han pasado muchas cosas jodidas, lo que has sufrido con tus padres, los problemas respecto a kagome y luego lo de tu abuela…¿No entiendo como lo haces?

Pase el trapo sobre mostrador para evitar contemplar la mirada de lastima de ayame, por que yo no creo estar sufriendo, en cada situación que describió Ayame yo solo fui un personaje secundario, los verdaderos protagonistas son los que están rotos

—No entiendo por que eres tan metiche Ayame, cuando seas una pasa arrugada no le agradaras a nadie, esa no es una bonita cualidad para una anciana

—Idiota… —solté una carcajada, y luego me encogí de hombros,

Pare de reir cuando sentí vibrar mi celular en mi bolsillo y reconocí el número de Sango

"Kagome está en casa, acabo de dejarla"

No aparté la vista del móvil deseando escribir algo que logrará solucionar nuestros problemas, pero no había nada. Odiaba saber que por un momento ella pensaba en mí, no me lo merecía. Ella entendía mi preocupación por mi hermana y en lo afectado que me pondría si no se nada de ella

"Gracias" respondí

—Discúlpa…— levanté la vista de mi celular, enfocando mi visión en el rostro frente a mi, mis movimientos se detuvieron por un lapso de tiempo prolongado. Esos ojos