Salud Mental ╠

Un estado de bienestar╠

Capítulo 3


Indicaciones del doctor: Manténgase siempre activo.

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—Podemos hacer esto por las buenas… –sus orbes verdes observaron por una pequeña fracción de tiempo a los involucrados envueltos en una maraña humana envueltos en una soga, una muy larga soga. Akio mantenía el agarre al cabello rizados de Yuuto, quien tiraba de la oreja a Kazemaru quien estaba envuelto por las piernas de Endou y este tenía los dientes de Tachimukai en su pierna cual perro persiguiendo y atrapando al cartero –o por las malas.

¿Qué si cómo es posible que cinco adultos con vidas respetables, personas responsables que no hacen el mal ni al misero ser que trato de matarlos más de una vez terminaran envueltos en una soga?

Todo comenzó cuando Endou tropezó con aquel objeto invisible en el suelo por el cual la mayoría cae de manera graciosa al suelo ante la mirada de aquella gente, quien en vez de ayudar solo se ríen y se van como si nada, dejándote en el suelo y no falta aquella persona con su santa sabiduría en cuestionar "¿Te caíste?" que hace querer decirle si es idiota por gusto o nacimiento.

Regresando a lo importante, Enodu tropezó y cual efecto domino se sujetó de lo primero que pudo, en este caso fue Tachimukai el cual inspeccionaba que estaba todo lo que habían llevado para aquella fresca mañana al pie de la rivera.

El peso de Endou fue demasiado para el chico, que sin dudarlo ni pensarlo se aferró a la camisa de Kazemaru, el cual charlaba con Akio sobre algunos de los ejercicios que los doctores del grupo les enviaron para Yuuto, y ellos eran los encargados de ver que lo hiciera de manera cuidadosa.

El chillido de Kazemaru sería una de las cosas que no olvidarían. El de ojos avellana tiro de Akio y hasta ahí todos en el suelo —¿Todo bien? –Yuuto con esos ojos rojos hermosos que nadie se atrevía a decirle por la razón de que pocas veces se dejaba ver sin sus tan amadas gafas estilo buzo, y decir lo bellos de esos ojos sería no volver a verlos.

—Claro, solo quisimos confirmar que el suelo sea apto para ti –hablo de lo más sarcástico Akio girándose para ver a Kazemaru quien le frunció el ceño.

—Ni me mires así que a mí ha sido quien me han jalado –avellana y verde miraron a Tachimukai, el cual estaba igual molesto.

—Qué el que se tropezó fue Endou no yo –se quitó la carga.

El iniciador de este previo comienzo solo rio leve —¿Es que uno no puede tropezar porque ya lo están comiendo con la mirada? Perdón. Que genio ya busquen novia… –bufó el castaño poniéndose de pie sin prestar atención a que de nuevo tropezó encima del chico esta vez por la cuerda que con un pie mantenía en el suelo y que tiro al levantar el otro dejando sin aire al de ojos azules —disculpa por eso…

Y es una cuerda larga, qué estando regada en el suelo sin la atención de nadie, mucho menos de quien la llevo, quedo en el olvido de las cinco mentes presentes, y como si tuviese vida propia, esta estaba entre los pies de los hombres.

Los cuáles ante cada intento de ponerse en pie, como una serpiente los enredaba y hacía caer hasta llegar a ese momento en el cuál y después de incluir a Yuuto quien de la manera más amable intento sacarlos de aquella enredadera, quedaron todo envueltos, y por el enojo y la frustración, se terminaron peleando y dejando en peor la situación en la cual se encuentran actualmente.

—Se me durmió el brazo –murmuro Tachimukai.

—Yo tengo que ir al baño –siguió Endou.

—La cuerda tiene un principio y un fin, encuentren la punta y podremos ir saliendo –ordeno Yuuto con la poca paciencia que le quedaba, el cuello aun le dolía y aquella posición no era cómoda en absoluto.

—Solo hay que cortar mejor y ya –otro medio rápido que sugirió Akio, y que Kazemaru estaba por apoyar si no salían de ahí lo más pronto posible.

¿Qué porque terminaron peleando y enredándose más?

Endou obedeció a Yuuto, Kazemaru buscaba una navaja o algo filoso con lo que cortar aquella cuerda que juraba tenía vida, y Tachimukai se puso a mensajear, motivos suficientes para que todos hicieran una revuelta.

—Son peor que unos niños –Tobitaka terminaba de sacar a los chicos con ayuda de Toramaru, el cual reía lo más disimulado posible ante aquella imagen cuando llegaron y los encontraron cansados de tanto forcejear.

Toramaru anoto mentalmente jamás estar cerca de una cuerda.

—No hay nada mejor que dar un paseo en bicicleta –Hiura y Asuto eran más tranquilos, estando también Mizukamiya y Haizaki quien descansaba ese día, y teniendo en mente como Shuuya y Nosaka que Yuuto no estaba del todo siguiendo lo establecido, al menos uno de ellos debía de asegurarse de ello.

Recorrieron parte de la ciudad en suma tranquilidad, algo que extrañaba Yuuto después de aquellos desastrosos días en los que los chicos no hacían más que estresarlo y meterlo en problemas.

Pero claro que la paz no dura por siempre, menos teniendo en sus filas a uno que no pasa de verse como un maleante pese a tener un doctorado y maestría, un grupo de hombres intento hacerles frente, y dado que Yuuto opto por salir solo en vez de traer a sus guardaespaldas, las cosas no hubieran subido de nivel de no ser por la mecha corta de Haisaki y de Kirina.

—¡Ya déjalo, Haizaki! –Seiryu tiraba de ambos brazos del mencionado, quien aún quería seguir golpeando al hombre que se hizo ovillo.

Resumiendo la situación, la sola mirada de aquellos dos hombres fue suficiente para que aquellos intentos de hombres rudos temieran y salieran huyendo. Kirina y Ryouhei no conformes con verlo huir y poder disfrutar de la tranquilidad, los siguieron y acorralaron para darles una buena de golpes.

—¡Kirina! ¡Ya basta! –Asuto cargo al otro quien daba patadas en el aire y mencionaba que su abuela era mejor defendiéndose que esos tipos, y agradecieron Yuuto hablo con los oficiales y diera la realidad de los hechos, evitando moderadamente las alteraciones, aunque claro no podía dejar que aquellos hombre se vieran del todo libres, debía de darles un susto.

En cuanto a los otros dos, ya le daría también un escarmiento.

—Se supone que debes de cuidar a la gente, no golpearla –riño Mizukamiya al moreno.

—Ellos de los buscaron por intentar intimidarnos –se defendió.

—Está claro que esto no lo tomara bien Nosaka –claro que Inamori no iba solo por gusto o por apoyar a Yuuto, aunque si era un poco de ello, fue más por el hecho de que Goenji y Yuuma no confiaban del todo en Ryouhei que quería a alguien más que les diera nota de lo sucedido en cuanto a mantener con una mente más relajada a Yuuto.


Nota de Autor: pensé en sacar más personajes, pero a la vez prefiero mantener a pocos dentro del desarrollo para que sea más fácil llevarlo y no extenderme más de los debido.

Nos leemos pronto, gracias.