╣Salud Mental ╠
╣Un estado de bienestar╠
╣Capítulo 4╠
Indicaciones del doctor: Descanso.
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Nosaka y Goenji ante los informes que sus amigos les habían estado dando con respecto a Kidou, y que Haizaki estuvo involucrado, ya que a palabras de este que no quería aceptar, estaba en deuda con Yuuto, que es lo mismo a decir que estaba en verdad preocupado por su amigo.
Lo entendían, Shuuya comprendía esa sensación de cuidar a otros, de estar al pendiente de ellos y no dejar que hagan locuras, algo difícil viniendo de ellos, pero no por ello imposible.
Yuma por otro lado, no estaba lejos de la idea de que era más por la responsabilidad que conlleva tener un amigo, lo que incluye estar con él en las buenas y malas, como un matrimonio no formal entre amigos en donde si este enfermo, como buen amigo deben de cuidarlo.
—Están dando lo mejor de ellos –sonrió Nosaka revisando el informe de un paciente con problemas intestinales —además, Yuuto no es un niño.
Shuuya le escuchaba, revisaba el resultado de unos análisis de sangre de un paciente que le extrajeron el día de ayer y le fueron entregados ahora, tenía los glóbulos blancos bajos.
El llamado por el alta voz en busca de Shuuya les hizo dejar aquella conversación para otro momento.
…
Unas horas más tarde en donde Shuuya termino las consultas de la mañana y apoyar en las de la tarde, además de entregar resultados a algunos pacientes y llenar unos papeleos, estaba en una de las mesas de la cafetería comiendo camarones empanizados con arroz y verduras cuando Haizaki con un humor de perros tomo asiento al frente de él con un plato de soba, el cual comenzó a comer como hambriento.
No pregunto, no quería indagar ni quería saber, se propuso a ser con lo suyo cuando Nosaka llegó a los pocos minutos con una expresión feliz rebosante de alegría, contrario a lo oscuro del aura asesina de Haizaki.
Tampoco preguntaría, con este sabía que solo empezaría ha hablar por su cuenta, pero suponía que algo tenía que ver con relación al estado de ánimo del otro moreno.
Terminando de comer y dejar el plato en la barra, Nosaka no dijo palabra alguna, solo comió y reviso algunos mensajes del móvil, Ryouhei se había calmado un poco y gustaba de unos dulces en forma de oso.
Lo que queda del día, Shuuya llenaba algunos documentos hasta que la puerta de su consultorio se abrió, y ni tenía que alzar la vista para saber quienes eran aquellos que entraban sin tocar.
Haizaki cerro la puerta al entrar, mirando que el otro estaba tranquilo con la vista en el computador y las manos ocupadas en el teclado, se acercó con molestia y nerviosismos, pero era un hombre de palabra, y aun si no estuviera el otro presente para ver, confiaba en que Ryouhei cumpliría con el trato y el castigo.
Rodeo el escritorio, aquello si hizo reacción en el otro quien le miro curioso con esos ojos chocolate que a más de uno en más de una vez dejo con las palabras en la boca o con las acciones a medio hacer. Pero esta vez no se dejaría intimar por el otro.
Frunció el ceño y posando las manos a los costados de aquel asiento y tener el rostro más cerca del otro quien mantenía la mirada ante la cercanía, las mejillas de Ryouhei se tiñeron de rojo y se separó dándose la vuelta y evitar soltar un grito de frustración.
—¿A qué viene eso? –ahora si interrogó con molestia Goenji y ponerse de pie.
Dio un tiempo a Haizaki que saliera de su estado de frustración y lograra verlo a los ojos de nuevo —solo… –Shuuya esperaba inquieto la respuesta —¡Solo es por una maldita apuesta que perdí! –estalló el moreno.
Eso explicaba por que estaba extraño hace unas horas, y suponía la razón de por que Nosaka estaba de buen humor, pero aquí la cuestión es ¿Porqué lo meten a él en esos asuntos?
Rodo los ojos y volvió a tomar asiento —bien –se limito a decir mientras el otro le veía.
…
Los días transcurrieron con normalidad en el hospital, a lo que Asuto informaba, las cosa iban mejorando con Yuuto y los chicos quienes le ayudaban o más bien estropeaban las cosas, pero aquello terminaba por hacer que el de rastas hiciera algo diferente y se despejara del trabajo, algo bueno.
Una escena similar se repitió en la cafetería, de nuevo Shuuya comía con tranquilidad después de tener consultas y seguir con el apoyo a los chicos de urgencias cuando Nosaka llegaba con una cara de pocos amigos muy sombría, en verdad que no se metería en las cosas que los otros dos hicieran, y solo esperaba que no pasara igual que lo anterior con Haizaki.
No era que le desagradaran, pero aquellas cosas no eran lo suyo.
Esta vez Haizaki no apareció, este tenía una cirugía programada para ese día. Terminando la porción dejo el plato en la barra y se retiro con Nosaka siguiéndole el paso.
Se detuvo en un pasillo donde era menor el paso de la gente y le miro —¿Qué hicieron esta vez? –enfrento al otro quien no inmuto el rostro.
Sonrió leve y se acercó otro paso a Goenji, negó y soltó un suspiro bajando la mirada —Estos días hemos estado apostando ciertas cosas con respecto a como serían los descansos de Kidou, quien se acerque más a lo que pasaba, tendría que cumplir el castigo.
—¿Porqué me meten a mí en sus asuntos?
—Eres el más serio de los tres, y mira que somos serios –no podía decir nada en contra de ello —y nos pareció divertido ver si haces alguna reacción o gesto.
Hubo algo en la mente de Shuuya que le pico la curiosidad —¿Kidou si ha estado descansando, cierto? –el silencio y aquella suave brisa entrando por una de las ventanas no le decía mucho.
Yuuma se dio la vuelta a punto de irse, y sabía que si Shuuya en ese momento tuviera un balón cerca, es posible que le hubiese sacado la verdad a chutazos, una en donde aquellos que hacían de cuidadores de Yuuto todo lo contrario ha hacer que descanse era darle más trabajo al de rastas y hacerle perder esa poca paciencia que tiene.
Pero era en parte divertido, aun si como profesionales de la salud debían de ver por el bienestar de los pacientes, debían admitir que saber que Yuuto estaba en ciertas situaciones vergonzosas con los chicos era de igual una manera de descansar la mente.
Aunque eso incluyese que casi en dos ocasiones tuviese que contener la fiera que lleva dentro.
Nota de Autor: Y recuerden, un buen descanso físico y mental ayudan a tener una vida más placentera y ligera.
