╣Salud Mental ╠
╣Un estado de bienestar╠
╣Capítulo 7╠
Indicaciones del doctor: Pida ayuda cuando la necesite.
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Era ya mucho tiempo que dejara su trabajo de lado. Regreso a sus obligaciones sin exceder las ocho horas de trabajo, dejando aquella responsabilidad de vigilar que coma a sus horas y que no se entregue por completo al trabajo a su secretaría, quien se tomó muy personal aquella labor y en el primer día Yuuto ya estaba siendo reñido no solo por la secretaria, sino también por empleados quienes, teniéndole cariño al hombre, le daban algunos consejos y buenas vibras.
Al verlo llegar todos realizaban como de costumbres sus labores, saludándole como si no hubiese estado ausente y dándole informes o noticias de los recientes hechos que han estado pasando en la empresa.
Conforme los días, se veía su buena disposición y trabajo como siempre lo había hecho desde que entró a trabajar, diligente y analítico.
—Hijo –saludo el hombre entrando, aquel no era de mostrar sus emociones, he ahí la crianza de Yuuto, pero sin engañarnos de que le enseño la bondad y el ser un buen hombre.
Yuuto elevo el rostro y alzo la mano en saludo volviendo la vista al monitor, el ceño suavemente fruncido llamo la atención del hombre y pronto estaba a un costado de Yuuto observando lo mismo que este en el monitor.
No era nada malo, ni que tuviera relación con la empresa, sino era más algo personal que estaba relacionado con darle fin a la soltería del chico y poder emprender un nuevo rumbo en la vista de este.
Haruna no lo hacía de manera mala intencionada, ni mucho menos en plan de forzar al mayor de tener una relación, y no era como si este se fuera a intimidar o hacer algo que no quisiera, o hacerlo solo para satisfacer a la menor, entendía en parte la preocupación de ella, el estar solo en ese departamento aun con las visitas constantes de ella y los amigos de ambos.
Pero si bien ha aprendido la joven en sus bastas relaciones, y su mayoría siendo con amigos de ellos, el corazón de ella sabía lo rico y cálido que es el tener a alguien a lado, quien vele por ti, te cuide y proteja, con quien salir y charlar, ese alguien diferente del círculo de amigos con quienes estar.
El llegar a casa y suspirar al haber estado con ese ser amado era lo que Haruna intenta en el mayor, deseando que encontrase de alguna manera a alguien con quien apoyarse además de ella.
—Es una joven hermosa –opinó el hombre —y parece de tu edad.
Yuuto suspiro y masajeo el puente de la nariz, como tal empezaba a dejar sus goggles y usar solo en ocasiones como en esa que esta delante del monitor o leyendo los lentes.
—Si no tienes algo planeado para la hora de la comida… Me gustaría que comiéramos juntos.
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Como tal a la hora de la comida, ambos estaban en un restaurante cerca del trabajo el cual no era demasiado ostentoso, ordenaron y esperaron su pedido mientras charlaban sobre los últimos movimientos de la empresa y algunos detalles sobre su asociación con una empresa extranjera en busca de una expansión.
El ambiente dentro del lugar era tranquilo, distintas charlas y los sonidos del ir y venir del personal, el sonido del tráfico no era molestia dentro del lugar, por lo que los clientes consumían los alimentos sin problema alguno.
—Te veo en un mejor aspecto, las cosas han estado mejor después de lo sucedido, te noto más vivo –hablo el hombre dando por terminada el tema sobre trabajo y negocios y emprender un tema poco tocado.
El menor no sabía que responder a eso. Se sentía bien y veía mejor, estaba claro eso aun si no se lo decían a cada momento como si antes no lo hubiera estado, antes cuando no tomaba en cuanta las palabras de los demás para con su salud, que le sugerían ir a viajes de relajación o retiros espirituales, cosas que solo daba una respuesta corta para salir del tema y volver al trabajo.
Estar bien con él mismo le hizo darse cuenta de esos detalles, de pensar por las noches aquellas recomendaciones que le daban, las sugerencias y los buenos ánimos para él. Es posible que, si hubiese puesto más atención a su persona, a lo que la gente dice, pero no cualquiera, sino aquella gente cercana, es posible que no hubiese tenido aquel accidente, pero nadie sabe lo que la vida tiene preparado.
El padre tomo el silencio como una buena respuesta a que incluso el hombre delante de él notaba los cambios, y siendo un poco distinto en el habla en cuanto a su persona, no le presionaba en ello.
Recordando el asunto sobre la soltería de su hijo, carraspeo un poco la garganta para tener la atención de Yuuto —tu hermana tiene buenas intenciones contigo, no quiere que estes solo, y yo tampoco.
Rio leve, no creía que en serio llegarían a ese tipo de charlas, y no es que fuera mala —no tengo en mis planes de corto, ni mediado plazo el tener una relación, tengo cosas que hacer y asuntos que realizar –se excusó Yuuto, no negaba que no tendría a alguien, pero estaba aún lejos de su mente.
—Lo entiendo, eres joven y con sueños y metas, pero no olvides que es importante también tener a alguien. Aunque es posible que ya lo tengas.
Alzo la ceja sin comprender muy bien aquello cuando una llamada entrante y la hora les hicieron a ambos darse cuenta de la hora, estaban a tiempo del regreso de la comida y seguir con el trabajo un poco más.
Aquella comida fue agradable para ambos, logrando tener un poco más de convivio y salir de lo habitual del trabajo.
Nota de Autor: como tal no está que pide ayuda abiertamente, más si estamos hablando de Yuuto este no pediría ayuda como el resto, y no el resto lo hace de la misma manera, por ello resulto esto.
