Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.
~Operación Sake.~
(Día 10. Confesión estando Borrachx.)
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Quizá alguien debió advertirle a Kohaku sobre tener cuidado con las artimañas de Gen, entonces, la idea de acceder a jugar ese absurdo reto de bebida fue realmente estúpida.
Y aunque ella había desarrollado cierta tolerancia al alcohol después de cumplir la mayoría de edad, fue obvio que Gen se las ingenió para sobrepasar dicha tolerancia.
No estaba del todo borracha pero su cabeza comenzó a nublarse y sus pasos a ralentizarse debido a su caótica visión turbulenta. Kohaku necesitaba llegar pronto a su Choza y recostarse hasta el día siguiente.
—Llévame en tu espalda, Leona.
Claro que, antes de tener la dicha de llegar a su Choza, tenía que dejar a Senku en el laboratorio. Una tarea casi imposible debido a que el científico estaba tan ebrio que apenas y podía caminar por sí mismo.
Si no fuera por la manera en la que Kohaku lo sostuvo durante todo el trayecto desde el ex reino de Tsukasa hasta la Aldea, quizá en ese momento Senku estaría durmiendo en el suelo de ese oscuro sendero.
—No te voy a cargar en mi espalda, camina Senku, falta muy poco para llegar. —ella le dió una rápida mirada de soslayo, sólo para darse cuenta de que él, de hecho, estaba mirándola.
Una mirada que pocas veces Kohaku le había visto y que Senku reservó para cuando algo despertaba su interés.
Curiosidad, especulación y quizá también, muy en el fondo, algo de picardía.
—Oh, vamos Leona, no tengo ni un milímetro de duda que con tu fuerza de Gorila podrías llevarme en tu espalda sin problemas. —Senku arrastró las palabras, dejando entrever el tono perturbado de su estado de embriaguez.
La sola mención de "Gorila" causó en ella un ligero estremecimiento de molestia. Viniendo de Senku quizá era un asunto totalmente inofensivo con el único propósito de jugar a drede con ella, pero aún así, prefería mil veces el molesto apodo de "Leona" al de "Gorila".
—Iba a considerarlo hasta que me dijiste "Gorila", entonces ya no, perdiste la oportunidad. —Kohaku apartó la mirada de él con fingida indignación.
El silencio prevaleció un par de minutos más mientras ambos seguían avanzando en el camino, estaban cerca, Kohaku pudo intuirlo al divisar la bandera ondeante que se posicionaba sobre el observatorio.
—En este ángulo tus ojos brillan como la Scheelita bajo la luz ultravioleta del amanecer.
Oh no, ahí estaba de nuevo. El motivo por el que Gen se esmeró en cada ocasión en embriagar a Senku y dejarlos a ambos solos.
Fue sutil al principio, todas las insinuaciones del murciélago que ella tomó como simples comentarios lanzados al azar. Y si no lo supiera mejor, Kohaku pensaría que toda esta cadena de acontecimientos e insinuaciones no eran más que mera casualidad.
Pero es Gen del que está hablando, con el Mentalista nunca nada es por mera casualidad.
Ella no dijo nada ante el comentario de Senku y se limitó a seguir caminando con él a cuestas cual peso muerto.
—Oye Leona —Senku trató de llamar su atención picando su mejilla con el dedo, lo que sin duda logró acaparar la mirada de Kohaku.
—¿Qué, Senku? Ya te dije que no voy a llevarte sobre mi espalda…
Quiso replicar aún más, pero la intensa mirada del chico se lo impidió. Kohaku no pudo descifrar el extraño brillo tras los ojos del científico, pero estaba segura de una cosa y es que él quería decirle algo con esa mirada.
Algo que quizá no se atrevía a pronunciar en voz alta.
—¿Qué sucede? —inquirió nerviosa.
El semblante de Senku cambió repentinamente, de una expresión relajada y juguetona a una mortalmente seria en apenas una fracción de segundo.
—Me gustas. —Senku soltó sin vacilación.
Incrédula, Kohaku no supo cómo reaccionar a tal aseveración.
Sí tal convicción no estuviera presente en el tono de voz y la mirada de Senku, Kohaku quizá se tomaría a broma esas palabras. Porque obviamente todo fue influencia del sake que Gen les hizo beber en ese tonto reto.
¿Cierto?
Producto del alcohol o no, una extraña y agradable sensación nació en el pecho de Kohaku, así como un leve cosquilleo en su estómago.
—Estás ebrio. —acusó con diversión, disfrazando el nerviosismo de su tono.
—Lo que no hace que me gustes menos, Leona.
Una estúpida sonrisa se patentó en los labios de Senku al notar el estado de shock en la guerrera.
Con el alcohol inhibiendo su mente lógica, no pudo evitar soltar las únicas dos palabras que se ha propuesto decirle a Kohaku cuando todo esto termine. Porque fiel a su palabra, Senku se encargará de dar caza a esa Leona cuando al fin logre restaurar la civilización.
Sin embargo, quizá el único obstáculo en ese plan es Gen jugando al casamentero y sus constantes planes de confabulación.
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Fin.
N/A:
Algo corto y quizá un poco "meh" XD
Lo siento no sabía cómo hacer este tema, bueno sí, pero al final no salió como quería u.u
Se suponía que iba a subir esto en la mañana pero tenía algunas cosas que hacer que me llevaron tiempo y bueno, tarde pero aquí está XD
Mil gracias por pasarse a leer y nos vemos en el siguiente tema :3
