Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

~Segundas oportunidades.~

(Día 16. Compartir cama.)

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Kohaku no pudo sentirse más indignada en toda su vida como ahora, porque ella sabía que toda esta absurda casualidad y mala suerte estaba orquestada por el par de entrometidos que eran Ryusui y Gen.

Esto definitivamente era parte de uno de sus retorcidos planes de confabulación. Iba a matarlos a primera hora del día.

Cerró los ojos en un vano intento por conciliar el sueño, pero sin éxito alguno, no cuando Kohaku fue consciente de la presencia de Senku Ishigami tendido en el frío y duro suelo de esa habitación; el ex novio con el que había terminado un año atrás por asuntos concernientes a prioridades laborales.

Senku y ella tuvieron que compartir la única habitación "disponible", según las palabras de Ryusui ¡Por favor!

Pero Nanami era prácticamente el dueño de ese maldito hotel en el que se estaban hospedando como parte de una reunión del círculo de amigos después de no verse durante mucho tiempo, así que si ese minado hubiese querido, en un santiamén ya tendría otra habitación con sólo chasquear los dedos.

Ryusui traidor Nanami.

Kohaku y Senku terminaron en buenos términos pero aún así, eso no impidió que ella todavía albergara sentimientos por el molesto y arrogante Científico. Decir que la expectativa de compartir una habitación con una sola cama fue suficiente para poner nerviosa y al borde de un ataque de pánico a Kohaku fue decir poco.

Ella no se atrevió a mirarlo a la cara en todo ese tiempo y mucho menos a refutar su decisión de extender un par de mantas en el suelo para que él pudiera dormir. Honestamente, muy en el fondo, Kohaku se sintió decepcionada de esa decisión.

¿Por qué sería tan incómodo dormir con él cuando ya lo habían hecho en el pasado? Bueno, quizá porque en aquel entonces ambos hacían mucho más que sólo acurrucarse y dormir.

Ante el recuerdo de esas noches, las mejillas de Kohaku se tiñeron de un adorable tono carmín y las mariposas volvieron a la vida en su estómago.

Se cubrió aún más con las mantas para alejar esos pensamientos porque no era correcto, no cuando ella y Senku ya no eran nada.

Como si pudiera adivinar sus pensamientos, Senku se removió del revoltijo de mantas, lanzando un leve gruñido de incomodidad.

—¿No puedes dormir? —un rubor de culpa trepó por el rostro de Kohaku.

El suelo era duro y frío ¿Quién podría hacerlo de todas maneras? Más aún con el invierno pisándoles los talones.

—No y veo que tú tampoco puedes dormir, Leona. —justo en ese momento, Senku levantó la vista.

La habitación estaba en penumbras, pero aún así fue capaz de captar la imagen del chico frente a ella y Kohaku sintió como una oleada de pánico ante su penetrante y atractiva mirada; sus ojos, los ojos de Senku fue lo que más le atraía de él.

—No me llames Leona —gruñó—. Y no te quejes, que fuiste tú el que decidió dormir en el suelo en lugar de la cama.

—¿Entonces de haber querido dormir en la cama contigo, hubieras accedido? —Senku quizá estaba probando el terreno, viejo terreno que él ya conocía de sobra y dónde sabía cómo manejarse.

Y ciertamente Kohaku no esperó la picardía mal disimulada en su tono de voz, ni tampoco el leve estremecimiento que recorrió su columna ante la insinuación escondida en sus palabras.

Justo cuando estuvo a punto de rebatir, Senku la miró y sonrió con descaro y ella no pudo evitar notar el pequeño hoyuelo que no había visto antes en su mejilla derecha. Kohaku se sintió entonces aturdida y mareada por la visión de ese chico que hacía latir su corazón a mil revoluciones por minuto.

—Entonces ¿Puedo dormir en la cama? —insistió, girándose sobre sí mismo para descansar la cabeza sobre la palma de la mano con fingido desinterés.

Kohaku parpadeó un par de veces antes de asentir demasiado nerviosa por encontrar las palabras adecuadas para decirle de una manera convincente que en realidad no le importaba.

Levantando una ceja en incredulidad, Senku se puso de pie y rodeó la cama ante la mirada atenta de la chica; después de todo él no iba a rechazar la oferta de Kohaku. Casi por instinto, Kohaku se hizo a un lado para darle el espacio suficiente a Senku junto a ella.

Ishigami levantó las sábanas para meterse en ellas, pero sin dejar de observar a la chica. Y sólo entonces Kohaku fue ligeramente consciente de la situación, de la manera en la que él estaba estudiándola y de la ropa absurdamente corta que tenía. Él era Senku, la había visto con mucho menos de lo que ella tenía ahora, sabía que no la juzgaría… ¿Entonces por qué se sentía tan nerviosa?

Quizá porque dormir nuevamente en la misma cama con el ex que no pudo superar removió viejos sentimientos y agradables sensaciones.

Kohaku se reprendió internamente por su actuar considerando que parecía una chiquilla de secundaria con las hormonas alborotadas por tener al chico que le gustaba cerca.

Lo que en teoría no estuvo demasiado alejado de la verdad después de todo.

—Buenas noches Leona.

Absorta en sus pensamientos, no se dio cuenta del momento en el que Senku se había acostado dándole la espalda.

—Ah, claro… que descanses Senku. —se quedó ahí, mirando la espalda del chico.

¿Había un atisbo de lamento en su voz?

Un año desde la ruptura...

¿Cuándo las cosas cambiaron tanto? Si bien Senku no era el sujeto más romántico del mundo ni del tipo que prefiere los abrazos, en el pasado compartir una cama conllevó a un momento tan único en el que ambos podían disfrutar de la compañía del otro.

Ahora se sentía tan vacía. ¿De verdad la olvidó así como así? Ella no quería preguntarle algo que los incomodase aún más.

Resignada, Kohaku imitó a Senku, dándole la espalda también para apartar la mirada de su espalda ancha. ¿Por qué Ryusui y Gen hicieron esto? Hasta este momento las cosas entre ella y Senku permanecieron en un terreno neutral y cordial… ahora la incomodidad se abrió paso lentamente.

Pero a pesar de sus intentos por conciliar el sueño, no lo logró; se removió una y otra vez cambiando de posición en su afán por acomodarse sin llegar a tocar a Senku o invadir su lado de la cama.

Kohaku miró las sombras danzantes proyectadas en la pared con la esperanza de llegar a un punto de aburrimiento que la hiciera dormir. No supo cuánto tiempo permaneció de esa manera, observando la pared mientras suspiraba levemente.

—Puedo levantarme de nuevo si mi presencia te incomoda o te molesta. —la voz de Senku irrumpió de nuevo en la oscuridad.

Kohaku le prestó atención y se dió la vuelta para enfrentarlo, lejos de lo que hubiese esperado encontrar, el semblante serio de Senku la hizo temblar en anticipación. No estaba molesto sino que se veía ligeramente afligido.

—¡No! —se apresuró a decir—. No me molestas. —Kohaku sintió un tipo vulnerable de miedo que la hizo temblar.

Es verdad que se sentía un poco incómoda, pero no del tipo desagradable; la incomodidad de Kohaku surgió a raíz de las inmensas ganas que tenía de que las cosas fuesen como antes entre ella y Senku. Quería abrazarlo y sentir el calor que irradiaba su cuerpo junto al suyo como tantas veces lo hicieron en el pasado.

Pero incluso ella supo que eso ya no era posible, que el Senku que tenía frente a ella era un capítulo en su vida que formaba parte del pasado. Se sintió codiciosa y egoísta por añorar lo que ya no tenía.

—Y te veías muy incómodo en el suelo, sé lo sensible que eres al frío así que… —ella dudó por una fracción de segundo antes de hablar—. Está bien.

"Quédate conmigo" es lo que en realidad quiso decir pero que al final no pudo pronunciar.

Ninguno de los dos supo qué decir después de eso, durante un momento, simplemente permanecieron mirándose en silencio.

—Ven aquí Leona —Senku la sorprendió cuando tomó la cabeza de Kohaku para acomodarla sobre su pecho.

—¿Qué estás…?

—Sólo diré esto una vez, así que presta atención —Senku permitió que su cabeza se levantara para mirarlo—. Te extrañé Kohaku.

Los ojos de Kohaku se abrieron debido a la impresión por su declaración y lo estudió minuciosamente para encontrar cualquier atisbo de broma o vacilación en él. No encontró más que sinceridad absoluta y eso la hizo sentirse cálida.

Pero esa breve chispa de esperanza se desvaneció cuando Kohaku recordó cómo habían terminado las cosas.

—Terminaste conmigo porque la Ciencia era más importante para ti. No puedes decirme ahora que me extrañaste. —se apartó de él lamentando la pérdida de su calor.

Senku supo lo que ella intentaba decirle porque ¿Qué otra cosa podía significar ese reproche?

—Lo fue y lo sigue siendo…

Eso fue como un balde de agua fría para ella. No quería seguir escuchando porque sabía cómo iba a terminar todo esto.

—Pero durante este último año también me di cuenta que hubo algo que ocupó mi mente aún más que mi amor por la ciencia —Senku volvió a mirarla, esta vez acercándose para tocar su barbilla con el dedo—. ¿Sabes lo que fue? Esta distracción que me hizo cometer errores en el laboratorio y que me hizo abandonar toda lógica…

Él estaba tan cerca de ella en ese momento y Kohaku no pudo más que apretar las sábanas con las manos y entre abrir los labios en anticipación.

—Sen… Senku…

—Fuiste tú.

La miró, como esperando algo que ella no supo interpretar en ese momento. Pero no dejó demasiado tiempo a su especulación cuando se inclinó hacia ella y muy lentamente le acarició el labio inferior como pidiendo permiso para lo que estaba a punto de hacer.

Los ojos de Senku se oscurecieron cuando inclinó su cara ligeramente hacia ella y Kohaku cerró los ojos en confirmación a su tácita petición.

Y entonces sus labios se unieron en el más dulce de los besos, expresando sin la necesidad de palabras cuánta falta se hicieron el uno al otro desde el momento en el que se separaron.

Poco a poco Kohaku se perdió en el momento, recostándose sobre el colchón mientras ella y Senku disfrutaban de sus lentos y apasionados besos.

Nada más importó entonces, sólo la promesa de volver a donde pertenecían.

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.

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Fin.

N/A:

Juro que a veces estas cosas fluyen solas... ok creo que si me pasé de Ooc esta vez y lo lamento por eso 0.0 sólo me dejé llevar por el momento XD

No sé de dónde salió esto pero bueno… ¡Tema del día listo!

Mil gracias por seguir aquí y disculpen los errores que pueda tener n.n

Nos vemos en el siguiente tema (*.*)9