Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

~Ishigami Byakuya.~

(Día 27. Conocer a los padres.)

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Una sonrisa de medio lado se instala en los labios de Kohaku al encontrar a su objetivo, de todos los lugares posibles, este sin lugar a dudas es el más certero cuando las demás opciones han fallado por completo.

Sin embargo, pronto esa sensación de satisfacción por su hallazgo se evapora lentamente dejando una ligera punzada de tristeza y pesar en su corazón. Ella sabe que las visitas de Senku al cementerio para visitar la tumba de su padre traen consigo amargos recuerdos que él trata de esconder inútilmente bajo su piel.

A pesar de la cínica sonrisa o la impávida expresión en su semblante, el dolor por la pérdida sigue latente aún hasta estos días. Es algo que nadie, ni siquiera Senku, puede ocultar. No cuando esa mirada añorante es tan clara en sus ojos.

—¿Te vas a quedar ahí todo el día observando, Leona? —Senku bufa desde su posición junto a la tumba que Kohaku reconoce como la de Byakuya. Sin embargo aún le da la espalda.

Y ella lo entiende, si fuese una situación normal Senku la enfrentaría con una estrecha mirada burlona acompañando esa sardónica cuestión. Pero no lo hace, él permanece de espaldas a ella ocultando la expresión de su rostro y quizá, la manifestación de ese sentimiento de tristeza que carcome su corazón.

—Te estaba buscando… Doctor Senku. —por el momento Kohaku quiere darle esa sensación de normalidad, no tiene la intención de presionar a Senku.

Ella respeta este momento de vulnerabilidad en él. Quizá ha sido descubierta, pero no se siente capaz de entrometerse con sus sentimientos.

Y por esa sonrisa de medio lado en los labios de Senku, es algo que él agradece silenciosamente. No sólo porque considere una pérdida de tiempo hablar de sentimientos, sino porque explícitamente es algo que no quiere hacer en ese preciso momento ni mucho menos en esa situación.

La distancia entre ambos se acorta cuando Kohaku decide salir de su obvio escondite y se sitúa de pie junto a él.

—¿Sí? —él cuestiona con cierto tinte de sarcasmo mezclado con escepticismo en su voz.

Se suponía que Kohaku debía estar en su entrenamiento, muy a pesar de la restauración de la humanidad y del poco o nulo peligro inminente en el mundo actual, esa es una costumbre arraigada a su ser, una rutina y su pasión. Los entrenamientos así como las clases de defensa personal forman parte de su vida.

Y también, a veces le sirven a ella como un extraño método de relajación y canalización para el estrés de las clases que toma dos o tres veces por semana. Kohaku ha decidido tomar el aprendizaje a su tiempo después de todo.

—Parece que Taiju y Yuzuriha tienen un anuncio que dar esta tarde —Kohaku se cruza de brazos y mira de soslayo a Senku desde su posición, adivinando obviamente que él sabe sobre la noticia en cuestión—. ¿Tienes idea de lo que van a decirnos, Senku? —ella intenta cuando la curiosidad comienza a causar estragos.

No es tonta, y ha notado cierto aire misterioso en Yuzuriha las últimas semanas.

Ishigami simplemente se limita a encogerse de hombros, aunque por supuesto él sabe sobre la próxima noticia a desvelar ¿Cómo no saberlo? Si Taiju lleva la última semana gritando en su oído las "buenas nuevas".

—No seas impaciente Leona y si tanto quieres saber ¿Qué esperas? Usa esa absurda velocidad que tienes y ve a escuchar el anuncio del grandulón.

No hay una mala intención en dicho comentario, pero sí un toque de socarronería explícita. Aún así, Kohaku no puede dignificar aquello más que con un simple gesto al desviar tenuemente la mirada hacia el lado contrario. Fingiendo una indignación que claramente no siente.

—¡Ja! Buen intento Senku, pero no me iré de aquí hasta llevar tu trasero conmigo… Taiju y Yuzuriha están esperándote para hacer el anuncio.

Oh, entonces la comprensión llegó a él. Así que a eso se debía su presencia en ese lugar. La perspicacia de Kohaku al ejecutar una órden o un favor es impresionante.

—Yo ya sé de qué se trata… —intenta zafarse.

—Pero ellos te quieren ahí. —insiste la guerrera.

—No vas a desistir hasta que vayamos ¿Cierto, Leona? —Senku exhala un ligero suspiro de resignación. Él mejor que nadie sabe sobre la obstinación de esta mujer.

—Esa es la misión que me han encomendado, así que no, ni un milímetro… ahora camina, se nos hace tarde.

Después de todo, quizá lo que Taiju y Yuzuriha fuesen a decir animara un poco a Senku.

—Leona traidora. —acomete el científico, sin llegar a convertirse en una certera acusación.

Sin embargo, a pesar del apremiante comentario, Senku es incapaz de dar un solo paso y retirarse del lugar. Quiere al menos poder seguir teniendo esa conexión por un tiempo más.

Es verdad, Senku sabe a la perfección lo que Taiju anunciará… el Grandulón pronto se convertirá en padre. Y la noticia en sí no puede darle más que felicidad por su amigo y por Yuzuriha, por ambos.

Después de todas las adversidades de esa loca aventura tras el misterio de la petrificación, las cosas parecen al fin tomar su rumbo y acomodarse en lo que siempre debió ser.

El grandulón al fin pudo confesar esos sentimientos que guardó por cientos de años, estaba casado con la mujer que amaba y además tendrían una familia.

¿Podría Senku alguna vez hacer lo mismo?

No podría saberlo, ya que ni siquiera estaba considerando tal cosa, no cuando el camino todavía es incierto y la Ciencia acapara por completo su atención.

Sin embargo aún quedaba ese vacío por las personas que se perdieron en el camino, y esa era sin lugar a dudas la mayor motivación para uno de los más grandes avances tecnológicos y científicos.

La fantasía pronto se convertiría en realidad gracias al regalo de la ciencia. Eso puede asegurarlo… así se tarde la vida entera para una segunda oportunidad lo conseguiría.

Kohaku puede notar lo ensimismado que Senku parece estar, su semblante estoico no la puede engañar ya que con el tiempo ha aprendido a notar ese ligero cambio en su actitud cuando su mente se encuentra a la deriva de sus sentimientos.

De nuevo, luce tal como lo encontró… añorando el momento.

—Estoy segura que él está muy orgulloso de ti —ella rompe el silencio sin apartar la mirada del punto exacto a donde Senku está mirando—. Tu padre tenía plena confianza en que lograrías resolver y vencer el misterio de la petrificación, que salvarías a la humanidad y traerías de vuelta a la civilización.

Senku no dice nada sin embargo, limitándose a mirarla por el rabillo del ojo. Sin lugar a dudas las palabras de Kohaku lo han tomado por sorpresa.

—Fue por eso que te dejó todo lo necesario para esa difícil misión —sigue Kohaku con seguridad—. Hasta el último día de su vida y tras su último aliento, Byakuya-san tuvo la certeza de que lo lograrías. Sin lugar a dudas tu padre fue un hombre admirable, Senku.

Kohaku no tiene la menor duda de que así es, y aún sin conocer a Byakuya Ishigami, ella siente un profundo respeto por el hombre que crió a Senku y el que fuera de todo pronóstico, se encargó de acompañar de cierto modo a su hijo en ese peligroso viaje. El hombre que les concedió la oportunidad de cruzar camino con Senku y apoyarlo en su travesía.

—El viejo fue demasiado engreído y confiado en ese aspecto, pensando que estaba en lo correcto. —Una ligera sonrisa de medio lado curva brevemente la comisura de los labios de Senku al soltar el comentario, que lejos de ser un insulto, no se trata más que de un simple reconocimiento y elogio hacia su padre con el sello que sólo Senku podría llegar a darle.

Reconoce que esa inusitada relación de padre e hijo es extraña pero entrañable, y al mismo tiempo, también es consciente de cuánto extraña al único hombre que ha reconocido alguna vez como un padre. Como el hombre que lo ha amado incondicionalmente y que daría todo por él sin pedir nada a cambio.

Y la verdad es aún más dolorosa.

—Y lo estaba… es como si Byakuya-san hubiera visto el futuro.

Tal comentario desconcierta a Senku por un momento por la insinuación implícita en la misma. Ver el futuro o saber de él ¿Sería acaso que su padre…?

Antes quizá la simple idea podría ser catalogada como algo totalmente descabellado, ahora sin embargo, se trata de una realidad a mediano y largo plazo pero con resultados reales.

Quizá no se tratara de la misma línea temporal pero si las especulaciones fuesen ciertas, las posibilidades son infinitas.

—Me hubiera gustado conocerlo. —termina Kohaku, con un tono de leve aflicción en su voz.

—¿Quieres conocerlo, Leona? —Senku al fin desvía la mirada del frente para poner su atención en ella, esperando por una respuesta.

Y hay algo en la voz y la mirada de Senku que ella no puede terminar de descifrar del todo, como si detrás de esos ojos Carmín que secretamente adora, se escondiera la promesa de algo mucho más grande.

—De alguna manera y a pesar de no haberlo conocido, siento que una parte de Byakuya-san vive en ti, Senku —Kohaku no puede entender del todo a qué se refiere pero por ahora no quiere presionar más al respecto, es cuestión de tiempo para que Senku esclarezca su críptica propuesta—. Aquí —su mano se instala en el pecho de Ishigami, justo a la altura de su corazón—. Él sigue aquí y siempre lo hará, no importa cuánto tiempo pase… su recuerdo permanecerá y vivirá en tu corazón.

Kohaku puede sentir el lento pero evidente palpitar del corazón de Senku, así como la mirada que no se aparta ni un segundo de ella. Es cálido y reconfortante la manera tan íntima en la que se han conectado en ese momento, como si el resto del mundo no existiera y sólo estuvieran ellos dos sobre la faz de la tierra.

—Creo que el viejo y tú habrían congeniado muy bien. —suelta con cierta diversión manifiesta, sin embargo no hace intento alguno por apartarse del toque de Kohaku.

La calidez que se ha instalado en su pecho con la conexión es indescriptible y lejos de parecerle o considerarlo molesto, resulta todo lo contrario, quiere prolongar el momento tanto como le sea posible.

No sabe por qué, simplemente es un deseo ilógico que no puede refutar en ese instante.

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Fin.

N/A:

Otro tema terminado aunque bastante fuera de tiempo XD

Lo admito, no me sale el Fluff aunque lo intente, así que aquí tienen esta pobre excusa de Fluff que le tira más a Drama, Angustia y tristeza u.u

Hice lo que pude y quizá el tema no iba muy enfocado a eso pero hace tiempo que quería escribir sobre algo como esto.

Y bueno, reitero que terminaré está colección sí o sí, aunque me lleve tiempo… sólo me faltan un par de temas más y listo!

Ya saben que pueden dejar sus comentarios y tomatazos, todos son bien aceptados XD

En fin, la Yoari se despide y nos leemos en la siguiente actualización… hasta pronto! n.n