Capítulo 3: La máscara

En la cueva de Akatsuki, una espiral se formó donde aparecieron los dos enchuchados con Menma inconsciente y envuelto en la trampa de ramas que habían hecho. Tobi puso una rodilla en el suelo recuperándose de la gran cantidad de chakra que había utilizado.

-Madara, se encuentra bien

-Sí, solo que tuve que usar más energía de la que esperé para volver a nuestra dimensión. Atravesar estos mundos requiere mucha concentración para abrir el portal y enviarnos. Afortunadamente no tendremos problemas con ellos, ya que no existe forma de crear el portal o alguien lo suficientemente valiente para cruzarlo.

-Tienes razón, Madara. ¿Qué hacemos con el chico?

-Libera sus brazos y encadénalo. En poco despertará y necesitaré estar listo para traer a nuestro nuevo aliado. Espero que no cometas ningún error Zetsu.

-Lo haré Madara.

….

En una habitación que parecía ser una sala de operaciones, Menma comenzó a recuperar el conocimiento. Tenía sus manos y pies atados, pero sentía el chakra del Kyubbi corriendo aún por su cuerpo por lo que decidió utilizarlo. No tenía otra opción para tratar de huir, pero aun así no funcionaba, algo estaba bloqueando el chakra del Kyubbi que por más que tratará no se liberaba.

-¡Qué está sucediendo, dattebayo!

-Parece ser que ya despertaste. Antes que nada déjame darte la bienvenida a mi mundo.

-¿Tu mundo? ¿Cómo fuiste capaz de traerme hasta aquí?-dijo Menma tratando de moverse sin lograr algún resultado.

-No seguir tratando de huir, solo terminarías lastimándote. Como pronto trabajarás bajo mis órdenes no hay problema en decírtelo: Todo esto es posible por el poder del Sharingan.

-¿Un segundo, el Sharingan? La habilidad del clan Uchiha. Conozco a Kakashi y Sasuke, ambos no son capaces de atravesar dimensiones o desvanecerse como un fantasma.

-Jaja, por supuesto. Cada Sharingan es diferente y esos dos en tu mundo no son tan habilidosos, o ¿me equivoco?

-Odio admitirlo, pero Sasuke pasa más tiempo conquistando cada chica de la aldea que entrenando. Aunque Kakashi-sensei si puede ser capaz por su entrenamiento constante.

-Ahora que lo sabes, es hora de traer al hombre enmascarado de vuelta-dijo Madara acercándose poniéndose cara a cara con Menma y activando con su ojo derecho el Tsukuyomi.

Menma quedo paralizado por unos minutos hasta que abrió los ojos para hallarse en un mundo donde en un cielo rojo con un nubes oscuras mientras el resto estaba en blanco y negro. Detrás de él, se encontraba la celda del Kyubbi. Él había visitado ese sitio varias veces para hablar con el zorro para pedirle prestado sus poderes en misiones riesgosas.

-¿Kyuubi, entiendes que sucede?

-No estoy muy seguro. Hay algo familiar, pero ¡AHHHH!-gritó la bestia moviendo la cabeza a cada lado.

-¿Qué sucede?

-Alguien intenta entrar a mi mente como la última vez para generar algo…AHHH-gemía la bestia con dolor luchando sonando cada vez más violenta mientras una aura oscura surgía.

-Domar este Kyuubi, es más sencillo ya que no tuvo tanta experiencia luchando contra el Sharingan de Itachi. Ya libere la oscuridad de su chakra, sólo necesito que aceptes tu propia oscuridad para que un poco de mi esencia cree a tu otra mitad.

Menma trato de atacarlo a Madara, pero de la nada unas cadenas surgieron del suelo apresando sus muñecas. Las cadenas lo arrastraron para aprisionado en una especie de T gigante hecha de piedra.

-¿De dónde salió esto?-dijo Menma sorprendido por lo que acaba de pasar

-Esto es producto del Tsukuyomi. Yo controlo todo lo que suceda en este universo. Es el genjutsu perfecto, pero puedo asegurarte que el dolor que sentirás aquí será muy real.

Con eso Tobi se acercó lentamente a Menma, quien luchaba con todas sus fuerzas de liberarse, pero era inútil. En ese momento Tobi alzó su mano derecha acercándose al pecho de Menma y la introdujo allí. Esto provoco que Menma gritará a todo pulmón por el gran dolor que sentía.

Una serie de imágenes comenzaron a pasar frente a sus ojos. Eran del tiempo en que era el hombre enmascarado: Cuando destruyó una aldea con las bestias enmascaradas, cómo derrotaba con facilidad al que se le cruzaba en su camino.

-Recuerdas ese poder, puedes recuperarlo. Tendrías la fuerza para derrotar a cualquiera y reclamar el puesto de Hokage. Tus enemigos temblarán al oír tu nombre, sólo acepta este poder.

Menma sentía en sus manos ese poder, dominaba el poder del Kyuubi y aún más. Sin embargo, en su mente algo lo hacía rechazarlo. Una pequeña parte se resistía con todo al poder de Tobi. Fue cuando otras imágenes se presentaron.

Sus padres. Recordaba sus cumpleaños soplando las velas con su mamá y papá a cada lado. Su mamá llevándolo a comer ramen por primera vez y hablando de las chicas, que no lo quería ver con una chica rara si no una que lo valorará y fuera como ella. Por su parte, surgió el recuerdo de su padre enseñándole el Rasengan y dándole una mejor charla que la de su madre. Sin embargo, los recuerdos principales fueron lo que involucraban a cierta pelirrosa.

Sakura estaba en todas partes de su visión. Desde el día en que se conocieron y se hicieron amigos de pequeños. Los días de juego en el parque, el tiempo que él apoyo a Sakura después de que sus padres murieran, las misiones y aventuras que habían tenido con sus amigos. Ver a ella y sus padres le daba fuerza para resistir la influencia de Tobi; algo que el mismo líder de Akatsuki no podía creer.

En un bosque en la frontera de la Tierra del Fuego, Sasuke reflexionaba a solas sobre cómo llevar a cabo su venganza contra Konoha por lo que le hicieron a su hermano y a su familia; cuando de repente apareció Zetsu del suelo. Sasuke no se inmutó por la aparición del Akatsuki y le dijo con un tono frio.

-¿Qué quieres?

-Madara requiere tu presencia para realizar un ataque definitivo.

-Si quiere aniquilar a esa aldea no me estaría llamando sin darme más información. O bien él estaría de acuerdo conmigo. Hay algo que ocultas-respondió a Sasuke activando su Sharingan buscando sacarle de una u otra forma el secreto.

-No quiere que actúes o hagas algo, sólo que mires como actúa el más reciente miembro de Akatsuki. Digamos que su personalidad la encontrarás más afín para que sea tu compañero que los miembros de Taka. Necesitamos nada más atraer a Konoha para sembrar la semilla del miedo antes de destruirlos.

-Hablas mucho y estás alabando mucho a un desconocido.

-Cuando él esté listo, lo verás extrañamente familiar. Sólo dirige a las ciudades que están al oeste de esta locación. No duras mucho en verlo su poder. Deja a Karin y los demás por fuera de esto es la única sugerencia que te dire.

Sasuke solo asistió con la cabeza para retirarse. Lo que no sabía Sasuke y Zetsu había omitido, era que un ANBU estaba en las cercanías y había escuchado el destino de Sasuke.

De vuelta en el mundo del Tsukuyomi, Menma resistía con toda su voluntad la influencia de Tobi. El vínculo con su familia, amigos y Sakura era tan fuerte que le impedía caer bajo las garras de Akatsuki. Era tan fuerte que incluso Tobi estaba debilitándose y debería romper la técnica.

No podía utilizar el Kyuubi que poseía Menma como reemplazo por dos razones: La primera era que a pesar de ser iguales en casi todo, no fueron creados ambos por el mismo sabio de los seis caminos. Si introducía el chakra del Kyubbi de Menma en la estatua podía no funcionar. El otro problema era que aún quedaría Naruto Uzumaki vivo y con su bijuu. Si llegaba a controlar al máximo al Kyuubi sería una amenaza que podría acabar con sus planes. Necesitaba aniquilar al jinchuriki para terminar con cualquier oportunidad de fracaso y no sería malo tener un poderoso aliado con él.

-Sólo ríndete, Menma y acepta mi poder.

-No, volveré a ser tu marioneta para que dañes a los que me importan.

En ese instante, Tobi descubrió el punto débil del jinchuriki. Sabía que sólo de esa forma podría vulnerar la voluntad de Menma. Requeriría algo que él mismo había sellado desde hace mucho tiempo.

-En verdad te crees capaz de luchar contra mí. ¿Me consideras una amenaza para tus seres amados?

-Sí, lo eres…por eso no permite que lastimes a los son valiosos para mí. Yo los protegeré a toda costa.

-No soy ese enemigo que tú crees. Lo que trato de hacer es un mundo mejor para todos. Puede ser que sea una amenaza, pero dime… No hay enemigos o gente perversa en tu mundo también-Menma sólo admitió con la cabeza pero sin ceder a Tobi.

-Orochimaru o cualquier mal que pueda surgir en el futuro. Puedes ser tan fuerte como todos los Hokage, pero aun no puede proteger a todos. Siempre sale alguien herido en el conflicto.

En ese momento vio imágenes de todos sus amigos y conforme él se acercaba ellos desaparecían para luego llegar a un cementerio donde estaban las placas con los nombres de todos. Sasuke, Ino, Sai, Rock Lee, Kiba, Kakashi-sensei, todos.

Después una pesadilla se hizo realidad. La garra de una bestia se dirigía hacia él. Sin embargo, sus padres se interponían en el camino para protegerlo siendo atravesados de una forma fatal. Los veía sonreír, despidiéndose y mirándolo con cariño mientras la vida se escapa de sus cuerpos. Menma trataba de moverse, sin embargo su cuerpo no respondía. Era incapaz de ayudarlos, sólo los podía ver morir frente a sus ojos.

Tobi sabía que ya estaba casi derrotado, sólo necesitaba empujarlo un poco más. En ese momento debía mostrarle lo que podía pasar, enseñarle el mismo dolor que él mismo vivo hace muchos años.

-Mi plan es traer una guerra para conseguir la paz por medio del Tsukuyomi Infinito.

Menma ahora estaba en el centro de un bosque varios ninjas estaban caídos con heridas fatales. Una luna llena roja brillaba en el cielo dando un brillo en particular a un claro. Allí estaba el cuerpo de una mujer inmóvil; Menma se acercó y lo que vio era una de sus peores pesadillas.

Allí, tendido en el suelo con una herida que le penetraba en el corazón estaba el cuerpo de la hija del Yondaime, su mejor amiga y la persona que sin saber…amaba. Sakura Haruno. Menma al verla no pudo evitar llorar y ponerse de rodillas frente a ella. Lamentándose y con un gran dolor en su interior, levantó su cuerpo con sus dos brazos soltando un gran grito al cielo. En ese momento, Tobi apareció de espaldas a él para decirle unas palabras que se quedaron grabadas en su alma desde hacía muchos años.

-Este mundo es un infierno, donde no se puede proteger a los que amas a pesar de que se logre victorias en guerras. No se logrará una verdadera paz. Lo que ves puede llegar a suceder ya que el mundo es oscuro y no puede ser salvado. Sólo por el Tsukuyomi se puede hacer algo para evitar la muerte de tus seres queridos. ¿Qué dices al respecto, Menma?

Solamente mirando el rostro de Sakura con gran dolor en su interior pronunciando las palabras que Tobi esperaba oír.

Tobi regreso del mundo Tsukuyomi debilitado al punto que tuvo que apoyarse en la pared. Su Tsukuyomi no era tan fuerte como el de Itachi, aparte de que había sido difícil romper al chico y no pensó que tendría que utilizar ese recuerdo en particular. Él se acercó para soltar las cadenas de los brazos de Menma y le dio la espalda.

Menma camino lentamente hacia Tobi. Su mano se alzaba hacia donde estaba el Uchiha quien no le estaba prestando atención. Él la sabía que no lo atacaría sino que buscaba lo que estaba en una mesa al lado. Allí estaba una capa azul de piel y una máscara blanca de zorro.

Menma sólo sujeto la máscara, mirando con detenimiento por unos instantes antes de ponérsela. Conforme se acercaba a su rostro, su cabello perdía su característico brillo rubio tornándose negro.

En ese momento, Tobi estaba satisfecho ya que lo había logrado. El hombre enmascarado había vuelto y estaba listo para luchar.