Capítulo 7: Voluntad para pelear

Ya era de noche en Konoha. Naruto y Kakashi estaban sentados afuera de los cuartos del hospital donde sus compañeros se encontraban. Ninguno estaba en condición crítica, aunque algunos permanecerían en observación unos de días.

De ellos, el que fue más herido en el combate fue Rock Lee por la espada de Sasuke. Ahora él se encontraba durmiendo después de que Sakura lo atendiera. Shino, Chouji, Tenten y Hinata tampoco podrían salir del hospital por sus heridas. El resto estaba con algunas lesiones menores, pero relativamente bien. Ese grupo caminaba hacia donde estaba Naruto y Kakashi esperando de que los doctores terminarán con Neji. Naruto al verlo a sus amigos cerca se acercó y fue con ellos.

- ¿Muchachos, se encuentran bien? -preguntó Naruto para ser recibido por el sarcasmo de Ino.

-Sí, Naruto. Los vendajes y algodones son el último grito de la moda.

-Cálmate Ino. No es hora de ser problemática-respondió Shikamaru al ver la actitud de su compañera de equipo-Parece que esquivamos a la muerte por poco esta vez.

-¿Los ANBU cómo están, dattebayo?-preguntó Naruto preocupado.

-Mucho peor que nosotros. Los doctores no saben si lograrán sobrevivir.

-Es increíble que una sola persona lograse hacer tanto destrucción-dijo Ino resintiéndose de su brazo.

-¿Una persona? Pensé que Sasuke lo había ayudado.

-Sí lo ayudo, pero llegó hasta el final de la batalla. Ese enmascarado con sus invocaciones derroto por su cuenta a los ANBU y nos complico las cosas. Al llegar Sasuke, bueno ya ves como quedamos-respondió Kiba acariciando la espalda de Akamaru que estaba vendada.

-¿Invocaciones?-menciono confundido el rubio cuando Sakura se acerco para indicarles que Neji ya estaba listo para hablar. Los ninjas entraron al cuarto luego de que se retirarán los doctores. Naruto se dio cuenta que de inmediato aparecieron el Capitán Yamato y Sai. Los presentes agarraron sillas o permanecieron en pie alrededor de Neji.

-Querías hablar con todos nosotros algo que viste en el combate-dijo Sakura quien casualmente estaba al lado de Naruto.

-Sí, durante la batalla pude ver al enmascarado con mi Byakugan. Es mucho peor de lo que pensamos. Naruto, ten mucho cuidado si esta con los Akatsuki-le advirtió Neji seriamente al jinchuriki.

-¿Por qué lo mencionas, Neji?-preguntó Yamato.

-Ese sujeto tiene una cantidad inmensa de chakra, pudo hacer múltiples invocaciones poderosas a la vez sin problema. Su estilo de pelea es sacar ventaja numérica con ellas, es como si peleáramos contra Naruto y sus clones.

-¿Cómo era ese sujeto?-preguntó Kakashi preocupado al oír.

-De nuestra estatura, cabello negro con una larga capa de piel-dijo Shikamaru para darle algo de descanso al Hyuga.

-¿Y cómo era su rostro?-dijo Sai

-No lo pudimos ver. Llevaba una máscara blanca de un kitsune que cubría toda su cara. Lo más peculiar era que sus nueve criaturas portaban la misma máscara.

Naruto y Sakura sintieron como la sangre se les helaba al oír eso. Ambos ninjas se miraron sorprendidos el uno al otro. Las palabras sobraban en ese momento. Ambos ya sabían quién había sido el culpable de todo. Y si ahora trabajaba con su Sasuke, la situación era mucho más grave que cuando lo enfrentaron en el otro mundo.

-¿Naruto, Sakura se encuentran bien?-dijo el Capitán Yamato al ver como ambos shinobis se miraban con gran preocupación y sus rostros estaban algo pálidos. De inmediato, todos los presentes se fijaron en el rubio y la pelirrosa, quienes no sabían que decir.

-No es que…si alguien tan poderoso y misterioso se encuentra con Sasuke…no quiero pensar que podría pasar-dijo Sakura tratando de mantener una calma que ya había perdido.

-No me creerán, pero estamos vivos por el supuesto Madara. Apareció antes de que el enmascarado lanzará una esfera de chakra enorme y lo convenció para dejarnos escapar con un mensaje...

-¿Cuál fue el mensaje Shikamaru, dattebayo?-dijo Naruto apresurado y acalorado, sintiendo una fuerte presión y tensión su cuerpo.

-Era para ti, Naruto. Quieren que vayas o los ataques continuarán.

-¡No planearás hacer algo estúpido, Naruto!-dijo Sakura gritándole a Naruto luego de escuchar a Shikamaru-Es claramente una trampa para atraparte, es un suicidio.

-Sí, aunque no puedo dejar que inocentes salgan heridos por mi culpa. Kakashi-sensei, Capitán Yamato, muchachos los veré después-dijo Naruto retirándose.

-Espérame Naruto, no hagas algo tonto. Con quien estoy hablando, es Naruto por todos los cielos-dijo Sakura persiguiendo al rubio. Los demás iban a ayudar a Sakura cuando el Capitán Yamato intervino.

-Sakura será más que suficiente para frenar a Naruto. Además, ustedes necesitan descansar y recuperarse de su último combate. Iremos después para confirmar ¿Kakashi-senpai, sucede algo?

Kakashi con la mirada baja sumido en sus pensamientos ya que desconocía que ocurriía con sus alumnos. Naruto, era hiperactivo y hacia cosas inesperadas; sin embargo no se lanzaría en medio de la noche a una emboscada. Afortunadamente Sakura estaba a su lado y evitaría cualquier cosa que él llegara a hacerlo. Lo que lo tenía preocupado, era una frase del mensaje de Madara.

-Madara nunca dijo el lugar donde esperaba a Naruto, únicamente que lo esperaban a él de nuevo.

-¿Ya se ha enfrentado a Madara antes, no es así?

-Nunca, sólo se ha visto con nosotros en el País del Acero y esa ocasión dentro de la aldea. Lo que me lleva a pensar que ya tuvieron una batalla que Naruto no nos ha dicho.


La hija del cuarto Hokage ya se iba de la casa de Minato y Kushina. El relámpago amarillo de Konoha estaba en su estudio preparándose para mañana mientras que Kushina acompañó a Sakura a la puerta, después que la chica le ayudará con los platos y rechazará quedarse en el cuarto de visitas. Antes de que la pelirrosa se fuera a su casa, la pelirroja le dijo seriamente.

-Sakura-chan, te agradezco que nos hayas ayudado con todo y darle a Minato la pista para rescatar a Menma-Sakura iba a hablar cuando Kushina alzo su mano- Déjame terminar, sólo quiero pedirte un favor.

-¿Cuál es Kushina-san?

-Déjale esto a Minato, Kakashi, la Hokage y a mí. Sabemos que quieres ayudarnos, pero no queremos que corras riesgo. No puedo permitir que salgas heridas. Si hay un progreso te lo diremos, pero por favor no interfieras por tu propio bien. ¿Está claro, Sakura?-la kunoichi sólo se quedo en silencio y asintió con la cabeza para luego irse a su casa.

En el trayecto, la kunoichi sólo pensaba en lo que le había dicho Kushina. Entendía porque lo había dicho, pero también quería estar involucrada. Había fracasado en ayudar a su amigo cuando el hombre enmascarado ataco la aldea y ahora cuando no impidió que lo secuestraron.

-Nunca me había sentido tan inútil. Menma siempre me ha ayudado y nunca le importo mi legado, sólo era su mejor amiga. Y yo falle en protegerlo. No sé qué hacer si Kushina-san me impide ayudarle, no quiero quedarme esperando como una princesa de cuentos de hadas.

Sakura se detuvo cuando sintió un golpe venir por detrás de ella. Como si fuera reflejo, Sakura giró esquivando el ataque y dio un salto hacia atrás para robarle la espalda a su atacante. En eso noto el largo cabello azulado y los ojos blancos de cierta chica.

-¿Hinata, por qué demonios me atacas en medio de la noche?

-Defiéndete, Haruno. No sé qué le hiciste a mi Menma, pero voy a sacarte la verdad sea como sea-le dijo la heredera del clan Hyuga quien se lanzó contra ella.

Sakura no tenía opción, así que se defendió esquivando y bloqueando los ataques de Hinata. Había algo extraño en como atacaba; no era tan rápida y fuerte como siempre. El propósito de sus golpes era llevarla al parque para seguir la pelea allí en vez de las calles de la aldea.

-¿Qué esperas, Haruno? Vas a rendirte como siempre y no hacer nada para defenderte.

- ¿Que dices Hinata? Menma no está aquí.

-Sí, pero tú sabes lo que le paso-dijo Hinata luchando más en serio, aunque sin llegar a su máximo.

Sakura no le quedo de otra. Ella estaba enojada y molesta. Lo cual, se unía con la sensación de impotencia, frustración y la petición de Kushina encendieron una llama en la pelirrosa.

En ese momento, no solo Sakura comenzó a defenderse, sino a contratacar a Hinata con toda su fuerza. Sakura se movía con gracia esquivando los ataques de Hinata y lanzando patadas que fallaban por poco. Después, Sakura aceleró el ritmo con rápida secuencia de patadas y puñetazos que Hinata no podía contener. En eso la pelirrosa vio una apertura y conecto una sólida patada en el estómago de Hinata que la tumbó al suelo. Sakura vio como su oponente desactivaba su Byakugan y se levantaba lentamente.

-No puedo decirte la verdad de lo de Menma, por órdenes de la Hokage. Pero puedo te aseguró no puedo ayudar a salvarlo.

-No es necesario que me digas. Ya lo sé todo. Menma fue secuestrado. Aunque nunca espere que te rindieras tan fácil y mostrarás una actitud tan patética y perdedora por las calles de la aldea.

-¡Qué dices! No pude reaccionar cuando se lo llevaron y no puedo ayudarlos a traerlo de regreso.

-¡NO AYUDA TAMPOCO QUE ESTES LAMENTÁNDOTE POR TODO! Pensé que harías más después de ese fracaso y no que a la primera vez que no saliera todo bien te rendirías. Más que eres mi rival por el corazón de mi Menma. Para ser la hija de héroes, eres una deshonra.

Sakura se quedó callada ya que Hinata, excluyendo lo del corazón de Menma, tenía toda la razón. Ella sólo se estaba lamentando y dejándose llevar por la corriente.

-Si eres su amiga, pensé que harías todo por él. Si yo supiera la verdad, buscaría la forma de traerlo de vuelta sin importar las consecuencias. Aunque tal vez no todo este perdido contigo. Demostraste fuego y decisión para volver a luchar con todo-dijo Hinata mostrando su característico ego.

-Si admito que esa última patada fue buena, Haruno. Cuando regrese Menma, no creas que te dejaré tan fácil tenerlo para ti.

Apenas terminó de hablar, Hinata ajustó su chaqueta y alzando su brazo para despedirse de una callada Sakura que solo pensaba:

-Odio admitirlo, pero ella tiene razón. No puedo dejar que un pequeño obstáculo me detenga. Prometí traerlo de vuelta, sin importar que tenga que descender a la oscuridad para recuperarlo. Él me ayudo en los momentos difíciles de mi pasado. Además, soy la hija de dos grandes héroes, tengo el deber de hacer valer su legado y luchar con todo. Aunque no fue la mejor forma, me hiciste ver todo más claro. Gracias Hinata.


En Konoha, Sakura se detuvo al llegar a los Montes Hokage donde vio a Naruto encima de la cabeza de su padre. El ninja estaba viendo a la aldea desde lo alto con una seriedad poco normal en él.

-¿Naruto?

-No iré por él hoy, si es lo que te preocupa. Mañana sí. Es irónico que después de nuestras dudas, él aparezca en nuestras vidas. Entonces ese mundo sí existe y el enmascarado regreso para complicar las cosas.

-Sí, tienes razón-dijo Sakura sentándose a la par de él.

-Me cuesta creer que Madara volviera a utilizar a Menma para sus planes. Ahora está en nuestra dimensión y trabajando con Sasuke.

-Hay que recuperarlo y regresarlo a su hogar. No quiero pensar cómo estarán sus padres, luego de la última vez-dijo Naruto pensando en el Minato y Kushina del otro mundo.

Sakura notaba la decisión y preocupación en la mirada del rubio, le iba a decir que lo ayudaría hasta que una brisa fría la hizo temblar. Eso no pasó desapercibido para el rubio.

-Sakura-chan, tienes frio. Ponte esto, lo necesitas más que yo-dijo Naruto quitándose su chaqueta y poniéndosela por encima a Sakura quien acepto.

-Sabes qué esta vez no llegará Akatsuki a ayudarnos. Será más difícil que la última vez ya que no va a estar solo- dijo Sakura a Naruto.

-Sí, Sasuke estará allí también. Será una batalla difícil, pero yo espero poder ayudarlo.

-¿Ayudarlo, tu sólo? Eso sí que no, Naruto Uzumaki-respondió Sakura, lo que hizo que Naruto se sorprendiera.

-Ambos iremos por Menma, la vez pasada sólo fui una espectadora de la batalla. Quiero saldar cuentas con tu contraparte por usarme de señuelo. No olvides que nos prometimos apoyarnos el uno al otro. No me dejarás atrás de nuevo, escuchaste bien.

-Sí, Sakura-chan. ¿Por cierto, sabes dónde estará Madara es que no entendí el mensaje?-dijo Naruto usando su voz normal y poniendo su mano atrás de la cabeza.

-Baka. La única respuesta es que quieren vernos en el mismo lugar de la última batalla, el templo que queda al noroeste de la aldea oculto en las montañas.

Naruto la escucho y miró en esa misma dirección. Tanto él como el Kyuubi sabían que tendrían que luchar contra su doble de nuevo. Lo que no desconocían era que Menma estaba mirando a esas montañas pensando en la forma en cómo aniquilar a aquel que lo humillo en su dimensión.