Capítulo 8: Pesadilla enmascarada

En Konoha, el sol comenzaba a brillar y las reparaciones tras el ataque del hombre enmascarado continuaban. Lo que Sakura no esperaba era que alguien fuera a verla a su casa tan temprano. No había problema si tocaban a su puerta, pero… ¿A la puerta de vidrio de su balcón?

-¿Quién podría ser, algún mensaje de emergencia o un intento para…?- dijo ella pensando en voz alta hasta que vio a través del vidrio la figura que estaba detrás

-Tiene que ser una broma.

Entonces Sakura, frunciendo el ceño, se puso una bata blanca que tenía en su closet y abrió la puerta corrediza despacio para encontrarse con nada menos que con su compañero de equipo Sasuke Uchiha.

-¿Qué haces aquí, Sasuke? Es muy temprano…-

-Es que ayer te veías desanimada- respondió Sasuke mostrando buenas intenciones, lo cual era extraño por lo que Sakura se acercó despacio a él.

-¿Te preocupaste por mí?-

-Sí hay algo que te preocupa- dijo el Uchiha sacando una rosa roja de la nada -puedes decírmelo sin problemas, siempre estaré a tu lado.

-Sasukeee-kuuun- dijo Sakura ilusionada con ambas manos juntas descansando sobre su mejilla para luego tomar la rosa. Su rostro mostraba alegría, amando el gesto de Sasuke. O al menos eso parecía. Lo que no vio venir Sasuke, fue que un segundo después recibió un fuerte puñetazo en la cabeza.

-¡No creí que lo intentarás tan descaradamente conmigo! Te he visto hacer el truco de la rosa con cientos de chicas por años. Puedo apostar esta rosa la estas reutilizando.

-¡Auch! Debí esperar eso de tu parte, Sakura. Aunque debo admitir que la última vez que lo intenté si funcionó contigo. Te veías completamente enamorada de mi-dijo adolorido el playboy de la aldea.

-¿En qué mundo estaría interesada en salir contigo?- en eso ella se dio cuenta que los viajeros no sólo habían salvado a Menma, sino que vivieron sus vidas diarias. Por lo que supuso que su otra yo fue la que acepto el intento romántico de Sasuke.

-Me sorprendí que funcionará, aunque ese día actuabas algo raro.

-Digamos que no era yo misma. Entonces ¿Sólo viniste a despertarme con tu actuación de galán o quieres decir algo más?

-Sí. Quiero decirte que sí ocupas mi ayuda, sólo avísame. Algo pasó con Menma. Y no soy el único que lo supone. Sin embargo, sé que sabe la verdad. Se nota en tu preciosa-Sasuke acercaba lentamente su mano a la nívea mejilla de Sakura, pero basto con una mirada asesinada de Sakura para detenerlo.

-En tu rostro, disculpa no intentaré más.

-¿Por qué todos creen que yo sé lo de Menma?-

-Por el vínculo que ustedes dos comparten desde niños. Cuando están los dos juntos, todo es diferente. La forma en que se apoyan y como se miran el uno al otro. Sakura, hay una razón por la que no he intentado salir contigo estos años, bueno con contadas excepciones.

-Será porque te darías la paliza de tu vida porque al ser tu compañera de equipo he visto todos tus trucos para enamorar a las chicas y luego engañarlas con la siguiente cara bonita que vez.

-Olvidemos eso. La razón es que yo siempre creí que había algo entre ustedes o que uno sentía algo por el otro. Menma puede ser una molestia en ocasiones, aunque es mi mejor amigo, lo respeto y no me metería en su camino por tu corazón.

-¿Quién diría que alguien que juega con las emociones de cualquier chica diría algo tan profundo?- dijo Sakura sorprendida por la actitud de Sasuke.

-¿Entonces sí sientes algo por nuestro rubio amigo?-

-No es de tu incumbencia, Sasuke.

-Puedes negarlo todo lo que quieras, aunque sé que no lo vas admitir. Lo que quiero saber es cual será la locura que vas a hacer para traerlo.

-¿Me crees capaz de hacer una tontería?-

-Por Menma, sí. Hacemos cosas tontas por amor, Sakura-Sasuke sabía que si seguía hablando de la vida sentimental de la pelirrosa tendría un ojo morado por lo que cambio de tema.

-Lo digo porque si buscan a Menma por su poder, sabes que no será fácil salvarlo.

-Sé mejor que nadie los riesgos que puedo correr.

-Incluso si el Kyuubi se sale de control o si en el peor escenario usan a Menma contra ti-agregó Sasuke esperando la respuesta de Sakura.

-Sasuke, prometí traerlo a cualquier costo. Él lo ha dado todo por mí, y no sería digna de llamarme hija de un Hokage si no hago lo mismo por mis seres queridos. Si tengo que bajar a la más profunda oscuridad para traerlo de vuelta, lo haré sin dudar- le respondió decida la pelirrosa

-Creo que no importa lo que diga, no cambiará tu opinión. Sólo cuídate de no quedar atrapada con él en esa oscuridad- le dijo Sasuke con un tono frío, seguido de su voz normal.

-Menma es un hombre con suerte. Te tiene a ti para apoyarlo en estas situaciones. No te rindas. Tengo una cita, pero avísame si me necesitas, preciosa.

Antes de que Sakura pudiera conectarle un golpe a Sasuke, él brincó para huir por los tejados. Sakura quería seguirlo, aunque recordó que sólo aún tenía puesta su pijama y su bata.

-Hoy te salvaste, Sasuke. Pero te agradezco el apoyo, detrás de ese mujeriego aún hay un buen amigo. Aunque tiene razón. No debo permitir que me controle el supuesto Madara y me utilice como hizo con Menmas- pensaba la kunoichi al ver a Sasuke alejarse.


Casi al mismo tiempo, en la otra dimensión dos ninjas se reunían en la entrada de Konoha preparándose para una batalla que hubiesen deseado no tener que repetir. Naruto y Sakura miraban en todas direcciones asegurando que ninguno de sus amigos los hubiera visto salir.

-¿Segura qué quieres ir, Sakura-chan?-le preguntó el rubio.

Él buscaba de alguna forma de cambiar la opinión de Sakura recordando que la última vez, ella había estado en un grave peligro. Sin embargo, esa era la razón por la cual Sakura quería ir. Usarla como señuelo para atraer a Naruto había sido un golpe bajo para su orgullo de kunoichi. Además, no iba a dejar que él fuera sólo a enfrentarse con su doble.

-Si vuelves a preguntarme eso, te aseguró que Menma no será la mayor de tus preocupaciones-dijo Sakura ajustándose sus guantes, mandándole una indirecta al rubio.

-Entendido, Sakura-chan. Creo que ya es hora. ¿Entonces a dónde vamos?

-Por estas cosas me necesitas a tu lado siempre baka. El campo de entrenamiento oculto en las montañas. Si nos apresuramos, llegaremos pronto.

-Que esperamos, dattebayo-así los dos ninjas se fueron a máxima velocidad de la aldea. Lo que ninguno de los dos se dio cuenta fue los vigilaban desde los árboles.

-La frente de marquesina y Naruto sí ocultaban algo. Desde anoche se veían raros, más cuando escucharon la apariencia del enmascarado.

-Ambos llevan un par de semanas actuando así. Han mantenido su distancia uno del otro y cuando deciden por fin hablar evitan que me acerque. Pensé que tenía que ver con esa misión en el país del Acero-cuando Kakashi dijo eso Ino y Shikamaru se veían confundidos, aunque los demás parecían entender.

-Pero la actitud de anoche fue demasiado sospechosa.

-Qué mal que no está Shino. Con uno de sus insectos nos diría que hablaban o hacia donde van-respondió Ino, a lo que el Capitán Yamato le dijo tranquilamente.

-Lo conoceremos cuando lleguemos. Kiba ve al frente para seguir el rastro y el resto te seguiremos. Si aparece el enmascarado, lucharemos junto con Naruto y Sakura. Nuestro principal objetivo es evitar que Naruto caiga en las manos de Akatsuki.

Todos asintieron con la cabeza y comenzaron a seguir a los dos ninjas, sin saber que les esperaba unas sorpresas más adelante.


-No creí que la usaría, pero hoy necesito sentir que estén a mí lado y me acompañen. Papá, mamá, no los defraudaré. Como ustedes, protegeré aquellos que son valiosos para mí.

Sakura dijo eso en voz alta mientras sostenía en sus manos uno sus tesoros más importantes: la capa de su padre, el cuarto Hokage. Ya tenía el equipo que necesita para su misión: Algunas armas pequeñas, equipo médico básico y píldoras de alimentos. No quería llevar una mochila para no levantar sospechas en el camino que impidieran llevar a cabo su objetivo.

Sujeto el collar de flor de cerezo de su padre con una mano, mientras sostenía la capa del Hokage con la otra. Miro con calidez la foto de sus padres en su mesa de noche y decidió llevársela. Doblo la fotografía y la puso en un pequeño bolsillo dentro de la capa del Hokage. Respiro profundo y fue directo a los campos de entrenamiento donde estaba segura que Minato y Kakashi-sensei estaban practicando la técnica para atravesar dimensiones.


-Sakura-chan, creo que ya veo el lugar-dijo Naruto notando la edificación que estaba construida en la montaña.

-Debe estar esperándonos al final del puente donde me tenía como prisionera. Creo que será mejor no entrar de frente y rodear por el bosque de la montaña-respondió Sakura molesta por el recuerdo de ser la rehén de Madara.

-Entendido. Aunque creo que él ya sabe que estamos cerca-le dijo Naruto sintiendo como su Kyuubi estaba incómodo por la presencia de su contraparte.

A la distancia el equipo liderado por Kakashi y Yamato, veían la edificación en la montaña. Ino comenzó a reconocer el lugar donde estaban.

-Creo que ya estuve aquí antes una vez. Incluso ese templo se me hace familiar.

-No es un templo. Esas son las Cuevas de entrenamiento que usaban Jiraiya y mi sensei-respondió Kakashi a la rubia.

-¿Kakashi-sensei, su maestro no fue el cuarto Hokage?-dijo Shikamaru.

-Una extraña coincidencia -comentó Kakashi notando la mirada de Yamato quien deseaba saber más. No obstante, los ladridos de Akamaru llamaron la atención de todos

-Esto es extraño.

-¿Sucede algo, Kiba?-dijo el Capitán Yamato.

-Pensé que era sólo mi idea, pero Akamaru también lo percibió. El rastro de Sakura es normal y se dirige al bosque. Pero él de Naruto va en dos direcciones, uno con Sakura, aunque el otro ya está en las Cuevas de entrenamiento.

-¿No son clones de sombra?-preguntó Shikamaru.

-No creo. Lo que más me preocupa es que él no está con Sakura. Por la reacción de Akamaru, ese otro chakra es inmenso y más siniestro.

-Kakashi-senpai. ¿Y si el Kyuubi se ha salido de control?

-Hay que actuar. Vamos hacia allá.

El equipo de Kakashi y Yamato fueron rumbo a máxima velocidad hacia donde Akamaru había sentido el chakra siniestro. Una vez que entraron en las Cuevas de Entrenamiento vieron lo grande que era ese lugar. Había una gran puerta tori que conducía a un puente sobre un pequeño lago, allí había una estructura pequeña con pilares y tejado clásico que conducía a dos caminos. Uno conducía a las escaleras que te llevaban dentro de los dojos y áreas de entrenamiento de la montaña, mientras que el otro a un bosque.

Avanzaban con velocidad para llegar a la puerta, cuando el Capitán Yamato revisó su mano para verificar cuantas colas del zorro se habían liberado hasta ese momento. Su expresión era de asombro.

-Kakashi-senpai, hay algo…

Yamato no pudo decir más porque una fuerte explosión provoco que todos los shinobis fueran lanzados al borde del lago. Rápidamente se recuperaron cuando escucharon a una voz decir:

-Rasenringu.

Una espiral oscura se dirigió a gran velocidad hacia ellos, pero esta vez Kakashi reaccionó para activar el Kamui. Fue difícil, pero logró absorber la técnica y proteger a todos.

-Creo que no aprendieron su lección.

Ino, Shikamaru y Kiba reconocieron la voz mientras veía como se acercaba de entre los árboles el hombre enmascarado. Yamato, Sai y Kakashi miraban con atención al desconocido con la sensación de que el enmascarado se fijaba en ellos.

-Tenemos un problema para hacer caso. Culpa Naruto por dar ese ejemplo-dijo Kiba, sin saber que mencionar ese nombre provocaría la ira de su oponente.

-Ese infeliz planeaba sorprenderlo en el puente como la primera, pero parece que huyo. Me conformaré con sus muertes para traerlo aquí -comenzó a realizar posiciones de mano para activar su jutsu más reconocido.

-¡Despertar de las Nueve Bestias Enmascaradas!

Los ninjas de Konoha notaron la aparición de los 9 fieles ayudantes del enmascarado. Quienes ya habían probado su furia sentían un escalofrío recorrer sus cuerpos al verlos. Por su parte, Kakashi, Sai y Yamato no lo pensaron mucho para ir contra las invocaciones.

Sai dibujo un ave de tinta y comenzó a atacar a Suzaku, el ave del paraíso. Kakashi y Yamato decidieron trabajar en equipo para luchar con el Shinigami y Seiryu, el dragón.

-¡Reaccionen, recuerden que son ninjas de Konoha!-gritó Kakashi para que los otros ninjas se incorporaran al combate.

-Tienen razón, Akamaru qué tal si conseguimos un poco de venganza por Hinata-un ladrido de su compañero basto para que Kiba atacará al Byakko, el tigre blanco y Kinka, la serpiente dorada.

-Ino, quédate atrás e indícame donde están las criaturas más cercanas para equilibrar los números a nuestro favor.

-A la orden, Shikamaru.

Ino se puso detrás del genio del clan Nara y usando su jutsu de conexión mental orientaba al gran estratega.

Tras unos minutos mirando el combate desde el techo de la estructura en medio del lago Menma notaba que sus criaturas estaban en problemas. Shikamaru estaba inmovilizando a los dos Sennin enmascarados para que los jounins no se preocuparan por sus espaldas. Kakashi, sin importar la dimensión, era un oponente difícil, pero le sorprendía que no tuviese problemas en dominar a Seiryu y Shinigami. Yamato con su dominio sobre el elemento madera evitaba que Tennyo, la doncella celestial atacará. Sai los protegía desde el aire con sus invocaciones de tintas mientras peleaba con Suzaku. Menma sabía que debía actuar y fue por la pieza más importante de la formación de Konoha.

Kakashi tenía el chidori en mano cuando vio al enmascarado con una kunai en mano. Kakashi iba a bloquearlo cuando vio como él cambio súbitamente su dirección para ir por Shikamaru e Ino.

-¡Ino, Shikamaru cuidado!

Ino y Shikamaru esquivaron a tiempo una kunai que iba dirigida a la rubia. Sin embargo, Menma continuaba su persecución de Shikamaru. El ninja vio como una esfera de tono oscuro aparecía en la mano del enmascarado. Al notar la forma y el movimiento que tenía, los ojos de Shikamaru se abrieron como platos. Eso era una copia del…

-"¡¿RASENGAN!?"- Shikamaru rompió la técnica de posesión de sombras que tenía sobre las bestias para sujetar a Ino y evitar el impacto.

Menma sabía que había ganado cuando Shikamaru rompió la posesión de sombras. Hizo una señal para ambos Sennin activarán su técnica especial. Kakashi y Yamato notaron como a sus pies se formaba un círculo púrpura y cuando trataron de salir, descubrieron que estaban dentro de una barrera.

-Demonios-dijo Kakashi frustrado dando un golpe contra la pared de chakra.

-Bajamos la guardia y él lo aprovecho. Es más astuto de lo que pensamos-respondió Yamato tratando de liberarse con sus ataques de madera sin éxito.

Una vez controlados los más fuertes, Menma atacó a los demás. Primero fue por Kiba y Akamaru quienes estaban ahora estaban rodeados por todas las bestias menos las que volaban y Menma lo atacó. Al final, la doncella uso su velo para atrapar al perro y Menma remató a Kiba con una patada.

Sai fue el siguiente. Huía en el cielo de los ataques de Suzuku y las llamaradas de Seiryu. Estaba tan enfocado en esas dos bestias enmascaradas que no vio al Shinigami venir por su punto ciego para cortar con su hoz al ave y derrumbar a Sai del cielo.

-¡SAI!-gritó Ino al ver como el ninja iba en camino para ser impactado por el caparazón de Genbu, la tortuga.

-Fueron una molestia más grande de lo que creí. Pensaba usarlos como señuelo, pero su existencia me estorba. Adiós

Al final, Shikamaru e Ino recibieron la furia de las garras de Byako y la cola de Kinja. Tumbados en el suelo, veían incapaces como el Shinigami alzaba su hoz para atacar a Kakashi y Yamato.

Mientras que Menma preparaba otro Rasengan oscuro, pero más grande que el anterior para terminar el combate. Los demás ninjas sentían que todo estaba perdido hasta que dos kunais surgieron de la nada; uno iba dirigido al Shinigami antes que golpeara a Kakashi y otro iba por Menma.

Menma detuvo el Rasenringu para repeler el ataque, mientras que el Shinigami tuvo que retroceder. La máscara ocultaba su ira, pero cualquiera la podía percibir. Menma miró hacia de donde salieron las kunais para descubrir a Sakura y Naruto cruzando el puente del bosque.

-Por fin llegan.