Se que casi nunca pongo ningún mensaje, fanfiction me cuesta más de dominar (se me resiste XD), pero quiero agradecer que me leáis, que pongáis mis historias en favoritas, que me enviéis vuestros comentarios... Muchas gracias. -Walia.

MADARA 3

Respira en profundidad, sintiendo como sus pulmones obligan a sus costillas a expandirse; el aire entrando de nuevo, recorriéndole… Su corazón latiendo con fuerza en su pecho, el leve aire que recorre esa caverna acariciando su cálida piel. Esta vivo de nuevo.

–Informa–Le ordena a Zetsu sintiéndole a su izquierda. Gira su rostro hacía ellos, si ellos. Percibe a Nagato también, aunque ya no es ese bebé al que una vez visitó… Pero sabe que es él porque nota sus ojos en el omega Uzumaki. Sonríe de forma escalofriante hacía el pelirrojo, lo siente tensarse.

–Te he devuelto a la vida porque todo se está torciendo, Madara-san.

Su ceño se frunce ante esas palabras, instando al humanoide a continuar.

–Obito se ha desentendido de esta parte del plan… Su lado alfa despertó, intenté contenerle pero hace una semana o así marcó a su omega destinado, Kakashi Hatake… El shinobi de Konoha del que tanto hablaba cuando le encontraste. Kakashi es muy cercando a Minato Namikaze.

Soltó un rugido al escuchar ese maldito nombre.

–¿Y mi cachorro? –¿Obito le estaba descuidando al haber presentado como alfa? O, ¿se lo había entregado a su propio omega para que le cuidase? Todas las posibilidades era una mierda… Obito era suyo y enlazándose con ese otro omega tan cercano al verdadero alfa del azabache, podría hacer que descubrieran su ilusión y sello en el joven Uchiha… Y solo de pensar que esos podrían estar criando a su primogénito en esa villa le hervía la sangre…

–Obito sufrió un después de tu muerte y antes de presentar como alfa.

Apretó sus puños con rabia, saber que no había hijo que portara su sangre le llenaba de ira. Su idea de crear un fuerte y poderoso clan Uchiha con el joven azabache estaba peligrando… Ahora entendía la urgencia y la tensión en la voz y postura de Zetsu. Ambos ignorando al omega pelirrojo que se mostraba confundido y demandaba respuestas. Se lanzó a por el joven, que no pudo hacer nada en su contra. Lo agarró del cuello y apretó mientras llevaba una de sus manos hacía el ojo derecho y presionaba. Quería recuperar sus ojos de vuelta, ahora.

–Pequeño omega Uzumaki… ¿Creías que podías hacer algo en mi contra? ¿Usar mis propios ojos contra mi? Pobre hormiguita estúpida e insignificante.

Los lloriqueos y quejidos del omega no le detuvieron en arrancar el ojo derecho, que se colocó en su propia cuenta ocular. Por fin veía algo, en este caso la cara de dolor y terror del débil pelirrojo. Podía haber sido considerado fuerte por otros ninjas, pero para él no era nada más que una mota de polvo…

–Ahora a por el otro…– Nagato volvió a chillar y gemir de dolor… Y como lo disfrutó. –Criatura patética, le hago un favor al mundo dejándote morir…

Mientras le miraba de forma despectiva, allí tumbado en el suelo sollozando y sangrando.

–Vamos Zetsu, hemos terminado aquí y hay mucho por hacer.

–¿Madara-sama?

–Voy a recuperar lo que me pertenece y esta vez me aseguraré de que su embarazo sea viable.

–¿Nagato?– Una mujer entraba en ese momento, una beta según olfateó Madara.– ¡NAGATO!

Esa mujer corrió hacía el omega en el suelo, desangrándose tras terminar Madara con él.

–Es Konan. Forma parte de Akatsuki– Respondió Zetsu a su muda pregunta.

Cientos de pequeños papeles fueron lanzados en contra de ambos, Zetsu desapareció en el suelo mientras él se dejó cortar un poco, todo por sentir el placer de sentir algo de dolor después de tanto tiempo.

–¿Qué les has hecho a Nagato, cabrón?

–Recuperar lo que era mío por derecho. Ahora esfúmate, mujer.

–Te mataré…– Madara sonrió burlón ante las palabras de la fémina antes de lanzarse contra ella para ponerla en su lugar.

Una Konan empalada entre afiladas ramas se desangraba mientras Madara se alejaba de la carnicería que había hecho con la pelilila, Zetsu volvió a colocarse a su lado.

–¿Has descubierto donde está Obito?

–No, Madara-sama… Pero he hallado a Kakashi Hatake.

–Me sirve para mi objetivo. Muéstrame el camino.