Ok matenme .-. me tarde demasiado pero ya prometo ponerme al corriente, ojala les guste, y sin más: el 3° capitulo.
-¿Te encuentras bien? Te ves un poco pálida…
-No he dormido bien últimamente, eso me provoca náuseas y dolor de cabeza en las mañanas…-Dijo Annie antes de bostezar discretamente y volverse a acomodar en su asiento. La rubia solo asintió sutilmente y regreso la mirada hacia la ventana del tren, los frondosos árboles y el fresco pasto quedarían atrás en poco tiempo y en su lugar, se harían presentes los imponentes edificios de la ciudad de New York.-Candy… ¿Estas segura que en Nueva York está disponible la última colección de vestidos de Madame Lemus?
-Completamente segura Annie...-Respondió la rubia sin apartar su atención del vidrio.
-…Pues bien, si no hay más dudas…nos veremos en el ensayo de mañana, buena tarde a todos.
-Buena tarde señor Hathaway.-Le devolvieron el gesto algunos de los actores presentes, otros… los más jóvenes de hecho, salieron corriendo felices y presurosos antes de que el director terminara de hablar, quizás querían informar a sus padres de la primera oportunidad que el mundo de la actuación les ofrecía, unos cuantos miraban con enfado a su instructor, molestos por no haber conseguido un papel de gran relevancia en la nueva obra, en este último grupo se encontraba un joven de ojos verdes y cabellos rubios oscuros…
Edward Feehily no aspiraba a llevarse el protagónico, pero mínimo esperaba representar un personaje que no tuviera solo un par de diálogos, ¡uno que al menos le permitiese demostrar su potencial como artista!, pero Roberth no le permitía crecer, o al menos eso pensaba el… no lo entendía…¡Él era perfecto!, con una memoria estupenda para los guiones y una interacción fluida con el público, opiniones realmente narcisistas y exageradas, ¿pero que más se podía esperar de una mente tan superficial como la de Feehily? El no reconocería jamás sus errores en el escenario, no le gustaba el trabajo en equipo y se negaba a ver más allá de su respingada nariz, y aun así, el creía merecer un papel importante, importante… porque se había resignado a que el protagónico no sería suyo… al menos no mientras que estuviera él… el consentido, el niño de mami, "el duquesito"; sus felinos ojos verdes lo buscaron entre el elenco hasta dar con él…
El muchacho repartía pequeñas sonrisas y muchos "gracias" entre sus compañeros de reparto, quienes se habían acercado a saludarle y felicitarle por recibir el protagónico de la puesta en escena, se encontraba ligeramente malhumorado y no le apetecía sostener una plática fluida con ninguno de ellos, cuando pensó que el ultimo se había marchado, se dispuso a dar media vuelta para encaminarse a su camerino, pero unos leves golpecitos en su espalda lo obligaron a volver la vista.
-¡Felicidades Terruce! Sabía que lo lograrías… estuve presente en tu audición, déjame decirte que fue excelsa.-Le dijo con entusiasmo una chica bajita de cabellos castaños claros, ojos color miel que se apreciaban atrás del grueso cristal de sus gafas y piel muy pálida salpicada por diminutas pecas, era delgada pero tenía caderas anchas y piernas gruesas, carecía de senos… distaba mucho del estereotipo que reflejaban la mayoría de la actrices, pero su carácter vivaz y amistoso le daba un atractivo especial.
-Gracias Valery.-Le dedico una sonrisa Terry, quizás la sonrisa más espontánea y sincera que había adornado sus labios ese día, ciertamente… la alegría de la joven era pegajosa.- Felicidades a ti también, me entere que seremos marido y mujer en la obra…
-Así es.-Asintió riendo la castaña.-Pondré todo de mi parte para que nuestra convivencia sea lo más cordial durante los ensayos.
-Hare lo mismo, en fin… quede de almorzar con mi madre, suerte con tus líneas, hasta mañana Lady Macbe…-No pudo continuar hablando pues un par de pequeñas manos habían caído sobre sus labios.
-Shhhh… Ja, ja,ja, recuerda que repetir ese nombre trae mala suerte a la obra.-Le comento la chica para posteriormente, quitar las manos de la boca de Terry.
-Cielos Val, no creí que fueras tan supersticiosa…-Le dijo Terry levantando una ceja, la chica parecía del tipo inteligente para creer en esos rumores urbanos.
-No lo soy ja, ja, ja, estoy jugando, hasta mañana Macbeth.-Valery le guiño un ojo y se despidió con la mano.
Edward, quien era testigo de la plática de los dos actores, sonrió perversamente ante el comentario de "la desabrida" Valery Garner, si… tal vez esa obra podría traer mala suerte para "algunos"…
-¡Estoy muerta!-Exclamó Annie mientras se dejaba caer con pesadez en el suave colchón.- ¿Qué se supone que haces?
-Le prometí a mi tía que le escribiría tan pronto llegáramos a New York…-Le comento Candy distraídamente, quien deslizaba velozmente un canutero sobre el papel color rosa que caracterizaban sus cartas.
La morena busco distintas posiciones en la cama que le permitieran descansar su adolorida espalda, al no encontrar alguna se encamino hacia el balcón de la habitación, lo abrió de par en par y apoyando ambas manos en el barandal admiro la luminosa ciudad.
-Son tan mágicas las noches aquí… no se… cada rincón de esta ciudad ofrece aventura y emoción.-Sonrió con ilusión Annie absorta en sus pensamientos.
-Bien… listo, ¿te apetece salir a cenar? Aprovechare para dejar la carta en la recepción del hotel.
-¿Solas?, ¿de noche?, ¿no es algo peligroso?-Le pregunto con un tono de escepticismo Annie.
-Claro… ¿Por qué no? Después de todo, te aseguro que mañana ya no será necesario salir solas.-Candy le dedicó una mirada divertida con el rabillo del ojo antes de colocarse la fina y costosa estola de color blanco y abrir la puerta de la habitación.-La última en llegar al recibidor paga la cena.-Le saco la lengua amistosamente y sin importarle los altos tacones de sus botines corrió velozmente hacía la recepción.
-¡Menuda tramposa, haz tomado mucha ventaja!-Se carcajeo Annie tratando de colocarse el calzado lo más rápido posible para seguir el juego a su compañera.
-¿Podría entregar esta carta al correo por favor?
-Claro, es nuestro trabajo señorita…-El recepcionista busco el nombre del remitente de la carta.-Andley… ¿Usted es la señorita Candice White Andley?
-Sí, ¿por qué la pregunta?
-Esto me ha llegado hace un rato para usted.-El hombre saco una pequeña urna de cristal que guardaba una delicada orquídea.- Aquí tiene.
-Gracias.-Candice tomo la cajita y se dirigió a la pequeña salita del lugar, tomo asiento en el sofá y contemplo con curiosidad el caro objeto.
-Tramposa… saliste antes…-Llego Annie hablando entre gemidos de cansancio.- ¿Qué es eso? ¿Un regalo?, no tenemos más que unas cuantas horas de haber llegado y ya te surgieron admiradores nuevos, ja, ja, ja.
-La tarjetita dice que viene de parte de Michael Anderson y es una invitación para mañana a una cena, tú también estas invitada… lo conozco, ha estado en casa un par de veces, seguro se enteró que veníamos a New York, ya sabes que comentándoselo a tu madre y a mi tía lo sabe toda la "crema y nata" de América ja, ja, ja
-Cierto… ja, ja,ja, seguro que con una sola aparición en sociedad para mañana ya tendremos ocupada toda la semana ja,ja,ja.
-Si… toda la semana… ojala recibamos invitaciones a recepciones…"interesantes".- Sonrió de medio lado Candy pensando que quizás coincidiría en algún evento con su ingles favorito antes de lo planeado…
Y que les pareció? tomatazos? xD
