Perdonen el retraso D: pero sin más ni menos :D taran tan tan...
-Te juro que no me apetece ir en lo absoluto…-Repitió el castaño sin apartar la miraba del contenido de la copa de cristal que reposaba en su mano, la ladeaba una y otra vez tratando de adivinar la calidad del licor.
-Ni a mí tampoco Terruce, pero es conveniente que tú, yo y el resto del elenco asistamos esta noche… es una oportunidad para hacer más publicidad para "Macbeth", te aseguro que no pasaremos desapercibidos para la prensa y nos cuestionaran sobre nuestro nuevo proyecto.- Le trataba de convencer Hathaway mientras alisaba las solapas de su elegante smoking frente al gigantesco espejo que ocupaba casi media pared de su sala de estar.-Además recuerda que Anderson es de los principales patrocinadores para la realización de esta obra y sería descortés no presentarse a la cena.
-Compromisos… compromisos.-Susurro molesto Terry antes de beber de un sorbo toda la copa de whisky.- Si hubiera sabido que tardas más que una chica en acicalarte… te hubiera recogido más tarde…
- Lamento que últimamente parezcas más chofer que actor, pero ya sabes que con lo del dichoso tendón me es imposible conducir.
-Ni lo digas, para eso somos los amigos.-Le sonrió amistosamente Terry.-Lo bueno es que te desististe de las muletas hace una semana, pero… a ver si comienzas a poner más atención donde pisas ¿no?
Robert le devolvió el gesto a través del espejo y se dispuso a anudarse el moño.
-Lo tendré, te lo aseguro… olvide mencionarte que debemos hacer una escala en la casa de la familia Garner, Valery no tenía forma de llegar a la cena y me he ofrecido a recogerla y llevar de vuelta a casa, espero que no te moleste su presencia…
-Para nada.-Se apresuró a decir Terry con una sonrisa, acción que impresiono al director teatral tanto como al mismo actor, la chica no le molestaba, más bien le era indiferente… o al menos eso pensaba hasta ese momento…
-Por lo visto Valery te agrada ¿verdad?…-Le dijo Robert con una sonrisa burlona.
-Supongo que es una chica simpática…
No sabía con exactitud en que momento le comenzó a importar tanto que su larga cabellera se mantuviera sedosa y brillante, también desconocía cuando le comenzó a prestar más atención al cuidado de su piel para mantenerla cremosa, pálida y lisa, incluso la mayoría de sus pecas se habían atenuado casi en su totalidad, quizás si seguía aplicando el bálsamo de concha nácar desaparecerían en un corto periodo de tiempo… sus pecas… su sello personal… ¡No! El sello personal de la antigua Candy, no de ella…la atolondrada chiquilla de descuidadas coletas y bronceadas mejillas había quedado atrás para dar paso a una guapa y elegante mujer, lo había decidido cuando cambio las manitas rasposas por la costosa manicura y la modesta ropa por las caras prendas de diseñador…
-¡Apresúrate Candy, se hace tarde!-La aguda voz de Annie y los constantes golpes en la puerta le sacaron de sus pensamientos-¡Si sigues en el agua te arrugaras!
-Ahora salgo…-Susurro pesadamente antes de hundirse hasta la nariz en la espumosa agua, se comenzaba a tornar tibia, pero el perfume a rosas y frutos rojos que desprendían las esencias y sales de baño la inducían a estar otro rato adentro…
-¡Caaaandy!
-¡Ya voy!-Exclamo con fastidio lo suficientemente alto para que su hermana la escuchara, de mala gana se puso de pie y se cubrió con la amplia toalla que reposaba en una silla cercana a la bañera…
Terry aparco frente a la casa de Valery, Robert le había estado instruyendo todo el camino sobre cómo llegar y le sorprendió que la muchacha no habitara muy lejos del edificio donde él vivía, se preguntaba como Hathaway no había pensado en que recogiera primero a Valery antes de ir por él, ¡había manejado en círculo! Pero ya que importaba… Pensó en hacer sonar el claxon, pero no fue necesario, ya que una ajetreada chica salía por el portón de la pequeña pero colorida casita y corría en dirección al auto de Terry.
Valery Garner lucia… linda… un tierno vestido color violeta resaltaba la palidez de su piel, las mangas eran caídas dejando los hombros descubiertos y estaban forradas por unas cuantas filas de holanes que se extendían hasta el escote enmarcándolo y concluían en el centro de este, formando un moñito que disimulaba su escaso busto, el corsé era liso y moldeaba una fina cintura que daba paso a las curvas de sus caderas, cubiertas por capas de tela en tono violeta tornasolado, el vestido le llegaba un poco más arriba de los tobillos permitiendo ver un par de zapatillas de pequeño tacón. El cabello estaba peinado en un recogido alto y el rostro casi no había sido maquillado, apenas y se había aplicado un poco de carmín y colorete. No había rastro de los gruesos anteojos…
Terry se apresuró a bajar del auto para abrirle la puerta trasera, pero la chica fue más rápida y sin ceremonia alguna ingreso en este, Terry rio por lo bajo y regreso al asiento del conductor.
-Te ves preciosa Val.- La elogio Robert.- ¿No es así Terry?
-Claro que si.-Le sonrió Terry a la vez que la miraba de reojo.
-Ustedes dos, también lucen muy apuestos.-Les regreso el alago la castaña sin apartar la mirada de su coprotagonista.
Al parecer Robert no se había equivocado, el elenco había recibido mucha atención de los reporteros que rondaban por el salón de fiesta de la mansión de los Anderson, Terry trataba de responder a todo educadamente, pero como siempre, las preguntas se comenzaban desviar de lo laboral a su vida íntima, y en ese punto… su respuesta siempre era la misma: Solo somos amigos.
Cuando su paciencia llego a un límite, se alejó de los pesados reporteros alegando que se había engentado y busco un lugar tranquilo donde fumar un pitillo… uno de los balcones parecía el sitio adecuado así que no dudo en salir a contemplar el estrellado cielo. La música de la orquesta se oía lejana y el fresco de la noche le hizo estremecer, la luna llamo su atención, precisamente esa noche desprendía un brillo radiante que dejaba aflorar su romanticismo, y siempre que pensaba en amor…solo pensaba en ella… Sacudió la cabeza y saco un cigarrillo para despejar ese ambiente de melancolía que lo envolvía, busco su encendedor en el saco y los pantalones, pero concluyo que lo había olvidado en casa… simplemente genial…
Cuando se había resignado a perder su única oportunidad de relajación, una pequeña flama se distinguía frente a su rostro en medio de la oscuridad de la noche…
-Veo que necesitas fuego.-Escucho una voz gruesa proveniente de un muchacho de ojos verdes y cabellos rubios, no recordaba su nombre pero sabía que era parte de la compañía.
-Muchas gracias, he olvidado mi zippo.-Encendió el cigarrillo y dejo que el tabaco embriagara sus sentidos, para después dejarlo salir en una lenta exhalada.- ¿Fastidiado?
-No me gustan las fiestas simplemente.-Se encogió de hombros.-Por cierto, me entere de que obtuviste el papel principal ¡felicidades!
-Gracias ammm…-Trato de buscar el nombre del chico pero no dio con él.
-Feehily, Edward Feehily.-Se presentó el rubio y ofreció su mano al castaño, este la estrecho e hizo lo propio.
-Terruce Grandchester, mucho gusto Edward.
-Lo mismo digo, entonces… ¿nada interesante adentro?
-Al menos no para mí.-Rio Terry.
-Pero al parecer ahora está entrando al lugar algo muy interesante…-Dijo Edward mirando a un par de chicas que descendían de un elegante auto en la entrada de la mansión.
…y el cigarrillo fue a dar al piso…
Espero le haya gustado ;) cada vez más cerca del reencuentro...
