Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen… son propiedad del estudio Seven Arcs.
Capítulo 3
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La vi caminar hacia mí con unos libros en sus manos.
- Hola Testarossa-san o – hizo una pequeña mueca de precaución – Fate?
- Puedes llamarme como gustes.- Y era verdad, no me gustaba como sonaba mi apellido en ella, sonaba demasiado serio, impersonal.
Apenas le dije eso cambio su expresión, parecía más relajada.
- Fate entonces – sonrió, supongo que esperara a llamarme Fate-chan – ¿Vas a almorzar?
- Si, me retrase un poco, pero Alicia me debe estar esperando.
- Alicia-chan esta siempre muy pendiente de ti.
A ella si la llama Alicia-chan, debe ser porque mi hermana es más abierta y sociable, se nota a leguas.
- No debería, supongo que se le olvida que tenemos la misma edad, complejo de hermana.
Ella se puso a reír, y me contagio.
- Bueno… yo debo ir a la biblioteca, pero te alcanzare después… quiero decir las alcanzare.
- Claro.
La vi morderse el labio, como si fuera a decir algo más, pero se arrepintió y salió camino a la biblioteca. Yo como una tonta me quede ahí mirándola irse, hasta que doblo en la esquina. ¿Se habrá dado cuenta?
El almuerzo paso tranquilo, me entere que Hayate iría a cenar a nuestra casa, me preocupe un poco con la noticia, no quisiera que se enterara de mi enfermedad. Alicia me calmo diciendo que no pasaría nada y confié en que fuera así. Nanoha llegó después, sonriendo y hablando animada como siempre, pude ver cómo me miraba de reojo a veces. La verdad, me ponía nerviosa.
Las clases de la tarde fueron sencillas, pero tenía mucho con lo que ponerme al día. Mi compañera Ginga, me pasó sus apuntes, de esa manera podría pasarlos el fin de semana. Fue muy amable, y también me pidió permiso para llamarme por mi nombre, totalmente distinta a Nanoha, y ahora ¿por qué termine pensando en ella?
A la salida de la Universidad me estaba esperando, ella, con su cabello algo desordenado por el viento, pero viéndose más hermosa. Al verme me hiso señas con la mano, como si no la hubiera visto ya. Cosa que es imposible, porque se notaba que me esperaba.
- Fate – sonrió – Me preguntaba, ¿podríamos intentar empezar de cero? Hacer de cuenta que recién nos presentamos hoy, y conocernos de a poco.
Era algo gracioso lo que me decía, pero tenía sentido, quería otra oportunidad, y obviamente no se la volvería a negar.
- Entonces… mucho gusto Nanoha, me gustaría conocerte un poco más.
- ¿En serio? – su rostro era gracioso, asombrada totalmente.
- Sí, es lo que quieres ¿cierto?
- Sí – dijo rápidamente – Quiero decir, me encantaría.
- Bueno entonces… - me rasque la cabeza nerviosa – Debo irme.
- Cierto – se hizo a un lado – Que tengas un buen fin de semana Fate.
- Igual tu Nanoha.
Nos despedimos, y me dirigí tranquilamente a mi auto, hoy fue un gran día, al fin solucione el problema con Nanoha, y podremos conocernos un poco y así quizás poder llegar a ser amigas. Me gusta cómo suena eso… amigas.
Al llegar a casa, lo primero que hizo Alicia fue seguirme a mi habitación, sabía que se venía un amplio interrogatorio, nos había visto a Nanoha y a mi conversar. La curiosidad la debe estar matando. Me sorprendió que se aguantara hasta llegar a casa.
- ¿Cómo te fue con Nanoha? – preguntó apenas entramos y cerró la puerta.
- Bien – respondí tranquilamente – Todo solucionado.
- Entonces, serán amigas.
- Digamos que nos conoceremos tranquilamente, y puede que seamos amigas.
- Fate… - suspiro – Solo tú puedes hacer algo tan ridículo como, "nos conoceremos y quizás seamos amigas" – se burló imitándome – Es obvio que serán amigas, ella se muere por serlo y tú también, aunque no lo admitas.
Tiene razón, pero no es tan fácil, por lo menos no para mí.
- Además… - empezó a pasearse por mi pieza – Te gusta.
Me sonroje.
- No.
- Vamos hermanita, no me engañas, a mí no.
- Alicia – le advertí – No me gusta, ¿me agrada? Si, ¿es amable? Sí, pero nada más, tienes que tener en cuenta que jamás dejare que me guste alguien.
- ¿Por qué?
- Y lo preguntas – suspire cansada, no me gustaba decirlo – No estoy bien Alicia, seria cruel ilusionar a alguien y después enfermarme y dañarla.
- No estas enferma Fate – levanto la voz – Estas bien, cuando vas a entenderlo.
- Tu eres la que no lo entiende Ali – levante más la voz – Yo soy la que cargo con esto, yo soy la que se levanta cada día preguntándose si mi enfermedad volvió, si…
… si moriré, no fui capaz de decirlo en voz alta. Pero, Alicia entendió lo que quise decir, y su rostro se contrajo.
- No morirás Fate – me abrazo – Te prometo que no pasara, le ganamos ¿lo olvidas? La operación te devolvió la salud y los exámenes que te tienes que hacer solo son un trámite, todo estará bien.
En el fondo de mi corazón deseaba que tuviera razón.
Después de estar un rato más con mi hermana me calme, además debíamos arreglarnos y ayudar a mamá, vendrían visitas a cenar, y debía como siempre, fingir. Fingir que todo estaba bien, que no estaba nerviosa por los exámenes que faltaban y que debía dejar de pensar en Nanoha. No me gusta. No me gusta. Mi subconsciente cada vez me sorprende más, su poder de autoconvencimiento es inmenso.
Mamá se había esforzado en la cena, todo se veía delicioso, y por cómo estaba arreglada la mesa supe que era una gran familia, habían seis puestos más aparte de nosotros. Al parecer estaba Shamal, su esposa, y su familia, entre ellos Hayate. Sería una cena interesante debo admitir.
Exactamente a las siete de la tarde sonó el timbre, yo lo escuche desde mi cuarto, había venido a ducharme y cambiarme, estaba casi lista. Sentí las voces en el primer piso y sonreí, hace mucho tiempo que no compartíamos con otras personas. Siempre estaban centrados en mí y eso no era justo para los demás, me alegraba por ellos, y sobre todo por Ali, a ella parecía caerle muy bien Hayate.
Cuando estaba ya lista para bajar sentí como tocaron la puerta de mi habitación, que raro, Alicia nunca toca para entrar, y los demás están abajo. Me acerque a abrir, y cuando por fin lo hice me paralice. Ahí estaba la última persona que esperaría ver hoy, y menos en la puerta de mi habitación.
Nanoha.
¿Qué hacia ella acá? No es familiar de Shamal o ¿sí?
- Fate – me llamo - ¿Estas bien? Te ves algo pálida.
Como no verme pálida si estas frente a mí, quiero decir, me sorprendiste demasiado, ¿dejaras de hacerlo algún día? Sorprenderme.
- Ah… sí, estoy bien – me recompuse.
- Siento interrumpirte – se veía algo nerviosa – Pero me mandaron a llamarte, Alicia-chan dijo que subiera yo, perdón.
- No tienes por qué disculparte – señale rápidamente – Gracias por venir a avisarme – sonreí - ¿Bajamos?
- Si – ella me sonrió, y me sentí feliz por ello.
Nanoha traía un hermoso vestido blanco, este la hacía ver como un verdadero ángel, nunca había visto algo tan hermoso.
Mientras bajábamos decidí hablar, debía hacerlo, sino quedaría como una idiota.
- ¿Eres familiar de Hayate?
- No, Alicia-chan me invito hoy – respondió – Dijo que sería bueno que viniera con la familia de Hayate-chan.
Alicia, querida hermanita, tendrás muchas cosas por explicar, de esta no te salvas, apenas se vayan todos me las pagas.
- Que bueno.
Al llegar a la sala Alicia nos hizo señas, Nanoha sin pensarlo tomo mi mano y me llevo rápidamente por el salón. Yo sentí como mi rostro se encendía, esta si era la Nanoha que conocía, impulsiva, no nerviosa, y haciéndome sentir vergüenza.
Cuando llegamos al lado de Alicia y Hayate, se dio cuenta de cómo tenia tomada mi mano y se sonrojo un poco, la soltó inmediatamente y miro hacia otro lado. Que extraño. Alicia también había visto nuestras manos juntas, y su rostro era obvio, me molestaría más tarde.
Me presentaron a toda la familia Wolkenritter. Signum era la esposa de Shamal, trabajaba en una empresa de seguridad privada, Vita era pequeña de estatura pero también trabajaba con Signum, junto con Zafira. Así que en resumen, los tres hermanos trabajaban en una empresa privada, Shamal era doctora y Hayate estudiaba para serlo.
Lo que me sorprendió fue que mi madre Lindy, ya los conocía, habían hecho trabajos para ella, cosa que me extraño ya que pensé que solo era la presidenta de la empresa de nuestra familia la TSAB. ¿Qué clases de trabajo podrían brindarle? Cuando pregunte mi madre solo cambio de tema.
La cena paso sin mayores problemas, no volví a hablar directamente con Nanoha, pero podía sentir su mirada durante la cena, después de todo la sentaron al frente mío, adivinen de quien fue la idea, les daré una pista, su nombre empieza con A. La cosa es que yo tampoco podía evitar mirarla.
Era ridículo, yo la miraba cuando ella no y ella me miraba cuando yo no lo hacía. ¿Qué éramos, niñas?
Lo bueno de todo es que Shamal jamás menciono que yo era su paciente, todos entendieron que la invitación era solamente debido a que trabajaba con mamá. Algo que me calmo mucho, en todo caso igual le había preguntado a Shamal antes de la cena, y ella me aseguro que nadie lo sabía y que ella jamás lo diría. Además, me dijo que debía estar el lunes a primera hora en el hospital, los resultados ya estarían listos y me diría los resultados. No les mentiré, sentí un nudo en el estómago durante la mitad de la cena, de hecho no comí mucho, Nanoha se dio cuenta y me miro preocupada, yo solo me hice la loca. De la que no escaparía seria de Alicia, pero como ella me debe muchas explicaciones, me salvaría de esta.
Al finalizar la cena y antes de que se retiraran Nanoha al fin se me acerco.
- Ha sido una gran cena Fate, gracias por todo.
No sé porque, pero no quería que se marchara.
- ¿Viniste en auto?
- No, me trajeron.
- Entonces… - tu puedes Fate – Te iré a dejar.
¿Acabo de ofrecerme para ir a dejarla? ¿Estoy loca?
- En serio – dijo emocionada, con sus ojitos brillando.
- Sí.
Ya no hay vuelta atrás, me ofrecí después de todo.
- Me encantaría, le diré a Hayate-chan.
Antes de que pudiera agregar algo más salió corriendo hacia Hayate, pude ver como le decía y como reaccionaba Hayate, con la que no había compartido tanto ya que se dedicó a hablar con mi hermana. Hayate levanto su pulgar como animándola. Y Nanoha le sonrió en respuesta.
Cuando volvió, se veía lo feliz que estaba, y eso que solo me ofrecí a llevarla. Le pedí a Alicia que me acompañara, pero invento que no podía porque ayudaría a mamá en la cocina, cosa que nunca hace, porque soy yo la que siempre ayuda en eso, ella solo quiebra las cosas. Decidí que la mataría lentamente cuando regresara.
En el camino a casa de Nanoha hablamos de cosas superficiales, sobre gustos de música, comida, deportes y esas cosas. La verdad es que me sentí a gusto hablando con ella, dejando de lado los nervios fue bastante agradable. Pude sentirme yo misma con ella, y eso es algo que nunca me pasa. Ella es tan animada y transparente que te dan ganas de tenerla a tu lado. Es algo que falta en mi vida.
Al llegar ninguna de las dos quería despedirse.
- Supongo que te veré el lunes en la Universidad.
- Si – respondí automáticamente, hasta que recordé lo de los exámenes – En la tarde, porque tengo que hacer algunos trámites en la mañana.
- Bueno… - se mordió su labio inferior – Buenas noches Fate-chan – dijo besándome en la mejilla y saliendo rápidamente del auto.
Yo me quede con una sonrisa de tonta paralizada, cuando reaccione ella ya había entrado en su casa, y yo tenía una mano en el lugar donde me había besado, podía sentir mi rostro acalorado.
Nanoha me había vuelto a llamar Fate-chan y me había besado en la mejilla, este definitivamente era un gran día, y quería seguir teniendo días así, junto a ella, definitivamente seria su amiga.
Al llegar a casa no vi a Alicia, de seguro se fue a esconder a su habitación, cobarde. Subí las escaleras en dirección a su habitación y entre sin avisar.
- Me debes muchas explicaciones, Ali.
- No sé de qué me hablas.
- Del hecho de que Nanoha apareció en mi habitación de la nada porque tú le dijiste que fuera, o el simple hecho de que la invitaras hoy.
- Solo estaba siendo buena compañera, y con respecto a lo otro, justo estaba ocupada con Hayate ayudando, Nanoha estaba libre así que le pedí que te fuera a buscar, no hagas un escándalo por algo tan simple.
- Aunque no lo admitas disfrutas molestándome.
- No seas tontita, solo busco lo mejor para ti y Nanoha te va a hacer bien, confía en mí.
Quería confiar, de verdad, pero con mi hermana nunca se sabe. Seguimos hablando sobre la cena y obviamente me molesto por ir a dejar a Nanoha, pero no le dije nada, que se muera de curiosidad, se lo merece.
El resto del fin de semana fue tranquilo, me puse al día con mis materias, y pude salir a conocer más la ciudad con Ali, eso si el sábado salió sola durante la tarde, se arregló mucho y se fue con una gran sonrisa sin decir nada, el asunto es que volvió con una sonrisa aún más grande, y cuando quise saber porque, dijo "tu no me cuentas, yo no te cuento". Sabía que era una treta sucia, así que no le pregunte más.
El lunes a primera hora me encontraba en el consultorio de Shamal, me hizo pasar y sentarme.
- ¿Qué tal el fin de semana? ¿Te acostumbras a vivir acá?
- Si, me gusta mucho, es una linda ciudad.
Saco una carpeta y la abrió mirando seriamente.
- Bueno – dijo – Veamos los resultados, así salimos de dudas.
- Está bien – dije tranquila, aunque por dentro era un mar de nervios.
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NANOHA
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Cuando me le acerque no sabía cómo llamarla, probé con el apellido pero no me gustaba, así que con precaución la llame por su nombre, y me sentí muy feliz cuando acepto que la llamara Fate, me hubiera gustado decirle Fate-chan, pero por algo hay que partir, y este comienzo entre las dos me gusta.
Me hizo reír al ver como hablaba de su hermana, es tan linda. Quería decirle que la vería en la tarde y estaba feliz de ir a su casa a cenar, pero me arrepentí y decidí dirigirme a la biblioteca rápidamente, tenía que volver a almorzar con ella, quiero decir con todas.
En el almuerzo me entere que Fate no tenía ni idea de que Hayate-chan iría a su casa, y si no sabía lo de Hayate-chan, menos lo de mí. Me sentí un poco mal por ir sin que supiera, pero deseaba verla fuera de la Universidad, y Alicia-chan dijo que debía ir. La mire varias veces mientras almorzamos y sé que ella igual lo hizo.
No tenía clases la primera hora después del almuerzo, así que con las chicas decidimos ir a estudiar a la biblioteca, allí me encontré con mi mejor amigo, Yuno.
- Nanoha – me saludo – Justo estaba pensando en ti.
- ¿Enserio?
- Sip.
Hayate-chan llego junto a Alicia-chan justo cuando estábamos hablando.
- Mira nada mas – decía Hayate-chan – Si es el hurón.
- Mapache – le dijo él.
No sé por qué estos dos se tratan así, se supone que somos amigos desde niños.
- Basta ustedes dos, Yuno mejor vamos a hablar un poco más allá, quiero preguntarte algunas cosas.
Pude ver que Alicia-chan me miraba extraño y con el ceño algo fruncido, quizás no le gusto que las dejara atrás, pero sé que no podre hablar seriamente con Yuno si Hayate-chan está cerca, solo molestara.
- Entonces, ¿de qué quieres hablar? – me pregunto.
- Hay una chica que conocí – le conté – Y me descoloca totalmente, hace que actué impulsivamente y luego tímida – suspire – La verdad es que no sé cómo actuar a su lado, quiero que se sienta cómoda conmigo, no asustarla sabes, que quiera ser mi amiga y le guste estar conmigo.
- ¿No será una rubia igual a la de recién?
- ¿La conoces?
- No, pero he oído de ella, en un solo día hizo que todas las chicas de psicología quedaran enamoradas de ella, y sabes que tengo amigos en esa carrera.
- ¿Enamoradas dices?
- Eso es lo que oí – me respondió – Pero inaccesible, no hablo con nadie, y apenas miro a los de su clase.
- Definitivamente si uno quiere saber algo eres el mejor, lo sabes todo.
- No todo, pero debo reconocer que ser tan conocido tiene sus ventajas – cambio su mirada a una que no pude descifrar – A ti también te gusta, ¿verdad?
- No… quiero decir no lo sé, me confunde sabes, pero de lo que si estoy segura es de que quiero ser su amiga y estar a su lado.
No sé si me lo imagine pero por un segundo lo vi triste.
- ¿Qué necesitas?
- Consejo.
- Solo se tu Nanoha, no te fuerces en ser otra persona, si ella es tan especial como tú crees te aceptara tal cual eres, si no, entonces no te merece.
Nunca lo pensé de esa forma, quizás tenga razón, pero Fate-chan ya acepto que la llamara por su nombre y hoy iré a su casa, debo ir avanzando de a poco, pero siendo yo, tal y como dijo Yuno.
- Lo hare – le sonreí – Gracias, haces ver todo tan simple que siempre puedo contar contigo, eres el mejor amigo que uno pueda tener, te quiero Yuno.
- Yo también Nanoha, yo también.
Lo abrace feliz, no es que me haya resuelto la vida, pero hace que me dé cuenta de lo obvio, además me proporcionó información valiosa sobre los que están rodeando a Fate-chan, en especial de esas que quieren acercársele antes que yo, pues no podrán, porque yo lograre ser su amiga primero, lo prometo.
Decidí esperarla en la salida, empezar la operación atraer a Fate-chan. Alicia-chan me dijo porque salida esperarla, adoro a esa mujer, me apoya totalmente en lo que hago para acercarme a su hermana.
Cuando se acercó la salude con la mano, como diciéndole acá estoy, cosa que es ridículo ya que obviamente me vería. Le propuse empezar de cero y a pesar de ser una petición estúpida la acepto. Le hice creer que la vería el lunes, ya que aún no sabía que iría a su casa, yo quería que fuera una sorpresa, ver su rostro al verme de repente en su casa.
Pase todo el resto de la tarde en mi pieza pensando en que ponerme, nunca me había costado tanto decidirme, quería verme linda, que ella lo notara. ¿Por qué? Ni yo me entiendo, quizás si me guste, pero es absurdo que sea eso, primero debo conocerla. Aunque por lo visto no es solo a mí a quien le llamo la atención, a muchos les paso lo mismo, tendré que ser más lista que todos ellos. No volver a asustarla.
Hayate-chan se vino primero a mi casa, quería conversar, eso fue lo que me dijo.
- Entonces, ¿nerviosa?
Acabo de entender lo que quería venir a hablar, tenía que ser Hayate-chan, como no lo pensé antes.
- ¿Por qué?
- Veras a Fate – respondió paseándose por mi habitación – Yo estaría nerviosa en tu lugar.
- Hayate-chan, ya te he dicho que no me molestes con ella, solo me interesa como amiga, y será genial ser amiga de las hermanas Testarossa. Además, tu no estas ¿nerviosa? Alicia-chan estará allí, y ustedes se están llevando demasiado bien.
- Solo soy buena compañera, llego un mes atrasada, la ayudo a ponerse al día.
- Ni tú te lo crees, en fin, te gusta lo que escogí para ponerme.
Me observo con la mano en su barbilla.
- Si, te ves genial.
Suspire tranquila.
- Eso es bueno, no quiero ir mal vestida a la cena.
- Solo es una cena Nanoha.
- Es nuestra primera vez en su casa, quiero estar perfecta.
- Y después dices que no te moleste, quien te entiende.
- ¡Hayate-chan! – grite.
- Ya, ya, no digo nada.
- Chicas, ya es tarde, deberían irse yendo – grito mi madre desde abajo.
- Ya vamos mamá – grite de vuelta.
Bajamos y vimos a mis padres sentados en el comedor, mamá estaba esperando a que estuviera lista la cena.
- Ya nos vamos – les dije.
- Que les vaya bien – nos sonrió mamá – Y compórtense.
- Si mamá, lo haremos – me gire a ver a Hayate-chan – Vámonos.
En el camino no hablamos mucho, estaba nerviosa. Tranquila Nanoha, todo saldrá bien, ella no te volverá a rechazar, recuerda que empezaremos de cero.
- Puedes dejar de mover las piernas – me dijo Hayate-chan – Me pones nerviosa.
- Lo siento.
Llegamos justo cuando las demás también llegaban, salude a Shamal, Signum, Vita y Zafira antes de entrar.
Las madres de Fate-chan eran muy hermosas y simpáticas, nos estaban esperando en la sala junto a Alicia-chan y Chrono su hermano mayor, quien resulto ser muy amable.
- Nanoha – me llamo Alicia-chan.
- ¿Sí?
- ¿Podrías ir a buscar a Fate?
- ¡¿Qué?! – casi grite, contrólate Nanoha.
- Es que aún está en su habitación, y ya estamos por cenar.
- ¿Y tú por qué no vas?
- Tengo que hablar con Hayate-chan, algo importante sobre la Universidad – me contesto – Así que, ¿puedes?
Ir a buscarla, a su habitación.
- Si, no hay problema, dime como llegar.
- Subes la escalera, doblas a la derecha y es la segunda puerta a mano izquierda.
- De acuerdo.
Con pasos decididos me dirigí a la escalera, era una hermosa casa, escalera amplia, tres pasillos grandes en la segunda planta, se notaba que el del centro llevaba a la habitación principal que tenía doble puerta. Camine por el pasillo a mano derecha, y llegue a la segunda puerta, estuve como un minuto pensando si tocar o no, se oía un secador dentro, debía estar ocupada, pero estábamos por cenar y seria descortés no avisarle.
Golpee y espere.
Sentí los pasos dirigiéndose a la puerta, y al abrirla ahí estaba ella, tan hermosa como siempre y totalmente sorprendida de verme allí. Tanto que hasta se puso pálida. Me asuste un poco, pero ella me aclaro que estaba bien.
Ella creyó que era familiar de Hayate-chan, pero le explique que en realidad fue Alicia-chan la que me había invitado. Fue muy insistente en el hecho de que debía venir.
La tome de la mano para llegar a donde se encontraban las demás, no lo pensé, fue como si fuera algo tan natural, como si lo hubiera hecho de toda la vida. Pero cuando me di cuenta la solté rápidamente y me voltee para que no viera mi sonrojo.
En la cena me fije que Fate-chan no comió mucho, también que me miraba arto. Fue una cena tranquila y familiar, me gusto el ambiente que se creó. La mamá de Fate, Precia-san, nos habló de medicina y pregunto sobre qué materia estábamos viendo. Fue una gran noche, pero lo mejor vino después.
Fate-chan se ofreció para ir a dejarme, no me lo podía creer, ella voluntariamente me lo dijo, obviamente le dije que sí y salí corriendo a contarle a Hayate-chan, para que ella se fuera con alguien de su familia.
- Hayate-chan – le dije emocionada – Fate-chan se ofreció para ir a dejarme.
- ¿En serio?
- Sí.
- Estamos hablando de la misma Fate, ¿verdad? La tímida, que se arranca de ti.
- Si, esa misma, así que no me iré contigo, lo siento.
- No hay problema, que te vaya bien – me dijo levantando su pulgar, como deseándome suerte.
- Gracias - la abrace y me despedí de los demás.
En el camino me sentí muy cómoda, y Fate-chan hablo naturalmente, no vi que estuviera nerviosa, y eso me hizo feliz. Al llegar a mi casa me despedí de ella, le volví a decir Fate-chan y le di un beso en su mejilla, para después salir rápidamente toda sonrojada, la sensación de darle solo un beso en la mejilla hizo que me sintiera más que feliz.
Al entrar me encontré con mi madre, que veía televisión en el living.
- Hola mamá, que tal la cena acá.
- Buena, pero la que me interesa es la cena a la que fuiste, ¿qué tal salió todo?
- Muy bien, la familia de Fate-chan es muy amorosa, nos trataron como de la familia y conversamos de todo, entre ello de medicina, con Hayate-chan le preguntamos varias cosas a la mamá de Fate-chan, y nos animó mucho, pero lo mejor fue que Fate-chan me vino a dejar.
- Parece que esa Fate-chan es especial, la mencionaste más a ella que al resto.
- Si, podría decirse que es especial.
- Me alegro hija, ahora ve a descansar, mañana debes ayudar en la cafetería.
- Si mamá, buenas noches.
- Buenas noches.
Esa noche soñé con ella.
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Ayude en la mañana a mi familia, y por la tarde me junte con Hayate-chan y Alicia-chan, íbamos a estudiar y preparar un informe entre las tres.
El examen se trataba de Química General y Orgánica, no era tan simple. Y el trabajo era sobre Cálculos Estequiométricos y Sistemas en equilibrios, donde debíamos abarcar cinco puntos:
- Reacciones químicas: cálculos asociados.
- Balance de materia y carga.
- Termoquímica: energía asociada a reacciones.
- Entalpia.
- Ley de Hess.
Todo esto, y solo llevábamos un mes, no quiero ni pensar en lo que vendría después, aunque para mí el examen no era tan difícil, explicárselo a Hayate-chan si lo era, había que decírselo varias veces, pero cuando lo entendía podía sorprenderte con diferentes perspectivas.
- Nanoha-chan, debería invitarnos a comer un pastel en la cafetería – dijo Hayate-chan sonriendo.
- No es negocio el que siempre quieras eso.
- Pero Alicia-chan no la conoce.
Era verdad, Fate-chan había ido, pero Alicia-chan no.
- Esta bien – suspire – pero solo porque Alicia-chan no ha ido.
- ¡Sí! – Hayate-chan hizo pose de victoria.
- ¿Iremos a una cafetería? – pregunto Alicia-chan.
- Sí, mi familia tiene una en el centro de la ciudad.
- Me encantara ir a conocerla – sonrió Alicia-chan, se veía emocionada, quizás le gusten los pasteles tanto como a Fate-chan.
Descubrí que le gustaban mucho, pero en vez de pedir un chocolate caliente, ella pidió café.
El día domingo termine de estudiar, quería dejar listo eso, aunque la prueba fuera el miércoles. Siempre me ha gustado adelantar las cosas, terminar todo bien. Sé que la carrera de medicina no será fácil, pero me esforzare todo lo que pueda por aprobar, y escoger el área que me interesa en dos años más. Aunque también estaré de interna en el hospital, que dilema, ahí sí que estaré estresada. El hospital central de Uminari es el mejor, allí trabaja Shamal y Precia-san, deseo poder trabajar en él, que me elijan para hacer mi practica de interna y luego poder quedar fijamente en el.
Cuando les dije a mis padres que deseaba estudiar medicina, se sorprendieron un poco, pero después me dijeron que pensándolo bien, siempre andaba ayudando a los demás, y era normal que quisiera escoger algo en lo que pudiera seguir haciéndolo. Inmediatamente me apoyaron, y animaron. El apoyo de mi familia siempre ha sido importante, sé que me dedicare a algo totalmente distinto a lo que hace mi familia, pero a ellos solo les importa mi felicidad y estudiar medicina me hace feliz.
Hayate-chan me dijo que también estudiaría medicina, que quería seguir los pasos de Shamal. Saber que Hayate-chan estudiaría conmigo me dio más seguridad, sabía que tal como hacíamos un buen equipo en la preparatoria, lo haríamos en la Universidad. Shamal nos dijo que nos ayudaría en todo lo que necesitáramos, que no dudáramos en consultarle algo. Es muy amable y una hábil doctora, Signum tiene mucha suerte.
Ahora tenemos una nueva compañera, Alicia-chan, alguien que se ha unido a nuestro equipo, ya no seremos dos, sino tres, y eso me agrada mucho, nos coordinamos muy bien haciendo el trabajo, las ideas y ayudas de Alicia-chan fueron fundamentales, a pesar de estar atrasada un mes no lo parecía, debe ser porque creció con una madre que trabajaba en eso. Pero aun así, me sorprendió todo lo que sabía sobre medicina, como si no solo lo supiera, sino que lo hubiera vivido, la forma en la que se expresaba y opinaba. Quizás solo son ideas mías, pero me llamo la atención.
El lunes en la mañana no vi a Alicia-chan, quizás acompaño a Fate-chan en sus trámites, era interesante como siempre faltaba cuando su hermana no estaba.
A la hora de almuerzo las vi llegar, sonreí inmediatamente, y camine hacia ellas, aunque aún no me veían yo podía verlas perfectamente, y así fue como me di cuenta de la expresión que traía Fate-chan, no se veía muy bien, ¿le habrá pasado algo? ¿Le fue mal en sus trámites?
Alicia-chan levanto la vista y me vio, sonriéndome levemente, agité mi mano acercándome más y les grite.
- Fate-chan, Alicia-chan – sonreí al ver como Fate-chan al fin me veía, y su expresión cambiaba un poco – Buenas tardes.
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N/A: Lamento mucho la demora, pero tengo mucho trabajo últimamente. Alicia haciendo de las suyas, invitando a Nanoha a cenar y molestando a Fate. Fate ofreciéndose a ir a dejarla siendo más confiada. Pudimos ver como apareció Yuno, es alguien muy conocido en la Universidad, por ello siempre se entera de todo lo que sucede. Empezaron de cero, y de una muy buena forma. Nanoha hablo más sobre su deseo de ser doctora. Pero, ¿qué paso con Fate en la consulta de Shamal? ¿Por qué se ve preocupada Fate cuando está llegando a la Universidad? Todo eso lo veremos en el próximo capítulo. Gracias por sus comentarios y apoyo, cualquier idea o consejo es muy bien recibido, ya sean críticas o no. Espero que les haya gustado. Saludos y cuídense.
