Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen… son propiedad del estudio Seven Arcs.

Capítulo 4

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Fate

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"- Todo está bien Fate, los exámenes no muestran nada, pero aun así he decidido que te haremos todo de nuevo dentro de tres meses más y no seis – decía Shamal – No quiero que pienses demasiado en esto, es solo para hacer un seguimiento mejor, recién vienes llegando al país, y me gustaría ver cómo le ha hecho a tu organismo este cambio, por eso te pediré que vuelvas dentro de tres meses y no de seis."

Eso venia pensando algo seria cuando escuche como nos llamaban a Alicia y a mí. Cuando levanté la vista vi que era Nanoha que caminaba hacia nosotras sonriendo, pero su rostro se mostraba algo extraño al vernos mejor. Debe ser por nuestros rostros, ya que a pesar de las palabras de Shamal igual nos preocupábamos.

- Buenas tardes – nos saludó Nanoha.

- Buenas tardes Nanoha – hablo mi hermana – Parece que nos estabas esperando – vi como al decir la última palabra me miraba a mí y Nanoha al entender se sonrojaba. Que mala puedes llegar a ser Alicia.

- Que cosas dices Alicia-chan – se reía nerviosa Nanoha – Y tú Fate-chan, ¿cómo estás? – Me pregunto – La verdad, ninguna de las dos tiene muy buena cara, ¿paso algo malo?

- Estoy bien Nanoha – respondí rápidamente, antes de que siguiera preguntando – Nada ha pasado, solo estamos algo cansadas, anoche nos dormimos tarde y hoy nos levantamos muy temprano.

Ella no me miraba muy convencida.

- Es verdad lo que dice Fate, Nanoha – añadió mi hermana – Solo estamos cansadas, perdón por si te preocupamos – Alicia le sonrió y cambio el semblante de su rostro, así que hice lo mismo, ya tendría tiempo para preocuparme después.

- Bueno, si ustedes lo dicen, deberían descansar más.

- Lo sabemos Nanoha, fue solo por anoche – le dijo mi hermana.

- Está bien – suspiró Nanoha - Supongo que ya almorzaron, ¿quieren venir a conversar con los demás? Ellos también las esperaban.

- Nos gustaría mucho – dijo Alicia empezando a caminar, pero Nanoha se puso a mi altura esperando que también caminara.

- Si – digo algo tímida – me gustaría eso – entonces la miro y ella me sonríe.

Cuando empezamos a caminar nos damos cuenta de que Alicia desapareció, hay hermanita estas haciendo que planee una venganza en tu contra.

- Creo que tenía prisa – ríe Nanoha – tal vez para ver a Hayate-chan.

- ¿En serio? – pregunto interesada, siempre es bueno tener información en contra de tu hermana – No tenía idea.

- Bueno ellas siempre están juntas – me cuenta – asi que me gusta molestar a Hayate-chan.

- Me gustaría que Alicia encontrara alguien especial – digo pensando como siempre me puso primero, perdiéndose de poder disfrutar otras cosas, siempre pensé que si algún día ya no estoy al menos no estará sola si encuentra a una personal especial.

- También me gustaría eso para Hayate-chan – dice, pero se gira a verme y cambia su sonrisa por un rostro preocupado - ¿Estas segura que estas bien Fate-chan?

Maldición debo haber puesto mala cara otra vez al estar pensando en Alicia y mi enfermedad.

- Si, no te preocupes – contesto lo mejor posible.

Se que no me cree, y que quiere saber la verdad, se ve en sus ojos al estarnos mirando de frente ahora que paramos de caminar.

- De verdad Nanoha – digo sonriéndole, ahora mucho mejor por poder verla – solo cansada, me vendría bien un chocolate caliente.

- ¿No debería ser un café? – dice molestándome un poco más tranquila – quiero decir si estas cansada o con sueño un café ayudaría más.

- El café no funciona en mi – menciono, también mucho mejor – el chocolate cliente es esencial para la vida, quien diga lo contrario es un mentiroso.

Se siente bien poder volver a hablar con ella como cuando la fui a dejar a su casa, Nanoha me puso nerviosa la primera vez y cuestionarme por días, pero es imposible resistirse a esos ojos llenos de vida y esa sonrisa brillante.

- Interesante pensamiento – sonríe – entonces vamos a buscar uno.

- ¿Qué cosa? – pregunto confundida.

Entonces ella se ríe.

- ¿Qué hare contigo Fate-chan? – dice divertida – tu chocolate caliente, de eso hablábamos.

Oh verdad, que idiota.

- Tu guías entonces – digo nerviosa – no conozco mucho acá, asi que no tengo idea donde comprarlo.

- Mmm… la cafetería no tiene, pero al lado de la universidad hay una pequeña cafetería, y ahí tienen – me explica.

- Vamos entonces – digo y ella asiente empezando a caminar conmigo a su lado.

Caminamos en silencio por los pasillos, y creo que es perfecto, definitivamente seremos amigas, ya lo acepté, aunque aun tenga miedo o tenga pensamientos negativos, me gusta estar con Nanoha y poder ser yo misma por primera vez con alguien mas que mi propia familia, de hecho, se siente mejor, porque Nanoha me ve y trata normal, no como alguien enferma o que hay que cuidar.

Estoy tan concentrada meditando que no me doy cuenta de que ya llegamos.

- Fate-chan – me llama, y yo reacciono mientras ella sonríe – ya llegamos.

Entonces veo la pequeña, pero muy linda cafetería, vamos a ordenar y nos sentamos a esperar nuestro pedido, yo pido un chocolate caliente con un muffin de chocolate con chispas de chocolate, lo sé, quizás exagero, pero jamás se tiene demasiado chocolate en la vida. Nanoha pide un café con un sándwich y una tarta de fresas, entonces recordé que Nanoha aun no habia almorzado.

- Lo siento, aun no has almorzado y yo te traje hasta acá – digo apenada.

Ella se ríe, la verdad es que me gusta el sonido de su risa.

- Si mal no recuerdo, yo soy la que te arrastro hasta acá – me dice feliz – y con lo que ordene es mas que suficiente de hecho, además me gusta más poder almorzar contigo las dos solas – pero al darse cuenta de lo ultimo que dijo se sonroja y estoy segura de que yo igual – quiero decir, asi podemos conocernos más como amigas.

Bajo mi cabeza para mirar mis manos y sonrió, es linda. Cuando llaman para recoger nuestros pedidos yo insisto en ir a buscarlos, hoy no empezó bien, pero ahora está mucho mejor.

Luego nos sentamos simplemente a disfrutar de nuestra comida y conversar, me dice que el examen de esta semana abarca muchísimas cosas y que Hayate solo se aprovecha para que la ayude a estudiar, cosa que me hace reír. Yo le digo que Alicia es muy estudiosa, y que no creo que le cueste tanto, mi madre siempre le hablaba de medicina asi que sabe mucho.

- Deberías venir a nuestra cafetería después de los exámenes, asi celebramos lo bien que nos ira – dice emocionada.

- ¿Tan segura estas? – pregunto.

- Totalmente – dice segura – además te preparare otro pastel de chocolate si vienes.

- Estoy dentro – digo emocionada – tu pastel es delicioso, pero deberás invitarme mas de un trozo o me pensare el ir.

- Trato – dice feliz.

¿Cómo es posible que una sola persona te haga olvidarte de todo lo malo y solo disfrutar del momento? Porque eso es exactamente lo que hace Nanoha.

- Rayos – exclama viendo el reloj – debemos irnos, pero ya, estamos atrasadas.

Veo la hora y me paro enseguida las clases empezaron hace diez minutos.

- No me di cuenta de que era tan tarde – digo tomando mis cosas y saliendo de la cafetería con Nanoha.

Nanoha toma mi mano y empieza a correr conmigo a toda velocidad, cosa que me cuesta mucho, pero no hago nada para preocuparla, a penas llegamos a la parte donde nos dividimos ella me da un beso en la mejilla y se va corriendo a su clase, dejándome totalmente agotada y jadeando, pero feliz porque Nanoha volvió a besarme y nunca me habia sentido tan viva como hoy desde los catorce años al correr con ella, empiezo a caminar más clamada para poder tranquilizarme y respirar bien, luego tomo un poco de agua y golpeo la puerta de mi clase, el profesor me llama la atención y me disculpo pasando a sentarme.

Saco mis cosas y presto atención a la clase, pero siento que alguien me esta mirando mucho, asi que al girarme veo que es Ginga-san que luego baja la mirada rápidamente, extraño, quiero decir ella ha sido muy amable conmigo desde que nos conocimos, pero esto fue un poco raro.

Decido no darle mayor importancia, además debo devolverle sus apuntes que me ayudaron mucho, por ahora me dedico a prestar atención, he perdido muchas clases y debo ponerme al día, no puedo reprobar en los exámenes.

Al terminar me acerco a ella para devolverle sus apuntes.

- Hola – saludo, pasándole los apuntes.

- Hola Fate-san – dice tímida - ¿Te ayudaron?

- Si, mucho – le contesto – muchas gracias – digo mientras caminamos hacia la puerta.

- Bueno yo… - empieza – quería preguntarte si tu…

Pero no alcanzo a escuchar que quería decir, porque por el pasillo logro ver como Nanoha viene corriendo directamente hacia aquí, llegando aceleradamente.

- Fate-chan – dice apenas hablando por la falta de aire, lo que me hace sonreír.

- ¿Qué haces corriendo? – pregunto curiosa.

- Quería decirte algo antes y me olvide, asi que… - pero deja de hablar al ver algo a mi lado, entonces me doy cuenta de que Ginga-san aún está aquí y yo no termine de escuchar lo que quería decir, que horrible de mi parte después de lo bien que se ha portado conmigo.

- Oh, lo siento mucho Ginga-san – le digo – que estúpido de mi parte, ¿qué me querías preguntar?

De reojo veo que Nanoha la está mirando fijamente.

- No es nada Fate-san – dice restándole importancia – quizás otro día, te veo en la siguiente clase – dice yéndose.

- ¿Quién es ella? – pregunta Nanoha frunciendo el ceño.

- Mi compañera de clases – le respondo – ha sido muy amable, me presto todos sus apuntes.

- Que buena – dice entre dientes, parece que a Nanoha no le agrada, me pregunto porque – en fin, quería decirte que mañana tendremos un último día de estudio en mi casa, y aunque no estudiemos lo mismo creí que seria genial que acompañaras a Alicia-chan.

- Y corriste hasta acá para decirme eso, ¿cuándo aun tenias tiempo cuando salgamos de clase o mañana? – pregunto divertida.

- Mou – hace un puchero – también quería saber si tuviste muchos problemas por el retraso.

Tierna.

- Solo una llamada de atención, nada grave, ¿y tú? – le pregunto.

- Por suerte le gusto a la profesora – ríe – si hubiera sido el profesor de análisis hubiera estado perdida.

- Bueno, creo que deberías caminar a tu salón y yo al mío – menciono o volveremos a llegar tarde.

- Si es verdad, te veo a la salida – dice mientras se aleja rápidamente por el pasillo.

Nanoha es tan opuesta a mí, ella es impulsiva, llena de vida y con demasiada energía, pero me gusta que sea asi, porque me contagia eso, creo que Alicia tenía razón, Nanoha me va a hacer bien.

Pensando en todo esto llego al salón y me siento justo antes de que entre el profesor.

En la salida veo que esta mi hermana junto con Hayate y Nanoha conversando, al parecer sobre lo de mañana.

- Hola – digo al llegar.

- Fate-chan – dice Nanoha sonriéndome – estábamos hablando sobre mañana, ¿vendrás? – me pregunta con sus ojitos brillando llena de ilusión.

- Si, porque no – digo tímida, no me gusta interactuar frente a mi hermana y Hayate.

- Genial – salta feliz Nanoha – la pasaremos muy bien.

- ¿Te das cuenta de que es una sesión de estudio? – dice Hayate molestándola.

- Eres una amargada Hayate-chan – contesta Nanoha – que sea para estudiar no significa que no podamos pasarla bien, ¿cierto Fate-chan? – me pregunta.

Mi hermana y Hayate me miran con una sonrisa extraña poniéndome más nerviosa.

- Si – digo bajito – yo creo que no hay nada malo en ello.

- Ven – dice Nanoha satisfecha con mi respuesta.

Veo como Hayate le da una mirada a mi hermana y ella asiente.

- Fate – empieza Alicia – le prometí a Hayate pasar a una tienda, asi que me iré con ella.

- Espera – dice Nanoha – dijiste que me llevarías a casa Hayate-chan.

- Lo siento Nanoha-chan – finge arrepentimiento Hayate – pero me habia olvidado que tenía este compromiso.

- Fate te puede llevar – dice mi hermana sonriendo, definitivamente me vengare - ¿cierto Fate?

Maldita sean las dos, si acaban de planearlo.

- Si – respondo – yo te llevo Nanoha.

- Gracias – dice Nanoha un poco sonrojada cuando Hayate le susurra algo al oído.

- Bueno nosotras nos vamos – dice Alicia subiéndose al auto de Hayate.

- Vamos – le digo a Nanoha.

- Vamos – repite – gracias Fate-chan, siento las molestias, Hayate-chan a veces sale con las cosas más extrañas.

- Mi hermana también – digo.

Entonces nos largamos a reír, mucho mas relajada ya que estamos solas.

Cuando llegamos a la casa de Nanoha ella se detiene a mirarme.

- ¿Te incomoda que te haya invitado? – me pregunta.

- No, para nada.

- Es que parecías un poco incomoda antes.

- No estoy acostumbrada a compartir con muchas personas – reconozco – mi única amiga por años ha sido solo Alicia, y me cuesta hablar con los demás, por eso en los almuerzos no hablo mucho.

- Pero estas hablando bien ahora.

- Es porque eres tú – digo sin pensarlo y me pongo roja como tomate, siento mi cara hervir, y ella esta sonrojada también.

- Me alegro – dice después de un momento – me gusta que seas mi amiga, y que sea la primera – dice tímida – asi que, al serlo, solo yo puedo llegar a ser tu mejor amiga – dice mirándome seria - ¿promesa?

- Bueno – respondo intimidada un poco, era obvio que no se rendiría si decía algo distinto.

- Genial – dice ahora sonriendo feliz – ya verás, será tu mejor amiga, la mejor de todas – dice con confianza y me besa la mejilla para salir del auto dejándome sin poder moverme.

No le hago caso a Alicia cuando intenta preguntarme sobre Nanoha, en mi mente solo puedo pensar en cómo empezó mi día, con un sentimiento terriblemente malo y deprimida para terminar sonriendo por cómo fue mi día con Nanoha. Esa cobriza será mi perdición.

Finalmente, Alicia se rinde al ver que no le contesto y se va.

Esta noche me duermo con una gran sonrisa en el rostro, ya quiero que sea mañana.

Este martes ha sido un día muy movido, todo el mundo anda preparándose para los exámenes de mañana, apenas nos vemos en el almuerzo y otra vez me comporto más tímida frente a los demás, creo que Nanoha ya se acostumbró después de nuestra conversación, asi que no deja que nadie me presione a hablar.

Con Alicia vamos a casa a cambiarnos, pero yo termino duchándome y sacando mi ropa para ver que usar, Alicia me continúa llamando, diciendo que llegaremos tarde, al final decido usar unos jeans negros, mis zapatillas negras, una camisa roja oscuro y una chaqueta de cuero negra, después pienso que es demasiado, pero Alicia entra y se me queda mirando con una ceja arqueada.

- Me cambiare – digo.

- Oh no – me frena tomándome del brazo y arrastrándome escaleras abajo – nos vamos.

- Pero…

- Fate – me frena – te demoraste mas que yo en arreglarte, eso ya debería decirte algo, además te ves genial, estas que matas hermanita, estoy segura de que a Nanoha le encantara.

Luego me vuelve a agarrar del brazo para que no me arranque y me mete en el auto, rayos, sabía que era demasiado.

- Fate – me dice en el camino – estoy feliz de como te estas abriendo a Nanoha, en serio.

- Solo quieres molestarme – digo mirando por la ventana.

- Prometo que no me burlare o molestare, vamos confía en mí.

- Me gusta ser amiga de Nanoha – empiezo – con ella me siento normal, siento que solamente soy yo, Fate sin nada más.

- Me alegra mucho escuchar eso – dice – Nanoha se ve que es muy especial.

- Lo es – digo sonriendo.

- Pero con los demás aun te cuesta – señala.

- No es tan fácil, con Nanoha empezó mal pero ahora es muy sencillo, los demás, no estoy lista para abrirme a tantas personas.

- ¿Y Hayate? – me pregunta – ¿Podrías intentarlo con ella?

- Tu me debes demasiadas respuestas acerca de ella – le contesto – pero intentare no sentirme tan incomoda, aunque tomara tiempo.

- Gracias hermanita.

- Te gusta – digo no preguntando sino afirmándolo y Alicia se sonroja, suspiro – esta bien, me esforzare por acercarme también a Hayate.

- Eres la mejor – dice feliz.

- Si, si lo que sea.

Mi hermana esta enamorada, me siento muy feliz por ella, Alicia se merece todo lo mejor en el mundo.

Cuando llegamos Nanoha sale corriendo a recibirnos y literalmente me atropella abrazándome, tanto, que me cuesta mantener el equilibrio, Alicia se larga a reír, pero entra primero.

- Viniste – dice separándose feliz, mientras yo aun estoy en shock por el abrazo y porque al observarla mejor ahora me quedo sin palabras, Nanoha esta hermosa en ese vestido, demasiado hermosa.

Después de un tiempo reacciono, y ella tiene una sonrisa linda.

- Dije que vendría – menciono.

Ella solo sonríe mas grande y me toma de la mano llevándome adentro, ¿en qué me metí? Bueno lo que sea, me gusta la sensación.

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Nanoha

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El lunes fue un día demasiado especial, habia esperado todo el fin de semana por ello, y a pesar de que al ir caminando con Fate a veces no se veía muy bien, insistió que era solo cansancio.

Es tan linda cuando habla del chocolate, de verdad ama demasiado el chocolate, y literalmente es como una niña al hablar de él. Entonces recuerdo la pequeña cafetería al otro lado de la universidad, aún no he almorzado, pero no importa, es mucho mas valioso el tiempo que pueda pasar con Fate-chan, en especial porque acepto y esta actuando igual que el otro día cuando me fue a dejar a mi casa, haciéndome demasiado feliz porque Fate-chan ya acepto ser mi amiga y esta siendo ella conmigo, relajada, sonriendo y riendo.

Cuando llegamos a la cafetería, ordenamos. Cuando veo que también venden sándwiches me alegro, asi podre comer algo mas que una tarta como almuerzo. Nos sentamos a esperar mientras conversamos, ella es tan linda, se preocupa porque no almorcé, pero le aseguro que está bien, "además me gusta más poder almorzar contigo las dos solas" – pensé, pero en realidad lo dije en voz alta sorprendiéndome y sonrojándome, ella también se sonroja, asi que torpemente intento cubrir mi descuido.

Todo el resto del tiempo pasa sin mas incidentes como ese, simplemente nos relajamos mientras comemos, hablando de la universidad, los exámenes y otras cosas.

Entonces se me ocurre una brillante idea, la invito a la cafetería después de los exámenes y ella acepta, prometo hacerle un pastel de chocolate lo que la entusiasma más, estoy que salto de la felicidad, una cita, espera Nanoha, esto no es una cita, no pienses cosas raras, Fate-chan recién se esta abriendo a ti aceptando tu amistad, no vayas por otro camino, tengo que frenar las cosas en mi mente.

Nos quedamos mirando por un tiempo ambas pensando, me gustaría saber que piensa Fate-chan. Entonces me fijo en la hora, oh no, ¿cómo se hizo tan tarde?

Le digo a Fate-chan y para no llegar mas atrasadas de lo que ya estamos, la tomo de la mano y salgo corriendo con ella detrás de mí, intento concentrarme en el camino y no en la sensación de que estamos tomadas de la mano. Cuando llegamos a la parte donde nos separamos le doy un beso rápido en la mejilla antes de salir corriendo otra vez con una enorme sonrisa en mis labios, no me va a importar el reto por llegar tarde, porque de solo pensar en el maravilloso tiempo que pase con Fate-chan, vale totalmente la pena.

Cuando entro, la profesora me perdona y paso rápido a mi asiento en la parte de atrás sintiendo las miradas de dos personas, pero agacho la cabeza y me siento sin mirar a ninguna de las dos.

Entonces no pasan mas de veinte minutos cuando un papel cae en mi mesa desde la derecha, incrédula miro a Hayate, y ella me hace señas de que lo lea.

Suspirando lo abro con cuidado.

Hayate: ¿Dónde estabas? Y ¿Por qué llegaste atrasada?

Yo: No es de tu incumbencia.

Se lo paso y asi empezamos una conversación con papeles en la que incluso termina metida Alicia-chan.

Alicia: Que te digo que estaba con mi hermana, es obvio, ninguna llego al almuerzo.

Hayate: Ya lo sé, pero Nanoha solo nos ha estado evadiendo nuestras preguntas.

Es increíble que incluso solo escribiendo puedan ser exasperantes, espero que no le vayan a hacer esto a Fate-chan.

Yo: Haber, paren las dos, deberían prestar atención en vez de estarme molestando.

Hayate: Primero responde al menos algo.

Alicia: Si, dinos, que mi hermana no dirá nada, estoy segura.

Suspiro cansada.

Yo: Fuimos a la cafetería que esta al lado de la universidad, y se nos pasó la hora, ¿felices?

Hayate: No, pero algo es algo, después habrá un interrogatorio más profundo.

Alicia: Estoy de acuerdo.

Yo: Cállense las dos.

Hayate: Estamos escribiendo genia.

Alicia: jajajaja.

Dios dame paciencia.

Hayate: ¿Aun va lo de mañana?

Yo: ¿Qué?

Alicia: Estudiar en tu casa, lo hablamos el fin de semana.

Verdad, quedamos en estudiar por ultima vez antes del examen. Podría invitar a Fate-chan, digo entusiasmada de repente, y sonrió ante la idea de Fate-chan estando en mi habitación.

Hayate: Apuesto que se fue a otro planeta.

Alicia: ¿Se llamará Fate ese planeta?

Hayate: Déjame pensar… si estoy segura.

Yo: Ya basta las dos, mejor conversen entre ustedes, que suficiente tengo con verlas haciéndose ojitos.

Después de eso cada una se sienta mirando a la profesora y no vuelven a escribir, punto para mí.

A penas termina la clase agarro mis cosas y salgo corriendo, quiero invitar a Fate-chan, cuando voy llegando ella viene saliendo de su clase, al verme sonríe y se queda mirándome.

- Fate-chan – digo intentando respirar, dios me cuesta recuperarme, mientras ella sonríe esperándome, tan linda.

Me pregunta que ando haciendo corriendo, entonces voy a explicarle el porque cuando veo a la chica que esta justo un poco más atrás pero como al costado de Fate-chan y no se va. Entonces Fate-chan se da cuenta y voltea a verla, se disculpa con ella, y no me gusta para nada, miro a esa chica directamente, al parecer quería algo con Fate-chan, pero se despide yéndose al fin. Antes de que pueda controlarme pregunto quien es, y estoy segura de que se nota que no estoy feliz con esto. Menos cuando Fate-chan me explica que esa chica ha sido amable y le ha prestado sus apuntes, maldita, debe andar detrás de Fate-chan, oh, pero yo no lo permitirá, antes tendrá que pasar sobre mí.

Finalmente logro calmarme, sin querer pensar más allá del porque me estoy volviendo posesiva con Fate-chan o celosa. La invito para que venga mañana, pero me cuestiona sobre que si corrí solo por eso cuando podría decirle después, asi que mejor le pregunto por el momento sobre si tuvo algún problema con el retraso.

Cuando llego a mi siguiente clase al menos esta vez Hayate y Alicia están concentradas en la clase, asi que yo hago lo mismo.

Cuando nos encontramos en el estacionamiento invito a Fate-chan de nuevo y ella acepta, luego me apoya cuando digo sobre pasarla bien aparte de estudiar, pero se nota un poco incomoda y tímida, muy distinta a como estuvimos el resto del día, lo que me deja pensando.

La trampa de Hayate-chan con Alicia-chan fue para nada sutil, pero no me quejo, porque Fate-chan me llevara a casa. A penas estamos solas es increíble su cambio, vuelve a ser la Fate-chan de esta tarde en la cafetería.

Cuando llegamos a mi casa giro a mirarla, quiero saber si acaso la incomodo el que la invitara mañana a mi casa, entonces me explica que no, es solo que le cuesta conversar o interactuar con los demás, con razón la asuste la primera vez, entonces entiendo que al estar Hayate-chan allí le costo comportarse como cuando estamos solas.

Y cuando me lo confirma en voz alta diciendo que es solo porque soy yo, mi corazón se salta un latido, dejándome sin palabras mientras ella esta totalmente roja.

Luego llega mi lado oculto de esta tarde, que no quiere que nadie mas la vea asi, por lo que al ser la primera amiga que hace aparte de su hermana, le digo que solamente yo puedo ser su mejor amiga y ella acepta, logrando que me sienta inmensamente feliz.

Entro a mi casa feliz de la vida cuando mi hermana me ve.

- Ahí vamos de nuevo – me dice - ¿Qué paso en esta ocasión?

- ¿Qué quieres decir?

- Nanoha si te vieras en un espejo notarias que tu cara tiene una sonrisa tan grande como la del Joker – contesta y se larga a reír, ¿es que acaso todos disfrutan molestándome?

- Lo que sea – digo no queriendo seguir esta conversación, ¿en serio? ¿el Joker? Eso fue cruel.

- Lo siento – dice frenándome – es que te ves radiante, ¿algo nuevo con esta chica tuya?

- No es mía – aunque no esta mal como suena eso – somos amigas, y ella vendrá mañana a la sesión de estudio.

- Pero ¿Qué no era solo para ustedes tres que estudian medicina? – pregunta comiendo una manzana.

- Fate-chan también puede venir – contesto – no hay nada de malo en ello, y asi no tiene que estar sola estudiando en su casa.

- Awww – dice sonriendo – a mi hermanita le gusta.

- Miyuki si no quieres que te golpee, no digas tonterías. - le advierto - Además es solo mi amiga – estoy repitiendo esto demasiado estos días – ella es tímida, y acepto ser mi amiga, además quiero ser su mejor amiga, no quiero que se asuste o algo – luego la miro seria – asi que mañana no se te ocurra molestarla.

- No lo hare – dice levantando las manos en rendición.

Sonrió y voy a mi habitación. Me miro en el espejo y de verdad tengo una enorme sonrisa. Entonces recuerdo lo que dijo Miyuki, no me gusta Fate-chan, solo amigas, si, solo amigas, mi autoconvencimiento me asusta estos días, rayos.

Esta noche me duermo sonriendo, Fate-chan es demasiado linda, y vendrá mañana.

Odio este día, todo el día hemos estado demasiado ocupadas, solo logro ver a Fate-chan en el almuerzo y se siente que es demasiado poco tiempo, además otra vez vuelve a ser esa Fate-chan tímida que apenas habla y se pone nerviosa cuando Hayate-chan o las demás intentan hacerla hablar, asi que yo siempre desvío el tema, no quiero que se sienta incomoda, ya con el tiempo podrá sentirse mas en confianza, pero no quiero que nadie la presione, ella es perfecta tal como es.

Después de clases salgo corriendo a mi casa, tengo que arreglar todo, ducharme y cambiarme ropa, otra vez me cuesta demasiado escoger que ponerme.

- Ahhhh – grito de frustración, y mi mamá aparece en la puerta.

- ¿Todo bien?

- Si – contesto – siento si te asuste, es solo que no sé qué usar.

- Con cualquier cosa te veras hermosa hija – me dice – además eso jamás te ha importado antes.

- Lo sé es que… - ¿Qué estas haciendo Nanoha?

- Entonces Miyuki tiene razón – dice – viene esa chica, ¿Fate?

Yo me sonrojo.

- Estos días es obvio que siempre que aparece su nombre sonríes.

- Es mi amiga mamá – otra vez con eso Nanoha – y quiero que tenga una buena impresión, eso es todo.

Ella se ríe bajito.

- Usa el vestido azul rey que tienes, es lindo.

- Gracias mamá – la abrazo y corro a ponerme eso para después guardar el desastre que hice.

Hayate-chan llega y se pone a hablar con mi mamá en la cocina mientras ella nos prepara bocadillos, yo estoy ansiosa mirando por la ventana.

Cuando veo como Alicia-chan estaciona su auto enfrente, salto de alegría y salgo corriendo de mi casa viendo a Fate-chan saliendo, demonios se ve… se ve hermosa, eres injusta Fate-chan, tan concentrada estoy en eso, que literalmente la atropello y ella me frena con sus brazos antes que nos caigamos, yo la abrazo feliz, se siente tan cómodo estar en sus brazos, no quiero separarme, pero sé que debo.

Estoy tan feliz de que haya venido, que no puedo contener mi emoción llevándola adentro mientras sostengo su mano.

Cuando entramos están todos mirándonos y suelto la mano de Fate-chan, no quiero que se sienta incomoda o nerviosa por haber venido, en especial con las miradas que nos lanzan mi mamá, Hayate-chan y Alicia-chan.

- Entonces – digo intentando actuar normal – Fate-chan te presento a mi mamá Momoko Takamachi.

- Un gusto Takamachi-san – dice inclinándose en saludo.

- Awww, es una ternura – dice haciendo que Fate-chan se ponga roja – debiste decírmelo Nanoha, con razón andas…

Pero yo la interrumpo antes de que continue.

- Mamá, no avergüences a Fate-chan – le advierto – perdona a mi mamá Fate-chan a veces se deja llevar.

- Esta bien – dice nerviosa.

- Nosotras nos vamos arriba – digo tomando otra vez a Fate-chan de la mano y sacándola de ahí antes de que alguien diga algo más.

Una vez entramos a mi habitación Fate-chan se dedica a observar todo, paseando por ella, y deteniéndose en las fotos que tengo, en especial en una de cuando tenía nueve años.

- Estábamos de vacaciones en esa – le cuento – mamá decía que tenia demasiada energía, y siempre andaba corriendo por todas partes, aunque era cierto – digo, no he cambiado mucho, en especial con Fate-chan, que es como si volviera a ser esa Nanoha – mi mamá la tomo porque dijo que me veía demasiado feliz.

- Te ves feliz – dice ella girándose a mirarme.

- Algún día tendrás que mostrarme como te veías a los nueve años.

Ella se rasca la cabeza nerviosa y yo me rio.

- No es justo que tu veas las mías y yo no – le digo.

Ella suspira.

- Esta bien, cuando vengas a mi casa la próxima vez te enseñare mi habitación y podrás verlas – luego me observa – no has cambiado para nada.

- ¿Qué quieres decir?

- Esa niña en la foto – la señala – sigues siendo tú, igual de radiante y llena de energía, es bueno que no hayas perdido eso.

No se si estoy viendo cosas, pero una sombra de tristeza apareció en sus ojos, pero antes de que pudiera preguntar, Alicia- chan y Hayate-chan aparecen llevando una bandeja con bocadillos y bebidas para las cuatro.

- ¿Quién quiere galletas? – pregunta Hayate – Nanoha hizo las de chocolate – menciona especialmente Hayate-chan.

Fate-chan enseguida cambia esa mirada triste y enseguida saca una gimiendo al saborearla.

- Deberías ser repostera en caso de que te rindas con la medicina – me dice mirándome – están deliciosas.

Yo me sonrojo, aunque es genial que le hayan gustado, y no se ha dado cuenta de que hablo sin nervios con Hayate-chan en la pieza, que se le queda viendo sorprendida.

- En serio Nanoha – dice aun viéndome – debes hacerme más de estas.

- Lo hare – digo sonriendo – promesa.

Ella se ve más feliz ahora. Entonces nota mejor que no estamos solas, y otra vez sale la Fate-chan tímida sentándose en silencio, linda.

Yo me siento al lado de Fate-chan y las demás igual toman asiento.

- Tendrás que hacerme galletas igual Nanoha-chan – empieza Hayate-chan – nunca has sido asi conmigo, me siento desplazada.

Yo la golpeo debajo de la mesa haciéndola gritar de dolor, bien.

- Deja de decir tonteras y mejor ponte a estudiar – le doy una mirada que le dice que si no se calla se arrepentirá.

Ella traga nerviosa y saca sus cosas para estudiar, mientras de reojo veo a Fate-chan más nerviosa, pero también saca sus cosas para estudiar, no me gusta verla tan nerviosa, maldita Hayate.

Como pone su mano izquierda en el piso a mi lado, le doy un pequeño apretón con mi mano en su mano, sonriéndole ella empieza a calmarse y luego se concentra en estudiar. Saber que Fate-chan es ella misma conmigo y que puedo ayudarla, calmarla y hacer que se sienta en confianza hace que mi corazón se llene de alegría.

La tarde pasa sin mayores problemas, Hayate-chan se dedica a preguntar sobre ciertas cosas y nos turnamos por explicarle con Alicia-chan. Además, se nota que después de mi advertencia se centra mas que nada en Alicia-chan. Antes de terminar voy a buscar mas galletas de chocolate, Fate-chan ya se las habia comido todas.

También le preparo un chocolate caliente, mientras que a los demás solo les subo la bebida que hizo mi mamá, la cara de Hayate-chan es clara, me molestara demasiado por esto, pero la expresión ha Fate-chan vale totalmente la pena, que se toma su chocolate caliente feliz.

Cuando terminamos voy a dejar a Fate-chan al auto, mientras Alicia-chan se despide de Hayate-chan que se quedara a dormir hoy.

- Gracias Nanoha – me dice mirando sus manos – la pase muy bien – ahora levanta su cabeza mirándome – y las galletas estaban riquísimas.

- Me alegra que te gustaran – digo – te llevare una bolsa mañana y el viernes en la tarde recuerda que celebraremos con pastel de chocolate, las dos solas – agrego ahora yo avergonzándome, estúpida Nanoha, no era necesario que agregaras eso – a no ser que quizás tú quieras llevar a Alicia-chan lo cual está totalmente bien.

- Me gustara comer pastel las dos solas – sonríe, y yo respiro – asi no comparto con nadie mi pastel – agrega y yo me rio, hay Fate-chan no sabes que le haces a mi corazón.

- Nos vemos – digo dándole un beso en la mejilla – suerte en tus exámenes.

- Tu también.

En eso llega Alicia-chan, se despide y luego ambas se van, conmigo quedándome sola observando su auto alejarse, somos amigas, solo amigas, que mi corazón se acelere no es nada, que quiera hacer cosas especiales solo para ella no es nada, solo quiero ser buena amiga con ella, además que se yo sobre si me gusta o no, nunca me ha gustado alguien.

Al entrar voy directo a mi habitación donde una Hayate-chan me esta esperando sentada en mi cama.

- Tenemos que hablar – me dice, y con esto sé que no tendré escapatoria, en especial porque no está bromeando.

Suspiro tirándome en la cama mirando hacia al techo.

- Dime – al fin hablo.

- ¿Qué sientes por Fate-chan? – pregunta y antes que logre hablar continua – y no me digas solo somos amigas, actúas totalmente distinta con ella, no creas que no me he dado cuenta como la cuidas y proteges cuando la demás sin querer la ponemos nerviosa, Alicia-chan me lo explico recién, y de verdad siento haberla incomodado hoy, no lo pensé, pero tu saltaste enseguida a frenarme, incluso con tu mamá.

- Es mi amiga Hayate – le digo – Quiero ser su mejor amiga, ella confía en mí, se abrió a mí, eso me hace muy feliz porque cuando estamos solas es totalmente distinta, es ella, simplemente ella y me gusta saber que pueda serlo conmigo.

- Lo note – dice – cuando llegamos con las galletas, ignoro el hecho de que estaba en la habitación y te hablo tan especial y distinto de lo que habia visto – se acuesta a mi lado – estoy feliz por ti Nanoha-chan, jamás te interesaste en alguien asi, siendo tan atenta, siendo tan impulsiva y deseando la atención de alguien tanto que tus reacciones son graciosas de ver desde afuera.

- Solo quiero verla feliz – confieso – a veces siento la tristeza que tiene oculta, o que sus ojos muestran de vez en cuando, no quiero eso, quiero simplemente eliminar eso.

- Entonces hazlo – dice tranquila – si hay alguien en este mundo que puede lograr eso eres tú.

- ¿Tu crees? – pregunto girándome.

- Totalmente – contesta sin duda alguna.

Sonrió con más confianza, yo lograre que Fate-chan sea feliz.

- Ahora cambiando de tema, ¿qué hay entre tu y Alicia-chan? – pregunto y los ojos de Hayate-chan se abren, ja te pille.

Cuando estamos a punto de dormir, pienso en como a Hayate-chan le gusta Alicia-chan siendo que solo se conocen hace no mucho tiempo y mi mente pasa a Fate-chan enseguida, suspiro y me duermo con su rostro en mi mente, sonriéndome y con sus hermosos ojos viéndome de manera especial.

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Que puedo decir, hola, no tengo perdón por no haber actualizado en casi cinco años, pero no hace mucho tiempo pensé que seria cruel no terminarla, retomé otro fanfiction que tenía de otra pareja hace poco, y decidí continuar con este, además de que acabo de empezar uno nuevo de mi querida pareja NanoFate. Decidí retomarla desde el enfoque de como Fate cambia en la presencia de Nanoha, desde el principio hemos visto los cambios que ha tenido, que siempre termina pensando en la cobriza, y justo en el capitulo anterior vemos como Fate al fin actúa normal y como ella misma al irla a dejar a su casa, asi que estaremos viendo una Fate que se abre a Nanoha, pero que igual tendrá problemas. Por otro lado, Nanoha sigue siendo Nanoha jajaja, autoconvenciéndose de que solo quiere una amistad, y ya saliendo un poco la celosa Nanoha, que sinceramente siempre es genial de ver.

A todos los que me comentaron hace años atrás, solo puedo decirles gracias, en especial a los que deseaban que volviera, lamento mucho haberla dejado por tanto tiempo, pero prometo terminarla esta vez, saludos y cariños a todos.