Necesito drama.
Necesito evolución de personajes.
Necesito… a Elzerocrak.
¡Capitulo escrito bajo la colaboración de Elzerocrak!
Se viene de lo bueno papá!
"hablar" personaje hablando.
"Hablar" personaje pensando.
"Hablar" Comunicación por medios tecnológicos
*cambio de escena*
~~~~~ • ~~~~~ Cambio de escenario o lugar.
Capítulo 25: Ruptura de un todo parte 2
Ya había cumplido.
Todo lo que podía hacer, visitas a sus nuevos amigos y solo hacer tiempo.
Fue increíble, lo mejor que hizo en los últimos años.
Pero como siempre todo lo bueno, está dura poco.
Ahora viajando solo como lo hizo por años, solo de nuevo… en el camino, no pudo evitar preguntarse… ¿Y ahora que?
Esa era una de las preguntas que martillaba su cabeza.
Horas de insertable.
Días de pensar.
Semanas de frustración.
¿Y ahora qué?
Naruto gruño al levantar la barra con un peso de 100 kg, un peso que hizo que esforzara y cada repetición hiciera que los músculos de sus brazos palpitaran de dolor, algo bueno, algo que lo distrajera.
Llegando hasta una ciudad que poco le importaba cuál fuera, se detuvo para distraerse haciendo ejercicio en un parque público, ignoro a las demás personas a su alrededor.
Que susurraban, reconociendo que era uno de las estrellas del show de drama total.
Al menos fueron tan amables de darle su espacio y dejarlo entrenar, porque con lo irritado que se sentía que si alguien le molestaba le iba a romper la cara.
Aún así, para su desgracia este entrenamiento pesado no le dio la distracción de siempre.
¿Y ahora qué?
Dejando caer las pesas a sus pies, dio pesadas bocanadas de aire al tomar de su bolsa una toalla para secarse el sudor que cubría su cuerpo.
¿Y ahora qué?
Naruto apretó sus puños, esa pregunta no dejaba de repetirse una y otra vez en su cabeza, siendo ya más que una maldita molestia.
Para su suerte, llegó algo que lo distrajo de esos pensamientos.
~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~
"Naruto~"
Fue la única palabra que pudo decir antes de que sus feroces manos ya la tomaran, deslizándose por su delgada cintura para llegar hasta su firme trasero, no tuvo tiempo de procesar nada cuando sus nalgas fueron apretadas con fuerza y se estrelló contra la pared, aturdida.
Los labios del adolescente se sellaban rápidamente contra los de ella. De inmediato sintió sus manos tanteando la delgada tela de sus pantalones de yoga, y su cuerpo ardía ante el contacto del cuerpo duro, joven y sólido presionando contra ella.
Dio un gemido cuando su trasero golpeó la pared de nuevo, aplastándola contra la pared, y sus pechos fueron empujados, apretando su caja torácica hacia abajo de modo que apenas podía respirar, atrapada con tanta fuerza entre su cuerpo y el de el.
Una pintura se balanceó en su gancho y cayó cuando la pared se sacudió por como el adolescente rompió el beso y con urgencia se bajó sus pantalones.
"¡Ahhhh~!" Ella se quedó sin aliento cuando sus pantalones fueron rasgados, y sus mojadas pantaletas bajadas de forma brusca, tal ferocidad y ansias hizo que ella gritara aún más cuando fue penetrada de golpe.
Había pasado tanto tiempo desde la última vez que tuvo sexo.
Y la primera vez que se sentía tan llena, como perder su virginidad de nuevo.
Naruto dio casi un gruñido animal cuando la penetró contra la pared, haciendo qué una mesita cercana se sacudiera y una planta en su maceta se cayó al suelo, siendo pisada por ambos amantes que se arrastraron por la sala de estar.
Besándose de nuevo, ella fue levantada del suelo como si nada, mientras su lengua tenía una batalla perdida en su boca, con sus pies elevados sobre el suelo, no le dio importancia al escuchar casi la ruptura del marco de una fotografía al azar.
Naruto respiró hondo al mirar a la mujer entre sus brazos, que estaba sonrojada y ansiosa, el no pudo evitar notar que había notado algo en uno de los dedos.
Algo que no había visto hasta ahora.
Un anillo de compromiso.
¿Ella era una mujer casada?
Eso casi hizo que se detuviera de golpe.
Apenas sabía cómo había llegado aquí, primera estaba en ese parque para hacer algo de entrenamiento para distraerse y cruzó caminos con esta bella mujer, que hacía su trote diario por ese mismo parque.
Debbie Turnbull.
Una mujer en sus casi treinta que en toda regla una belleza pelirroja que de inmediato tuvo su atención.
Lo que empezó siendo una charla amistosa, se volvió algo más, algo que lo llevo a llevar a mujer a su casa cuando la invitó a beber algo, antes que lo supiera ya se estaban besando en la sala.
"¿Tu… estás casada?" pregunto Naruto que gruño cuando ella empezó a mover sus caderas, haciendo qué su pene fuera apretada por su suave interior.
"Si…" ella se mostró avergonzada, pero a la vez también ansiosa por continuar, "No-o pares, por favor sigue"
Sabía que estaba mal, lo sabía y aún así… fue débil.
Los golpes contra la pared de yeso no se hicieron esperar, cuando el empezó a moverse, bombeando dentro y fuera de la pelirroja tetona y agitada.
Su cuerpo se retorcía y se balanceaba cuando la escariaban, se retorcía y trataba en vano de seguir su ritmo, pero fue una batalla perdida para la pelirroja, al final dejándola vulnerable y sumisa ante el adolescente que con su lengua sondeó su boca y sus labios se sellaron contra los de ella, silenciando sus gemidos.
Sus muñecas fueron atrapadas bajo un agarre de acero, sus grandes tetas volaron arriba y abajo, moviéndose indecentemente, sin modestia entre los cuerpos de ambos.
Él la escarió, la embistió y la condujo a través de la casa, entrando a toda velocidad en la sala de estar con la mujer empalada en su polla, la empujó hacia un sofá de dos plazas, golpeando el gran sillón de felpa hizo que la madera crujiera por la fuerza de su impacto.
Las patas chirriaron por el suelo, y el pobre sillón casi se dobló casi en dos, por como el voluminoso trasero de Debbie fue aplastado contra él mueble.
"¡AH! ¡OH DIOS! ¡SI! ¡SI!"
Una mirada delirante se mostró en los ojos de la pelirroja mientras Naruto continuaba follándola, está vez con muchas más intensidad y fuerza que antes, su cuerpo se mecía hacia adelante y hacia atrás con su ferviente y furioso movimiento de bombeo, su polla entrando y saliendo de su coño con tanta fuerza.
Debbie podía sentir como el la estaba destrozaba por dentro, estirándola tanto que sintió que se iba a abrir de par en par, todo fue demasiado rápido y fuerte, se estaba volviendo incoherente debido a los estímulos abrumadores a los que estaba siendo sometida, y su lengua colgaba de su boca, colgando y balanceándose lascivamente, lamiéndose los labios.
Amaba cada segundo de este momento, al igual que el.
Naruto la miraba con ojos sensuales y penetrantes, disfrutando de la vista de ella jadear y gemir de placer a causa de el, el como la atormentada por su mirada y la arrojada de un lado a otro por sus poderosos empujes.
"¡SÍ~! ¡SÍ! ¡SÍ! ¡OH POR EL AMOR DE DIOS!" ella gimió en éxtasis, cabello corto y pelirrojo balanceándose en su cabeza, sus ojos estaban vidriosos de felicidad, y todo su cuerpo exuberante palpitaba por el esfuerzo, era agotador que la follaran con tanta fuerza, pero poco le importaba, nunca en su vida pensó sentirse así, "¡MMMM! ¡OHHH, NARUTOO-OO! ¡FÓLLAME!"
Naruto empezó a arrastrar el sillón con el por la fuerza de sus empujes, su pene se contrajo, flexionándose y hinchándose cuando llegó a su límite, liberando una carga de semen.
Explotó dentro de ella, llenando su interior hasta desbordar.
Debbie siseó, sintiéndolo, y su interior ardiente se contrajo, su cuerpo se estremeció y su espalda se arqueó como nunca, sintiéndose maravillosamente.
Naruto respiro hondo cuando salió del interior de la mujer, su pene todavía estaba erecto.
"Eso… fue maravilloso" murmuró complacida Debbie que estaba cubierta de sudor y sin aliento, sintiendo un enorme vacío en su interior cuando el salió, "¿Eh?"
Ese vacío que sintió duro poco cuando el adolescente la agarró por los hombros y la sacó de su sillón que iba a necesitar una buena lavada y ajustes, no tuvo tiempo de pensar en esos detalle, cuando el tiró de ella para que estuviera de rodillas en el suelo, deslizándose sobre la alfombra y moviendo su trasero carnoso en un aturdimiento de deseo.
Debbie estaba aturdida, aún tenía semen caliente saliendo de su sensible coño entre abierto, por instinto miro hacia arriba con anhelo a su amante, que la agarró por la cabeza, entonces, y la atrajo hacia adelante, presionando sus labios contra su eje.
"¡HMMMMMMMMMM!"
La boca de la pelirroja se abrió de par en par por reflejo, y sonrió con adoración cuando el empujó su pene entre sus labios, llenando su boca con su erección palpitante.
Ella probó el propio sabor de su coño, los jugos de su coño aún resbalaban por sus labios, no le molesto en lo más mínimo, todo lo contrario, la hizo sentir un placer retorcido que la hizo ir con todos, sorbió y se empezó a mover.
Retorciéndose de satisfacción mientras saboreaba sus propios jugos, y comenzó a mover la cabeza hacia arriba y hacia abajo, ronroneando felizmente mientras bebía el sabor de la dura erección.
Su sabor era tan extraño, nunca antes lo había probado, sus propios jugos y semen, en su estado de lujuria eufórica, el sabor le sabía ligeramente dulce y adictivo.
Ella adoraba este sabor sucio, sorbiendo y poniendo los ojos en blanco, moviendo su culo y agarrando sus propias tetas. Se toqueteó en un delirio de placer y miró a Naruto con ojos nublados.
"Debbie" Naruto se sentó en el sillón y miro a los ojos a la mujer, el como ella movía su cabeza de arriba hacia abajo, apretando sus labios alrededor de su longitud, chupando con tanta devoción mientras mantenía contacto visual con el, "Si, chupalo… eres increíble"
Poniendo sus manos sobre la cabeza de la pelirroja, se relajo en el sillón dejando caer su cabeza en la cabecera del sillón, gozando de cómo la mujer lo complacía con una intensa mamada, con su pene entrando y saliendo de su cálida boca que lo hizo suspirar con gozó.
Debbie se forzó a si misma al hacer que la dura longitud del adolescente llegara hasta más de la mitad, pasando hasta su garganta, mientras usaba sus manos para tomar sus propios senos para cubrir la longitud que no pudo meter en su boca.
No hacía falta decir que Naruto estaba impresionado por la habilidad de la mujer, que le estaba haciendo una deliciosa cubana y una mamada tan intensa que hizo que escuchara en toda la habitación, todo eso mientras seguía mirándolo a los ojos con adoración.
Por algunos minutos mantuvieron esa posición, hasta que Debbie fue más lejos, dejando de lado el usar sus senos para masajear el resto de la hombría, optó por ir con todo.
"Carajo" Naruto gruño por como la mujer entre sus piernas, con un gruñido de esfuerzo empujó más profundamente en su boca, llevándose a sí misma por su garganta hasta que casi se atragantó con su polla.
"¡GKKHHH! ¡HMMMMKKK!"
Por un momento, Debbie no pudo respirar y se le escaparon algunas lágrimas por el sobre esfuerzo, aún así miro excitada al adolescente, demasiado caliente para entender lo que realmente estaba sucediendo en un momento dado. Ella gimió y echó la cabeza hacia atrás un poco, detestaba dejar de lado la garganta profunda, pero necesitaba una vía despejada para respirar.
Negándose a retroceder lo intento de nuevo, rodaba su lengua sobre la longitud, curvándola de un lado a otro alrededor de su grueso eje, no tardó en hacer que de nuevo el pene haga un sondeó en su garganta, bombeando dentro y fuera de su boca, sus bolas golpeando su barbilla y sus dedos pasando por su cabello, enrollando cabellos cortos y naranjas alrededor de sus dedos a tientas.
Naruto acarició el cabello y rostro de la mujer con una sonrisa lujuriosa, complacido del placer que ella le daba, esto solo hizo que ella gimiera y lo chupara con más entusiasmo, su garganta se flexionó alrededor de su hombría, apretándose como si estuviera en su vagina.
Esto había ya dejado de ser una mamada normal hace rato, ahora Debbie estaba siendo follada por su boca, haciendo que gimiera, aunque su voz fuera ahogada, golpeando su boca y moviendo su cabeza incesantemente hacia adelante y hacia atrás como el movimiento de un péndulo.
Las caderas de la mujer se sacudieron.
Su trasero se balanceó pesadamente hacia arriba y hacia abajo.
Sus tetas se sacudían por su respiración entre cortada.
Sus muslos se flexionaron.
Sus piernas temblaban.
Sus rodillas le dolían mientras golpeaban el suelo con los movimientos espasmódicos de su cuerpo, empujado hacia adelante y hacia atrás.
Estaba jadeando y sudando, su piel enrojecida y manchada de transpiración. Sus ojos nublados apenas podían mantener contacto visual con su mente, aún así saboreando su virilidad que llenaba su boca.
Al final llegó lo inevitable.
"¡Debbie-e!" dando un profundo Naruto apretó ambas manos contra la cabeza de la mujer, forzándola por primera vez en toda la noche tomar su longitud completa.
"¡HMMMMMMMMMM!" Debbie se quedó sin aire, lágrimas bajaron por sus ojos por el esfuerzo sobrenatural que estaba haciendo, uno que se volvió aún más difícil cuando sintió el palpitar del pene del Uzumaki, que termino estallando en su garganta.
Ella sintió como su garganta se llenaba y su boca desbordaba de semen, y lo tragó tan rápido y ansiosamente como era humanamente posible, radiante, gimiendo y tragando.
Su coño goteaba como una tubería rota, chorreando un poco mientras pellizcaba bruscamente sus pezones, retorciéndose con deleite por el semen que bajaba por su garganta, bebiéndolo y mojando la alfombra por su excitación.
Por un instante, Debbie tembló, caliente y entumecida. Apartó la boca de la polla de Naruto, jadeando y perdida, gimiendo suavemente miro a los ojos al semental, solo vio en sus ojos una pasión sin sentido y devoradora.
Solo el puro apetito sexual y el peso de su mirada lasciva la llevó casi al suelo. Su corazón dio un vuelco al sentir la fuerza de esa mirada rapaz, y se acarició débilmente, rígida y afligida por la vista.
"N-Naruto…" ella respiró hondo, aún tratando de tragar todo el rastro de semen en su boca, el solo decir el nombre del adolescente hizo su coño ardiera,. "Oh, Naruto... desde que te vi por televisión deseé esto…" murmuró tontamente.
Debbie estaba encantada con lo que vio en ese chico, un aura, una forma de ser, todo en el era lo que tanto lo atrajo, haciendo qué este momento sea tan increíble, agradecía a los cielos por la casualidad de que justo lo encontrará en ese parque.
La mujer no tuvo tiempo de soñar despierta, cuando él la agarró y la levantó, levantándola para tenerla entre sus brazos obligándola a envolver sus brazos alrededor de su cuello y sus piernas contra su cuerpo, la típica posición de Nelson, que vino con la sensación de ser penetrada de nuevo.
"¡…!" la pelirroja dio un grito ahogado, bajo y sensual, se quedó sin aliento en su estado de aturdimiento, una abrumadora excitación, cuando fue empalada.
Debbie clavo sus uñas en su espalda cuando el se impulsó dentro de ella, tan profundo como pudo, y su cuerpo rebotó cuando tocó fondo dentro de ella, nunca en su vida sintió algo como esto, y con razón, pasó un momento antes de que se diera cuenta de que él estaba dentro de su trasero, la había penetrado el culo.
Jamás se atrevió a hacer algo como eso.
Ni con su esposo.
Ni siquiera con juguetes por considerarlo algo sucio.
Pero todo fue demasiado rápido, dolió mucho, aún cuando el pene estaba lubricado con su saliva, seguía siendo algo desgarrador, pero para su propia confusión, entre el dolor también encontró un placer embriagador.
Naruto fue paciente, un minuto completo fue el tiempo en que se mantuvo completamente quieto, dejando que la pelirroja se acostumbrara, fue difícil ya que ella tenía un culo tan apretado que solo quería joderlo.
"Naru~" murmurando su nombre, Debbie miro sobre su hombro y le dio una sonrisa boba al adolescente, ebria de placer y aturdida por la lujuria ella misma empezó a mover sus caderas, deseosa de que siguiera, "Sigue~ por favor~ folla mi culo~"
Que ella se lo pidiera con esa voz tan suave, tan dulce y materna dio como reacción algo casi salvaje dentro del Uzumaki.
Colocando sus manos sobre la nuca de la mujer, la inmovilizo por completo con la posición de Nelson, para empezar a moverse.
"¡AH! ¡AH! ¡AH! ¡CIELOS! ¡OH CIELOS! ¡AHHHH!" los gemidos de Debbie se volvieron mucho más vigorosos y sacudió la cabeza con deleite lascivo, sus ojos se encendieron con un júbilo salvaje cuando empezó a ser embestida.
En toda la casa pudo escucharse el choque de carne, de las grandes nalgas de la pelirroja retumbar por las caderas del adolescente que la follo con tan fuerza y ferocidad.
Lo sintió todo, el como ese pene estaba atravesando su ano, estirando su culo hasta el punto en que se sentía como si fuera a desgarrarse. Casi no podía soportar esta sensación, y aún así sonreía con un deleite casi masoquista, deleitándose con la maravillosa e insoportable incomodidad de su ano siendo penetrado.
Sus cuerpos se tambalearon por el pasillo, chocando de vez en cuando contra esta pared o ese mueble, las cortinas estaban enredadas a su alrededor y arrancadas de sus amarras, la mujer fue golpeada contra el frío cristal de las ventanas, solo la oscuridad y la quietud de la noche los protegían de ser descubiertos.
Pero aún estaba el peligro, de que su cualquiera pasará frente a la casa, verías las grandes tetas de Debbie golpearon la ventana, chirriando, aplastándose contra el cristal y deslizándose lascivamente.
Su rostro era obsceno, una muestra de como su mente se nublada por un placer carnal que la llevo a un rincón de lujuria que jamás pensé que tendría.
Naruto gruñó y arrastró a Debbie más adentro de la casa, llevándola apoyada en su polla, su culo apretado empalado en su pene. Él la folló hasta que ella se retorció, grito y gimió hasta dejarse ronca, destrozando sentido de decencia que pudiera quedar en su mente, mientras que su coño desbordaba de sus juegos y semen que mancho las alfombras.
Todo ese caos duro pocos minutos, hasta que finalmente el se corrió, bombeando el culo de la pelirroja que lleno de su semen mientras se dejaba caer en uno de los tantos sillones de la sala de estar.
Él la llenó hasta desbordar y torpemente la mujer sin aliento se dejó caer a su lado en el sillón, por un momento, la miro, esos senos grandes, caderas anchas y un culo de primera con grandes nalgas, viendo el cómo suspiraba y jadeaba, sonrojada y sudorosa.
No pensó nada mientras la miraba, no había nada en su cabeza más que deseo primario, y no había nada que lo detuviera para tenerlo.
"¿Eh?" aún sin poder recuperarse, Debbie levanto la mirada confundida cuando fue puesta boca abajo en el sillón y sus caderas levantadas, tuvo un escalofrío que sacudió sus huesos cuando el duro pene del Uzumaki se froto contra su sensible coño, "Yo-o necesito un minuto-o pará-"
Naruto la agarró de sus caderas y la montó, clavando su pene profundamente en su vagina una vez mas, dejando en shock a Debbie que se quedó con los ojos en blanco y boca abierta cuando empezó a ser embestida de nuevo.
Ella dio un gritó silencioso con un deleite pecaminoso.
~~~~~~ Horas después ~~~~~~
Naruto se levantó y se quedó parado en medio de la sala, que estaba hecho un completo desastre y la peste a sexo tendría que ser sacado con una manguera de bomberos de alta presión.
Mirando a su lado vio a Debbie, que estaba completamente noqueada en el sillón, su semen se derramó de su culo y su coño, con sus nalgas aún rojizas e hinchadas.
Pasando sus manos por su rostro gruño por la sequedad de su garganta, caminando desnudo por la casa fue hasta la cocina, abriendo el refrigerador tomo una botella de agua, fácilmente se bebió un litro de agua.
Con su sed saciada, cerro el refrigerador y notó algo que lo dejo rígido.
Una foto familiar.
Un hombre adulto robusto.
Un adolescente de cabeza rapada y mala cara.
Un niño rubio más pequeño.
Y la mujer que acaba de follar.
Todos juntos en la orilla del río mirando a la cámara.
Con su mirada fija en la fotografía, una desagradable sensación subió hasta su garganta.
¿Qué había hecho?
Esa desagradable sensación se hizo peor cuando noto el teléfono sobre la mesa de la cocina, dónde vio que la pantalla se iluminaba por las repetidas llamadas perdidas que tenía.
De su esposo.
Incluso de sus hijos.
¿Qué mierda estaba haciendo?
Tropezando hacia atrás respiro hondo y apoyo sus manos en la mesa, levanto la mirada del teléfono, y miro su reflejo en la ventana de la cocina.
Apretando los dientes con furia al verse a si mismo.
~~~~~~ • ~~~~~~
Debbie se despertó cuando los rayos del sol golpearon su cara, confundida noto que estaba en la cama de su habitación arropada con una sabana, agotada y aún adolorida se sentó en la cama.
"Que noche" murmuró con una sonrisa y cabello revuelto hizo una mueca, vaya que le iba a costar moverse hoy, iba a ser difícil caminar por algunos días.
Su sonrisa cayó cuando miro a su lado, se sintió decepcionada al ver que su amante no estaba durmiendo a su lado en su cama, pero encontró una nota en la mesita de noche.
Tomándola la abrió y la leyó rápidamente.
'Fue una noche increíble Debbie, pero lo siento, no puedo ser la causa de la romper una familia'
"Oh carajo" no era el tipo de mujer que maldecía, pero tuvo que hacerlo, se golpeó la frente al ver que en su mesita de noche estaba la fotografía de su familia.
Dejándose caer en la cama suspiro, su esposo vendría con los niños mañana, a el le tocaba tener los niños los fines de semana, así que tendría tiempo para limpiar.
La relación era complicada, no estaban divorciados, pero tampoco en buenos términos.
Resignada se levantó como pudo, ya era medio día y tenía que empezar a poner orden a su casa, y tal vez tener que deshacerse del sillón que fue la escena principal de la escena del crimen sexual.
~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~
¿Y ahora qué?
Naruto se quedó mirando un largo rato a la nada, solo sentado en un banquillo con una gorra y lentes oscuros para pasar desapercibido entre la gente, y también poder beber una cerveza sin que lo molestaran por su edad.
En este bar donde te podrían rebanar el cuello por solo mirar a la persona equivocada, la última preocupación era la edad de los bebedores.
Dejando vacía la primera botella, le pidió al cantinero una segunda.
Tomando la botella y dando un trago, saco de su bolsillo las llaves de su auto y las miro fijamente.
Hace algunas horas que se fue de la casa de Debbie, saliendo de la cuidad y ahora estaba en un bar de mala muerte de la carretera cerca de los límites entre EE UU y Canadá.
Aún sentía esa desagradable sensación en su pecho, no era la primera vez que hacía cosas estúpidas como estas, siempre prometiéndose a si mismo que no lo haría de nuevo, vaya mentira.
Era un estúpido.
¿Y se supone que así iba a enorgullecer a sus padres?
Siendo un estúpido que se follo a una mujer casada, con hijos, con una familia.
Su propia madre la daría los azotes de su vida si se hubiera enterado.
Para su propio disgusto, tenía que admitir, que esto no era lo peor que había hecho, no, había hecho cosas peores.
Dejando vacía la botella, hizo una seña para que el Barman le diera otra, el tiempo fue pasando y ya llegó a la sexta cerveza, sentía que ya estaba algo ebrio.
Mirando de nuevo sus llaves, lo pensó de nuevo.
¿Y ahora qué?
Cada vez que pensaba a dónde sería su próximo destino, solo se decía hacia donde lo lleve al camino, pero todo camino tiene su final, toda aventura tiene su final, todo fin tiene un principio.
Esa última palabra hizo que frunciera el ceño y negará con la cabeza, dejó el principio atrás en el pasado, hace mucho tiempo.
Vive el ahora.
Eso era todo.
La televisión del bar llamo la atención del Uzumaki, que miro de reojo uno de estos programas, que solo buscaban destapar todo lo que fuera la vida personal de las estrellas del momento, y el aún lo era desgraciadamente.
"¡Uzumaki Naruto! ¡De los más populares de 'Isla del drama'!" El presentador del programa tenía esa sonrisa tan falsa fingiendo interés, cuando solo tenía que seguir las tendencias para que su programa no se hundiera.
"Y de lo más sexys, no lo olvides" por su lado su coanfitrión era más joven y alegre, y por la forma que sonreía su admiración iba más allá de solo apreciación.
"Tantas chicas locas" Naruto tuvo un escalofrío por la forma en que esa anfitriona empezó a enumerar todos sus datos, desde su altura, peso y rasgos que la verdad le daba miedo preguntar cómo es que lo sabía.
También tenía miedo de las fanáticas más hardcore, no le sorprendería que alguna de ellas hagan vudú con el objetivo de tener su amor.
No serían las primeras.
"Este chico da mucho de que hablar" La anfitriona sonrió al hacer que la pantalla detrás de ella se encendiera y mostrará la imagen del Uzumaki, "Y no solo de su debut en la isla del drama, sino también en su curioso viaje por todo el mundo, tenemos videos mandados por televidentes de todo el mundo"
Naruto levanto una ceja al verse a si mismo a sus trece años haciendo malabares con botellas en una esquina con varios turistas a su alrededor, tomando una por una las hizo caer en un perfecto círculo a su alrededor, para tomar la última botella y beber de ella, para sacar un encendedor y escupir una bola de fuego que hizo que se ganará los aplausos de todos los turistas que le tiraron algunas billetes.
Lo que tenía que hacer por dinero.
Los siguientes videos fueron parecidos, de sus trece a dieciséis en que estuvo en actos así entreteniendo, todo sea para sobrevivir el día a día.
"¿No es un amor?" la anfitriona sonrió con admiración al ver un vídeo del Uzumaki saltando a un río para sacar a un perro que se había quedado atrapado por la corriente de un canal, "¡Te amo Naruto!"
Naruto se movió incómodo en su asiento, la verdad tendía a evitar a las chicas así, que más que pasar solo una noche de diversión, querían vivir un cuento de hadas para toda la vida.
"Si, si, si, todo muy lindo, ¿Pero que me dices de esto?" Empujando a su coanfitrióna fuera del camino, el sujeto sonrió esta vez al hacer que la pantalla detrás de el mostrara un Octágono.
Lejos de ser una profesional, más bien parecía una clandestina en que los espectadores gritaban eufóricos por ver cómo se las dos personas que peleaban, una terminaría como vencedor y el otro en una camilla.
"¿Ven esto?" el anfitrión se rio al mostrar a un Naruto de diecisiete años, solo hace un año el estaba peleando en esas jaulas, "Este chico no es solo un afeminado que rescata cachorros y hace malabares, solo miren esta locura"
Naruto frunció el ceño y bajo la mirada, sin querer ver eso.
Golpes.
Gritos.
Sangre.
El como peleaba hasta que su oponente terminaba contra la lona, y no conforme con eso, lo seguía golpeando, haciendo qué los gritos de los espectadores solo fueran más fuertes, aclamando por él.
Eso fue solo hace menos de un año, más lejos a dónde sea que haya llegado, más específicamente en Rusia donde estuvo en muchas de estas peleas clandestinas.
Le gustaría decir que lo que pasaban por televisión eran sus peleas más extremas, pero la verdad es que no.
"¡Ven como este chico pelea! Es un animal, si haces eso a alguien de la calle terminas en la cárcel, es un maldito loco infeliz que escuchen esto, tuvo unas 28 victorias, y la mayoría de sus oponentes terminaron en el hospital, si al maldito hospital"
"Disculpe" Ya harto de ver esa parte de su pasado, Naruto llamo la atención del cantinero y deslizó un billete de cien sobre la barra, "¿Podría cambiar de canal?"
El cantinero solo asintió con la cabeza y tomo el dinero para cambiar de canal.
Con un suspiro el adolescente pidió otra cerveza pensó que tal vez una más ayudaría en olvidar toda la mierda que pasaba por su cabeza, algo obviamente falso, una mentira que seguro lo llevaría a terminar ebrio, un pobre intento de pensar que en estado de ebriedad tomaría una mejor decisión.
Cualquier idiota sabía la mala idea que eso era, el también.
Y no le importaba.
Podría tal vez unirse al ejército, seguir los pasos de su padre y padrino para ser parte de las fuerzas armadas, tenía el talento, la fuerza, la habilidad y todo lo demás.
Maldición, si tenía que matar a alguien no se haría tanto problemas en hacerlo.
Pero… ¿Esa era la vida que buscaba? ¿Iba a enderezar su camino?
O…
Cuando el ejército no sea suficiente ir por su propio camino como un mercenario, que buscaría la emoción en trabajos suicidas que nadie con algo de sentido de auto conversación haría.
El adolescente bebió hasta dejar vacía su sexta botella, dando un suspiro dejo caer su cabeza y se quedó mirando fijamente la botella vacía.
¿Era el alcohol el que hablaba o solo su lado más honesto?
"¿Qué carajo haces con tu vida?" pensó con frustración al mirar su reflejo en el espejo donde descansaban las bebidas. Apretando su agarre sobre la botella casi la rompió.
Cuando iba a seguir bebiendo.
Algo lo interrumpió.
"¡Aquí están! ¡Nuestras estrellas invitadas!"
En un principio no se molestó en mirar el televisor creyendo que era solo ese tipo de programa que vivían del drama barato y personal que explotaban los problemas familiares de personas desesperadas por ser el centro de atención.
Y no se equivoco, esos eran las tipos de personas que estaban en el programa.
Solo que no las personas que se hubiera imaginado.
"Aun cuando Isla del drama lleva fuera del aire por más de un mes, aún son el centro de atención de millones de personas en todo el país y muchos más ahora que el programa a sido transmitido por todo el globo, y como siempre uno de los debates principales son, ¿Qué hay en la cabeza de estos chicos? En especial una de las más populares, o debería de decir la más odiadas, oh sí, hablamos de la reina del drama, Heather"
Ese solo nombre, hizo que Naruto mirara el televisor con una ceja levantada, la que dirigía el programa era la típica mujer con un carisma tan falso como su cara, ni siquiera Chris caía tan bajo como este tipo de personas.
Y estaba entrevistando a tres personas.
Una pareja y un chico de unos 15 años.
El parecido lo hizo más que obvio, eran los padres y hermano de Heather.
"¿Qué se siente ser los padres de una las chicas más mala de los últimos tiempos de la televisión? Que hizo cosas terribles para poder ganar" Pregunto la anfitriona a la pareja.
"¿Qué te puedo decir? Hicimos todo lo que pudimos, la mejor educación y atención a una chica que desde el principio fue un problema" El padre negó con la cabeza como si estuviera decepcionado.
"Cuando vimos el programa, nos hubiera gustado decir que no lo esperábamos, pero es nuestra hija por desgracia, sabemos de lo que es capaz y nos avergüenza mucho su forma de actuar" dijo la mujer que se mostró avergonzada.
La conductora del programa negó con la cabeza al hacer que la gran pantalla detrás de ella mostrará todos los clips, de cortos dónde Heather engañaba, mentía, manipulaba y todo lo malo que pudo haber hecho en el programa.
Esto hizo que la audiencia empezara a abuchear, el odio estaba en el aire.
"Vaya, parece que Heather a sido la oveja negra de la familia, pero… ¿Qué tienen que decir de sus palabras en el campamento contra ustedes?" pregunto la anfitriona fingiendo preocupación.
"Puras mentiras, esa chica miente desde la escuela, diciendo todo sobre que la molestaban y haciendo un berrinche por todo, era insoportable" El padre de Heather se cruzo de brazos molesto, "Somos buenos padres, de una chiquilla mal agradecida que adivina, ni siquiera llegó a casa luego de este campamento, ¡solo se mudo! Cómo si ese dinero cambiaría su vida, si ya no nos necesita, está bien, entonces que no vuelva a casa, porque las puertas están cerradas para ella"
"Esa chica siempre ah sido un problema" se lamento la madre, "Después de todo lo que hicimos por ella, lo que yo hice, a veces en verdad dudo que sea nuestra hija, porque es tan diferente a nosotros, estamos todos aquí en este programa como familia para limpiar nuestros nombres y el de nuestra familia, y para mostrar que nuestra familia es muy diferente a la que esa mocosa mostró a la televisión"
"Wow, la verdad lo que me dicen es increíble" la anfitriona paso su atención al hijo de la pareja, "Y tu nos dijiste que tienes una gran revelación, ¿No podrías decir cuál es esa?"
"Si, que mi hermana es la perra más hipócrita del mundo, dice que es la chica más popular y hermosa de la escuela, que odio a los perdedores y humilla a otros, cuando ella fue la burla en la primeria"
Por la pantalla mostraron fotografías, videos y más cosas privadas de una Heather de entre los cinco y doce años.
Una niña que cantaba al espejo canciones infantiles de animes.
Una niña con problemas de peso feliz que jugaba sola en el jardín con animales de peluche.
Todo tipo de dibujo y recortes de tantas cosas en su cuarto, de personajes ficticios que admiraba y soñaba ser como ellos un día.
El historial de su computadora en el que la mayoría eran cosas que a cualquier adolescente le gustaría mantener en privado como sus gustos por la música, series animadas e incluso escritos ficticio en Fanfiction y Wattpad que ella misma escribía una vida de fantasía.
Para lo que ella era un pasatiempo, ahora era el entretenimiento de la audiencia.
Toda la privacidad de la vida privada de la que fue una niña pequeña mostrada ante el mundo.
Finalmente la imagen de ella a sus 12 años con la cabeza medio rapada, sus ojos hinchados y rojos señales de que había llorado.
Más imagines pasaron.
Todo eso, mostrado al público ante millones de personas.
Y la anfitriona parecía disfrutar cada segundo de eso, tanto que miro a la cámara fingiendo sorpresa, "¿Me están diciendo que su hija es así como un odio que se tiene así misma y ve en otros? Por dios, está chica necesita un psicólogo urgentemente"
"Lo sabemos" La madre parecía al borde las lágrimas al seguir hablando, "A ella solo la molestaron un poco sus amigas de pequeña, y ahora siendo adolescente lo llevo al extremo con otros, en verdad estamos tan avergonzados de ella, es por cosas como esta que no quisimos otra hija, por temor a qué saliera como ella, es una-"
La televisión estallo en pedazos cuando un banquillo le impacto.
Todo en el bar fue silencio, las miradas cayeron sobre un sombrío Naruto que respiraba con pesadez y venas de marcaban en su frente por la rabia que corría por sus venas, respirando hondo miro al dueño del bar y saco de su billetera varios billetes, "Lamento el televisor" murmuró secamente al dejó el dinero que cubriría esos daños.
Con pasos pesados salió del bar y se fue a su auto.
Con una mirada que solo reflejaba furia pura, saco su teléfono, para marcar el número de la única persona que le daría la información que necesitaba rápido y sin hacer preguntas.
"Chris… necesito un favor"
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Heather miro con una mirada en blanco su televisor, cambiando de canales solo veía más programas basura que no dejaban de repetir las palabras de sus padres.
Su teléfono no dejaba de vibrar, estaba saturado de mensajes de odio.
Perra.
Dos caras.
Bruja hipócrita.
Basura.
Puta de mierda.
Escoria.
Insultos y más insultos.
Cómo si ganar 'Isla del drama' no hubiera hecho que muchas personas la odiaran, ahora tenía al resto de personas siguiendo la mente colectiva de las masas, que de seguro ni siquiera miraron el programa, y aún así la odiaban.
Así funcionaba las cosas.
Así era el mundo.
Así eran las masas.
Así son las personas.
Era el maldito Karma.
Tienes lo que ganas.
En su departamento solo pudo apagar todo y sentarse en su sillón en la oscuridad, abrazando sus piernas no pudo detener las lágrimas que desbordaban de sus ojos.
Su vida se terminó.
Su nombre era sinónimo de todo lo malo en las redes.
¿Universidad?
¿Trabajo?
¿Amistades?
¿Su vida?
Todo termino.
Su propia familia la expuso como una broma, de una niña berrinchuda que fue molestada de pequeña y ahora ella se volvió cómo las personas que la molestaban.
No tenía nada.
No tenía a nadie.
*Toc toc*
No quería abrir la puerta, de seguro uno de estos parásitos de los medios que querían que aparezca en televisión para defenderse de las acusaciones de sus padres, solo una excusa para seguir humillándola y hacer que un drama familiar se convierta en un circo.
Era lo que los espectáculos buscaban.
*Toc toc*
*Toc toc*
*Toc toc*
"Largo…" Heather cubrió su rostro con sus manos, deseando tanto que todo fuera una pesadilla, como cuando era niña, el desear que todo fuera diferente.
Pero no.
Así era la realidad.
Así era su vida.
Y lo odiaba tanto.
"Heather…"
La chica abrió sus ojos y miro a la puerta al escuchar una voz, no solo una voz, era su voz.
Lentamente se puso de pie e insegura camino hacia la puerta, para mirar por la mirilla de la puerta.
Se quedó en shock al ver quien era, bajando la cabeza abrió la puerta, para encontrarse con un sombrío Naruto que mantenía la mirada bajá.
Ella de inmediato capto la peste a alcohol.
También miro sus nudillos, estaban manchados de sangre.
No era una buena señal.
"Heather…" Naruto levanto lentamente la cabeza y la miro a los ojos, era difícil de decir que decía su mirada, arrepentimiento y pesar, "Yo… ¿Puedo pasar?"
"…" Heather tardo casi un minuto completo de salir de la sorpresa, de todas las personas que esperaba vez, está era la última que hubiera esperado que llegara hasta su nuevo hogar, lentamente abrió más la puerta, y sin decir nada solo dejo que entrada y tomara asiento en una de las sillas en la mesa.
Naruto se dejó caer con pesadez en la silla y dio un largo suspiró, "Vi eso en televisión…"
Heather ganó una mirada sombría y se acercó para sentarse también.
El silencio fue largo y pesado, hasta que Heather respiro hondo y levanto la mirada para verlo a los ojos.
"¿Recuerdas esos mensajes optimistas de los animes de antaño?" pregunto la chica con una sonrisa amarga, "Que decían que no importa que, se fuerte, lucha, se quién eres, no importa lo que suceda nunca te rindas, y todo saldrá bien… supongo que es lo que todo niño aspira… ¿Fuimos tan tontos?"
"Si…" Naruto solo asintió con la cabeza, el solo comparar la visión que tenía de niño con ahora, era simplemente una comparación estúpida que carecía de sentido, eso no quería decir que no hubiera deseado que fuera posible.
Ser el tipo de persona que soñaba ser de niño.
Pocos tenían el honor de decir eso.
"Recuerdo uno de los primeros animes que ví, fue muy especial para mí…" Heather bajo la mirada a la mesa y dio un profundo respiro, "Suzumiya Haruhi, una chica que no temía ser quien es, ella era ella, estaba segura de lo que quería y siempre… parecía tan feliz, siendo quien era, rara y a veces una verdadera perra con sus amigos, aún si espantaba a la gente que la tachaban como la rara, siempre tuvo a sus amigos y siempre parecía feliz, de niña creí que así podría ser mi vida"
"…"
"Pero la verdad es simple, un anime no es como la vida real"
"…"
"Una realidad dura para una niña tonta como lo era yo" Heather se rio sin ganas, solo una risa seca y breve que reflejaba su decepción consigo misma, "Yo… fui quien soy de niña, y solo… fui humillada, golpeada, molestada, tratada como basura por personas que creían que era divertido lo que hacían…"
Naruto bajo la mirada, de niño tampoco le gustó ver a los grupos humillar a los niños más solitarios, a veces se había metido en peleas desde pequeño solo para evitarlas, salía lastimado, si, pero no tanto como los otros tontos.
Aún así no todo mundo era como el, muchos niños podrían ver esto y solo pensar que es divertido, son niños después de todo, la diferencia entre el bien y el mal puede ser abstracta, el no saber cuando molestar o incluso insultar fue llevado demasiado lejos y terminan haciendo daño de verdad.
Desgraciadamente Heather tuvo que lidiar con eso.
"Seguí ciegamente un concepto tan estúpido" Heather apretó los dientes con furia, recordando todo, cada mierda por la que tuvo que pasar, "Yo fui quien soy y mira lo que gane… ser la burla… ser el peso muerto... ellos… ¡Me encerraron en el baño! ¡Me tiraron basura! ¡Me cortaron el cabello! ¡¿Y yo que hizo para merecer esa mierda?! ¡¿Yo que hice?!... A ellos… a ellos les parecía divertido! ¡Todos se ríen cuando la chica Otaku y perdedora que es humillada!"
Heather se limpió las lágrimas antes que siquiera pudieran salir de sus ojos. Hace años se había jurado a si misma nunca volver a llorar por algo como esto, aún así le frustraba tanto, que dolía.
Su interior era una tormenta de emociones que por años las había tenido escondidas, porque siempre supo que a nadie le importaría.
"Yo fui quien soy… sin importar que tan malo fuera… y fui todo el tiempo infeliz"
Naruto pudo ver todo ese dolor en sus ojos por solo decir esa frase.
Heather respiro hondo tratando de mantener la compostura, "Aprendí a la mala, que las personas allá afuera, son basura, que no quieren ver lo bonito del interior de alguien, no…" Negando con la cabeza ella ganó una mirada venenosa en sus ojos, por una de las verdades más duras que aprendió se niño.
A nadie le importa un carajo quien eres por dentro.
"Te diré algo que el mundo no quiere admitir, que hay dos personas, las que están arriba y las de abajo, los supuestos ganadores que están arriba, que creen que tienen el derecho de despreciar a otros por diversión, el creerse superiores y hacer crecer sus egos despreciando a otros, que creen que la vida es fácil porque las de ellos si lo fueron… y si no eres como ellos, solo eres la mierda de abajo, yo me cansé de estar abajo entre la porquería, por eso decidí que entonces yo iba a ser la que estuviera arriba, iba a ser lo que más odio para no ser quien termine humillada y golpeada… no de nuevo"
Naruto miro como ella casi rompía sus uñas al apretarlas contra la mesa, tratando de contenerse.
Pero no pudo más, Heather tomo una profunda bocanada de aire tratando de no romper en llanto, "¡Fui la reina de las perras en la secundaria para no ser tratada como basura de nuevo! ¡Por años odie tanto ser así! Pero lo hice y hasta lo disfruté, sentí tanto asco de mi misma, y aún así seguía siendo así porque por fin tenía la vida que quería, todos me temían y respetaban, nadie se metía conmigo…"
Si, en la secundaria fue lo que muchas personas la llamarían la encarnación del diablo, manipulación, intimidación y todo lo demás que venía con ser la reina de la secundaria, se ganó ese lugar, se ganó el odio y desprecio de tantas personas.
Y aún así.
"Y sorpresa, ¡Ser como ellos! ¡No sirvió! ¡Ser la perra que todos odian y toma el camino fácil para tener lo que quiere no funcionó! ¡¿Por qué todo tiene que salirme mal?!"
"…"
"¡¿Por qué tengo que ser siempre yo?! ¡No tienes idea de cuanto duele! ¡De cuánto odio esto! ¡De cuánto deseo que todo sea diferente! ¡Los odio a todos! ¡Odio a mi familia! ¡Odio ser yo!"
"Heather…" Naruto trato de hacer que se calme, pero ya la chica había colapsado sacando todo lo que tenía guardado hace ya años.
"Yo te odió…" Heather miro a los ojos a Naruto, con tantos pensamientos que pasaban por su cabeza, "Te odio por ser lo que yo siempre quise ser… ser uno mismo, porque no fui lo suficientemente buena, no tenía las agallas, ni el carisma, ni la amabilidad o tal vez solo determinada para seguir intentando… debí seguir intentando… ser más fuerte"
Toda persona tiene su límite.
Y Heather llegó a su límite.
Rompió en llanto.
Avergonzada.
Enojada.
Asqueada.
Tantas emociones que hicieron cuando sintió unas manos tocar sus brazos la hiciera temblar.
Naruto en envolvió a la chica en una que abrazó, y no se sorprendió cuando devolvió el abrazo de inmediato, llorando mientras se desahogaba como nunca lo había hecho en toda su vida.
Porque al final del día, era triste pensar que de todas las personas que conoció en toda su vida, las supuestas amistades y familiares que tenía.
La única persona que vino a ella, para escucharla.
Para consolarla.
Para ser un hombro sobre el cual llorar y desahogarse.
Era la persona que más odio en su vida y creyó que arruinó su vida.
Ahora mismo el era todo lo que tenía, el que vino a ella en su peor momento.
Heather abrazo con más fuerza a Naruto rompiendo el llanto, llorando como nunca lo había hecho, mostrando una debilidad que hubiera negado que tenía a cualquiera, por pensar que esto solo la haría sentirse como la niña débil y patética que fue.
"Todo está bien… yo estoy aquí para ti"
Sin embargo no fue así, solo sintió la calidez de un fuerte abrazo, susurros tranquilizadores a su oído, y una mano que acariciaba su cabello con delicadeza, que hizo que sintiera que toda esa frustración, furia y tristeza desaparecer.
A veces, un abrazo y unas palabras, era lo que cualquiera necesitaba escuchar.
Así estuvieron por varios minutos, hasta que Heather se tranquilizó, Naruto al verla mejor continuo acariciando su espalda y pensó en que decir, "Se que viviste una vida llena de decepciones Heather, y te mentiría al decir que se cómo te sientes, yo tuve los mejores padres del mundo, fui criado con valores diferentes y nunca deje de ser quien soy, aún cuando no todo salía como hubiera querido y ser quien soy me trajo tantos problemas… yo… a veces me gustaría poder cambiar"
Heather lo miro confundida.
"Heather… estoy solo" Naruto sonrió con pesar, "No tengo familia, no tengo a mi padrino, todas las personas que más amaba en el mundo no están, y trato de todas las formas de no pensar en eso, estás aventuras y viajes… ya están dejando de funcionar, esos romances fugaces también lo harán y temo pensar que hare después en mi búsqueda de llenar el vacío en mí"
"…"
"Soy un estúpido, un impulsivo y arrogante, que trata tan desesperadamente de huir de mis propios pensamientos y pasado, que es prejuiciosa con las personas a mi alrededor creyendo que se la verdad absoluta, cuando en verdad no sé un carajo ni de mi, ni el mundo que me rodea"
"…"
"Lamento el no haberte conocido mejor"
"¿Qué-e?" la chica no entendía a qué se refería hasta que vio por la ventana unas luces y rojas, confundida vio como Naruto le sonrió dando una silenciosa disculpa cuando se separó de ella.
La puerta fue rota de forma brusca, y varios oficiales de la policía entraron al departamento apuntando sus armas hacía la persona que estaban buscando.
Naruto rápidamente se puso de pie, no se resistió cuando fue empujado al suelo y unos esposas fueron puestas en sus muñecas.
"Uzumaki Naruto estás arrestado por allanamiento de morada, agresión, violencia de género, golpear a un menor, destrucción de propiedad privada" El policía empezó a enumerar las razones de porque estaban aquí, mientras lo sacaban de la casa seguida de cerca por una confundida Heather, "Todo lo que digas puede y será usado en tu contra, sino puedes pagar un abogado el estado te dará uno, ¿Has entendido los derechos que acabo de decir?"
"Si" Naruto solo asintió con la cabeza mientras era sacado del departamento.
Ya afuera, Heather entendió porque la policía estaba aquí, frente a su departamento estaban sus padres, solo que no el estado que alguna vez pensó ver.
Su padre parecía haber recibido la paliza de su vida.
Su madre tenia la cabeza afeitada y caminaba inclinada.
Su hermano menor también estaba calvo, con ojo morado y caminaba inclinado como su madre.
"¡Tenía que saberlo!" La madre de Heather la miro furiosa, "¡De seguro tu mandaste a esta bestia a nuestra casa pequeña perra mal agradecida! ¡Atacó a tu padre! ¡Destruyo su auto! ¡Me afeito la cabeza y me golpeó el trasero con un cinturón como su fuera una mocosa frente de mi propia casa! ¡Y mira como dejo a tu hermano!"
"…" Heather no sabía que pensar, solo miro incrédula a un tranquilo Naruto que estaba siendo escoltado por los policías que miraron todo el asunto en silencio.
"Ella no sabía nada" Naruto miro con frialdad a la familia, "Lo que hice, solo fue solo darle lo que se merece a personas como ustedes, despreciables basuras que en vez de apoyar a su hija la tiraron a las vías del tren" mirándolos con asco escupió a los pies de la señora, "Personas como ustedes, sin valores, sin moral, ni siquiera códigos por los lazos que tienen, me dan tanto asco, son peor que la basura"
"¡¿Cómo te atreves?!" La madre de Heather iba a darle una cachetada por esa sucia acusación, pero su muñeca fue tomada por la propia Heather, que se interpuso entre el Uzumaki y la furiosa mujer, "¡Te atreves a ponerme la mano encima!" presa de la furia abofeteo a su hija.
Una bofetada, que fue devuelta con el doble de fuerza.
"Ya no soy una niña…" para dejar su punto aún más claro, Heather no le peso la mano para devolverle la bofetada a su madre derribándola.
"¡Tu era una maldita desgracia!" el padre de la familia salió a la defensa de su esposa, pisando fuerte para encarar a su hija.
"Viene de familia" respondió con frialdad Heather que le devolvió la mirada a su padre, "Solo lamento el no haber estado ahí para ver cómo los humillaban ante todo el vecindario"
"¡¿Es una broma?!" El padre grito furioso, "¡Me voló los dientes! ¡Me golpeó en la cara hasta cansarse! ¡Me rompió los dedos de mano derecha! ¡Un animal como es tiene que ir a la cárcel!"
"¿No sería hipócrita que quieras encerrar a alguien cuando tú también deberías estarlo?" lentamente Heather camino hacia su padre, para quedar frente a frente con el, mirándolos a los ojos, "Si tan solo se hubieran quedado callados, yo me hubiera ido de casa y jamás vuelto, nunca nos hubiéramos visto de nuevo, pero ustedes… me arruinaron, ustedes son los peores padres del mundo, tanto que ni siquiera me hubiera molestado en siquiera ver sus caras por el resto de mi vida"
"Escucha pequeña-"
"¡No escucha tú!" Heather interrumpió a su padre y lo fulminó con la mirada haciendo qué se callará, "¡Ustedes empezaron esto y ahora verán lo desgraciada que puedo ser! ¡iré a la corte! ¡Aún tengo 17 años! ¡Maltrato infantil y toda la que este al ley para hacerte caer! ¡Y no me hagas empezar por lo que tú haces como contador!"
Todo rastro de furia y rabia en el rostro del hombre despacio, para ahora solo ser de pánico, "Tu-u no sabes-s nada"
"¡Yo lo sé todo! ¡¿Sabes de tu esposa?! ¿Recuerdas sus clases de yoga?" Heather sonrió con crueldad al ver la mirada de pánico de su madre, "Se divertía con tu hermano a escondidas, sorpresa estúpido"
"¿Qué-e?" el padre de Heather miro con incredulidad a su esposa, que empezó a sudar frio.
"Padre no te hagas el inocente" Heather sonrió al ver las caras de sus padres, apenas estaba empezando, "¿Quieres que hable de ti? Pues que crees, ¡Se que tú robas y mientes en los registros del banco! ¡Se todo lo que ustedes hacen! ¡Los demandare y haré que vivas en la calle! ¡Y si no vas a cárcel tendrás que vivir vendiendo tu culo a los camioneros para pagar la comida de cada día! ¡Yo no voy a arruinarte! ¡Voy a destruirte!"
"Tu no lo harías, eres nuestra hija"
"Pruébame…" susurró Heather haciendo qué sus padres tragara saliva, "Retira los cargos y nada de lo que pasó aquí se sabrá, ahora elige"
"…" la cara del hombre no tenía precio, como si tuviera mierda en la boca frunció el ceño y miro a los policías, "No levantare cargos…"
La oficial más joven miro a su compañero, "Eso no funciona así, después de lo que dijo su hija, el chico estará bajo arresto hasta que todo se aclaré todo, pero usted tendrá que venir con nosotros, tiene mucho que explicar"
"¿Qué?"
"Señor, ponga las manos detrás de la espalda"
El padre de Heather rechino los pocos dientes que aún tenía, cuando fue arrestado y puesto en otra patrulla con su familia.
Por su lado Naruto le sonrió a Heather cuando fue puesto en la parte de atrás de la patrulla.
Heather tuvo que devolverle la sonrisa, con una promesa silenciosa de que iría a la estación para seguro llegar a un arreglo que lo dejaría en libertad.
Ella mantendría la boca cerrada y sus padres levantarán los cargos.
Desgraciadamente para que esto funcione necesitaba a alguien que sepa cómo salir de problemas legales.
Y como si fuera una señal, su teléfono empezó a vibrar, "¿Hola?"
"¿El tonto hizo que lo hizo no? Si es así, Chef me debe $1000 dólares"
"¿Chris?" Heather tuvo que contenerse para no escupir ese nombres, ahora todo empezaba a tener sentido, el como Naruto encontró las dirección de sus padres y la suya, "¿Puedes ayudarlo?"
"Claro que si, tengo un buen abogado, ¿Has visto los comerciales de llama a Saúl?"
Fin del capítulo 25.
¡Hola a todo el mundo!
El buen Zero está de vuelta con un capítulo de colaboración que la verdad fue Uffff difícil de escribir, ya que había mucho que compactar, tuve que leer la historia de Mirio más de una vez para saber cómo tratar los personajes de Heather y Naruto para darle esa redención.
Y la verdad es que no se puede.
Aquí no hay una redención, más bien solo una caída y ascenso.
Tanto Naruto como Heather cayeron en sus momentos más bajos.
Naruto por vivir esa vida estilo Jiraiya, una sin preocupaciones en que hace lo que quiere sin ataduras, una aventura tras otra sin rumbo, si al principio todo suena bien hasta que la línea que juraste no pasar se vuelve borrosa. Naruto no es Jiraiya, vivir de esa forma a la larga lo hubiera llevado a la ruina de todas formas al no tener una rutina sana.
Y más que nada, un propósito.
¿Por qué somos nosotros sin un propósito?
Heather, pues tuve que hacer toda una historia alterna de su origen porque la verdad no hay nada oficial, así que la tomé del lado más irónico, volverte la persona que más odiabas para ser querida.
Heather fue una chica Otaku, una de las más extremas que quería mostrar lo que apreciaba.
Un suicidio social en la época de los 2000-2010.
Al final la persona que quería ser es la llevo ser una fracasada.
Así que tomo el papel de las personas que odiaba para ser una ganadora.
Una mentalidad que la verdad, no es tan descabellado que pace entre los adolescentes de hoy en día.
En fin, no es una evangelización, más bien un nuevo comienzo con lo que Heather siempre quiso.
Un amigo.
Uffff loco, la verdad lamento lo estar tan activo con mis historias, pero la verdad estoy ya en mi último año trabajando en las escuelas y no tengo tiempo de nada.
Estos dos capítulos en colaboración con Mirio nos llevó vas casi tres semanas hacer, así que imagínense el como me irá con Una llegada inesperada y otras, igual cuando tenga el tiempo y la inspiración les juro que volveré a actualizar mis historias.
Nada más que decir.
Solo gracias por leer.
