¡Saludos, queridos lectores!
Sí, así es, el tema de hoy también corresponde a la actualización de esta historia, la cuál, espero les guste, especialmente porque con este capítulo entramos a ver algunos misterios n.n
No haré larga la introducción, puesto que ya les ha hablado un poco de mi retraso en el capítulo anterior, así que los dejo disfrutar de la historia.
Día 5: Bruja SasuKarin Month Junio 2023
Sasuke hizo una reverencia a la invitada, después a sus padres y se fue tan rápido como pudo sabiendo que podría ser detenido o reprendido por su padre. Sin embargo, él pudo llegar sin problemas a la biblioteca, aunque Fugaku no iba a dejarlo pasar tan fácil. Es decir, no quiso dejar de vigilar a su invitada ya que al parecer tenía muchos huecos de conocimiento sobre las buenas costumbres de Konoha, pero hizo una señal a su hijo mayor para que se tomara un momento y fuera a convencer a su hermano de volver.
—Si me permite un momento, Duquesa, iré a buscar el ajedrez —Itachi sonrió cuando la pelirroja tomó asiento en uno de los sillones de la sala— Prometo no demorarme y quizá convenza a mi hermano de venir a jugar.
—¡Oh, por favor! No lo moleste. Ya habrá oportunidad de juego.
—Aún así, haré el intento.
—Mientras tanto, ¿por qué no platica un poco conmigo? —pidió Mikoto sentándose a lado de ella, recibiendo una sonrisa de su invitada.
Itachi se apresuró a buscar a su hermano a la biblioteca y no precisamente porque le apremiara acatar la indicación de su padre, sino más bien, porque tenía otro asunto que quería hablar con él.
—¿Qué haces aquí? —replicó Sasuke cuando vio a su hermano llegar.
—Vengo a buscar el ajedrez para jugar con la Duquesa.
—Pudiste enviar a alguien —refunfuñó el menor.
—Sí, pero si lo hacía, no podría venir a hablar contigo.
—¿Padre te envió porque se enojó de que me fuera así?
—Sí, pero eso no es lo que quiero preguntarte —respondió Itachi sacando el tablero de ajedrez de un cajón de una cómoda— La Duquesa se ve muy interesada en tí, así que pensé que quizá pasó algo entre ustedes cuando la rescataste. Es que es muy evidente la preferencia que siente por ti sobre toda la familia —se acercó a su hermano— ¿Quizá algunas palabras agradables?
—No digas tonterías —refunfuñó el joven avergonzado, porque sabía a lo que su hermano se refería.
—¿Un beso?
—¡Basta ya! ¡No pasó nada! —exclamó Sasuke aún más avergonzado— Sólo la ayudé a volver a la casa.
—Es muy sospechoso que gritaras cuando mencioné el beso. ¿Sabes? —señaló el mayor observándolo detenidamente esperando ver alguna señal, pero el menor había metido la cara en el libro que había estado leyendo desde el principio— Bien, diré que te creo, pues aún no te he visto atraído por una chica.
—No me casaré hasta después de ti —aseguró el joven sin despegar el libro de su rostro.
—De acuerdo, pero recuerda que debemos mantener una buena relación con la Duquesa y ya que ella tiene interés en ti, si no eres un poco receptivo con sus atenciones, podría decepcionarse o enfadarse —comentó el mayor— Por supuesto, tampoco debes excederte, porque si piensa que tienes otras intenciones con ella, podría traer problemas, y esos problemas podrían ser que padre se vea obligado a aceptar que te cases con ella.
—Tú pareces hacer un mejor trabajo. Mejor me alejo y dejo que te ganes su atención.
—No puedo competir con que le hayas salvado la vida, parece muy agradecida. Por ahora seré su rival en el tablero, pero si gano y es una mala perdedora, podría haber problemas, pero si pierdo, a propósito o no, quizá le aburra no tener competencia.
—Si dejas que se de cuenta que perdiste a propósito, tal vez te la ganes, porque no creo que pueda ganarte.
—¿Por qué crees que no pueda ganarme? Además, no parece el tipo de persona que le guste que la dejen ganar. Recuerda que ella viene de costumbres diferentes.
—La sobreestimas.
—Y tú la subestimas.
Ambos hermanos se miraron retadoramente, pues estaban seguros de su postura. Sin embargo, ninguno iba a ceder y no tenía caso seguir perdiendo el tiempo con eso.
—Deberías volver —sugirió Sasuke.
—Y tú deberías volver conmigo si no quieres que padre te regañe.
Sasuke se rehusó e Itachi volvió hasta donde su madre parecía darle algunas lecciones de etiqueta a su invitada, sin duda, por petición de Fugaku y aunque la joven pelirroja sonreía, él estaba seguro que la Duquesa no estaba del todo contenta.
—Tengo el tablero.
—Maravilloso —sonrió la joven con entusiasmo y prepararon el tablero rápidamente.
Por una hora, Itachi y Karin jugaron al ajedrez, por lo menos hasta que Fugaku señaló que era muy tarde y que había que ir a dormir.
—Dejemos el tablero así y mañana continuemos —sugirió Itachi bastante sorprendido, pues en diez partidas rápidas, ella había podido ganarle una y aunque él ganó las demás, ella le dio pelea.
—¿Podría ir a la biblioteca y quedarme un rato? Espero no tengan inconveniente —preguntó la pelirroja descontenta por la interrupción del juego. Fugaku endureció el gesto— Dormí por la tarde, así que aún no tengo sueño, entonces me gustaría leer un poco.
—Claro, señorita, pero le sugeriría traer a su dama de compañía para ello —dijo Mikoto amablemente.
—¿Dama de compañía? —preguntó la joven confundida.
—Sí, la joven sirvienta que la acompañaba. No sé si tengan otro nombre para ellas.
—En Konoha, las mujeres solteras deben estar siempre acompañadas de una mujer. Ya sean amigas o familiares de un estatus inferior. Está mal visto que se queden a solas con un hombre —explicaba Itachi— Preferentemente la acompañante debe estar casada, pero no es necesario. Usted venía con una sirvienta que la acompañaba en el carruaje, así que asumimos que era su dama de compañía.
—¡Oh! Se refieren a mi sirvienta Doa.
—Procure no salir de casa sin ella —habló Fugaku.
—Claro, lo tendré en cuenta.
Mientras Itachi daba la explicación, Mikoto ya había pedido a uno de los sirvientes que mandaran a llamar a la acompañante de su invitada, por lo que en poco tiempo ya estaba allí.
—¿Me llamó, mi señora? —la sirvienta que debería tener más o menos la misma edad que la Duquesa, le hizo una reverencia.
—Voy a necesitar que me acompañes. Ya te hablaré de eso más tarde.
—Le mostraré la biblioteca —Itachi ofreció su brazo a la joven.
—Ve a dormir, yo le mostraré el camino —Mikoto intervino, pues su esposo había hecho un gesto a su esposa al respecto.
—Lo dejo en sus manos, madre —respondió Itachi sabiendo el motivo. Tomó la mano de la invitada y besó su dorso— Buenas noches. No se desvele mucho.
—Buenas noches, Duquesa —habló Fugaku haciendo un movimiento con la cabeza a modo de reverencia.
—Buenas noches, gracias —Karin se despidió con una breve reverencia y fue conducida por Mikoto hacía la biblioteca con su sirvienta siguiéndolas.
Al llegar al sitio, no era de sorprenderse que Sasuke siguiera trabajando allí, pues había perdido la noción del tiempo sumergido en su proyecto.
—Sasuke, hijo. Ya deberías estar dormido.
—Habrá problemas si nos quedamos juntos en la biblioteca. ¿Verdad? —Karin le preguntó a Mikoto.
—Sí, no es muy propio, así que…
—No se preocupe, Duquesa, no quiero interrumpir al señor Sasuke en su trabajo. Si puedo tomar un libro, lo llevaré a mi habitación y me quedaré allí.
—Claro, adelante —invitó Mikoto ante la mirada confundida de Sasuke que no entendía lo que ocurría.
Karin empezó a mirar los libreros y su sirvienta le murmuró algo, pero ni Mikoto ni Sasuke prestaron mayor atención.
—Me llevaré este —anunció la pelirroja tomando el libro que su sirvienta le había sugerido.
—Adelante —Mikoto le sonrió y después de algunas despedidas formales, Karin subió a su habitación en compañía de su sirvienta.
—¿Estás segura que este es el libro que necesitas para lo que te encargué? —Karin le entregó el libro a su sirvienta después de que ella le echó un vistazo— "Noches de luna" suena más a una novela romántica que a un instructivo de magia.
—Las brujas no vamos a dejar nuestros secretos al alcance de los demás, así que siempre habrá formas de ocultarlo —respondió Doa abriendo el libro a la mitad, dijo algunas palabras y sopló sobre las hojas.
El libro no era precisamente nuevo, pero tampoco tan viejo y aún si los Uchiha tenían una enorme biblioteca, estaba limpia, así que cuando el polvo que salió cuando la joven sirvienta sopló, Karin quedó sorprendida. Especialmente, al notar que las letras originales habían volado con el soplo, dejando a la vista, el lenguaje que su sirvienta, ya le había explicado que era el que usaban las brujas.
—¡Sorprendente! —exclamó Karin sonriendo— ¿Y entonces…?
—No desespere, mi señora. Hemos tenido suerte de encontrar una copia genuina aquí, pero ya le he dicho que no viene toda la información.
—De acuerdo. Esperaré a que lo leas —respondió la pelirroja— La verdad también hemos tenido suerte de poder mirar la biblioteca Uchiha desde el primer día. Todos, excepto el joven Itachi parecen muy recatados y creí que tendría problemas con encontrar una excusa para pedir libros prestados —comentó Karin sentándose en la silla frente al tocador mientras se quitaba algunos pasadores que dejaran caer su peinado alto— Todo, menos Sasuke, ha ido bien.
—Ya le he dicho que puedo ayudarla en eso si no sale como quiere —señaló la joven.
—No, no es lo mismo —Karin hizo un puchero.
—O podría divertirse con el joven mayor, ya que, como ha dicho, parece menos cerrado, según lo menciona.
—Que sea menos cerrado, no significa que vaya aceptar las costumbres de nuestro país. Si tan sólo hubieses visto la cara que todos pusieron cuando dije que venía a divertirme… Claro, al final, él se rió, pero parece ser que fue porque le divertía el malentendido.
—Le sugiero que sea más cauta la próxima vez, si vuelve a mencionar algo que cause tal reacción, podrían echarnos, mi señora y el problema más grande de ello, es que no podremos seguir buscando los libros.
—No será necesario si el de los Uchiha es el correcto. ¿No?
—Pues me temo que no es así, aunque por fortuna, hemos hallado el que tiene una de las informaciones más valiosas de los cinco libros —sonrió la joven que también era pelirroja, pero de ojos verdes.
—¡¿De verdad?! —exclamó Karin saltando de la silla con medio cabello recogido aún en un chongo.
—Sí. Ya no tendremos que preocuparnos de que se acabe la energía del anillo cada ocho horas —Doa le sonrió a su ama— ¿Podría entregármelo? Haré el hechizo ahora mismo para no levantar sospechas con sus anfitriones.
La joven Duquesa sacó de su dedo anular de la mano derecha un anillo mediano de oro que tenía un diamante azul oscuro, muy parecido al color del cielo cuando es de noche y no hay luna ni estrellas y lo entregó a su sirvienta.
—Si no fuera por mi condición, reiteraría mi obsequio de aquel entonces a Sasuke —comentó Karin volviendo frente al espejo mientras dejaba que Doa hiciera su trabajo— ¿Qué debería darle si no puedo ofrecerle ese mismo regalo o él me lo rechaza?
—Ya que aquí la virginidad parece especial, podría ofrecerle la suya —sugirió la sirvienta mientras sacaba algunas velas para preparar su ritual.
—Entiendo tu punto, pero no quisiera decepcionarlo por mi inexperiencia. Además, no creo que sea un obsequio muy bien recibido en un país mojigato.
—Para él se guardó. ¿No? —señaló Doa metiendo las velas en una canasta junto a un frasco que sacó de un baúl.
—Sí, pero se supone que eso era si aceptaba mi primer obsequio —decía frustrada y no con su compañera, sino con su situación— Cuando creí que no lo encontraría, fue que decidí hacer este viaje. Ahora no sé si debo irme a divertir o esperarlo —había terminado de quitarse los pasadores y ahora sólo tenía una coleta con el cabello en rulos despeinados— Tal vez sólo debo resignarme. Él no parecía recordarlo siquiera.
—Existe una pócima que…
—¡No! ¡Ya te dije que no quiero hechizarlo para que se enamore de mi!
—No es para el enamoramiento. Verá, la poción se pone en un platillo que usted haya preparado y las personas que lo prueban, conseguirán sentir sabores diferentes según sus sentimientos hacia usted —explicaba Doa dejando la canasta lista en un sitio a la vista y acercándose a Karin para ayudarla a desvestir, y empezando por quitar los alfileres del saquito del vestido— Los sentimientos de la gente son variados, así que la gama de sabores también lo es. Sin embargo, a quien le sepa dulce, es porque tiene sentimientos románticos por usted y a quien le sepa podrido… bueno, entiende la idea.
—¡Eso sería muy útil en mi situación! Ahora que soy una posible heredera a la corona, quizá acepte mi obsequio por interés, pero así sabré si él…
Llamaron a la puerta por lo que Karin calló y le hizo una señal a su sirvienta, quién se apresuró a abrirla.
—Lamento la molestia, espero que la Duquesa aún esté presentable —Karin identificó la voz de Itachi de inmediato.
—Si despeinada es aceptable en Konoha, entonces sí —respondió la pelirroja acercándose a la puerta y viendo que el joven pareció sorprendido para luego desviar la mirada.
—No es muy común ver hombros descubiertos sin al menos un adorno alrededor… y en las fiestas —señaló, pues en la parte superior, la joven sólo llevaba el corsé.
—Finja que estamos en una fiesta. ¿En qué le puedo ayudar? —Karin le quitó importancia. Se le hacían absurdas algunas de las reglas, pero tampoco podía hacer nada por cambiarlas.
—Seré rápido, no se supone que deba venir a su habitación y mucho menos si usted está vestida así —respondió Itachi, que si bien sabía que perdía el tiempo aclarándolo, lo hacía para que ella supiera de aquellas reglas— Creo entender que tiene un interés particular por mi hermano, por lo que, si es así, quisiera…
—¡¿Por qué dice eso?! —exclamó Karin avergonzada— Digo… es mi salvador, es natural.
—Es que me ha parecido entender que el hecho de que mi hermano le salvara la vida, parece significar mucho para usted y pareciera que hay algo más detrás, ¿quizá algo de su Nación?
—Pues sí… debo decir que sí —Karin respondió nerviosa.
—¿Sería tan amable de explicármelo? No quise preguntarlo frente a mis padres para no crear más malos entendidos, no después del tema de "lo sabores".
—Pues… verá… salvar una vida usualmente se hace a costa de la propia, así que es muy normal que quien es salvado, ofrezca su vida al salvador —explicaba Karin titubeante— Esto significa ofrecerse como sirviente de por vida, dar todos los bienes, ofrecerse en matrimonio o dar un tributo de por vida.
—¿Y de qué depende ofrecer uno y otro? —preguntó Itachi curioso, pues ella había mencionado que daría un regalo a su hermano, pero había sonado más a un objeto que a alguna de las cosas ya mencionadas.
—Del que fue socorrido. Claro, el salvador puede rechazar el ofrecimiento, pero si se rechazan todos, se hace un obsequio de alto valor monetario o sentimental.
—Con lo que me acaba de decir, ¿debo entender que Sasuke ya ha rechazado todas las opciones? —preguntó Itachi después de quedar pensativo unos instantes— Imagino que sí, si hizo los ofrecimientos justo en aquel entonces. Eran unos niños.
—¡No, no para nada! Hablamos muy poco, no tuve tiempo de saber ni su nombre y estaba muy asustada —Karin se apresuró a decir sonrojada— Si le ofrecí otro tipo de obsequio, es porque mi posición política no me permite ofrecer nada de lo habitual a un extranjero.
—Ya entiendo. Me alegra saber que esto no causará ningún tipo de malentendido —respondió Itachi sonriendo de lado— En ese caso, señorita, le sugiero no regalarle pañuelos ni otro tipo de prendas.
—No se preocupe, me ha quedado claro.
—En ese caso, me despido. Que tenga buenas noches, Duquesa —Itachi hizo una reverencia.
—Gracias, buen sueño —Karin se despidió y cerró la puerta apresuradamente.
—Debería darle al señor mayor, un poco de la comida que prepare con la poción que le daré —Doa sugirió sonriendo— Especialmente si lo considera como un posible compañero de diversión. No querrá…
—No digas nada. Mejor dime, ¿ya terminaste con el anillo?
—No. Debo ir al bosque y hacer el ritual a la media noche, mi señora.
—Será difícil salir de aquí las dos juntas —comentó Karin pensativa.
—Preferiría que se quedara. Corremos muchos riesgos si intentamos salir las dos.
—Pero sin ti cerca, podría…
—Sólo manténganse encerrada. Volveré tan pronto como pueda. Lo prometo. Mientras da la hora, la ayudaré a terminar de desvestirse —sugirió la bruja mientras ayudaba a desatar los cordeles del corsé.
¿Qué no está diciendo Sasuke sobre su encuentro con Karin? ¿Itachi tiene razón sobre el beso que cree que se dieron? ¿De qué se tiene que liberar Karin? ¿Qué hay en esos libros que Karin y Doa están buscando? ¿Qué importancia tiene el anillo de Karin? ¿Karin será descubierta?
Me encantará leer sus dudas y teorías en los comentarios n.n
¿Les está gustando la historia? Yo espero realmente que sí, y les prometo algo más hot, más adelante.
Sin más por el momento, me despido.
¡Hasta la próxima actualización!
