Capítulo IV:
.
.
MUJERCITAS
.
.
Sonrisa. Máscaras para ocultar el dolor.
.
.
Hinata
.
―Te quiero porque eres dulce y chiquita ¿Quién no puede quererte?―
―Naruto, quizás―
.
Para las que ya pueden dar cátedra de como soportar el rechazo.
.
Suspire como por quinta vez mientras me acababa mi botella de cerveza. Sakura y Karin aún continuaban discutiendo por la cita de la pelirroja con Sasuke y a pesar que Sakura no estaba enojada con ella no dejaba de haber un cierto matiz de rabia y reproche en su tono de voz. Karin si estaba enojada porque esa mañana había visto a la pelirrosa besando a su cita.
―Que él me beso, Karin― Volvió a repetir la de ojos verdes y la colorada bufo fastidiada.
―Es tarde, creo que me iré― Comenté mientras me levantaba de la alfombra y dejaba la botella ya vacía en el suelo.
Los seis pares de ojos se fijaron en mí.
―Te acompaño, Hinata― Se ofreció Matsuri.
―Oh, no― Negué de prisa, la verdad, quería estar sola ―Quédate― Insistí.
Matsuri sonrió y me coloqué el abrigo mientras salía de la habitación de Sakura e Ino. Antes de abrir la puerta de mi dormitorio observé la hora en el reloj del pasillo, eran cerca de las diez de la noche, mañana tenía clases temprano pero esa reunión de chicas en el dormitorio de la rubia y la pelirrosa me había quitado el sueño. Respiré el aire frío en cuanto salí de la casa, metí las manos en los bolsillos de mi abrigo y decidí dar una vuelta por el campus, los faroles iluminaban el lugar dejando una vista realmente hermosa y decidí sentarme en una de las bancas que adornaban el lugar. Aún había varios chicos por el campus pero la mayoría ya estaban durmiendo a esta hora.
― ¿Hinata?―
Di media vuelta al escuchar mi nombre y ahí lo vi. Naruto Uzumaki. Lo conocía desde niños, él era muy amigo de mi primo y prácticamente desde que vi sus ojos azules, me enamore de él.
―Naruto― Susurre en voz baja a modo de saludo.
―¿Qué haces tan tarde por aquí?― Me pregunto mientras se sentaba junto a mi en la banca.
―Yo― Tartamudeé ―Estaba dando una vuelta― Finalmente pude pronunciar―¿Y tú?―
El rubio sonrió enseñando todos sus dientes y juro que era la sonrisa más linda que vi en mi vida.
―Corro― Murmuro divertido ―El mes entrante será la competencia de natación y quiero ganar― Comento.
Y eso era lo que mas me gustaba de él, que siempre buscaba ser el mejor.
―De seguro lo harás― Susurre con una sonrisa.
―Gracias, Hinata― Comento poniéndose de pie ―¿Sabes? Eres una gran chica, siempre me das ánimos― Mencionó.
―¿En serio?― Pregunté ilusionada.
―¡Claro!― Chillo sonriendo ―Eres una excelente chica― Dijo mientras acariciaba mi cabeza como si fuera un perro y esa acción hizo que toda la ilusión que sentía descendiera a cero.
Lo vi alejarse corriendo y suspire. Naruto seguía tratándome como si fuera una niña pequeña.
.
―Bien, ahora un poco de rubor― Murmuro Ino entrecerrando los ojos y observándome como si fuera un cuadro.
Tenten se lanzó sobre la cama aún en pijama mientras comía unas papitas.
―Hinata, estas loca― Exclamó divertida la castaña ―Dejar que Ino te pinte como un payaso―
―¡Tarada!― Chillo Ino enojada, Tenten solo se carcajeó sobre la cama ―Hinata vas a quedar hermosa. No le hagas caso a esta― Dijo enojada por lo dicho por la castaña, yo solo sonreí aún dudosa por lo que la rubia hacía en mi rostro ―Esta noche, Naruto morirá por ti― Comentó.
Mi rostro adquirió un profundo tono rojizo e interiormente rogué porque así fuera.
Me observé en el espejo, llevaba unos zapatos de tacón color blanco y un ajustado vestido color lila demasiado corto para mi gusto, el maquillaje estaba muy cargado y mi cabello ahora se encontraba ondulado y recogido.
―Bien, Hinata― Susurre colocándome una máscara color perla, tenia un diseño muy bonito y en los ojos una tela fina de color negro que me nublaba un poco la vista―Hoy no te comportes como una niña― Me rete.
Hoy se realizaba una fiesta de máscaras en la fraternidad de las Gennin, sabía que Naruto iría porque Neji me lo había comentado esa tarde, pase toda la secundaria enamorada de él y Naruto pasó toda la secundaria tratándome como una niña. A partir de hoy dejaría de verme como la primita de uno de sus amigos y empezaría a verme como una mujer.
.
En cuando ingresamos a esa casa el olor a cigarrillo y alcohol se impregnó en mi nariz. Yo respire profundo y lo busqué con la vista.
―Así que ¿Hoy conquistarás a mi primo?― Me pregunto Karin a mi lado y bajo su máscara buscando a alguien entre ese mar de gente ―Sonríe, ahí vienen― Susurro ―Hola, chicos ¿Cómo están?― Comentó coqueta al ver llegar a Naruto y Sasuke a donde estábamos nosotras.
Naruto me recorrió con la vista y sonrió de lado, lleva una mascara color durazno que tapaba la mitad de su rostro pero yo podía distinguirlo entre miles de personas con solo verlo. Karin y Sasuke desaparecieron a los pocos minutos, sabía que nuevamente Karin había caído ante él y que Sakura y Karin volverían a pelear por él. Pero eso ahora no era de mi incumbencia.
―Hola― Me saludó el rubio, observé sus brillantes ojos azules a través de la máscara que adornaba su rostro ― ¿Te conozco?― Me pregunto confundido.
Yo solo sonreí, Naruto no sabía quien era y eso me favorecía porque si él no sabía que yo era Hinata, lograría conquistarlo sin ponerlo incómodo por nuestra amistad.
―No― Susurre intentando cambiar mi tono de voz a uno más sensual ―Pero me gustaría―
No sabía de dónde había salido eso pero a Naruto pareció agradarle, sonrió de lado y se acercó más a mí.
―No creo que me olvidaría de alguien como tu― Murmuro más cerca de mi y su perfume inundó el ambiente ―Estoy seguro que te he visto antes― Me susurro al oído.
Yo temblé de solo sentir su aliento tan cerca de mi y apreté las manos con fuerza. Él sonrió y me beso.
.
―Era hermosa― Comentó como por décima vez.
Yo solo sonreí ocultando mi felicidad, Naruto estaba hablando de mi.
¡De mi!
―¿Y sabes cómo se llama?― Le pregunte.
Él negó con la cabeza. Estábamos sentados en una de las mesas del campus, eran cerca de las diez de la mañana y el rubio y yo nos habíamos salteado una clase. Después del baile, él se quitó la máscara, yo me negué a hacerlo y al final termine huyendo de él.
―Pero descubriré quien es― Sentenció decidido y apretó el vaso de café entre sus manos ― ¿Me ayudarás, Hinata?― Me pregunto observándome a los ojos.
Yo no podía negarme a sus ojos.
―Si, Naruto― Acepte.
― ¡Gracias, Hinata!― Chillo abrazándome con fuerza ―Eres una gran amiga―
Y esa simple frase arruinó todo. Porque a pesar de habernos besado, él jamás me beso a mi, solo beso a la chica de la máscara que conoció en el baile.
.
.
Sakura
.
―Eres el amor de mi vida―
― ¿Yo y cuántas más?―
.
Para ti que insultas a la otra que se lo esta comiendo, la llamas zorra y sabemos muy bien que ella, es otra pobre idiota como tu que lo quiere.
.
Yo conocí a Sasuke Uchiha cuando tenía seis años, fue amor a primera vista, al menos por mi parte y por Ino, ella también se enamoro de él y durante una gran parte de nuestra infancia peleamos por él, finalmente la rubia logró superar su amor infantil, yo por mi parte seguí chocándome contra la fría pared por un tiempo más. Luego de reconciliarme con la rubia, jure nunca más volver a pelear con una amiga por un hombre.
Sasuke y yo además de asistir al mismo instituto, éramos vecinos, nuestras madres se llevaban muy bien y Mikoto me había tomado cariño, yo aprovechaba eso al máximo.
Mi madre era madre soltera, trabajaba todo el día por cual yo siempre estaba sola en casa y Mikoto era ama de casa, su marido trabajaba casi todo el día, Itachi -su hijo mayor- ya estaba en la universidad y Sasuke o salía con sus amigos o tenía práctica, por lo cual ella también estaba sola en su casa. Solía invitarme todas las tardes a merendar con ella, yo siempre aceptaba, no solo por ver a Sasuke aunque sea dos minutos si no también porque Mikoto me caía muy bien.
Fue en una de esas tardes que Sasuke Uchiha me dio mi primer beso.
Yo tenía quince años, eran las cuatro y media de la tarde y Mikoto me había dejado sola en su enorme casa, alegando que iría a comprar muffins, suspire y recorrí el living con lentitud, sobre la chimenea había una hermosa foto familiar, la tomé con cuidado y observé lo bonito que era Sasuke de pequeño. El sonido de unas llaves me despertaron de mi ensoñación, deje la foto en su lugar y volví de prisa a mi asiento, sonreí pensando que sería Mikoto pero mi sonrisa se borro al ver quien ingresaba por la puerta de entrada.
―Sasuke― Dije a modo de saludo mientras me levantaba del sillón.
Una tonta sonrisa se formo en mis labios. Él frunció el ceño al verme, dejo las llaves sobre una mesita y tiró la mochila a uno de los sillones. Por lo visto no le había hecho mucha gracia encontrarme en su casa.
Mis ojos lo recorrieron sin permiso, venía del entrenamiento, tenía el cabello mojado pegado a su frente, algunas gotas de sudor bajaban por su cuello y se perdían en la camiseta verde y blanca del equipo de rugby del instituto. Él sonrió orgulloso al notar como lo miraba, yo desvié la vista sonrojada.
―Tu mamá fue a comprar muffins, ya vuelve― Susurre observando el otro extremo de la habitación ― ¿Sabes? Ya debo irme― Dije tomando mi bolso de encima del sillón, no podía estar a solas con él, mi corazón no lo soportaría ―Dile a tu mamá que lo dejamos para otro día― Me despedí de prisa evitando hacer aún más el ridículo y me encamine a la salida.
―¿Y no era para eso para lo que venías?― Dijo arrogante con un cierto matiz de burla
Fruncí el ceño y volteé a verlo, él continuaba de pie a unos metros de mi, con una orgullosa y arrogante sonrisa en sus labios.
―No sé de que hablas―
Él lanzó una risa burlona por mi tonta respuesta y se acercó a mi a paso lento.
―Pensé que venías a verme― Comento con burla.
―Pues pensaste mal― Conteste nerviosa al tenerlo cada vez más cerca.
No sabía que podía llegar a ser tan evidente.
―Pues eso es una verdadera lástima― Pronunció con una sonrisa de lado.
Se detuvo a unos pasos de mi y acaricio mi mejilla con la yema de sus dedos pasando un mechón de mi cabello por detrás de mi oreja. Yo me sonroje de solo sentir su tacto, él sonrió de lado y se acercó más a mí, sentí su respiración en mis labios y cerré los ojos con la fija idea de que me iba a besar. El corazón se me iba a salir del pecho.
―Ya vete― Dijo déspota dando media vuelta y alejándose de mi.
Un profundo vacío se formo en mi pecho, apreté los puños furiosa prohibiéndome llorar.
― ¿Qué haces allí parada como estúpida? ¿No te ibas?― Murmuro volviéndose hacia mi y yo quise saltarle encima y arrancarle esos bonitos ojos.
―¡Idiota!― El insulto escapó solo de mis labios.
Él abrió los ojos incrédulo por lo que le había dicho.
― ¿Qué dijiste?― Pronunció serio.
―Lo siento― Me disculpe en un murmullo, él rió divertido logrando que toda la rabia volviera a mi ― ¿Sabes qué? No, no lo siento― Dije más enojada que antes, él alzó una ceja divertido ―Realmente eres un idiota ¿Quien te crees que eres para hablarme así?―
―Es mi casa― Sentenció con voz seca.
―¡Me importa poco!― Chille enojada y sentí mis ojos arder ―Yo solo vengo porque Mikoto me invita a merendar con ella, porque se siente sola y tu y ella no se parecen en nada―
― ¿A no?― Pregunto divertido y se acerco unos pasos a mi.
― ¡No!― Grite ―Ella es dulce y tierna y buena persona y tu ¡Tu eres un imbécil!― Le grite furiosa apuntándolo con el dedo.
Di media vuelta enojada y me aleje de él. Sasuke Uchiha y su actitud prepotente y déspota ya me tenían harta. Cuando estaba por llegar a la puerta sentí un fuerte agarre en mi brazo, sus dedos se incrustaron en mi piel y me estampó contra la pared.
― ¡Ah!― Grite tras sentir el impacto en mi espalda, mi bolso resbalo de mi hombro hasta el suelo ―¿Qué haces?― Dije al sentir como me apretaba contra la pared.
Él sonrió de lado y pasó su nariz despacito por la mía acariciándola.
―Me gustas, Haruno― Esa fue su simple y brusca declaración de amor.
Yo me sonroje, no solo por sus palabras sino porque me apretó contra la pared, sentí su cuerpo sobre el mío, mis senos eran aplastados por su duro pecho y hasta podía sentir su miembro entre mis piernas.
Nunca un hombre me había agarrado así.
Paso una mano por mi espalda y con la otra apretó mi nuca y me beso, brusco y pasional, como era él. Yo subí mis manos a su pecho y lo abrace con fuerza por la espalda. Sentía que el corazón se me iba a salir del pecho en cualquier momento.
―Sakura ¡Lo siento!―
Y Mikoto nos interrumpió.
Nos separamos de prisa, yo roja como un tomate, Sasuke con una sonrisa de lado. Mikoto nos miro con dulzura.
―Yo debo irme― Dije de prisa tomando mi bolso del suelo ― ¡Nos vemos luego!― Grite saliendo de la casa a toda prisa.
Mikoto me había descubierto besando a su hijo menor.
.
― ¡Sakura!― Se acercó a mi Temari con dos tequilas en sus manos ―Bebe, linda. Todo es mejor con alcohol―
Esa era su frase preferida.
Chocamos los pequeños vasos entre si y chillamos alegres cuando el líquido alcohólico paso quemando nuestras gargantas. La rubia me tomó de la mano obligándome a internarnos en medio de la pista de baile, la música estaba a todo volumen y la poca luz solo ayudaba a sentirme más ebria de lo que estaba. Mis ojos recorrieron el living de aquella casa y sin poder evitarlo mis ojos se clavaron en ellos. Naruto coqueteaba con Hinata, Sasuke con Karin
La pelirroja sonrió seductora, lo tomó de la mano y ambos se adentraron al medio del living que funcionaba como pista de baile.
―Maldita zorra― Murmure.
Yo siempre la defendía, la cuidaba, la protegía y así me lo pagaba. Me quite la máscara del rostro y avance unos pasos para verlos mejor.
―Ay, Sakura― Susurro Temari con lástima.
Yo no podía dejar de verlos.
Mi mejor amiga y mi ex-novio. Besándose.
El dolor se instaló en mi pecho, el mismo dolor que sentí cuando él me dejo sin siquiera decirme porque después del funeral de su madre hace más de seis meses.
― ¡Maldita zorra!― Grite con rabia contenida pero ellos no llegaron a oírme a causa de la música.
Temari tomo mi mano obligándome a alejarme de esa escena. Me miro con mucha lástima cuando ingresamos a la cocina. Yo bufe con bronca y me baje media botella de tequila.
Limpié mis lágrimas con rabia, solo había una persona que era culpable de todo esto.
Sasuke.
Karin, solo era otra pobre idiota como yo que lo quería y él, él solo se aprovecha de nosotras.
.
.
.
