Capítulo VII
.
.
MUJERCITAS
.
.
Instagram. Muchos estados para fingir que somos felices.
.
.
Ino
.
―Zorra―
―Es un estado, Ino―
.
Para ti que le revisas sus estados para saber cuando le coquetea a otras.
.
―Idiota―
―¡Ino!― Volvió a chillar la pelirrosa desde la cama de enfrente.
Yo solo ignoré sus bufidos y centre mi vista en la pantalla de mi laptop que descansaba sobre mi regazo, apreté las teclas, furiosa haciendo que sonaran más de lo normal. Estaba acostada en mi cama, el reloj marcaba la medianoche y el dormitorio que compartía con Sakura estaba en una completa oscuridad excepto por la luz de mi laptop que solo me iluminaba a mi.
―Mañana tengo prueba― Mencionó la pelirrosa en voz baja, yo desvié la vista ubicándola entre la penumbra ― ¿Me puedes dejar dormir de una maldita vez?― Grito furiosa.
―Lo siento― Murmure tragando grueso.
Sakura siempre había tenido esos arranques de ira. Le sonreí inocente y volví la vista a la pantalla evitando hacer ruido, no volví a escuchar a la pelirrosa hasta que la sentí levantar las mantas y acostarse a mi lado.
―Ya que no me dejaras dormir ¿Qué tanto miras?― Pregunto acurrucándose a mi lado y apoyo su cabeza en mi hombro.
Yo acerque un poco más la laptop para que quedara entre las dos y le mostré la foto que tanto miraba.
―Bueno― Suspiró observando a Sai y esa exuberante chica sonriendo para la foto en medio de la pista de baile ―Si. Es un idiota― Confirmó lo que yo decía desde hacía quince minutos.
―No puedo creerlo― Susurre con tristeza, Sakura clavó sus ojos verdes en los míos ―Él solo me usa para tener sexo―
―Si― Comentó la de cabellos rosas a mi lado ―Pero ¿No son para eso los amigos con beneficios?― Pregunto con duda.
Yo la observé con los ojos entrecerrados y ella hizo una extraña y graciosa mueca con la cara. Si, para eso eran los amigos con beneficios pero yo ya no quería ser su amiga por más beneficios que él me diera.
―Él no puede estar con otras― Dije triste observando esa maldita foto.
Yo estaba ahí acostada sufriendo por mi casi nada y el estaba de fiesta con otra chica. Sakura lanzó una risita baja y apretó mi mano entre las suyas acurrucándose más a mi lado.
―Encima le escribe cosas. Lee― Chille furiosa.
Si había caído tan bajo que hasta averigüe el Instagram de esa chica y había comenzado a seguirla. Le revisé una por una las fotos hasta hallar una de hace tres semanas donde le ponía lo hermosa que era. Eso sin contar la inmensa cantidad de likes que le había dejado en sus fotos
―Hijo de puta― Lo insulte ―A mi ni me ha mirado mi estado―
Sakura me miro de reojo y tomo mi móvil de la mesita de luz. Entro a mi Instagram a ver lo que había subido, una sugerente foto en pijama.
―Ino― Murmuro observando la pantalla del móvil ―Tienes más de treinta y cinco reacciones―
―Pero ninguna es de Sai― Chille haciendo berrinche y Sakura largo una risa baja.
―Bueno― Murmuro cautelosa ―Debes decirle lo que sientes porque él no sabe cuanto te esta dañando y eso linda no es su culpa― Habló como si fuera mi hermana mayor.
Yo solo mordí mi labio inferior con fuerza.
¿Por qué Sakura siempre tenía razón?
.
.
Tenten
.
Conectar.
Desconectar.
.
Para ti que te conectas y desconectas para que te vea y te hable.
.
Desconectar.
Conectar.
Desconectar.
―Ah― Suspiré frustrada otra vez volviéndome a conectar al facebook.
―Deja de suspirar, Tenten― Susurro Hinata detrás de mi.
Sonreí y observé a la de ojos perlas sentada en la cama de enfrente también enfocada en su laptop y un gordo y viejo libro, yo por mi parte estaba sentada en mi escritorio y la laptop se encontraba sobre este, volví a conectar el chat de mi facebook y nuevamente observé su foto.
¿Por qué rayos no me hablaba?
―Hinata― La llame dejando la computadora de lado y observe sus ojos perlas clavarse en mi dándome a entender que me oía ―¿Neji alguna vez te hablo de mi? ―
―Ay, Tenten― Suspiro y cerró su laptop levantándose de la cama ―Neji no es bueno para ti― Dijo acercándose a donde yo estaba.
Mi corazón se estrujo con fuerza al oír esas palabras.
―¿Por qué?―
―Neji es una buena persona― Susurro y paso sus dedos por mi mejilla acomodando un mechón de mi cabello detrás de la oreja ―Pero es un pésimo novio― Dijo sería ―Él solo te va a hacer sufrir. Se feliz con Lee. Él te ama mucho―
Yo debí haberme quedado con ese consejo. Quedarme con mi dulce novio y olvidarme de mi amor de la infancia.
.
―Hola―
―Busco a Lee― Susurre y él se apoyo en el marco de la puerta de su dormitorio observándome.
―No esta― Murmuro y sonrió de lado ―Pero pasa y lo esperas― Dijo haciéndome lugar.
Yo no quería estar a solas con él pero pase igual a ese dormitorio, yo realmente quería mucho a Lee pero cuando Neji me tomo de la cintura y me apretó con fuerza contra el escritorio supe que lo único que quería en ese momento era que me quitará la ropa y me cogiera.
―Neji― Suspire apoyando mis manos en su pecho.
Él sonrió de lado y apretó mi cintura con una mano y con la otra la enredo en mi nuca. Acaricio mi nariz con la suya y sentí como pasaba la lengua por mis labios.
―Esta entrenando con Gai sensei― Dijo y se acomodo entre mis piernas obligándome a sentarme en el escritorio ―Va a demorar como una hora―
Eso basto para que me volviera a besar y me tirara sobre su cama. No era la primera vez que estábamos juntos, lo habíamos echo demasiadas veces desde que perdí la virginidad con él hace dos años. Neji nunca quiso ser mi novio y cuando Lee se me declaró creí que eso lo pondría celoso y recapacitaría que podía perderme pero no lo hizo y solo nos felicito diciendo que era lo mejor. Yo me dedique a Lee por muchos meses intentando que esa relación sana y bonita me ayudara a olvidar al Hyuga. Obviamente no funcionó.
―Tenten― Me llamo agitado y dejo de besar mi cuello, yo clave mis ojos en él ―La próxima vez háblame, no te desconectes y conectes a cada rato― Dijo divertido y mi cara paso a color bordó en dos segundos.
Neji sonrió y me quito la blusa. Me embistió despacito aún con la ropa puesta y bajo la mano hasta el inicio de mis pantalones.
―Podemos parar si quieres― Susurro.
Yo lo que menos quería era parar.
―Solo hazlo―
Yo no quería serle infiel a mi novio pero si quería cogerme a Neji Hyuga.
Esa noche cuando me recosté en mi cama solo podía sentir una enorme culpa pero cuando abrí mi Instagram y vi el estado de Lee donde salíamos ambos sonriendo y tomando un helado supe que lo sea que tenia con Neji debía acabar.
.
.
Matsuri.
.
―¿Aún lo sigues en Instagram? ―
―Al menos ya le silencie los estados―
.
Para ti que abres su chat de WhatsApp y miras su foto pero no le hablas porque el orgullo es más fuerte.
.
―Vas a gastar esa pantalla― Rió Hotaru a unos metros de mi.
―No te burles― Suspiré amargada.
Estaba recostada en mi cama con el móvil entre las manos.
―Matsuri― Dijo sentándose a mi lado y supe que iba a regañarme ― ¡Ya deja de mirar su foto y háblale!― Me grito.
Yo fruncí el entrecejo y volví la vista a la pantalla. Hacía treinta minutos había abierto mi conversación con Gaara, pensaba decirle hola o alguna otra tontería pero sabía bien que él solo me contestaría por cortesía u obligación y la charla se perdería en un simple hola y ¿Cómo estás?
Y yo no quería eso.
Dejo de estar en línea.
―¿A dónde vas?― Le pregunte desanimada dejando el móvil de lado y reparando en la ropa de mi compañera de habitación.
Llevaba un hermoso vestido negro y unas botas de tacón del mismo tono.
―La fraternidad de Utakata dará una fiesta y me pasara a buscar con sus amigos en media hora― Comentó buscando un abrigo que combinará con su ropa ―¿Quieres venir? Te presentaré algún amigo de Utakata― Me pregunto observándose al espejo.
―Es día de semana― Conteste lo obvio.
Mañana tenía clases temprano y no iría sin dormir.
―Ah― Suspiro frustrada Hotaru y sentí su peso extra cuando se sentó a mi lado en la cama ―Pon su Instagram quiero mostrarte algo― Dijo seria.
Yo solo le hice caso conectándome al Instagram y lo busqué entre mis seguidos, había silenciado sus historias para no verlo, muchas veces quise dejar de seguirlo pero jamás lo hice aunque ahora hacía mucho que no entraba a su perfil.
Mis manos temblaron al ver la última foto que había subido y sentí como mi corazón palpitaba con fuerza y la pantalla se nubló, creí que era el internet que fallaba, o que mi móvil se estaba quedando sin batería pero cuando sentí las primeras lágrimas bajar por mis mejillas supe que no era la batería o el internet eran mis ojos, mis lágrimas y mi dolor.
―Matsuri― Dijo con pena Hotaru a mi lado.
Sequé mis lágrimas con rabia y volví la vista a la pantalla, a esa maldita foto donde estaban él y ella, besándose y felices. Ahora él debe estar feliz, con ella y yo llorando.
―Hotaru― La llame levantándome de la cama de prisa, esta me miro con pena.
Odiaba que me miraran así. Y todo por culpa de él.
―Termina de vestirte― Murmure, ella me miro confundida aún sentada en mi cama ―Iremos a esa fiesta―
―Genial―
.
.
Hinata
.
―Pero nunca te contesta―
―Debe estar ocupado―
.
Para todas que aunque se arrepientan de haberle enviado ese mensaje porque no les contesto, lo siguen haciendo.
.
Volví a ver a Tenten sentada a unos metros de mí y suspiré, así como se veía ella, me debía de ver yo. Conocía a Naruto desde la infancia, él era uno de los mejores amigos de mi primo, prácticamente nos criamos todos juntos y al ser la prima de su mejor amigo, él comenzó a verme de esa forma.
Como su hermana.
―Su hermana― Susurre con nostalgia.
―¿Dijiste algo, Hinata?― Me pregunto Tenten apagando su laptop.
Yo solo negué con la cabeza y volví la vista a la pantalla. Debía terminar ese resumen para mañana y ya era casi la una de la madrugada. Volví a leer el libro y seguí con mi resumen. Tenten apagó la luz de la lámpara que había a un lado de su cama y se acostó a dormir, escuche un leve Buenas noches, yo solo le sonreí y continúe con mi trabajo, un pequeño sonido me desconcentro y en la esquina derecha superior de mi laptop apareció un pequeño cuadrado.
Naruto te ha enviado un WhatsApp.
Sonreí de forma inconsciente, solo leer su nombre ya me ponía así. Deje mi trabajo de lado y abrí la ventana donde tenía el WhatsApp web activado
Hola* Naruto.
Observé su foto, se veía tan lindo recostado en esa toalla amarilla, bronceado y sacando la lengua como un pequeño niño. Acaricie su foto con mis dedos.
Hola, Naruto ¿Cómo te fue hoy?* Hinata.
Cerré la ventana y volví a enfocarme en mi trabajo. Dos horas después acabe mi resumen sobre "La Ilíada" para mi clase de Literatura. Bostecé y guarde el trabajo en mi pendrive evitando perder horas de trabajo, antes de cerrar mi laptop recordé que le había hablado pero cuando abrí su ventana, él estaba desconectado y no me había respondido. Es más ni siquiera había visto el mensaje.
Apagué la laptop desilusionada y me recosté ¿Por qué no me contestaría si además quien inicio la conversación fue él? ¿Para que me habla si no me piensa contestar más?
A la mañana siguiente cuando desperté Tenten aún dormía, el sol recién estaba saliendo y yo debía bañarme, vestirme y encima pasar por el local de fotocopias del campus a imprimir mi trabajo y acomodarlo en una carpeta. Prácticamente salté de la cama ignorando las inmensas ganas que tenía de volver allí, me di una ducha rápida con la sola idea de sacarme el cansancio y el sueño, me vestí y salí de prisa de la casa, de camino compre una barra de cereal y un café, me relajé al notar que aún tenía media hora para iniciar la clase y baje el paso que llevaba caminando lento al local para imprimir mi trabajo.
― ¡Hinata!―
Mi cuerpo tembló al oír su voz, lo escuché a lejos detrás de mi, mordí mi labio inferior nerviosa y avancé, ignorando su llamado. La campanilla sonó al ingresar al lugar y volví la vista hacía la ventana. Naruto ya no me seguía, lo había perdido.
―Hola ¿Me podría imprimir esto?― Le pregunte al dueño del lugar entregándole el pendrive.
Este asintió, imprimiendo mi trabajo, yo tomé como pude las hojas y la carpeta que acababa de comprar y le pagué. Llevaba demasiadas cosas en mis manos y en cuanto puse un pie fuera de la tienda las hojas del trabajo que demoré toda la noche en hacer se desparramaron en el suelo.
― ¡Genial!― Chille enojada.
Dejé mi café en el suelo y recogí de prisa las hojas evitando perder alguna y tener que imprimir todo otra vez, estaba por agarrar la última hoja cuando una mano me la arrebató del suelo.
― ¿Esto es tuyo?―
Yo solo asentí apenada por haberlo ignorado antes y tomé la hoja de prisa guardándola en la carpeta con las demás.
―Es tarde, debo irme― Alcancé a decir antes de dar media vuelta.
No logré avanzar un paso cuando sentí el tirón en mi brazo.
―Déjame ayudarte― Dijo el rubio y prácticamente me arrebató mi bolso y mi carpeta de las manos.
Yo solo sonreí agradecida y caminamos en silencio a mi salón de clase, otra vez me acompañaba. Como lo había prometido.
―Bien― Murmure en la puerta de mi salón, la sonrisa aún no abandonaba mi rostro ―Nos vemos luego, Naruto―
―Claro. Adiós, Hinata― Se despidió besando mi mejilla ―Ah, cierto― Murmuro acordándose de algo y volviendo los pocos pasos que había avanzado ―Lamento no haberte respondido anoche― Su sonrisa me sonrojó ―Mi internet falla y no me llegan las notificaciones. La próxima te llamo. ¡Adiós, Hinata!― Se excusó y emprendió la marcha a toda prisa.
Yo reí como una tonta enamorada ante su excusa. Sea verdad o no.
La próxima vez iba a llamarme.
.
.
.
