Capítulo 3 – Tipos de inocencias

Sí, es enorme, pareciese quemado. Que pena, era muy hermosa. Ese es mi primer pensamiento, e inmediatamente el que viene es, estúpido anciano, el reemplazado será él… pronto... no, prometí no hacerle nada, … pero aún podría ser envenenado... accidentalmente…, tal vez marinar algo de lirios secos en su corte de carne.

Han pasado doce años desde aquel incidente con la terrible serpiente, y la loba sentada a mi lado simplemente se me queda viendo como si supiera que estoy pensando.

- Deja de mirarlo así, todos sabrán que quieres envenenarlo con belladona – Me dice Katsuki-san.

- No estoy mirándolo mal, … pensaba en los lirios… manchados con su sangre después de desollarlo – respondo cordialmente.

Después de haber comido, nos sentamos alrededor de una pequeña hoguera que hacemos mi hermano y yo. Al principio a los lobos les aterrorizaba el fuego, llegando a ladrarnos con rabia las primeras ocasiones. Pero aquí, aunque apenas estamos a la mitad de la montaña el frío que se desplaza con el viento es paralizante, así que Naruto y yo decidimos instalar una pequeña guarida para este tipo de ocasiones en las que nos reunimos con la manada.

La primera vez que nos reunimos fue cuando llevamos a Katsuki-san después del ataque de regreso a su manada.

Nos quedamos con ella en casa, cuidándola, dándole comida y cariños, hasta que estuvo realmente consiente una semana después. Al principio estaba asustada, como cualquier animal lejos de su ambiente, pero cuando la anciana de la familia me pidió que extrajera mi chakra y se lo mostrará, la loba se calmó. ¿Porqué? Dijo que mientras estaba siendo devorada por un descendiente de Owatatsumi-no-kami – el dios del mar – sintió mi chakra fluir hacia ella y la tranquilizo de alguna manera. Algo que tanto Naruto como nuestra anciana me habían dicho, es que al parecer mi chakra - lejos de amenazante como a mí me encantaría-, es más como un río tranquilo y ligero, llegando a adormecer los sentidos. Llegué a comprender con el tiempo que también era muy útil. La gente llega a confiar más cerca de un río estable a un volcán a punto de erupción. Perfecto si necesito arrancarles el alma sin esperar tanto.

Al decidir que Katsuki-san estaba mejor, nos pidió que la acompañásemos a su hogar para que su familia pudiera conocernos.

Poco sabíamos que era una trampa de ella, para obligarnos a conocer a su familia.

La historia es la siguiente, los lobos sabían que dos pequeños niños que vivían con la yama-uba iban de vez en cuando al lago bioluminiscente, y ella siendo una loba de 5 inviernos, elegida para ser la siguiente compañera alfa – junto al padre de Bosu-sama – tenía cierto nivel de curiosidad ya que ni siquiera los propios cachorros de lobo podían salir sin expresa autorización de su alfa. Así que ella también realizo una excursión sin permiso, lejos de su manada para ver ahora a los cachorros de hombre hacer lo que sea que haga una yama-uba.

Poco después olió y encontró a aquel monstruo cerca. Siendo los lobos y las serpientes enemigos naturales, y viendo sólo apenas su cola no dudo en atacarlo, pero poco sabía que sería devorada de inmediato por aquel animal.

El resto es historia, una historia que nos vimos obligados a repetir una y otra vez a través de los años porque al parecer a los nuevos cachorros les encantaba como Naruto narraba las historias, y yo, como las interpretaba en el aire, ver en el cielo nocturno cual luciérnagas coordinadas, tanto el chakra natural y mi propio jugando con las motitas de aire en tono verde, azul y dorado para recrear los escenarios que contaba Naruto. Algo así como lo que hacíamos con los civiles del pueblo, relatando historias de magia. Sólo que, en los cuentos con la manada, éramos seres místicos hablando de nuestras travesuras en el pueblo.

Obviamente, tuvimos que modificar la historia – mucho – sino todo terminaría en menos de tres minutos, sin nada de acción, nos encargamos de dejar en una posición de guerrera encarnizada a Katsuki-san, demostrando que fue la mejor peleando. Y para lobeznos que buscan emoción en sus vidas, Naruto decía que inyectábamos sangre fresca a sus venas. Prefería que me inyectarán algo de sake caliente en las mías en este momento, pero cada uno sus gustos.

Aunque recuerdo que sí trajimos en alguna ocasión sake, pero nuestros amigos no sintieron nada de la monumental resaca celestial que Naruto y yo sufrimos días siguientes. Beneficios de ser lobos blancos gigantes. Mutantes.

Únicamente mejore el claro en donde nos encontrábamos con chakra doton, colocándonos 2 metros por debajo, pareciendo una depresión antinatural dentro del mismo campo, de esa manera el viento rompe con la mini ladera por encima que cree para mantenernos cálidos y con ayuda de algunos kodamas que me permitieron utilizar sus casas para colocarlos como parte de un domo sobre nuestra posición. De esta manera figuraba un anfiteatro nuestro lugar de reunión, uno muy cálido.

Naruto es quien enciende cada año el fuego, le ayuda a practicar con sus juguetes favoritos, los sellos sin contacto.

Aprendió desde hace años a ejercer sobre el fuego controlado, cuidando que los sellos de contención y prevención de quemaduras estén bien colocados. Es realmente talentoso con el fuinjutsu, ni siquiera hubo un impulso extra de parte de nosotras como con el control de chakra. Simplemente lo tomo como suyo y nunca dejo de aprender todo lo que está dispuesto a enseñarme. Los sellos lo emocionan a niveles insospechados para mí, sin embargo, se frustra porque lamentablemente ya no tenemos un maestro en ese aspecto al que recurrir y se siente estancado. La maestra que teníamos nos dijo que se iría sólo un mes, de eso ya han pasado once.

Sabemos que está viva, la pregunta es ¿al fin nos dejó de querer?

- No es tu mirada lo que te delata, es la sonrisa sociópata la que te hace ver sospechosa - me contesta Katsuki-san – Déjalo, no es necesario enojarse por una cosa ínfima.

- Como si él fuera el alfa, como pudo decir que tú ya no eras apta para ser la alfa – Katsuki-san, posterior al ataque, se emparejo con el padre de Bosu-sama, y fue cuando engendro a Bosu. Lamentablemente después de Bosu, todos los demás cachorros no se lograron. Por lo que, uno de los lobos más ancianos de la manada le "recomendó" al padre de Bosu conseguir una nueva compañera. No que abandonará a Katsuki-san, eso jamás, no está permitido dentro de los lobos. Simplemente buscarse una nueva madre para sus cachorros. Ese comentario ocurrió hace años, y aunque Katsuki-san ha sido una de las compañeras alfas más poderosas dentro de su manada -palabras textuales de su pareja - llegó a afectarle mucho, al grado de que no se comía por días enteros.

Fue cuando Bosu-sama nos contó muy preocupado por la salud de su madre. En fin, chismes del bosque.

Desde entonces, guardo rencor a este anciano, entiendo su posición al procurar del grupo de lobos, pero no quiere decir que, por ello, aprecie sus comentarios hacia mi amiga y mentora.

- Podrías elegir una lobezna adecuada a mi hijo si tanto quieres ayudar- Dice ella colocando su cabeza entre sus patas delanteras cruzadas en el suelo cálido tras el sello de permanencia de Naruto.

-Tu hijo no debería tener problemas buscando lobeznas, es más debe de tener problemas conteniéndolas – Pone los ojos en blanco, sabiendo que sólo hay tres lobas en el grupo y todas inaceptables betas como compañeras.

- Cuando tengas a tus propios cachorros, ningen no ko, - cachorro humano - te darás cuenta de lo difícil que te complacen los que desean llegar a él. –

-Entendiendo que nada te complace, kyoryokuna arufa, - poderosa alfa – pongo en duda cualquier elección que pudiera traerte como satisfactoria a mis ojos.

- Entendiendo que tienes dudas de tus propias elecciones, es innecesario ver la mariposa de tu rodilla para comprender tu situación - Refiriéndose a la cicatriz de mi rodilla izquierda levemente ahumada que me dejo la semi mordida de nuestro antiguo atacante.

- Elecciones que salvaron la vida de cierta kyoryokuna arufa.

- La presunción no le queda bien a la compañía humana.

- La compañía humana desearía que la compañía lobuna no fuera tan exigente con sus gustos.

- Los gustos de la compañía lobuna son exigentes porque sólo requieren lo mejor para su hijo.

- Pues su hijo ya había declarado ser abiertamente afecto a otros machos.

Me mira aterrorizada, y enseguida mira a su hijo buscando respuestas a pesar de que estaba varios metros lejos de nosotras.

De repente como si recordará algo, se voltea a mirarme, hizo una mueca que pareciera ser alzar la ceja.

Seguí bebiendo mi té negro con toda calma.

- Lo admito, me tuviste dos segundos ahí.

- No te tendría, si no tuvieras dudas.

- No tengo dudas, sólo que ha pasado mucho desde que pareció interesarse en una hembra.

- De todos modos, te gané.

- …recuerda que tienes a Naruto de gemelo.

Me observa mientras la miro de reojo, dejando salir mi sonrisa y ella lobunamente se ríe de mí.

- Te lo concedo, este partido fue tuyo.

- Que delicioso placer de la victoria, especialmente contigo, mi pequeña Katsuki-chan… - cuando escucha el cariñoso término mueve su linda cola esponjosa de aquí para allá. Dan ganas de convertirlo en abrigo... me dice una vocecita interna malvada.

Seguimos sentadas tranquilamente hasta que vemos a su hijo acercarse a nosotras. Ella me mira, esta vez algo nubla su mirada, pero es sólo un momento, y antes de que tenga la oportunidad de precisar que vi en ella, su hijo, líder de la manada me habla:

- Preciso hablar contigo, chikuy no sozokujin. – heredera de la tierra.

Sé entonces que es algo que no quiero escuchar. Ese tipo de noticias que hacen congelar mi corazón porque Bosu-sama sabe lo que nos aterra a Naruto y a mí. Una vez acordamos que él únicamente utilizaría este lenguaje cuando fuera algo de suma importancia.

- ¿Requiere la presencia del hito me no kodomoel noveno niño? – Pregunto con toda la tranquilidad que me permito recopilar, sé que nuestro líder lobo no dejaría a Naruto en la ignorancia… a menos que fuera por su propio bien.

- No es necesario en esta ocasión, sólo una preocupación de un nuevo líder hacia una chikuy no sozokujin – responde muy sereno, ambos sabemos que Naruto puede estar escuchando a pesar de estar atrapado entre las hojas secas de los árboles como testigos mudos de la llegada del otoño.

Al haber negado la presencia de Naruto, sé que es grave.

Tras caminar un kilómetro aproximadamente, más cerca de la cara de la princesa durmiente en la montaña, mi amigo se detiene. Es necesario alejarnos porque Naruto es tan afín a mi energía que la mínima perturbación él la sentiría, y, por ende, empezaría a hacer preguntas.

Aprovecho para hacer una revisión minuciosa con mi chakra utilizándolo como sensor, como miles de veces antes he hecho para confirmar que nadie nos siguió y que los lobeznos, seguramente por orden de Bosu-sama, han conseguido distraer a Naruto.

Voltea a mirarme y sé que está tratando de encontrar las palabras para decirme algo muy difícil, me lo dicen sus ojos.

No me equivoco cuando sin abrir su hocico, puedo escuchar su voz a través del claro.

Aves alzando el vuelo a la lejanía.

Lo escuché claro, pero mis oídos se cerraron en cuanto él dijo la palabra muerte.

Es en este momento, en que me doy cuenta… que inicia el plan para el cual nos preparó todo este tiempo.

Parecía una profecía realizada por una malvada bruja que no nos puede dejar en paz.

El problema es que no era malvada, no queríamos que nos dejará en paz y quiero que nos diga que todo saldrá bien, aunque jamás lo dijo anteriormente por más que pregunté.

Bosu-sama me mira aún expectante, aguardando a que le indique que plan de acción tomaremos de todo lo que alguna vez planeamos.

Cuando siento que los lagrimales empiezan a activarse contra mi voluntad, cierro los ojos, levanto la barbilla al cielo, contengo la respiración.

Entonces dejo de pensar. Un Shinobi debe prepararse antes de que sea demasiado tarde – regla 28 shinobi.

Bien, ella se fue, nos dejó solos. Pero no nos dejó mal preparados, sabemos qué hacer.

Tomo un respiro, inhalo, exhalo.

De nuevo, inhalo profundo, exhalo lento. Dejo de sentir los ojos húmedos.

Una última vez, inhalo olor pino con un toque de canela... Y ahí está, el plan B.

- Chikuy no sozokujin –dice en tono de pregunta el líder lobuno, está preocupado.

Bajo mi cabeza y miro directamente sus ojos sin detenerme en ninguna otra parte más que en el delgado hielo quebradizo que parecen ser sus iris.

- Seguiremos con el plan de yama-uba tal cual sus indicaciones, ha servido hasta ahora y no habría razón para que no siguiera funcionando – se ve inquieto con cada palabra que sale de mi boca, está a punto de interrumpirme cuando… - sin embargo, tenemos tiempo para aplicar nuestro plan B: "Hoja". Debemos plantearlo cuidadosamente de manera que se vea más una idea suya que nuestra.

Me mira como si estuviera loca, entiendo que crea que he enloquecido a un tono demencial, pero hemos repasado esto varias veces en el pasado. Y aunque duela admitirlo, la indiferencia con la que nuestra anciana guardiana nos contaba las cosas en el mundo resulto refrescante especialmente cuando ya no era necesario llevarle la contraria. Sabías que lo que ella dijera, seguramente era cierto.

Sinceramente esperaba que el plan B nunca tuviera que ser activado, porque en caso contrario, nos podríamos estar condenando Naruto yo, o tal vez peor. Tal vez… tendría que ser activado el plan C y eso sería…

No, jamás. No debe de ser mencionado porque no es posibilidad, si incluso lo empiezo a considerar me tentaría y sé que caería.

El plan A es para mantenernos a salvo.

El plan B es para mantenernos seguros

Pero el plan C… es para aniquilarlos a todos.


Tonta, tonta, Sakura, nada sabía yo que me arrepentiría de no haber aplicado el plan C lo antes posible.


Cuando más jóvenes, en nuestros 5 otoños, casi seis, debido a sus enormes niveles de chakra, a mi hermano le costaba mucho tener el control de sí mismo y de cualquier chakra natural cercano.

Durante las lecciones de control de chakra, Naruto se frustraba cada día más y se notaba en su rendimiento. Yuma-sama lo miro una noche mientras cenábamos, esa mirada que solía tener cuando consideraba si era correcta o no una elección, nosotros le llamábamos corre y huye, por lo general terminaba con uno de nosotros al borde de inanición, torturado, huesos rotos, con cachos de piel cayendo al suelo, etcétera, etcétera.

Se acercó a él a la mañana siguiente, antes de que Bastet siquiera empezará a molestar a sacacorchos. No supe de ellos, sino hasta finalizar mi rutina de katas para calentamiento que ambos regresaron de la parte suroeste del bosque, donde desembocaban los ríos de la montaña de la princesa dormida.

Naruto regresaba con un libro entre sus manos, abrazándolo como hacía con Bastet cuando pequeño y una sonrisa llena de lágrimas. Su grito de entusiasmo al verme sólo fue eclipsado por una yama-uba caminando detrás de él, cuando me pareció verla negando ligeramente con la cabeza y una mueca muy parecida a una ligera sonrisa en su rostro. Si sonríe por Naruto, sólo significaban problemas para mí. Eso lo aprendí y reforcé en muchas lecciones de ninjutsu.

Mayor fue mi sorpresa cuando me mostro un libro muy desgastado, años de uso impreso: "El dios del fuinjutsu".

Él relato como yama-uba los había llevado a río arriba donde se podían ver a las vertientes de los manantiales caer en sendas cascadas donde abajo aguardaban las piedras de río perforadas por años de humedad, duras cual concreto. Un paso en falso, y literalmente sería tu último.

- Kazenoko - Niño del aire – Le dijo ella en tono de orden.

Naruto, siendo el perro de Pávlov que era, se acercó a ella observando, guardando silencio.

Poco o nada sabía que lo siguiente que le iban a decir cambiaría su vida para siempre.

- Eres lento – Bueno, era algo que ya sabía – pero no eres estúpido. – Eso es nuevo - Pocos saben cómo encontrar ese equilibrio en ellos mismos con su propia energía, más aún con una de las criaturas más impetuosas y adoradas del mundo atrofiadas dentro de uno mismo. Afortunadamente eres más cabezota que Sakura, y eso ya es decir algo.

Mientras la anciana hablaba, la vio quitarse el suéter raído rojo oscuro, su favorito para las mañanas en que prefería elegir sake en lugar de té.

La vista de sus brazos desnudos, así como los hombros era algo normal para los ojos de Naruto, pero jamás dejaba de llamar su atención los tatuajes llenos de historias, algunos cubriendo las cicatrices y algunas cicatrices cubriendo los sellos.

Moviendo su brazo derecho llamo al chakra natural del agua, pidiendo permiso a Seiryu-sama para que Naruto pudiera retomar su herencia de origen.

Seiryu-sama se lo concedió atrayendo al brazo derecho de la sirviente, líneas finas de chakra natural que conectan a la esencia del agua. Cada átomo de hidrógeno y oxígeno dispuesto a ser utilizado en el momento en que ella deseara y ordenara con el poder de su voluntad.

Todo esto a los ojos de una persona normal, civil, sin entrenamiento en chakra tanto natural como propio, sólo serían un niño arriba de un despeñadero y una anciana a su lado con el brazo derecho levantado dando un vistazo de un tatuaje cuyo significado real era una banda de identificación de prisionero de guerra de Kumogakure.

- El potencial que al que eres acreedor, nadie más puede dártelo si no tú mismo – Naruto no comprendió exactamente. Si ya era algo que tenía, ¿por qué tendría que dárselo – otra vez - él mismo?

- Tu exigente capacidad de actuar primero y pensar después debe de parar ahora - comento la anciana, esta vez mirando a Naruto al rostro, pasando primero por sus aún tiernos bigotes, y los ojos azul cielo enormes.

Arrodillándose, coloco el brazo encima de una de las rocas en las que estaban posados, que daba directamente a la cascada. Podían verse las líneas blancas reveladoras del chakra que viene de la naturaleza del agua, arremolinándose alrededor del brazo de la anciana, parecían tener vida propia, ya que ondeaban como si fueran las crines de un caballo.

- Eres el heredero de proezas sin igual, logros y fenómenos pocas veces conseguidos por alguien que no sea de tu sangre original, pero más allá de eso, más lejos de lo que tus paisajes mentales creen poseer – volteo a mirar al rubio justo al lado de ella indicándole que también se hincará – tienes algo que todos tus antecesores de maldición y de árbol no tienen.

- Coloca tu mano encima de la mía – Naruto hizo lo que se le dijo.

Ni un segundo después de colocar su palma encima del dorso de la anciana, el niño vio con asombro mudo como pareciesen las líneas de los tatuajes de su zepan-sama derretirse hacia abajo, hacia la roca expandiéndose hacia el agua y dejando el brazo de ella limpio de cualquier rastro de tinta.

- No la muevas – ordeno con voz tenue – esto, Watashi no saiai no kitsune, - refiriéndose a la ahora escritura de símbolos extraños en la que se convirtieron las líneas de tinta negra - no es un regalo para ti. Es tu herencia, uno que alguien de mejor corazón, debió entregarte. Pero no importa el mensajero, sino el mensaje, y esto te pertenece.

Inmediatamente de terminar su mensaje, Naruto sintió una sensación indescriptible.

La yama-uba no movió su mano ni cualquier otra parte de su cuerpo, simplemente el rubio sintió que hizo un breve movimiento con su chakra, ínfimo, casi sonando como un susurro al agua, de forma inexplicable el sello se retrajo del suelo hacia la palma de sus manos unidas, metiéndose debajo de su piel.

No logro decirme con exactitud lo que sintió comentando que no habría palabras en el mundo para siquiera acercarse a describir lo que vivió, pero si hubiera algo parecido sería como beber luz.

Cuando el sello termino de retraerse, pareciera que el chakra de ambos, tanto el del rubio como el del agua se fusionaron por escasos momentos, como una bola de luz que entró y buscaba en cada parte de su cuerpo, curiosa por saber quién es este nuevo espíritu. Sentía esta energía juguetona y antigua, en cada poro de su piel tratando de compactarse en su pequeño cuerpo.

Para él, todo esto como se sintieron minutos interminables. Realmente fue en menos de un segundo y cuando Naruto recupero su capacidad de reacción y el control de su cuerpo, observo como se abría lentamente, no la roca, sino el agua debajo de ella, debajo de sus manos, haciéndose más grande gradualmente conforme se acercaba a la cascada. Pudo ver como el agua se separaba en dos mientras se abría un nuevo camino justo desde donde estaban separados, extendiéndose hasta río abajo donde se perdía a la vista. Sólo que más allá, a la lejanía podía vislumbrar como el agua prácticamente ya no existía y sólo era una nueva senda de tierra húmeda lo que quedaba a su paso.

Esta nueva senda tenía el grosor de lo que había sido el río, fluyendo segundos antes. Cerca de unos 35 metros de ancho de nuevo camino.

No supo en qué momento abrió la boca, pero Naruto no podía cerrarla de la impresión.

Si bien años después comprendería que dividir el agua de un río suave era de lo más sencillo, para sus curiosos 8 otoños, era impresionante puesto que el agua era un elemento con el que aún le costaba trabajar a diferencia de Sakura. En si le costaba trabajo con todos menos con el aire, pero para un niño como él, esto último no contaba.

- ¿Cómo hiciste eso? – Pregunto una vez que el agua regreso a su cauce cuando la anciana retiro su mano de la roca.

Al quitarla Naruto sintió que el poder que una vez lo invadió se alejaba lentamente de él. Podía sentir como la bola de luz era controlada, tranquila, nada de lo que había sentido anteriormente cuando él mismo trataba de utilizar su chakra.

- Un sello como este, Tamago gata no kao, no será nada para ti – respondió ella sin responder realmente su pregunta.

- ¿Sello? ¿Qué es un sello? – Naruto la perseguía tratando de brincar cuidadosamente con sus pequeñas piernitas a través de las piedras de río cuando ella decidió que habían terminado ahí.

- Tu siguiente tarea.

Naruto se detuvo en la orilla, detrás de ella, bajando el cabeza avergonzado:

- No he podido terminar con mi tarea anterior.

- Es por ello por lo que te dejaré esta tarea como tu principal y la anterior será relegada como una intermediaria.

- Mi tarea será… ¿abrir los ríos?

- Mi intención se enlaza con la causa, no con la consecuencia de lo que viste.

Naruto tuvo que hacer retro inspección.

Llegar al río, check,

Colocar las manos en la piedra, check,

Bola de luz traviesa, check,

División del río, check.

Si la consecuencia fue la división del río, entonces lo que lo ocasionó fue…

-La tinta que salió de la piedra, ¿eso es un sello?

Yama-uba lo miro:

- Considerados por algunos un arte, por otros, un conocimiento peligroso, y por mentes menos que impresionables, otra manera de condensar poder por el poder. Serás tú quien juzgue si quieres pertenecer a cualquiera de las categorías anteriores, eso no de relevancia ahora. A partir de hoy, estudiarás, comerás, beberás, y dormirás con el fino arte del sellado. Fūinjutsu.

Antes de seguir caminando cuesta abajo del bosque, se acercó a uno de los árboles mientras instruía al niño rubio.

Su mano siguió más allá del tronco del árbol, sin que este se abriera como cuando hacíamos con los portales, tampoco el árbol se quejó. Simplemente como si fuera una mesa dispuesta, su mano atravesó al ser vivo y sacando de su interior, apareció un libro.

- Son las respuestas que buscas a preguntas que aún no te has formulado. Nunca sé es demasiado joven para aprender, y en tu caso, necesitarás ayuda con un arte que ha provocado el exterminio de aldeas enteras.

Naruto sabía que tenía que poner atención, pero su mente estaba enfocada en el libro cuya portada se veía tan desgastada, no por el tiempo, no esto no era viejo. Sino por el uso, e incluso pudo ver algunas hojas más altas que otras, por lo que este libro es de ella. ¡No puede ser!

Estaba recibiendo un libro con notas y seguramente secretos industriales de la misma yama-uba. No es que nunca haya visto un libro en su vida. Kami-sama sabe que ella los hace leer tanto a Sakura como a él como si tuvieran que terminar todos los libros del universo para mañana. Especialmente esos inútiles sobre Cómo realizar respiración cardiopulmonar. Fácil, es exactamente un ensayo de lo que sería tu primer beso, sólo que le debes de tapar la nariz, y listo se reanima como una princesa, pfff. Aun así, no entiende porque Sakura le dio tremendo soplamocos cuando le conto aquello.

No, este libro era distinto. A diferencia de los otros cuyas pastas eran nuevas, o incluso algunos con unos cuantos años de emitida la edición, este era uno con escrituras exclusivas de su familiar. Único en su clase.

Lo adoraba y aún ni siquiera lo había tocado.

Tal vez, si hubiera puesto un poco más de atención, se habría dado cuenta de que yama-uba bajaba su mirada brevemente con una sombra atravesándola momentáneamente mientras hablaba del exterminio del clan de Naruto hace años en Uzushiogakure no Sato.

- El Fūinjutsu, son sellos escritos que puedes utilizar sin el uso expreso de tus manos con un tiempo ilimitado de ejecución. Puedes crear uno y dependiendo el desarrollo que hayas generado en él, así como el chakra encerrado pudiera funcionar décadas más allá de tu creación y sin que necesariamente estes tú presente. En tu caso por ahora, necesitarás tinta o sangre, cualquier cosa donde puedas impregnar chakra puede ser funcional, así como el conocimiento, así como empezar con el conocimiento básico en simbología para expresar órdenes sencillas.

- Entonces algún día ¿podré hacerlo como lo hiciste zenpan-sama? –no preguntando realmente lo que quiere saber

-Lo que hice ahora fue utilizar el chakra propio combinado con la tinta que ha quedado rasgada en mi piel y encerrar el agua del río dentro del sello en la piedra.

- ¡¿Qué?! – Naruto pregunto exaltado. No había averiguado a donde había ido toda el agua una vez que desapareció, pero jamás imagino que una piedra que tenía el tamaño de un pan recién horneado pudiera contener kilómetros enteros de agua

Yama-uba lo vio fijamente. Naruto bajo la mirada, sabía que a su general no le gustaba que gritará tan fuerte especialmente en sus caminatas al bosque, ella decía que, por respeto a la vida en el bosque, pero sinceramente le importaba poco. Lo disfrutaba por el hecho de su gusto por atormentar a los niños.

- No es cómo el uso que le damos al chakra de la tierra, donde somos nosotros quien - a base de nuestro propio chakra - solicitamos permiso para manipular al de madre tierra a voluntad el tiempo que dispongamos. El sellado escrito es para encerrar tu deseo dentro de un lugar o un objeto.

La anciana vio a Naruto tan absorto tomando el libro que ella le daba en las manos, admirándolo cual obra de arte atlántica, valor incalculable tocando sus dedos.

- En otras palabras, - yama-uba levanto su mano y el rubio niño se elevó en el aire, levitando, quedando su cabeza a la altura de ella – esto – levantó, sin tocar, la tela de su camisa de lino café y coloco su dedo en el ombligo de Naruto – es un sello con el que te hicieron maldito.

Naruto no tenía que ver para saber a qué se refería, sabía lo que estaba ahí tatuado desde que podía recordar. Su marca de nacimiento atípica, la razón de sus interminables luchas de confusión y dolor.

La anciana lo acarició un poco más en su pancita, delineando con la punta de su dedo:

- Pero no te equivoques, quien lo hizo, supo lo erróneo que fue y si hubiera alguna otra forma, lo hubiera hecho.

Mientras daba vueltas más grandes cada vez con su dedo, se podía ver una tenue línea rojiza saliendo de su ombligo siguiendo el camino que ella hacía en su estómago.

- Simplemente a veces creemos, como los seres tontos que somos, lo que es mejor para el mundo sin tener en cuenta que los planes a futuro plazo rara vez funcionan como se pensaría.

La línea empezaba a alejarse del cuerpo de Naruto aun conectada a su ombligo siguiendo el dedo índice la general cuando ella lo retiro.

Ella cerro el puño rápidamente, como aplastando una mosca, y la línea dejo de seguirla regresando al cuerpo del niño.

Lentamente, Naruto mecido por el aire bajo al suelo.

En todo ese tiempo, sólo pensó que- aunque la voz de su general no vaciló – su mirada se había nublado como pocas veces había visto anteriormente.

Sin saber porque, le dio una tristeza infinita que le oprimió el corazón durante todo el tiempo en que estuvo levitando. Para cuando llego a casa con Sakura, esa tristeza se retrajo en el fondo de su mente, recordando su felicidad inmediata porque ahora podría encerrar su propio chakra, y, por ende, mejorar en el control del mismo.

Pero algo le decía que no olvidará nunca las palabras de su querida yama-uba.


Existen tipos de silencio.

Cuando estas recostado al lado del invernadero de las fresas y tu corazón es un latido silencioso acompañando al latido de la tierra.

El silencio del fuego calentando la sala donde bebemos chocolate caliente acurrucados con la misma manta.

El silencio del amanecer, antes de que Bastet empiece a pedir leche y las aves a despejar sus plumas para el primer vuelo del día.

Pero este silencio, con falta de luz en sus ojos, es el que más odio. Lo aborrezco porque estoy segura qué en una vida pasada él no debió ser una persona malvada ni cruel, y aun así le ha tocado este castigo. La cacería.

Naruto me mira sin mirarme. Esta más impactado que yo, le afecta directamente a él, pero estoy tan apegada a sus emociones que su dolor se envuelve alrededor de mi espíritu y me asfixia.

Madre llora por la caída de su 7 hito me no kodomo más amado.

Recuerdo lo que le acabo de decir no más allá de diez minutos, pero eso no es lo que lo dejo en shock sino el hecho de que le expliqué mi plan conforme el plan B.

- Iie.

Es su única respuesta.

Sabía que se negaría, pero debo convencerlo. Es por su bien.

- Sabes que es un buen plan.

- Iie.

- …Seguiremos con el plan A, pero debemos tener una salida de emergencia.

- Iie.

- Tenemos tiempo para planearlo.

- Iie.

- Tendremos que analizar cada detalle, no dejar cabos sueltos.

- Iie.

- Debemos corregir lo que se puede escapar de las manos de una vez.

- Iie.

- La planificación debe de ser exacta

- Iie.

- Debemos afinar métodos, que no sospechen que lo provocamos

- Dije que no Sakura-chan.

- Aunque nos separen…

- ¿Me amas?

- …El chantaje emocional no aplica en este momento, Naruto, debemos de pensar con clarid…

- ¿Me amas o actuarás como ella? – me responde totalmente serio alzándose en toda su altura.

Lo abofeteo. Su rostro es inamovible mientras recibe mi palma endurecida. Me mira con una frialdad que apenas cubre el dolor que guarda por dentro ante el rechazo de nuestra guardiana. De la manera más clara, lenta, en voz baja dije:

- Jamás, escúchame, jamás vuelvas a insinuar que te abandonaré. Te amo más que a mí misma, eres mi hermano, mi mejor amigo, mi única familia, así que jamás te atrevas a decir que te abandonaré cuando cada cosa que pienso es en mantenernos a salvos de todos aquellos que buscan lastimarte. Si es tu vida sobre la mía, no dudaré en entregarla porque tu seguridad siempre será mi prioridad.

Me sorprendí a mí misma con esa explosión, por lo general intento ser manipuladoramente útil a favor de la causa que más me convenga. Aparentemente no soy tan controlada como me gustaría creer, pero el mero hecho de que él haya insinuado que puedo dejarlo en cualquier momento como si no lo amará, es algo con lo que no puedo lidiar positivamente.

Trabamos la mirada, él no está sorprendido, en cambio - me estruja el corazón -, está llorando. Intentó hacer algo que no está acostumbrado a hacer. La manipulación emocional no es algo en lo que ella lo educo, además, él tiene su propia forma de convencer al mundo.

Existen tipos de silencio. Así como tipos de inocencias:

- Nunca dejaré de amarte, eres mi familia y tu vida es mi alegría, renunciar a ti no es opción – le dije en voz baja pero estable.

Colocando una porción ínfima de chakra en mi dedo índice del cual hice crecer una uña alargada como garra con mi propio chakra, dejé que él viera como elevé mi mano derecha hasta mi hombro izquierdo y deslicé mi señal de promesa sellada única.

Cuando termine, una X sangrante del tamaño de mi palma se reflejaba en mi hombro. Vibro tenuemente durante un momento confirmando que quedo correctamente sellado. Este sello era la prueba inequívoca del cumplimiento obligatorio de la promesa que le acababa de hacer a mi hermano.

Este truco lo aprendimos de su libro de sellos, donde exponía que podías sellarte a ti mismo con tu propio chakra para la voluntad del mismo portador.

Al principio nos pareció estúpido y raro. ¿Quién querría sellarse a sí mismo? La yama-uba nos recomendó usarlo para recordar no darle su comida favorita a Bastet durante una semana. Cuando incumplimos, supimos porque el sello no debía ser tratado a la ligera. Si incumples con la voluntad del portador, es decir, contigo mismo, si incumples con tu deseo original, el sello te soltará pinchazos de dolor. El dolor dependerá del grado de voluntad que haya incurrido tu chakra cuando hiciste el deseo.

Es decir, mientras más potente sea tu convicción cuando describes tu deseo, mayor será el grado de dolor si llegas a incumplirlo. Por eso rara vez aplica un caso como este.

El deseo lo volvimos promesa. En mi caso, la promesa la convertí en un favor; en el caso de Naruto, no quiso saber más de ese tipo de sellado. Dijo que ya con uno que tuviera encima de él era más que suficiente.

Hoy, le hice una promesa, no un favor.

Me abrazó fuerte.

- Nunca nos abandonemos por favor, Sakura-chan. – me susurro aun tembloroso.

- Jamás… te lo prometo – murmuré regresando su abrazo de oso, mi cara aplastada en su pecho adolescente.

Como Naruto no siguió investigando más este tipo de sellados-promesa, nunca se enteró de que las voluntades deben de ser descritas con eficaz exactitud. Palabras exactas y no sólo para dar a entender la voluntad.

Por eso jamás se dio cuenta - que durante mi promesa - nunca utilicé la palabra separar.