Capítulo 12. Menos ranas por favor.

Veinticuatro horas antes de la explosión en la montaña de la princesa dormida.

Me la vas a pagar, pensaba un enfadado Sasuke, ¿Por qué Kami-sama me ha hecho creer que es buena idea?

Habían pasado dos días desde que había acordado su trato con Naruto y en todo este tiempo ambos habían tratado de ser cordiales, aunque los términos dobe y teme eran frecuentes, así como puñetazos accidentales del rubio hacia el costado del pelinegro y a su vez, un Uchiha colocando obstáculos bajo genjutsu a cierto ruidoso. Muy bonitos ambos.

Cuando acordaron de verse la primera vez, Naruto lucía un tanto demacrado e incluso preocupado, si la sonrisa falsa y la mirada distante en ocasiones, era un indicativo.

Sasuke no pregunto. Sospechaba que se había puesto en contacto con su guardián, persona a cargo, lo que fuera esa entidad a la que parecía obedecer, y éste le habría castigado o un equivalente similar. Eso descartaba – ligeramente - que la persona a quien estuviera protegiendo fuera Sakura-san, a menos que tuvieran un tipo de comunicación que no involucrará chakra, pergaminos, invocaciones, etc. Además del refunfuñón de Bastet, no había más animales cerca de Sakura-san, evidentemente el cuervo de Itachi-nii no contaba. Entonces sin invocaciones. ¿Quién es tu contacto?

De cualquier manera, Naruto guío en todo momento al Uchiha, mostrándole los posibles caminos que tomo el hombre cojo. Al saberse perseguido y herido, dicho hombre estaría replegando sus fuerzas cadavéricas para defenderse en cuanto sea atrapado. Sólo era cuestión de tiempo a partir de ahora.

Se atrasaron levemente cuando dicho hombre aparentemente había dejado trampas, sellos de energía oscura que intentaron atrapar a ambos en trampas ridículas: telas enormes de araña, arenas de jalea – asqueroso -, aire con olor a cañería, charlatanería de caras dibujadas en los troncos de los árboles, figurar la caída del sol a mediodía, entre otras tantas. Perceptiblemente, este hombre no tenía ninguna formación en fūinjutsu, no tenían nivel de complicación sus trampas ya que se deshacían incluso antes de llegar a ellas. Parte de este nulo nivel de complejidad lo compensaba con el hecho de colocar montones de ellas, tal pareciera que, en lugar de tratar de defenderse adecuadamente, sólo estaba haciendo tiempo hasta que termine de ejecutar su plan.

En todo este transcurso, a pesar de que sabía que Naruto poseía conocimiento del chakra, el rubio no lo utilizo. Parecía restringirlo frente a Sasuke, razón por la cual se sentía atrasado. Sin embargo, Naruto ya sabía que el pelinegro tarde o temprano haría preguntas hasta satisfacer su curiosidad, pero si mostraba algo más de experiencia, sabría que el Uchiha no lo dejaría ir en esta ocasión.

Justamente están terminando con un panal gigante de avispas cuyas cabezas son del tamaño de una kyuu, Sasuke con jutsus de katōn, Naruto utilizando únicamente sus puños y el contorneo de su cuerpo. Para ser tan grande, es rápido, pensaba Sasuke cuando de repente el terreno donde estaban lidiando con los insectos, se partió como soufflé de queso.

Era como si una inmensa energía hubiera emergido de adentro hacia afuera y ahora se desmoronaba la tierra junto con ellos.

Raíces enormes que empezaron a brotar de la tierra dañada fueron la ruta de escape de daños de ambos chicos para evitar su caída hacia debajo de la gruta.

Una vez que todo termino de caer, y ellos se aferraron a algunas raíces divisaron la inmensidad del daño.

Un socavón de veinte metros de diámetro había ocasionado que toda la tierra encima de este cayera estrepitosamente al fondo; la tierra caída no era el problema. El tema eran todos los cuerpos perdidos localizados a los lados del socavón, en unas especies de gradas donde podían ver el centro del agujero.

Un hombre de cabello marrón oscuro y tal vez metro ochenta de altura estaba de pie, leyendo un libro, el cual se veía antiguo, muy desgastado.

Sasuke dejo de escuchar el sonido de la respiración de Naruto.

- … No puede ser... – murmuro entre dientes, confusión y sorpresa en su mirada.

Naruto rapeleo entre las raíces hasta el fondo del enorme socavón con Sasuke siguiendo sus pasos por detrás.

- ¡Oy!¡¿Por qué tienes eso en tus manos?! – Grito tratando de contener su enojo el rubio.

Sasuke no entendía que lo puso tan furioso, ¿el libro? Dicho manual lucía una inscripción que delataba fūinjutsu en su portada, en cambio, por fuera no le veía lo asombroso, parecían más un montón de hojas al azar unidas inclusive por pedacería de estambre.

El hombre, evidentemente shinobi de Kirigakure, cuya diadema mostraba tachaduras entre las marcas de niebla de la misma, delataba que era un renegado. Un ninja traidor de su aldea.

Tal como había supuesto Sasuke sobre el físico del culpable, por el tamaño y peso puesto en cada paso que encontraron entre la maleza del bosque, el hombre a pesar de ser alto no era muy corpulento, de hecho, parecía bastante desnutrido. No tenía su salud en su máximo esplendor, un hecho resaltado por las bolsas bajo los ojos, los labios agrietados rotos, la carne colgaba de los brazos, y a pesar de tener puesta una malla gris y camisa por debajo se podían destacar las costillas. El cabello mugroso y lleno de suciedad que no debería de estar ahí. La piel de tono ceniciento lo hacía parecer prácticamente otro del montón entre el cementerio de pie que aguardaba de pie, eso si no se tomarán en cuenta los ojos.

Esos ojos eran de alguien que había perdido la razón. Sólo una vez anteriormente, Sasuke cree haber visto esa mirada. No. No quiere recordar a ese hombre serpiente, especialmente cuando este personaje está viendo a Naruto como una especie entre adoración y monstruo.

- Estas aquí. – Susurro el ninja renegado.

- ¡Te hice una pregunta, responde! – Naruto continúo vociferando

- Oh ¿esto? Es algo que encontré por ahí – respondió el ninja levantando el libro para verlo mejor a la luz que entraba a raudales en el agujero.

- Mientes, no deberías de tenerlo, no es para ti ni para tu conocimiento – el rubio trato de recordar la última vez que lo había visto pero no le viene a la mente ningún recuerdo.

- Habla, ¿Quién eres y que buscas? – pregunto Sasuke manteniendo la voz estable y dura, mostraba autoridad

- Mi nombre no importa, porque pronto tendré uno nuevo – respondió quedamente mientras no desviaba la mirada de Naruto – sin embargo, pueden llamarme Junsai. En cuanto lo que busco, ya lo he encontrado.

- Devuélvelo, este libro no es tuyo – murmuro entre dientes Naruto, quien parecía estar a segundos de ir y estrangular al hombre.

- Ohh, lo tome prestado, ha resultado ser muy útil. Sellos llenos de conocimiento que jamás me habría imagino que pudieran combinarse.

- Por lo visto para ti, no ha resultado útil si los encriptados que colocaste los haces llamar trampas – comento Sasuke, cristales rojos en lugar de oscuridad se describía en su mirada.

El hombre miro al fin al Uchiha, borrándose la sonrisa que había tenido mientras observaba al rubio.

- Un ninja de Konohagakure no Sato. ¿Nunca se cansan de meterse en asuntos que no son suyos?

- Curiosamente fui invitado para escoltarte por los crímenes que has hecho. Depende de ti si gustas que te duela hasta los huesos o que puedas seguir caminando bajo tu pie. – El pelinegro ya había revisado tres veces el hoyo bajo tierra.

Medios de escape hacia la superficie ya los tenía contemplados, había seis vías óptimas. Era unm protocolo de precaución siempre tener ubicadas las salidas inmediatas en caso del desastre.

Sin embargo, solo era por la rutina contemplarlo. Sasuke no iba a dejar escapar a este hombre-cadáver.

Regla 9. Un Shinobi siempre debe realizar la misión asignada. El pelinegro tenía toda la intención de cumplirlo.

- No he cometido ningún crimen, de hecho, lo que hare se podría considerar un acto heroíco – declaro el llamado Junsai.

Si Sasuke no estuviera al pendiente de cada movimiento con el Sharingan, se hubiera perdido como Naruto se tensó de repente, quien se encontrará ligeramente pasos atrás.

Las manos en puños y tal vez abriendo los dientes.

- Dime Junsai-san, ¿para qué deseas utilizar el Fuuin-Shiki combinado con Meiton? ¿Porque estás haciendo estos rituales y utilizando cuerpos de gente fallecida? – interrogo Sasuke con dos objetivos: buscar la verdad detrás de esta monstruosidad y distraer al hombre. En cuanto tuviera postura abierta, lo atacaría.

- Pensé que eso era obvio.

- Evidentemente no ya que estoy cuestionando

Junsai miraba alternadamente entre ambos chicos, parecía estar pensando en algo hasta que soltó una carcajada:

- ¡No te lo ha dicho!¡Oh niño, si tan sólo supieras! Todo este tiempo has estado en total peligro y no te has dado cuenta y te haces llamar shinobi. Peor aún, eres un ninja de Konoha.

Mientras hablaba el hombre continuaba riéndose, tomándose del estómago.

Esa fue su oportunidad. Sasuke aprovecho el momento en el que el hombre cerro los ojos para tomar aire, y moviéndose con shunsin apareció al lado del renegado, quien fue tomado por sorpresa cuando el menor le dio una patada al costado, tirándolo hacia la pared de la caverna.

Los cadáveres fueron activados al igual que los sellos que incrustaban todo el interior de la caverna, se movieron tratando de detener a Sasuke quien continuaba golpeando Junsai.

El renegado desvió por poco una patada directa a su cabeza mientras aún se encontraba en el suelo, cuando se levantó utilizo chakra para adherirse a la pared y escalar utilizando la punta de sus dedos y de sus pies. Sasuke lo persiguió mientras también enviaba un porcentaje equilibrado de su chakra a las plantas de sus pies para continuar golpeándolo. Al parecer sano la cojera que le ocasiono Naruto.

Alcanzando los límites a la superficie, Junsai se lanzó hacia algunas raíces que aun colgaban, cual trapecista se lanzó a un pilar que destacaba del suelo de la caverna, donde esperaba que Sasuke no lo alcanzará tan rápido.

Lo que no esperaba era una mano enredándose en su cuello justo al caer.

La mano lo tomo desde atrás, por su nuca, pero sabía quién era su captor.

Naruto estaba furioso a la vez que miraba su presa frente a él. No podía controlarse, el hombre había insinuado que estaba detrás de él para ser un "héroe". Por favor, era más un monstruo que el mismo Naruto.

- Sabía que no tardarías en mostrar tu verdadero ser, akuma.

- Para alguien que tiene que usar chakra oscuro para comandar cuerpos de gente que descansaba tranquilamente y controlar su fuerza, tienes muchas agallas para decir que soy un monstruo.

- No niegas que lo eres de cualquier manera.

- No negaré mi naturaleza, sin embargo, puedo afirmar con una mano en el corazón y otra en el fuego, que jamás he hecho algo ni tan remotamente cercano a la vileza que tú te has atrevido a hacer.

- Por favor, has matado a miles y te ofende lo que yo he hecho a seres sin vida y sin posibilidad siquiera de sentir dolor.

- Al contrario de ti, puedo sentir su pena. Todos y cada uno de ellos tienen el deseo de regresar a descansar, porque esto que les has hecho es antinatura. Incluso si lograras tu cometido, Amida-sama está esperando al Shinigami detrás de ti para castigar tu impureza.

- Di lo que quieras, tomare lo que está dentro de ti y crearé un mundo nuevo, que todos los hombres obedezcan únicamente a un solo señor. Yo. Seré ante quien todos se inclinen, el señor de cada tierra y río, se me brindará tributo e incluso los Daimyos me temerán, lo úni- El hombre se calló cuando Naruto apretó más su tráquea.

- ¿Para eso lo quieres? Por poder, ¿es así? Hombres sin corazón y demasiada ambición son la razón del porque no podemos vivir en completa paz. – Naruto no aflojo el agarre, sin embargo, su voz y su aura se habían calmado. Despedía en su lugar, tristeza.

Sasuke no tenía idea de que estaba pasando. Para cualquier con dos ojos podrían testificar que el hombre quería utilizar sus rituales – incompletos – sobre Naruto para "algo" que guardaba en su interior.

Sin embargo, Naruto lejos de molestarse aparentaba tristeza.

- Oh tuve mucho tiempo para verlos, no te preocupes, también tengo planes para tu compañ- Naruto no lo dejo terminar, apretó aún más el puño contra la garganta de Junsai.

- ¿Qué acabas de decir?

Si Sasuke creía que había visto a Naruto enojado cuando vio el libro, tuvo que borrar ese concepto, debido a que el chico rubio que estaba estrangulando con una sola mano a un hombre diez años mayor que él, desprendió un aura sumamente poderosa, maligna.

Jamás había sentido este tipo de poder, era extremadamente maligno, erizaba los vellos de brazos y nuca, parecía haber absorbido el oxígeno porque tuvo mucha dificultad para respirar.

No sólo era vibra, se dio cuenta Sasuke, esto era completa y llana intención asesina. Una más fuerte que cualquier que haya sentido.

Ha percibido anteriormente la de Itachi o inclusive la de Shisui, quienes han sido su mayor estandarte ya que pueden dejarte sin respiración; sin embargo, esto es diferente, sus rodillas están cediendo, está cayendo lentamente al suelo, los bordes de su visión se están oscureciendo. ¿Ceguera? ¡Su intención asesina está cegándome! Sasuke empezó a preocuparse. ¿Quién era Naruto y que estaba pasando?

- Naruto, suéltalo. Recuerda nuestro acuerdo, sólo debes de entregarlo – Sasuke le menciono el acuerdo al rubio precisamente para distraerlo de su intención

Afortunadamente para Junsai, funciono.

Naruto regreso a sus cávales al dirigir la mirada hacia Sasuke, a quien localizo en el centro de la caverna en otro pilar de tierra, alejado de los cadáveres, de rodillas.

Naruto no dudo, arrojo el cuerpo de Junsai al otro lado de la caverna cual muñeco de trapo y de un salto con impulso de chakra, llego al pilar donde estaba el Uchiha.

- Lo siento tanto teme, olvide por completo que estabas aquí, no quise lastimarte, lo siento tanto – Naruto se arrodillo para revisar a Sasuke.

No era muy diestro como su hermana, pero algo le había aprendido.

Sasuke había empalidecido, pero de ahí en fuera estaba en buenas condiciones, sólo fue el vértigo común que ocasiona su intención asesina.

Le tomo la muñeca para revisar el latido y con la otra mano examino su rostro. Bien, sin sangre en canales auditivos ni en fosas nasales, le fue bien a Sasuke, pensaba Naruto mientras continuaba revisando la cara del otro chico.

En un momento, cuando paso a revisar los ojos, el pulso de Sasuke, - aun dentro de los dedos de Naruto - se elevó. Ojos rojos muy distintos a los cerúleos se podían ver desde la mirada nítida del sharingan.

Ambos rojos, en distintas tonalidades. Un par de tomoes observando a la expresión zorruna.

- Tus ojos… ¿Por qué son…no son los tuyos? – Sasuke no tartamudeo, simplemente no sabía cómo expresar su duda

- No quería asustarte, lo siento Sasuke-san

Sasuke abrió más los ojos. Así sabes que todo se irá al infierno, cuando uno de los chicos más groseros y liberales que has conocido te trata con respeto por primera vez, pensó Sasuke mientras continuaba viendo los ojos afelinados de Naruto. No quedaba rastro alguno del azul, pero tampoco sentía el oscuro chakra que lo había llenado hace no más de dos minutos.

Estos ojos no le quedan, pero los bigotes… fue lo último que se le paso por la mente al Uchiha cuando escucho tenuemente:

- Jutsu: ¡Siervo de Niebla!

Al lado derecho de la cabeza de Naruto pudo ver detrás de él como algunos de los cadáveres empezaban a cambiar su forma a la apariencia exacta de Junsai.

- Por favor no se molesten en encontrarme no lo harán. Seré yo quien llegue a ti akuma a su tiempo, no tengas ansias.

Se escucho la voz en ondas repetidas por toda la caverna, sin embargo, el Uchiha ya había localizado la fuente y por la expresión de Naruto también sabía cuál era el verdadero Junsai.

Ambos chicos se levantaron al mismo tiempo:

- Tú trata con él. Yo no podré contenerme si lo vuelvo a escuchar – dijo Naruto enderezándose y haciendo estirar sus brazos.

- Confío en que sabes pelear mejor que lo que me mostraste, ¿es así?

- Por favor, no has visto lo que puedo hacer – resoplo Naruto – Verás lo que estos músculos saben hacer.

- Sólo trata de que los muertos no nos asesinen mientras capturamos a su líder.

- Sí, sí. Déjame el trabajo sucio Dattebayo.

No había acabado de decir su frase cuando salió en plan de guerra a combatir con el ejército muerto.

Sasuke por su parte, fue tras Junsai quien al parecer planeaba huir durante la trifulca. Cobarde.

Se había ocultado entre las decenas de cuerpo parecidos a él, pero su pestilencia a locura y mirada psicópata era la señal que lo delataba de los demás.

Sasuke fingió estar buscándolo aún, esperando a que el renegado hiciera el primer movimiento.

Tuvo menos de medio segundo para echarse al suelo y evitar un kunai dirigido a su cabeza. Rodó hacia un lado y se levantó. Veinte metros delante de ella una señal de chakra centelló y se movió hacia delante apareciendo al otro lado de la caverna.

- Me estaba preguntando cuando ibas a acumular valentía para dejar de esconderte – Sasuke comento mientras aparecía detrás de Junsai.

Su clon solo fue un señuelo confiando en que el hombre no reviso el entorno de la caverna cuando lanzo el jutsu.

- Si vas a seguir a alguien al menos disminuye tu sed de sangre mocoso – El renegado intento zafarse de la llave al cuello que le estaba aplicando a Sasuke, atrapando a un cuerpo cadavérico y lanzándolo por encima de él tratando de asestarle un golpe al jōnin.

Sasuke lo vio venir y saltó hacia atrás. Se agachó y apuntando sus dos kunai hizo un movimiento rápido en forma de cruz. El ninja dio un grito ahogado y cayó al suelo de rodillas. El Uchiha se puso en pie lentamente mirándolo aburrido.

- Tranquilo, solo te he dañado los tendones - sacó un senbon y lo hizo girar entre sus dedos - pero por tu bien será mejor que contestes a mis preguntas.

El hombre hizo un sonido parecido al de un perro rabioso y entre medio de las sombras lo miró con puro deseo asesino. Sasuke le lanzó el senbon hacia una de sus manos y escuchó enseguida un grito estrangulado.

- Tu objetivo es Naruto, ¿por qué? - vio sus músculos tensarse brevemente

El hombre le dio un resplandor de odio y levantó su única mano útil. Sasuke estuvo muy tentado a poner los ojos en blanco y lanzó el segundo senbon.

- Por el protector que usas puedo ver que eres de Kirigakure, pero no veo qué asunto pueda tener un ninja renegado con un simple leñador. No te he visto en los libros bingo por lo que debes haber desertado hace poco.

- ¿Sigues pensando que es un leñador? Eres un tonto niño – Junsai soltó una sonrisa cruel y sarcástica – ese chico podría acabar con todo lo que conoces, no lo protejas.

- Él no ha hecho daño hasta donde sé, en cambio, tú estás siendo apresado por la Aldea Oculta de la Hoja por los crímenes de profanación, uso indebido de fūinjutsu y ataque a civil sin afiliación a aldea alguna.

- No me hagas reír. ¡Dokugiri! – Junsai grito lanzando el jutsu, retenido tan sólo por el dolor de ambos senbon atravesando sus manos al levantarlas.

La técnica le permitió al renegado a transformar el chakra de su cuerpo en sustancias químicas y expulsar gas venenoso por sus poros.

Sasuke retrocedió inhalando brevemente por la cercanía con el shinobi.

- ¿Qué te parece si dejamos la charla para después? - Junsai intentó levantarse recargándose por la pared sellándose las heridas de los tobillos con chakra oscuro que brotaba de sus manos - debo acabar con el niño ahora.

Sasuke frunció el ceño en cuanto la niebla comenzó a levantarse, por el chakra que desprendía no se trataba de un simple fenómeno natural. Junsai cambió de posición y en un instante desapareció y apareció de pie sobre el centro de la caverna a metros del rubio. Sus ojos fijos en ellos mientras realizaban su técnica de ocultación y se fundía con la niebla.

Naruto había puesto a la mayoría de los muertos – irónicamente – bajo tierra.

Aplicando Dōton: Doryū Taiga, con este Jutsu, el rubio pudo convertir en un río de fango la tierra colapsada sobre la que los cuerpos estaban parados para que pierdan el equilibrio y queden atrapados cual arenas movedizas.

Lo que había dicho era cierto, aquella era su gente, los había conocido y, por tanto, aunque no tuvieran más consciencia, deseaba protegerlos en su último descanso.

De pronto el fétido olor del azufre llego a sus fosas nasales. Veneno. Desplazándose a la derecha, evadió por poco la espada del renegado dirigida a su cuello, volviendo a desaparecer en cuanto fallo.

La extensión de la niebla abarcaba a la caverna entera, esta neblina bañada en chakra dificultaba en cierta medida la detección del ninja, pero este tampoco estaba siendo muy riguroso. Su chakra desprendía una clara intención asesina, era difícil pasar por alto.

Sasuke se unió a Naruto, quien noto que el Uchiha estaba sintiendo los dolores primarios del envenenamiento. Tenía que sacarlo de allí de inmediato.

Echó una mirada al grupo de muertos buscando confirmación. Tal y como esperaba estaban paralizados, por lo menos ya no se moverán, incluso si el renegado lo intentará, había utilizado chakra natural para arraigar como margaritas a los fallecidos en la tierra. La ironía no lo dejaba en paz.

De repente, Junsai hizo su aparición entre el rubio y el pelinegro, agitando su espada cortando en dos al jounin, no hubo vacilación en ninguno de sus movimientos, sus ojos estaban enfocados en la caza. Pero no fue carne lo que cortó, sus ojos se achicaron al ver como el cuerpo de su oponente se transformaba en agua. Al darse cuenta de su error tensó los músculos listos para moverse, su acción no pudo ser cumplida. El filo del kunai de Sasuke le rozó la garganta amenazante.

- Es el fin – Hablo cortante el Uchiha mientras el sudor empezaba a sentirse caliente.

Junsai miró hacia atrás, su sonrisa cubierta sangrienta por los labios tan agrietados. Rio oscuramente y entrecerró los ojos con diversión.

- Dattebayo, ¡es un clon! - Naruto le advirtió.

Detrás de Sasuke apareció el real Junsai blandiendo su espada. Sasuke había cortado sin dudarlo el cuello del clon y se había dado la vuelta a tiempo para esquivar la espada que cortó el aire por encima de su cabeza. Torció su cuerpo y envió una patada hacia las piernas del ninja niebla que sin dudarlo saltó y clavó su espada en el suelo dándose impulso con esta y lanzando su propia patada al ninja de Konoha.

La fuerza del golpe lanzó a Sasuke hacia el otro lado de la caverna. Junsai hizo un primer intento de seguirlo tras sacar la espada del suelo, pero luego miró el suelo repleto de makibishi, jutsu que lanzó Naruto para proteger al Uchiha envenenado, soltó un bufido y desapareció.

Naruto apareció al lado de Sasuke en tiempo récord, apoyando todo su cuerpo en uno de sus hombros.

Pudo olerlo, ya estaba sufriendo las consecuencias del envenenamiento del cuerpo del ninja niebla.

Naruto estaba preparando su chakra para controlar el peso de Sasuke y no derribarlos en el proceso de escape, cuando escucho levemente:

- No permitas que escape – un Uchiha con los ojos hinchados estaba solicitando una prórroga para la batalla - ¿Qué clase de ninjas seríamos si renunciamos a una misión solo por ser difícil?

- La clase que no dejamos a los amigos morir – respondió en automático Naruto.

Sasuke miro la cara de Naruto, sonrisa arriba, sólo los ojos prometían la seriedad con la que su voz tan segura habían dicho esas palabras.

- Vamos Dattebayo. No quieres morir aquí con un apestoso ninja de la niebla

- ¿A dónde crees que vas, akuma? – Reapareciendo a metros de ellos, el renegado parecía más lunático ahora que su presa estaba cerca y ocupada ayudando al chico de cabello negro.

- No creas que te dejaré ir, pero tú no eres mi prioridad ahora, Junsai. Tienes que pagar por tus crímenes.

- ¿Ah sí? De todos, ¿eres tú quien me lo dice? – Gruño el ninja niebla y lanzándose hacia Naruto y Sasuke elevo su espada para asestar un buen golpe.

Naruto entonces toco la pared de la caverna, la tierra donde su mano toco se encendió automáticamente con símbolos y kanjis en tonos azul.

Una nube de elemento viento envolvió a los chicos encerrándolos en una capsula de aire mientras que la tierra bajo sus pies aceptaba gustosa la entrada de dicha nube.

Sasuke no entendía lo que estaba pasando tanto por el nuevo poder desplegado como por el veneno fluyendo por sus vías respiratorias.

La nube de viento se había hundido bajo tierra y mientras hacía el recorrido que Naruto al parecer indicaba mentalmente, la tierra que quedaba atrás se volvía a retomar su lugar sin parecer que acaba de ser removida. Sin forma de rastrear bajo tierra el rastro de chakra de Naruto o Sasuke, todo quedo encapsulado.

Salieron a la superficie de nueva cuenta a metros de río arriba al lago bioluminiscente al que Sakura-san los había llevado.

En cuanto Naruto quito la mano de la pared de aire, el viento se despejó y tanto él como Sasuke levitaron lentamente a la tierra.

El rubio ayudo al Uchiha a llegar a la orilla donde motivo al pelinegro a tomar agua.

En automático, el pelinegro sintió mejoría; el agua dulce parecía medicinal y estaba calmando los temblores en manos y piernas.

- Quítate la ropa y metete – le dijo Naruto, no en tono de orden, simplemente como una oración mas

Sin saber cómo se dejó convencer, si por el esfuerzo de su cuerpo o porque evidentemente Naruto no lo iba a lastimar, se quitó la parte superior de su equipo jōnin. Tanto el chaleco como la camisa volaron, así como las sandalias y las calcetas blancas.

Lo único que quedo fue el pantalón estándar, y sin más demora ingreso al lago.

Naruto de inmediato ordeno:

- Húndete, que el agua te toque por completo.

Ingresó hasta la cabeza, el fuerte dolor estaba disminuyendo gradualmente. Se sentía como estar entre las nubes.

Sintió, de pronto, un calor muy tenue tocando parte de su nuca, a sus espaldas. Se levantó en tiempo récord desfilando su kunai – porque un shinobi jamás esta desarmado – en dirección al cuello de Naruto.

- Ey, ey tranquilo. Tienes una herida en el cuello, atrás. Quiero confirmar que esta sanando correctamente.

- … -

- Oye sangre por ti allá atrás, deberías darme algo de crédito.

- No sangraste, ni siquiera te hirieron.

- Entendiste el punto.

- ¿Qué quiere de ti?

Naruto suspiro. Esto era justo lo que temía, las preguntas de Sasuke, un shinobi, de Konohagakure de todas las cosas.

- Quiere esto – señalo su estómago el cual encendió un breve chakra el cual dejo perfectamente visible el Sellado de los OchoTrigramas.

- … ¿Qué es eso? – El Uchiha, un tanto distraído, coloco su dedo índice inconscientemente sobre el ombligo de Naruto, recorriendo los ocho kanjis.

- Una maldición – respondió en tono muy bajo el rubio.

- ¿Por qué alguien más querría una maldición? – Sasuke seguí hipnotizado desplazando con el roce de pétalo los distintos kanjis sobre los abdominales de Naruto.

- Porque a veces los tontos son más tontos de lo que pensarías.

Sasuke elevo la mirada a la de Naruto, quien lucía sin expresión alguna, sólo esperaba la reacción del Uchiha.

- ¿Te hiciste esto a ti mismo?

Naruto resoplo.

- Alguien cuya razón desconozco, me lo dejo desde antes que yo tuviera memoria. No tengo una justificación del porque me hicieron esto o que hice para ganarlo, pero es algo que no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

La tarde estaba cayendo, la bioluminiscencia encendiéndose lentamente en el claro y dos chicos hundidos de la cintura para abajo en el lago. Sus cabellos remojados y frescos, sonrosados por la adrenalina que aún no descarga de sus cuerpos, miradas trabadas de uno en el otro.

Sasuke tenía una ligera sospecha de lo que estaba pasando, de quien era Naruto, y lo más importante, que era Naruto.

Pero era una posibilidad ínfima, no puede ser porque no hay forma, no hay manera que él sea quien cree que es.

Lo tiene claro. Una vez que capturen cien por cien a Junsai, interrogaría a Naruto intensivamente, pediría el apoyo de Itachi porque evidentemente aquí hay algo más oscuro que las travesuras del ninja de la niebla y no se le quita la sensación de que Sakura-san está involucrada.

Naruto sabía que a partir de ahora solo era cuestión para saberse atrapado así que sólo se le ocurrió pedir una cosa:

- Sasuke-san por favor prométeme que cualquier pregunta, cualquier duda que tienes, me esperarás para poder contártela para poder explicarte como han sucedido las cosas – Naruto prácticamente imploró.

- … Sigues siendo un peligro.

- …Lo soy…

- Pero eres un peligro que ha resultado ser de ayuda, al menos por hoy – Sasuke murmuro, tratando de no prometer nada, pero esa mirada de ojos cerúleos de borrego a medio morir tenían al Uchiha dubitativo.

- Por favor, escríbelo para poder convencerme cada vez que pienso lo contrario – el rubio murmuro demasiado bajo, su mirada se llenó de tristeza.

No quería prometer nada cuando justamente acaba de pensar como le contará a Itachi y a Shisui sus sospechas.

- Dame algo para poder prometerlo. – fue su declaración final.

Naruto lo midió, buscando mentira en su voz o en su rostro, pero - ¡Maldita sea ese Uchiha! - ¿no conoce lo que son las emociones? Una sonrisa o ceño fruncido de vez en cuando no le harían mal.

Entonces Naruto entró aún más al espacio personal de Sasuke.

- Soy el musuko bango 9 – el hijo número nueve.

- … -

- … -

- ¿Qué se supone que significa eso?

- Pues eso, que soy el noveno hijo.

- … -

- Soy el número dos y no lo ando promocionando

- Soy el noveno hijo de madre tierra.

- … -

- … -

- ¿Te das cuenta de que sólo me hace preguntarme qué clase de bestias analfabéticas te criaron, no es así? Con razón crees en los zombies y en los vampiros.

- Ten cuidado, pueden estarte escuchando y querrán comerte.

Un Naruto juguetón se acercó a hablarle al oído a Sasuke, quien estaba menos impactado por sus "supuestos" espectadores debido a que toda su atención estaba en la sensación del rico calor que estaba enviando Naruto a centímetros de su piel, haciéndole cosquillas en el oído.

Naruto al ser tan sólo tres o cuatro centímetros más alto, quedaba ligeramente arriba del Uchiha, por lo que el rubio pudo ver perfectamente la piel de gallina en el cuello del pelinegro.

Sin moverse de su cercanía, volteo el rostro mirando a los ojos del Sasuke. Este a su vez ya lo estaba observando, con sus ojos oscuros. El sharingan ya desactivado hace tiempo.

Tal como estaban, con la luz tenue del lago rodeándolos, el agua termal, acercaban lentamente su rostro hasta que ambas narices se tocaron tenuemente.

Ojos entrecerrados, no podían – ni querían - parar, cerraron aún más el espacio entre ellos, suave calor rozaba los labios de cada uno.

¡Croac!

Entonces una rana salto dentro del lago.

Y dos chicos muy avergonzados no pudieron mirarse durante un buen rato a los ojos, penosos y tímidos, se quedaron un rato más sumergidos hasta el cuello dentro del lago hasta verificar que estaban sanos y salvos. Por ahora.


- Prometo no interrogarte con una condición.

- ¡Por supuesto, ¿cuál es, Dattebayo?!

- Jamás vuelvas a llamarme Sasuke-san.

- … -

- … -

- ¿Teme está bien entonces? ¡Gracias!


- Por la descripción no se identifica a nadie bajo esas características en el Libro Bingo. Posiblemente como comentas, es un ninja que dejo su aldea en las últimas fechas. ¿Puedes repetir nuevamente los hechos ocurridos Hayabusa-san? – Shisui cuestiono en tono de orden.

Sasuke se las había arreglado para contar la historia sin involucrar la participación de Naruto. Regla 10 Shinobi. Hay momentos en que la información es más importante que las vidas. Sentía que este momento, esta misión aplicaba totalmente a la regla. Primero obtendría las respuestas de Naruto para poder concluir cuales serían sus medidas de acción a partir de entonces.

- Estas diciendo que Junsai al parecer enterró a los cadáveres el mismo por error al intentar atacarte en la misma trampa

El problema es que Shisui se está desesperando por no poder participar por orden de Itachi.

Sasuke sabía bien que estaban incluso realizando erróneamente la misión. Supuestamente para eso es el equipo, dividirse las tareas, investigar en distintas partes y en conjunto poder teorizar causas raíz y brindar probables soluciones.

En este caso, por pedido de Sasuke, Itachi había delimitado las tareas de Shisui y él mismo conforme los avances que brinde Sasuke.

Prácticamente el hermano menor estaba haciendo la misión en solitario.

Sin embargo, ni siquiera Shisui en toda su magnífica personalidad inquieta dijo una sola palabra en contra, porque tanto él como el cuervo de cabello largo, vieron a un Sasuke muy distinto al que llego cuatro días atrás. No es que sonriera, no es que brincará de emoción. Un Shinobi jamás debe mostrarla y un Uchiha sería considerado inferior si lo hiciera, a excepción de Shisui, que parece inmune a cualquier odio.

Era ese brillo en su mirada, intrigante, juguetón, como si hubiera encontrado el mapa de un tesoro y sólo esperará resolver cada acertijo.

Ambos mayores le tenían tanto aprecio a Sasuke que no se opusieron, contemplando que tal vez ellos mismos estaban cometiendo cierto nivel de incumplimiento en la misión.

Pero eran sólo ellos tres, era la única misión que tendrían juntos probablemente, era la oportunidad perfecta de otouto para sentir como es ser líder, brindando avances y teorías, y al final todo se resolvería.

En el informe a Hokage-sama, seguramente se omitirían algunos detalles como la casi total ausencia de Itachi y Shisui durante la investigación, en cambio tendrían al culpable y detalles más menos no importarían.

Una vez que terminaron de revisar la nueva escena del crimen, la caverna con los cuerpos localizados y enterrados hasta el cuello, procedieron a sellar a cada uno, eliminaron el residual del chakra y guardaron nota sobre los sellos utilizados.

Muy caída la noche, regresaron a la cabañita.

El calor y un sentimiento hogareño los inundo en cuanto ingresaron, la respiración lenta y acompasada de Sakura-san presumía que estaba muerta para el mundo en su cama desde hace tiempo, por lo que aprovecharon para retirarse las máscaras.

- "Que coma el gorrionsito: tempura y onigiri en la parte superior del refrigerador, soba y Oyakodon en la inferior. Té negro preparado en la estufa. Si ya está medio muerto, arrojenlo afuera, no quiero el olor putrefacto de su bilis sobre el sofá. Cariños, S." – Una nota en forma de corazón estaba colgando en el refrigerador.

- Como anfitriona Sakura-san es bastante dedicada, ¿no es así? – comento Shisui divertido por la expresión de ¿en serio? que presento Sasuke – te hizo de comer, y uoh, ¿Qué tenemos aquí? Otra nota.

- "Por favor considera esto una ofrenda para que no te devores el oden, este refractario contiene tu favorito. Si me entero qué tocaste el nabemono, ni siquiera Karasu-san podrá encontrar tus restos. Más cariños, S."

- Abriendo el tupper había montones de dumplings, el favorito de Shisui.

- Definitivamente es muy dedicada, ¿no Shisui? – Dijo un Sasuke muy divertido al ver la nota.

Pero Shisui ya estaba colocando algunos para poner el plato dentro del microondas.

Itachi solo estaba tomando su té negro, observándolos a ambos moverse a través de la rústica cocina, mientras estaba sentado en el desayunador.

- Aniki, esto es para ti – su otouto le pasó un refractario que no estaba dentro del refrigerador sino en la encimera del lado de la pileta.

Realmente Sakura-san había pensado en cada uno.

Una vez sentados todos en el desayunador, empezaron a comer.

Sasuke no quería decirlo, pero en efecto, todo el día no había probado bocado, adicional a la perdida de energía por el envenenamiento de la pelea.

Itachi degustaba lentamente su tercer dango cuando un adormilado Bastet se subió a su regazo:

- ¿Crees que ella está implicada? – Pregunto Shisui.

- Existen varias faltas de pruebas para declararla culpable. Empezando con que de hecho si parece una ermitaña, ya que sólo se comunica con quienes han venido a visitarla para algún tratamiento médico o masajes, y nosotros mismos – Comento Itachi mientras rascaba con una mano la oreja de Bastet, que se acurrucó sobre sus muslos.

- No oigo que la descartes por completo – comento Sasuke.

- ¿Existe evidencia para dejar de considerarla? – interrogo el cabello largo.

- Iie, sin embargo, tampoco hay pruebas para considerarla. Que ella misma sea tan marginal sólo parece ser parte de su carácter huraño. Tiene un sistema propio eléctrico y el invernadero que administra ella misma. Si eso no grita "Soy independiente", desconozco que podría detallarlo más certeramente – comento Shisui.

- ¿Qué dices de su supuesto compañero perdido? – Cuestiono Itachi.

- Teorizo que pudieron separarse hace poco. No hemos escuchado sobre ninguna facción bélica civil en esta zona, por lo que ir a una posible batalla no es posible. La falta de tumbas cercanas o inclusive que ella no visite el cementerio indica que aparentemente no está desaparecido de esa manera. Sin embargo, esta zona tampoco es turística ni ganadera ni agrícola comercial, por lo que la necesidad de conseguir dinero pudiera ser una opción, en que el tipo debió de salir en búsqueda de trabajo. Esa es mi opinión – teorizo Shisui.

Asintiendo, regreso la mirada a Sasuke.

- Sasuke, ¿Qué piensas?

Tantas cosas le pasaron por la mente a Sasuke, pensaba que era demasiado curioso que un hombre desaparece de una casa simplemente para que otro aparezca alrededor de la cabaña al mismo tiempo.

Sin embargo, por lo que había hablado con Naruto, su contacto sí se ha puesto en contacto con él, y Sakura-san parece más entretenida hablando con ese gato loco o con el cuervo favorito de Itachi cuando le da de comer.

- Simpatizo con la teoría de Shisui. Aunque también otra teoría es que se aburrió de sus caprichos incomprensibles como barrer el patio, el cual se encuentra en un bosque. – Murmuro esto último.

- Oh, Sasuke, deberías de probarlo alguna vez. Pensaba lo mismo hasta que ella puso el rastrillo en mis manos y es muy relajante, se siente terapéutico – Agrego jugueteando y removiendo el cabello de pato de su primo – Itachi, faltas tú, cuéntanos que piensas.

Itachi siguió acariciando a Bastet quien ronroneaba tenuemente, indicando su nivel de somnolencia.

El gato le había tomado cierto cariño al ninja de pelo negro, colándose en su regazo cada vez que este estaba sentado o maullándole por comida.

De cierta manera, tenía el presentimiento de que lo hacía para molestar a Hōrai, quien estaba atento a las caricias de Sakura-san, quien le daba de comer cada vez que lo veía, lo cual era prácticamente todo el día. Mientras cocinaba la mujersita, el cuervo estaría justo enfrente de ella y ella empezaría a tararear.

Era una escena muy agradable; sin embargo, a los ojos de un gato tan territorial, eso significaba guerra.

- No podemos descartarla totalmente debido a su reacción cuando vio al cadáver sin torso que localizaste otouto. No mostro indicios de nerviosismo o miedo al realizar el análisis forense. Incluso algunos médicos en Konoha tienen problemas para tratar con los cadáveres. Sin embargo, su falta de repugnancia pudiera deberse a que, al estar en una zona ganadera, está acostumbrada a ver animales en descomposición y carne viva. Por el contrario, creo sería mejor investigar a tu contacto Sasuke. El chico llamado Naruto.

- Me contará todo al capturar a Junsai – comento Sasuke mientras seguía mirando su plato.

Itachi y Shisui se miraron de reojo.

- ¿Entra en la categoría de amenazante Sasuke?

- Amenazante no es la palabra indicada. Pudiera ser desconocido un mejor término.

- ¿Algo que gustes agregar?

- Una vez que detengamos al profanador, Naruto prometió darme más detalles de él. De esa manera podré determinar si será un enemigo o aliado más tarde. Por supuesto serán informados a su debido tiempo.

- ¿Por qué te parecería que pudiera ser un enemigo, otouto?

- Ha hecho y dicho cosas que parecieran ser difíciles para un civil ordinario.

- ¿Shinobi?

- Iie, definitivamente no shinobi, talento nato aparentemente.

- Nos gustaría apoyarte si en dado caso el chico conocido bajo el nombre de Naruto pone resistencia y falta a su palabra.

- Gracias Taicho, sin embargo, estoy seguro de que podré contra él. Aún si hace falta apoyo, avisaré con anticipación para preparar cualquier contraataque.

- Muy bien otouto.

- Bien hecho Sasuke-chan – dijo Shisui después de alborotar el cabello de Sasuke.

Una vez que el menor se fue a dar una ducha - aunque lucía demasiado limpio, notaron sus familiares – conversaron en voz baja:

- ¿Tenemos noticias de Hokage-sama?

- Observación mínima sobre Sakura-san, vigilancia extrema sobre Naruto. En las primeras misivas, ella contesto negativamente, asegurando que no habría ninguna posibilidad; sin embargo, en los pergaminos recibidos hoy, solicita que al menos persuadamos a Sakura-san para visitar Konoha y reconsiderar su conversión a médico de la aldea. En cuanto a lo de Naruto, comento que tenía una idea de quien le podría confirmar nuestras sospechas, en cambio, esta persona siendo el maestro espía, tomaría algo de tiempo localizarlo. Mantener vigilancia a las interacciones de Sasuke con el chico y a la mínima confirmación de ser quien es, darle aviso a ella inmediatamente.

- ¿Has confirmado que es quien pensamos? – Shisui bajo aún más la voz, aún seguía tan incrédulo a este cambio de trama.

- Iie, por desfortuna el día de hoy, únicamente el menor de Hōrai pudo observarlos durante unas horas recorriendo el sureste de la montaña, tratando de desviarse de las trampas que había colocado el llamado Junsai. Sin embargo, al caer a la caverna los perdió completamente entre nubes de humo y raíces sobresalidas de la tierra. Cuando pudo ingresar a la caverna solo noto al dicho ninja niebla realizando un justu de tierra para enterrarse y salir por algún otro lado de la montaña. No noto a nadie, hasta que detecto el chakra de Sasuke cerca del lago de luminiscencia totalmente solo. Me temo que deberemos intervenir, aunque pueda parecer obstructivo para Sasuke.

- Comparto tu opinión. Sasuke comprenderá una vez que se le informe el nuevo avance, entenderá que no tuvimos opción que involucrarnos en su primera misión clase A. – Shisui noto a Itachi, mirando distante por la ventana, con los hombros un poco decaídos. – Itachi, Sasuke entenderá. No es tonto, él mismo presiente algo grande aquí. Comprenderá si debemos de involucrarnos, no le gustará, pero lo entenderá. – Le dijo a su primo favorito mientras colocaba una mano sobre su hombro.

Itachi sabía eso. Sasuke entendería, pero lo que él esperaba que fuera un avance para su otouto para desempeñarse a si mismo como el genio que es, al final – si ellos se involucraban – harían sentir a Sasuke como el más desafortunado del grupo, quedándose atrás.

Todo porque su hermanito, aparentemente, no se había dado cuenta de que todo este tiempo ha estado hablando con uno de los mayores tesoros heredados de Konoha, sino es que el más importante. Creido perdido hace tiempo.

De ser así, es hora de recuperarlo… aún si Sasuke es lastimado en el proceso.