Capítulo 13. Un par de extraños
Fuego.
Llamas incandescentes tratando de tocar su piel.
Muchas veces anteriormente, era él quien estaba al otro lado, controlando el fuego, sin embargo, no está acostumbrado a recibir los latigazos de calor de destrucción masiva.
Sasuke estaba por detrás de su escudo de elemento viento, tratando dramáticamente de llegar a Naruto, quien se había quedado inconsciente cuando reboto por la explosión en la mina.
El Uchiha sólo esperaba que la inmensidad de la destrucción hubiera sido tal que su hermano y primo hubieran escuchado – o sentido – para brindar su apoyo a este caos.
- Ahora estas indefenso Uchiha. Irónico, un chico fuego será asesinado por sus propias llamas. – se rio Junsai vestido con túnicas negras como un sacerdote oscuro desde lo alto de su atril. - De cualquier manera, no sé porque peleas por él, sin embargo, eres muy estorboso, lamento informarte que debo eliminarte.
Junsai desde lo alto estaba realizando los sellos para lanzar ráfagas de viento envenenado cuando desde su derecha vio al clon de Sasuke tratando de empuñar su kunai en el cuello.
Junsai lanzo su patada tratando de desviar al pelinegro. Tarde se dio cuenta cuando se percató que sólo era un clon, y el verdadero estaba justo frente a él.
- ¡Chidori! – El brazo completo del chico estaba tronando como un aviar, rodeado por chispas electrizantes.
Junsai lanzó entonces su jutsu:
- ¡Gamayudan! – Sasuke se quedó atrapado en cuanto la boca del renegado escupió enormes cantidades de aceite, el cual quedaba pegado al suelo en cuanto lo tocaba.
Sasuke no pudo continuar el ataque, ambos pies y brazos, aunque estaban por encima del piso, habían sido atrapados en el aceite fangoso que lo envolvía ahora. Lo único salvable fue que había torcido la cabeza por lo que sus fosas nasales estaban a salvo y podía respirar. El problema es que era todo lo que podía hacer, no podía mover el cuello o el torso. ¡Nada!
Todo este día había ido de mal en peor, no pudo evitar pensar Sasuke, intentaba calentar su chakra para deshacer el pegamento aceitoso, todo esto mientras observaba a Junsai acercarse lentamente cual león a su presa, a un Naruto muy desmayado en el suelo.
Tras haber salido de la casa temprano estuvo buscando por horas a Naruto, habían quedado de verse cerca de la caverna de ayer y, sin embargo, el rubio no había aparecido. Se había tardado diez, quince minutos a lo sumo en las ocasiones anteriores, pero esto ya era ridículo.
El bosque era de inmensa magnitud, sin embargo, algo tenía claro, debía estar en el este. Si estaba en el oeste, era territorio de lobos y por lo que Naruto le platico, no se llevaba mal con ellos. Tal vez también bailo con ellos a la luz de la luna como Sakura-san.
Estaba a punto de ir a buscar a Itachi y Shisui cuando lo sintió. Muy tenue y lejano, pero ahí estaba.
Ese chakra, el maligno.
No el de la niebla, sino el que posee Naruto dentro de sí.
Corrió inmediatamente hacia la dirección donde lo detecto, estuvo buscando así por varias decenas de metros hasta que no tenía más visibilidad. Llego al lugar donde los sintió, donde los seguía sintiendo, pero no podía verlos, hasta que vio una señal muy desgastada colocada en un tronco.
"Relaves de mina"
Claro, hay una mina por esta parte, inmediatamente intento localizar la entrada, dando por una entrada cuya tierra se ve removida actualmente.
Señales de una batalla con chakra le indicaron a Sasuke que estaba en el camino correcto.
No se percató del cuervo que lo vigilaba también entro tras él.
Fue hasta que se desplazó varios metros más adelante que los vio, a Naruto y Junsai.
El de la niebla se veía algo decaído, pero así se había visto el día anterior y sorpresa fue cuando tuvo la energía suficiente para atacar a ambos. Sin embargo, Naruto era otra historia.
Todo su cuerpo estaba rodeado por una sombra en color rojo, no color sangre, sino más parecido a como si estuviera en llamas, con la excepción de que la sombra tenía el contorno de… ¿Qué era eso?... Cola y orejas puntiagudas, ¿Cuernos? Los ojos del rubio eran felinos, rojos y feroces, como el día de ayer se mostraron, los bigotes ahora más marcados incluso parecían realmente bigotes salidos del rostro y contaba con colmillos.
Por alguna razón inexplicable, pensó que esos no eran colmillos de vampiro. Su estupidez se le estaba pegando.
Estaban enfrascados en un movimiento de derribamiento, Naruto había arrodillado su pierna izquierda cerca de la derecha de Junsai y había abrazado a la altura de las ingles al mayor, golpeando con la rodilla derecha la izquierda de él tratando de desestabilizarlo. Doblar antinaturalmente las rodillas es un movimiento fatal así fue como Junsai, se dejó caer sobre Naruto, quien levanto su pierna izquierda, lo cargó con ambos brazos y se arqueó para caer de espaldas llevándose a Junsai encima de él.
Junsai fue golpeado duramente contra el piso al caer de cara mientras que Naruto contorneo su cuerpo rápidamente para tomar el cabello marrón del renegado y azotarlo una y otra vez contra el piso.
- ¡Retráctate! – Naruto le gritaba cada vez que lanzaba su cabeza contra la mina - ¡Retráctate!
Sasuke jamás había pensado oír una voz tan demoníaca saliendo de la boca del rubio.
Comprendió dos cosas: Uno, sino detenía a Naruto el ninja moriría por la cantidad de sangre que al parecer ya había impregnada en las paredes. Habían estado luchando hace tiempo.
Dos: Definitivamente Naruto no era un civil, no era shinobi, era algo más y era primordial averiguar que una vez que esto termine. Pero para llegar al punto dos es necesario hacer el punto uno.
- Naruto basta, detente – Sasuke se acercó lo más que pudo a Naruto
- ¡Jamás! – Alcanzo a decir el ninja, mientras la niebla volvía a hacer su aparición dentro de la mina
Si Sasuke pensaba que ayer fue malo, estaba totalmente equivocado. La sed de sangre que sale de los poros de Naruto es mayor que la de ayer. Sasuke quedo de rodillas en cuanto el de la niebla había hablado.
La visión la estaba perdiendo, los escalofríos en la espalda, vellos de brazos y nuca levantados, activación de las glándulas sudoríparas, todas evidentes señales de miedo debido a la cantidad de maldad que representaba la intención asesina del rubio.
Fue entonces que lo intento de nuevo:
- Naruto basta – pero su voz era queda, baja por el poder que estaba restringiendo su capacidad de moverse.
- ¡Retráctate o no podré responder por mis acciones! – Naruto no grito esta vez, estaba dándole una advertencia al de la niebla.
Le dio un respiro a Junsai de los golpes al rostro para escuchar su respuesta. Lo que Sasuke no esperaba era que este demente terminará riéndose:
- Con que esta es tu debilidad, ¿eh? Aunque era obvio, cualquier vería qué harías lo que fuera para protegerlos, especialmente a esa delicio...- Naruto no lo dejo terminar. En cuanto escucho la burla volvió a golpearlo en el suelo.
- Retráctate o tendré que asesinarte – La voz ronca demoníaca de Naruto volvió a solicitar.
- Cada noche, antes de dormir, cada mañana, al despertar, la obligaré a estar dispuesta a recibirme abierta de piern…- Junsai volvió a sentir el horrible dolor de sentir cada hueso ya roto, entrando más lentamente a su cráneo, removiéndose entre sí.
Naruto no aguanto más y levantándose, hizo rodar al de la niebla, tomo con ambas manos su túnica a la altura del pecho y ambas piernas de Junsai y lo dejo caer sobre una rodilla. Una típica quebradora.
El sonido de una médula espinal resonó por toda la mina.
- Naruto, basta – lo intento de nuevo Sasuke, esta vez más alto, una voz más estable.
Naruto escucho un murmullo en la entrada del campo minero donde se encontraban. Estaba enfurecido, pero reconoció perfectamente a un enmascarado Sasuke más pálido de lo normal, de rodillas y leves temblores en su cuerpo.
Al ver sus ojos rojos de Sharingan, el rubio recordó que Sasuke era un shinobi que tarde o temprano lo lastimaría a él y a su familia. Naruto se sentía más enojado con cada paso que daba hacia Sasuke.
El pelinegro viendo que Naruto estaba más furioso, hizo lo único que creyó correcto en ese momento.
El chico zorro observo como el Uchiha se quitaba la máscara de halcón, dejando ver su rostro al rubio.
Naruto se detuvo de pronto. Sí era un shinobi, pero, a pesar de sus diferencias, había sentido una conexión con él, una que aparentemente era mutua. Sasuke no lo entrego a su escuadrón, trato de salvarlo cuando Junsai intento acuchillarlo ayer, además del hecho que ese extraño cabello de pato era realmente gracioso. Recordó cuanto se había reído de él cuando le dijo que sería siempre un teme patudo.
Fragmentos de sus últimos días pasaron a velocidad luz a través de sus ojos y Sasuke aprovecho esto para tratar de llegar a él:
- Naruto, sólo cálmate. Te está diciendo todo eso para provocarte. No le des el beneficio de lograrlo – Sasuke sentía que la intención asesina bajaba rápidamente lo que le permitió ver y hablar con claridad de nuevo.
- Sal de aquí Sasuke, este hombre no me dejará en paz – dijo Naruto aun envuelto en su extraño chakra, dando la vuelta para dirigirse al de la niebla.
- Iie Naruto, tenemos un contrato.
- Te entregaré el cuerpo una vez que termine con él.
- No es por eso Naruto, no es deseable que te ensucies con él.
Naruto giro su cabeza para mirar a Sasuke.
- ¿Por qué te importaría? Ya me consideras un monstruo descontrolado ¿no es así? No creo que me digas que me veo precisamente como un ángel.
- Esto ya ha ocurrido anteriormente ¿no es así? Me refiero a tu transformación, no significa que seas un monstruo y menos uno en descontrol, hablas igual de estúpido que cuando te conocí. No eres un ángel, pero cualquiera que se precie de ser pensante, jamás diría eso, no importa cuanta brillantina te pusieras.
- ¿Tratas de tranquilizarme o de ponerme furioso teme?
- Trato de mantenerte con vida, dobe.
Naruto resopló, volteando completamente su cuerpo al Uchiha, alzando una ceja
- ¿Piensas que necesito tu ayuda?
- Al parecer en este momento sí, dobe, ¡cúbrete! ¡Katon: Shuriken no Jutsu!
Naruto lo había tapado con su enorme cuerpo de toro, pero Sasuke tuvo un vistazo de como el ninja de la niebla, al parecer en plena curación con Meiton, estaba preparando sellos, seguramente para derribar al rubio.
Ahora que fue lo que salió mal y Sasuke olvidó por completo.
Empezando con el hecho que un relave puede y tendrá – si es muy viejo – ciertos minerales que en conjunto con la oxidación natural del ambiente se volverán inflamables. La pirita, el carbón, el azufre, y el hierro son algunos de los muchos tipos de combustión. Muchos, al hacer contacto con la mínima flama podía ser excesivamente pausible a quemarse.
Ahora si contamos con que el relave es justamente donde se dejan todos los desperdicios de la mina, es decir, toda la pedacería de hierro, carbón y pirita y lo combinamos con un justu de Katon en una caverna humana donde ha habido años de recolección de combustóleo obtendremos una magnifica explosión que hizo retumbar a sus centros la tierra.
Henos aquí, pensó Sasuke. Tratando de distraer al hombre de Naruto, quien con la explosión parecía haberse golpeado la sien, le dijo al hombre:
- Eres tan patético.
- Si, si, lo que tú digas Uchiha – Junsai continuo caminando
- Teniendo que vivir como vagabundo, para robar la energía de los fallecidos, tratando de abusar de un chico menor que tú. ¿qué tan triste tuvo que ser tu vida para sentirte tan especial?
Eso detuvo a Junsai, quien giro la cabeza y le dijo:
- Tú sí eres especial, ¿no es así?
- A diferencia de ti, pareciera que de hecho Kami-sama parece amarme, pero realmente todo lo he logrado con mi propio esfuerzo.
- ¿Estás seguro de eso?
El ninja niebla volteo, dando la espalda a Naruto, olvidándolo momentáneamente.
- Tú tienes una familia completa Uchiha, ¿es así?
- Todos la tenemos, simplemente que si sales feo y arrogante ellos decidirán deshacerte de ti.
El ninja niebla enloqueció colocándose enfrente de Sasuke rápidamente, desatando de su muñequera un kunai, el renegado le acaricio lentamente con la punta filosa la mejilla al pelinegro.
- Te sientes tan especial teniendo esos ojos, ¿a que sí? Me pregunto qué tan especial te sentirías si te quedarás si te quedaras sin uno. O mejor aún, sin los dos – Estaba a punto de extirparle el ojo izquierdo al Uchiha cuando una mano tomo la daga volteando totalmente la extremidad y hundiendo el kunai al pecho de Junsai.
Naruto estaba más mortal que antes, empuñando el kunai con la mano propia de Junsai y la suya con fuerza en el pecho del renegado.
- No toques a mis amigos, ¡jamás! – rugió con una voz todavía más atemorizante que la anterior.
El ninja niebla empezó a escupir sangre, de un tono rojo oscuro, parecía incluso un tanto coagulada por la acuosidad con la que brotaba de su boca. Dando traspiés hacia atrás, escapo de algunas de las llamas hasta caer de espaldas tratando de sacarse su propio kunai.
Mientras tanto Naruto, había tomado con ambas manos los hombros de Sasuke, tratando de aplicar el mismo principio con el que el Uchiha esperaba salir de la trampa.
- Tranquilo, sentirás calor, pero será muy rápido – la voz más controlada que la utilizada con Junsai.
De repente un enorme calor, recorrió el cuerpo del pelinegro, ayudando el triple en el proceso de descongelamiento. El Sharingan le confirmo que en esta ocasión era el chakra de Naruto lo que estaba ayudando. Un chakra azul más oscuros que sus cerúleos. ¿Entonces si su chakra es azul, de quien es el rojizo?
- Piensas que ya me venciste ¿no es así? – seguía parloteando el ninja niebla.
Naruto y Sasuke no respondieron, en cambio, el Uchicha comento:
- Libera primero mis manos, haré los sellos para liberarme el resto del cuerpo.
- De acuerdo – dijo Naruto tomando la parte de sus brazos y derritiendo el pegamento.
- No creas que no estoy preparado, kusottare – Junsain se estaba recuperando con chakra medicinal oscuro, previendo que sería muy difícil hacerse de Naruto.
Sasuke ya estaba liberado de una mano, faltaba muy poco de la otra cuando tanto él como Naruto vieron el enorme sello sobre el que estaban de pie que abarcaba toda la magnitud del suelo en el que estaba la mina.
Cada kanji escrito a escala formando un sello al que Naruto intento a toda velocidad descifrar, una configuración que no había visto nunca antes. Tenía la mitad del sello leído cuando – sin necesidad – de revisar lo demás ya sabía lo que era.
Busco con la mirada al ninja niebla, lo encontró en pleno proceso de curación más allá de donde terminaba el sello. Saco de debajo de sus capas de ropa, el libro de fūinjutsu que tan bien conocía. El dios del fūinjutsu. Movimientos rápidos de las manos hicieron llamar al elemento aire, para que tomará a Sasuke sacándolo del perímetro del sello, elevándolo y levitándolo lentamente al suelo, mientras que Naruto corrió directamente hacia Junsai antes de que terminará de dictar el ritual Fuuin-Shiki, pero no lo logro en tiempo. Quedo atrapado junto con la luz que brotaba del sello en el suelo hacia el cielo, dejando una señal de su ubicación a través de la noche en sucesión.
Naruto sufrió un inmenso dolor que venía en cada músculo de su cuerpo, era indescriptible, no podía moverse de los espasmos que estaba sufriendo.
- ¡Déjalo en paz, desgraciado! – gritaba Sasuke, deshaciendo lo que falta de su cuerpo de la trampa aceitosa.
- ¡Por fin! ¡Al fin alcanzaré mi máximo potencial! ¡Todos tendrán que rendirme respeto, nadie podrá negarme mi grandeza! – Hablaba maniáticamente el ninja niebla mientras Naruto seguía retorciéndose dentro de lo que quedaba de la mina.
Las llamas ya únicamente se presentaban a las laterales del enorme hoyo, el poder máximo se localizaba en el centro, donde un rubio con evidente sufrimiento trataba de gritar o gruñir, pero las cuerdas vocales hinchadas no se lo permitían.
- ¡¿Para eso haces esto?! ¡¿Para hacerte llamar grande?! – Sasuke había finalizado de derretir lo último de su mano derecha, por lo que procedió con el jutsu Katon: Houka Hira no Jutsu.
El jutsu le permite generar una pequeña chispa en su mano, amplificarlo con su chakra hasta que se vuelve una llama, la cual puede manipular para volver calor en su mano y de esta manera pasarla por el resto de su cuerpo congelado.
Cuando termino, dirigió la mirada al rubio al centro del sello.
Naruto no paraba de retorcerse y en un momento, algo que no estaba ahí estaba también retorciéndose.
¿Una cola?
Entonces Sasuke recordó una historia que le habían contado sus padres, hace muchos años, de la cual le pidieron discreción. Pero en su inocencia él había pensado que la historia era un cuento, porque sus padres le dijeron que todos lo sabían, pero nadie hablaba de eso. Un cuento debería de ser únicamente, no debería de existir un demonio atrapado en el cuerpo de una persona.
Actúa ahora, explicaciones después, se ordenó.
- ¡Déjalo en paz, suéltalo, no tienes idea de que estás haciendo! – gritaba Sasuke, averiguando la mejor forma de atacar al ninja niebla que se había encerrado a sí mismo con apoyo del sello.
- Pero por supuesto que lo sé. Esta maravilla es una derivación del Fūinjutsu: Shishi Heikō. Este sello sirve para bloquear el chakra de una persona esto se hace cerrando todos los puntos de tenkets de la persona atrapada en la técnica, de tal manera que no pueda utilizar su chakra. Este sello esta modificado para que en lugar de bloquear el chakra sea extraído del cuerpo de esa persona y será sellado dentro de mí – termino con una carcajada Junsai.
- ¿Para qué querrías el chakra de Naruto dentro de ti?
- No lo has entendido, ¿no es así? Tu amigo aquí presente no es una persona, ni siquiera es un ser humano, es un demonio. Uno bastante flojo porque pudo utilizar su poder para controlar a todo el mundo. Sin embargo, se quedó aquí escondido dentro de esos bosques. Yo le daré una mejor utilidad a su vida.
Se escucho un grito aterrador. Sasuke se congelo. No era un grito de dolor, era un grito de guerra.
Miró a Naruto nuevamente, sin poder creer que estaba pasando.
El rubio estaba de pie mirando fijamente al ninja niebla. Una cola - ¡una cola! – peluda y roja sobresalía detrás de él, estaba totalmente enderezado, como si ya no sintiera dolor y sólo estuviera mirando con un intenso odio al renegado.
- ¿Tanto quieres mi poder? Adelante, te lo doy – hablo tan tranquilamente una voz tenebrosa, como una bestia muy poderosa
En ese momento detrás de Naruto, lentamente la cola se movió, mismo tamaño, mismo color, mismo movimiento ondulante que el resto del chakra
Un gato atrapando a una presa.
Sasuke estaba tan impresionado porque el sello al parecer empezaba a romperse, si es que la luz que lo rodeaba que fungía como cristal, estaba quebrandose.
Una mano le toco el hombro. Asustado y con kunai en ambas manos se volteó a su visitante.
Ojos rojos de su hermano mayor y primo lo recibieron. Ambos con máscaras puestas y viendo al chico atrapado - ¿atrapado? – dentro del sello Fūinjutsu: Shishi Heikō.
- Hayabusa-san, resume – Itachi en modo capitán
- Naruto, algo no humano dentro de él, Junsai lo quiere, Junsai está usando sello para arrebatárselo, Junsai se refugió al otro lado de mina, Naruto tiene dos colas – fue el informe más escueto que haya brindado Sasuke en la vida, pero no tenían tiempo para más palabras. Si la forma en que el suelo parecía quebrarse, no solo en donde estaba el sello sino también donde estaban de pie ellos y considerando que la mina aun pudiera ser altamente explosiva, debían de detener a Naruto y Junsai lo antes posible.
- Hyo-san encuentra la mejor manera incluso por detrás de la tierra de llegar a Junsai, Hayabusa-san…- Itachi quedo interrumpido cuando Naruto se acercó al renegado a una velocidad increíble - rompiendo el sello tan fácilmente a su paso - y empezó a estrangularlo. Naruto, con facciones demoníacas, acerco su rostro al oído del ninja de Kirigakure diciéndole algo en voz baja.
Junsai empezó a reír histéricamente.
- ¡Si! ¡Eso es lo que quiero! Dámelo por favor, dámelo – escucharon a Junsai decir con emoción.
- Muy bien, tómalo si es que puedes – se pudo leer en los labios del rubio.
Entonces una segunda cola broto del chico y se incrusto en el pecho de Junsai, el cuerpo del hombre empezó a convulsionar, parecía estar ahora él, padeciendo el mismo dolor que había tenido Naruto al inicio de todo.
- Taicho-san, ¿Cómo procedemos? – pregunto Hyo-san, igual de anonadado debido a que jamás había visto algo así.
- La prioridad es el jinchūriki, su detención y captura a la brevedad – dijo Itachi en tono cortante.
Se esperaba este resultado.
- Hyo-san, prepárate para activar Kotoamatsukami, lo aplicaremos cuando este hecho. Hayabusa-san, centrémonos en distracción y emboscada, fungiré como el cebo, lo llevaré al centro nuevamente, cuando este de pie en su posición original trata de impactarlo con katōn para encerrarlo en una celda. Hyo-san, asegúrate de reforzar el katōn de Hayabusa-san con elemento viento cortante. De esa manera no podrá salir sin cortarse los miembros. Ahí es cuando entras con Kotoamatsukami, Hyo-san.
- Puedo intentar con Chidori, Taicho-san.
Aunque el chidori es una técnica de alto calibre, me temo que no es funcional en esta ocasión Hayabusa-san, sería uno dolencia infantil para el poder que emana de él.
- No debes enfrentarte a él solo Taicho-san, podemos intentarlo los dos al mismo tiempo.
- Negativo Hyo-san, tú eres quien posee en este momento nuestra carta de triunfo. Si te pasa algo, me temo que el Sharingan de Hayabusa-san y el mio no serán competencia, en especial si sale otra cola. Dicho todo lo anterior, procedamos como expliqué al inicio.
- Hai, Taicho-san.
Los tres emprendieron la salida, esperando a que Itachi distrajera a Naruto, para ello debía de lograr que soltara a Junsai, quien seguía delirante de dolor y gozo, solicitando más a su cuerpo maltrecho.
- Déjalo ir jinchūriki.
El demonio volteo a ver al Uchiha.
- Vaya, eres otro de los ojos rojos. A ti no te había visto – la voz de Naruto era extremadamente malvada, oscura, densa.
- Déjalo ir jinchūriki.
- ¿Por qué dejar ir a alguien que aparentemente desea mi muerte? Además, míralo – Coloco a Junsai más cerca de Itachi – está disfrutándolo mucho.
Entonces Naruto envió más chakra al cuerpo del ninja niebla quien de tanto dolor, soltó un horrible alarido y procedió a desmayarse. Las lágrimas, sudor y baba le escurrían por todo el rostro.
- Listo, tienes toda mi atención enfocada en ti – Naruto quien ahora poseía dos colas totalmente rojas y grandes detrás de él, también parecía haber aumentado de tamaño. La costura de sus ropas, especialmente de la camisa de lino, parecía rasgadas de adentro hacia afuera.
- Debes calmarte y regresar a tu posición original en ese cuerpo – Dijo Itachi, Sharingan girando sin control, su mundo sin color únicamente activo por el rojo y el negro permitían ver la cantidad tan descomunal de chakra que desbordaba Naruto.
- Por favor dime, una vez que haga esto que me indicas, te obedezca tan sumisamente, ¿qué pretendes hacer conmigo? – Naruto simplemente parecía relajado, hablando con un conocido sobre el clima.
Los Uchiha mayores estaban sorprendidos. Supuestamente las historias relataban que desde la primera cola el usuario estaría descontrolado y no habría manera de razonar coherentemente con él si es que la segunda cola brotaba. Ni que decir de la tercera.
Por otro lado, tenían a un Naruto muy tranquilo hablando corporalmente, en cuanto a la expresión facial sus bigotes habían crecido aún más sobresaliendo al lado de su nariz, tal vez veinte centímetros fuera de su rostro. Los Colmillos con su boca cerrada sobresalían de sus labios, y los ojos, rojo intenso con visión binocular le daban el aspecto de un demonio relajado. Lo único que al parecer contradecía todo su pacifismo, era el chakra que se violentaba por momentos y volvía a tomar la calma, un indicativo del revoltijo de poder y control que tenía el jinchūriki sobre su bijuu.
Itachi no quería hacer suposiciones tan pronto sin antes tener comparativos, sin embargo, en base a las leyendas e historias de ANBU, realmente Naruto tenía un control extraordinario, al menos hasta la cola tres, eso es.
Si tiene control, esto hace al rubio todavía más importante y significativo de lo que ya es.
- Me temo que pudiéramos haber iniciado erróneamente. Me presento, mi nombre es Karasu-san. Si de favor me puede compartir el suyo, podemos continuar civilizadamente. – Dijo Itachi moviendo los brazos hacia atrás, en una señal de no temor y de hecho de no querer atacar, aún, al niño.
Naruto lanzo una carcajada al aire:
- Hablas sobre cómo debemos ser civilizados y, sin embargo, me estas mintiendo Karasu-san – dijo su nombre lentamente en tono sarcástico.
- ¿De qué forma crees que te estoy mintiendo?
- En primera, tu nombre no es Karasu-san, a menos que en efecto te llames Uchiha Karasu, lo cual lo dudo. Tu hermano es más honesto que tú en todo caso, incluso presentándose sin su máscara – el rubio señalo con una garra donde debería de estar su pulgar, hacia un lugar detrás de él.
Un Sasuke, quien estaba agachado detrás del pilar que había utilizado Junsai, estaba preparando su carrera, pero fue sorprendido por el rubio.
El clon de Sasuke se había quedado todo el tiempo enfrente de Naruto por lo que no entiende como lo descubrió tan rápido.
- Tu chakra – vio más de lo que escucho. El rubio había girado levemente su cabeza, mirando con el rabillo del ojo al Uchiha menor – es más detectable que el de los otros dos, además de que estoy más afín al tuyo por las peleas anteriores donde lo desplegaste. – Naruto termino de explicar.
- Segundo, ¿ves eso de allí? – señalo con una garra en el índice un lugar al fondo de la caverna. Un ave negra dormida estaba envuelta en elemento viento, siendo protegida de las llamas moribundas de la explosión. – Estaba aquí cuando todo se fue a la mierda, pero mientras volaba por el aire lo encontré y resguardé. La dejé ahí para su protección. Aunque debo de decir, es muy curioso que ella tenga un mínimo de chakra que es ligeramente parecido al tuyo, inclusive podría poner las manos en el fuego diciendo que es una invocatoria, y viendo que un cuervo no entra al azar en una mina, bueno verás, me suena más a que es un espía tuyo. ¿Podría ser o dime si me estoy equivocando? – Comento Naruto sin importarle el lenguaje corporal del shinobi, quien se había tensado al saberse descubierto.
- … - Itachi estaba pensando a toda velocidad a que camino quería llegar el jinchūriki.
- ¿Nada que corregir? Excelente, eso nos lleva al tercer punto. Quieres usar a ese que está escondido tras tu sombra para atraparme en lo que sospecho es un genjutsu si es que el Libro Bingo habla bien de ustedes. Déjenme detener ahí sus tontas propuestas, porque atraparme, ninjas – Naruto apretó ambas manos mientras subía el tono de voz – ¡no es una posibilidad!
Coloco ambas palmas en el suelo con la sangre que rasgaron sus garras, haciendo los sellos que tan bien había practicado.
El suelo se movió haciendo otro derrumbe dentro de la mina y los shinobis saltaron intentando tomar las raíces de los árboles más cercanos, sin embargo, no tuvieron suerte.
Naruto desapareció entre los pedazos de tierra enorme que estaban desprendiéndose.
Shisui de repente sintió la sensación de chakra paralizante cerca de él, así que, antes de nada, se movió a rápida velocidad a otra parte trepando por las rocas, esquivando por poco una patada del rubio que se dirigía a su costado, supo instantáneamente que debía de aplicar Shunshin no Jutsu.
El rubio volvió a desaparecer entre las rocas, mientras Shisui llegaba hacia Itachi. Sintieron el calor del fuego nuevamente, dirigieron su mirada más allá, donde divisaron a Sasuke lanzando un Katon: Ketatamashi Makai.
Su delgada lanza comprimida con calor y llama habría atravesado el vientre del rubio, a lo que jinchūriki lanzo un gruñido fallando por poco la cabeza de Sasuke cuando intento tomarlo con sus garras.
Notando que el cumulo de tierra estaba próximo indicando el fondo de la mina, Itachi sosteniendo a un Shisui herido, toco la pared más cercana y ejecutó: Doton: Dochū Eigyo no jutsu. Un jutsu que le enseño senpai Yamato, que le permite atravesar el suelo y paredes de tierra como si fuera agua. De esta manera quedarán cubiertos dentro de la pared a metros del fondo, mientras termina de caer todo el escombro.
Sasuke por otra parte, tenía a un Naruto empalado a través del torso intentando alcanzarlo para golpearlo.
Al ver que su hermano desapareció junto con su primo, Sasuke brincó entre las rocas restantes hasta llegar al fondo. Cuando estaba a metros de llegar al fondo, sintió que lo jalaron del cuello del chaleco y lo arrojaron al otro lado de la caverna, su cabeza golpeando duro contra la pared. Volvieron a jalarlo esta vez de las piernas, a lo cual fue atrapado cuando su espalda fuera atrapada contra otra roca.
Dirigiendo la mirada al frente, vio a un Naruto con rostro demoníaco dirigiéndose a él, aun con la lanza de fuego conectada a su vientre. Una pierna soltó una patada desde atrás de Sasuke, conectado con el brazo de Naruto que lo detuvo.
El Uchiha menor miro hacia arriba mientras sentía dos manos tomar sus hombros.
Era Itachi. Su aniki.
Naruto tomo la pierna de Itachi y lanzo una propia patada que se dirigía a la cabeza de su hermano mayor, centímetros arriba de la de Sasuke.
Cuando el pie conecto, tanto el cuerpo de Sasuke como el de Itachi se deshicieron en decenas de cuervos.
Un segundo antes, había lanzado un ligero genjutsu sobre Sasuke y él mismo liberándose de la atención por un segundo del bijuu.
Se quedaron pegados a la pared, resguardados bajo un hueco en la tierra en lo que esperaban que pasaran todos los escombros.
Una vez que se aclaró el aire, disolviéndose la nube de humo y tierra, bajaron con gracia al suelo Itachi y Sasuke. Shisui y un clon de Itachi estaban muy cerca – el cual se desvaneció al tocar el suelo -, buscando que fue de Naruto, en cambio no tuvieron que esperar mucho.
En el centro de su nuevo escenario, envuelto en elemento fuego y aire, se encontraba Naruto retirando la lanza de fuego que Sasuke le había clavado en el vientre, recuperándose inmediatamente, piel volviendo a unirse una vez que la retiro totalmente.
Naruto con lanza en mano simplemente la miro, contemplándola pareciera, dirigió su mirada a los tres Uchihas, un Shishui con leves temblores, pero totalmente consciente, un Itachi intacto y concentrado en su siguiente movimiento y su presa final, un Sasuke que estaba mirándolo con confusión, como si no pudiera reconocer a Naruto. Tomo la lanza con ambas manos y la rompió en dos con su rodilla. El fuego disolviéndose inmediatamente.
Por otro lado, nada de eso importo: la sanación inmediata de su cuerpo, los ojos aún más rojos, el poder tomar fuego Uchiha con sus manos y romperlo.
Todo lo que los Uchiha pudieron ver fue la tercera cola que desprendía lentamente su vuelo hacia arriba uniéndose a sus hermanas resaltando la sonrisa sádica en la cara del rubio de total satisfacción de saberse ganador.
No funcionó, pero no por falta de intento.
Itachi sabía que no podrían resistir más, esta pelea ya había durado lo suficiente. Sin embargo, su plan de conseguir que Shisui aplicará Kotoamatsukami no era posible, no cuando el jinchūriki había identificado a Shisui como el perpetrador para congelarlo y aplacarlo, así que, antes de nada, había ido directo a por Shisui, tratando de picar sus ojos.
Itachi había conectado un codazo con el costado de Naruto en el momento exacto en que Shisui se había congelado por la velocidad Shunshin no Jutsu que había aplicado el rubio. Al parecer, el rubio podía moverse a esas velocidades, entonces ¿porque no lo había hecho antes? La respuesta le llego en forma de la confirmación de Itachi cuando se pudieron mover a otra parte de la caverna. Está jugando con nosotros.
Sin embargo, no había acabado de decir eso cuando el jinchūriki ya estaba al lado de Shisui nuevamente, tomándolo de los hombros cual amigos, y acercó una garra al ojo izquierdo de Shisui. El Uchiha mayor se quedó congelado. Itachi nuevamente haciendo uso de su velocidad, retiro la garra y escalando con los pies por el cuerpo de Naruto intento hacer una llave con las piernas atrapando la cabeza de Naruto entre los muslos y lanzándolo al suelo lo más duro que pudo.
Shisui escucho a lo lejos a Itachi peleando con el gruñón Naruto mientras Sasuke estaba junto a él:
- Shisui muévete, muévete.
Posteriormente se dio cuenta que no era un comentario, Sasuke realmente estaba gritando, el miedo y la valentía corría por el sharingan de dos tomoes de su primo menor. Shisui nunca le había contado a nadie sobre las pesadillas que tenía recurrentemente en donde alguien le arrebataba los ojos, por lo que entendía porque su primo estaba intentando hacerlo reaccionar.
Movió la mirada a Itachi, quien estaba lanzando Haisekishou, un jutsu que salió de la boca de Itachi en forma de una nube de ceniza la cual empieza a envolver a Naruto incluso ocultando su chakra rojizo de tan oscura que era la ceniza. Una vez cubierto totalmente Naruto, Itachi chasqueo los dedos y toda la nube se encendió con una explosión.
Itachi sabía que eso no detendría al jinchūriki, pero necesitaba asegurar a Shisui para que pudiera lanzar el genjutsu ganador.
Sin embargo, antes de dar la vuelta mientras seguía la explosión, sintió el chakra paralizante antes de escuchar el grito de Sasuke:
- ¡Itachi!
- Aquí estas, cuervo – un aliento demasiado caliente rozaba su nuca.
Una garra atravesó su torso, su cuerpo se deshizo en decenas de cuervos, mientras su verdadero yo apareció detrás del rubio, quien giro su cuerpo a velocidad inhumana arqueando la espalda para que su mano izquierda llegara al suelo mientras contorneo el resto para que su pierna derecha pateara a Itachi, quien apenas pudo esquivar, pero el elemento viento que lo acompañaba rasgo parte de su pecho.
Sasuke apareció de repente al lado del rubio y atacó con chidori a su costado, sin embargo, lo que el pelinegro pensaba que sería un punto abierto al daño, ni siquiera lo sintió el jinchūriki, cuando volteo a mirarlo más sorprendido porque estaba ahí al lado, que por el golpe de chidori.
Sasuke solo tuvo tiempo a ver la sonrisa macabra de Naruto antes de que éste lo azotara dándole un golpe a la barbilla con una sola mano, cual mosquito.
Cuando el rubio volteo a mirar a Itachi frente a él, encontró un par de Mangekyō Sharingan, los diseños rojos y negros moviéndose alocadamente.
- Te tengo – dijo Shisui mientras sentía como su chakra estaba ingresando al cuerpo de Naruto en tiempo récord. El jinchūriki se quedó quieto por un momento, congelado. Bien, está funcionando.
El Uchiha mayor sintió como la psique del rubio se dejaba manipular lentamente, como una burbuja que estaba tratando de reventar para ingresar a su mente inconsciente. El Kotoamatsukami está activado, esta técnica permite al usuario controlar la mente de su oponente. Debía de utilizarse con cuidado debido a que se trata de un genjutsu de la clase más alta, ya que la víctima no se da cuenta que está siendo manipulado.
En el caso de un jinchūriki, debía de hacerse con sumo cuidado, ya que una instrucción en falso y el bijuu podría atacar en lugar de aplacar.
Naruto se había quedado con los ojos abiertos, sorprendido, pero en cuanto Shisui sintió que había reventado dicha burbuja mental y le permitió entrar, el rubio bajo la cabeza, calmando su rabia y bajando la intensidad de su chakra.
- ¿Está funcionando? – cuestiono un Sasuke asombrado de lo que estaba viendo. Jamás había presenciado este tipo de situación.
- No te acerques, Sasuke, esperemos la confirmación de Shisui.
- Tranquilos, creo que lo he logrado, pero denme un minuto más para conf…- fue interrumpido de repente por una risa macabra que resonó en toda la caverna.
Naruto levanto la mirada, aún roja, intensa.
Shisui estaba atónito, ¡¿no funciono?! Pero sintió la burbuja mental reventarse, la guardia mental se redujo, pudo ingresar, estaba…estaba…
- No te veas tan decepcionado, es sólo que cuando te atrapan así tantas veces, obligas a tu mente – Naruto se tocó la sien con una garra – a crear un espacio de seguridad. Eso, amigo, es lo que sentiste. La primera capa por encima de muchas más.
- No puede ser… - Shisui estaba asombrado, no aterrado, simplemente no podía entender.
- Ahora dicho lo anterior, no puedes enjaularme. No como ella.
Una mano izquierda llena de garras se clavó en el hombro de Shisui atrapándolo y obligándolo a arrodillarse. La mano derecha del rubio empezó a generar una bola de luz rojiza, energía maligna pura, realizada con chakra puro.
Itachi y Sasuke habían tratado de intervenir en el segundo en que escucharon la risa, pero fue muy tarde cuando se percataron de que no podían manejar chakra, no podían mover sus cuerpos y la tierra los había arraigado, no podían entenderlo, trataron de aplicar chakra, conjuraron katōn, cada segundo más desesperados por llegar a su primo, y la tierra no los despegaba de su lugar; en cambio, los estaba tragando poco a poco hacia abajo. No vieron al rubio hacer ninguna clase de señal, no lanzo ningún jutsu, Itachi busco en todos lados por genjutsus, no encontró nada, no había ninjutsu que estuviera involucrado y, aun así, la tierra parecía comérselos, mientras el jinchūriki simplemente estaba de pie creando de la nada, una bola de chakra rojizo que parecía altamente peligroso, cada vez más grande y justo por encima de la cabeza de Shisui.
Sasuke entonces grito:
- ¡Yo también tengo a alguien que proteger!
Naruto se detuvo y miro a un Sasuke hundido hasta la cintura en el suelo.
- Yo también tengo que proteger a alguien, tanto a él como a él – señalo con la cabeza a su primo y a su hermano mayor.
- Por el olor, tu familia, ¿no es así? – respondió Naruto tan tranquilo como siempre.
- Hai.
- ¿Quieres que los deje ir? – Sasuke asintió con la cabeza – Entonces me dejarás ir a mí y a los míos, eso sería lo justo, ¿verdad?
- Es discutible – respondió Itachi.
El rubio dirigió su mirada al capitán ninja.
- Es discutible la necesidad de ojos de tu familiar, ¿no es así? – acercó más la mano con el chakra malévolo al rostro de Shisui quien parecía que tampoco podía moverse ni hablar ante el miedo de esa garra acercándose.
- No podemos prometer alguna cosa, si en cambio, regresas para atacarnos.
Naruto soltó una carcajada.
- ¿Te refieres a mí? ¿Que ni siquiera hubieran tenido conocimiento de mi existencia si no hubieran venido hasta este bonito y pintoresco pueblo? ¿Aquí, donde nunca he ocasionado ninguna pelea ni guerra en su lugar? A esa clase de… ¿cómo dijiste?… Ataque, ¿te refieres? – Naruto estaba divertido viendo como respondería el Uchiha.
- Precisamente porque ahora tenemos conocimiento de ti, podrías pensar que es mejor deshacerte de nosotros. Sin embargo, venimos a ofrecerte una propuesta.
Naruto se rio todavía más alto.
- De los tres, he decidido que eres mi favorito definitivamente. El capitán que creo el "plan" para atraparme, y ahora ¿intentas convencerme de que era una propuesta? – Se volvió a reír el rubio – veamos ¿cuál es tu ofrecimiento, ojos rojos?
- Cuidaremos de ti en Konoha, tendrás nuestro total respeto y protección.
- Si ni siquiera puedes cuidarte de mí, ¿cómo podrás cuidarme a mí?
- Cuidando de los tuyos.
Naruto entrecerró los ojos.
- Ni siquiera sabes de lo que hablas – A pesar de las palabras del rubio, su nivel de chakra oscuro disminuyo, disolvió la bola de chakra puro; y al parecer soltó brevemente a los cuerpos de los shinobi, quienes empezaron a desenterrarse a sí mismos de la tierra - Los míos y yo no necesitamos protección, hemos estado años, décadas sin ningún beneficio de aldea shinobi. Guárdate tus palabras y tu fuerza para alguien que le interese, cuervo.
- Si un hombre tan inmundo y desconocido como Junsai te encontró, no dudes que otros ya conocen de ti y vendrán por ti, inclusive puede que ya este esperando una distracción tuya y sería todo. Sólo escúchanos y te prometo, nos iremos si no es lo que te interesa.
- … -
- Escúchalo, para mí, al que tienes frente a ti y el que está a mi lado son los mejores hombres que conozco – Sasuke intento razonar con el jinchūriki, sabía que Naruto estaba ahí en alguna parte, en algún momento menciono que el menor de los Uchiha era su amigo, esperemos que así siga.
El rubio miro a los tres, realmente considerándolo. Ella estaría molesta por todo este drama, pero que se le puede hacer; lo hecho, hecho esta.
- Si escucho algún tipo de supl… ¡Arghhh! – Detrás de él, Junsai en todo su esplendor sangriento se había acercado a Naruto y había clavado un trozo de madera gigante a través del pecho del rubio.
Lo había embarrado con su chakra envenenado por lo que el jinchūriki sentía cada órgano siendo ultrajado desgarradoramente.
- ¡No! – Grito Sasuke corriendo al tiempo que Itachi se adelantaba y Shisui se levantaba para atacar a Junsai.
- ¡Eres mío ahora bijuu!¡Mío al fin! – el ninja niebla gritaba alocadamente con una sonrisa demente en el rostro
Del cuerpo de Naruto, broto una luz cegadora para todos, una explosión de elemento aire y electricidad que los arrojo a todos hacia las paredes de la caverna.
La luz duro varios segundos, tan intensa como el mismo sol, provocando que no pudieran abrir los ojos.
Una vez que regreso la oscuridad a los parpados cerrados, el capitán ninja abrió los ojos poco a poco ubicando su entorno.
Itachi busco con la mirada a Sasuke primero, lo localizo a la izquierda de él, unos tres metros lejos, daños visibles: sólo la sien que parece haberse lastimado. Debe de acercarse a él y confirmar que no hay conmoción cerebral.
Ahora Shisui, cinco metros a la derecha, daños visibles: respiración alterada, daño en costillas probablemente. También debe verificarlo.
Por último, busco al jinchūriki.
No hubo más que silencio, cuando vieron a un Naruto al centro del agujero, su pie aplastando la tráquea de Junsai.
No se movieron para ayudar al ninja niebla, tampoco intentaron hablar de nuevo con el jinchūriki.
El momento de negociación ya había pasado, lo sabían.
No había forma de volver a atrás, no cuando la cuarta cola había brotado.
Habiendo perdida la esperanza en mantener con vida a Naruto y planificando la mejor forma de asesinarlo, en el centro de la caverna, a dos metros del rubio, unas líneas oscuras, muy parecidas a humo gris empezaron a emerger del suelo, subiendo en espiral, llegando a la barbilla del chico. Una vez disuelto el humo oscuro, se encontraba de pie una persona.
La figura estaba vestida con un extraño conjunto, pantalones de textura piel, guantes de dedos descubiertos en los brazos hasta el codo, botas altas; por debajo, una camisa sin hombros y cuello de tortuga, un corset sobre el torso, todo en un conjunto de negro y café oscuro. Su camisa negra contenía un gorro que tapaba la vista de su cabeza para Itachi. Sin armas visibles. Evidentemente una mujer.
Naruto se congeló y miro hacia arriba a su nuevo visitante.
- No hice nada malo, fue él – dijo en tono de un niño siendo regañado y bajo la mirada señalando a Junsai – Y todos aquellos siguen vivos, ni siquiera están heridos… Demasiado.
Aunque evidentemente eso último que dijo Naruto era discutible, Itachi estaba atónito; a decir por la cara de Shisui, al parecer también él.
El jinchūriki parecía estar… ¿dando explicaciones?
Entonces Junsai dijo algo que no lograron escuchar; debido a la cantidad de sangre, tampoco pudo leer los labios. Naruto no pudo más y empezó a aplastar más la garganta del renegado.
- Basta – dijo uniforme la nueva integrante.
- ¡Iie!¡Este bastardo debe de pagar por cada cosa que ha hecho! – la voz del rubio estaba más furiosa, irradiaba odio, era gruesa, profunda.
- Y yo dije basta – entonces la presumiblemente mujer levanto su mano derecha.
Sin tocar al rubio, dirigió su palma hacia él y acto seguido salió volando por los aires varios metros lejos.
Itachi entonces decidió intervenir. Si el visitante pudiera contener al jinchūriki, entonces tendrían una oportunidad de recuperar el estado original de Naruto, pero ¿qué era? ¿Aliado o enemigo? Dio varios pasos hacia adelante cuando ella giró la cabeza hacia la izquierda, cayéndose su capucha negra.
Nunca debió haberla descartado.
Fue entonces cuando decidió que había hecho algo muy malo. No hecho, no. Más bien, había actuado muy mal. Decisiones erróneamente tomadas, nunca se había sentido tan negligente en una misión, la había revisado mil y un veces con su sharingan, Shisui había hecho lo propio, al igual que Sasuke, pero era obvio que se había pasado algo por alto, porque no había forma - a menos que estuviera demasiado distraído – que se hubiera perdido esto.
Eso, o ella era una maestra del engaño.
Pocas veces en la vida, Itachi recuerda que alguien lo haya dejado sin palabras.
Ese honor se lo estaban llevando los esmeraldas que le regresaban la mirada seria:
Sakura-san.
La cual abrió la boca para decir en un tono altanamente fastidiado:
- Lo siento, me estorbas.
Dicho eso, Itachi sintió inmediatamente que fue levantado del suelo suavemente, pero con firmeza, encontrándose, levitando por los aires, llevándolo cerca de su hermano y su primo quien también fue elevado en el aire y deslizado suavemente en el suelo junto a ellos.
Una vez juntos, una barrera de protección energética se elevó sobre ellos. Kanjis empezaron a aparecer frente a ellos, flotando en el aire. No. Estaban conectados entre sí los símbolos luminosos como una especia de romboide, sin embargo, aún se acababa de armar la barrera de protección cuando sintieron debajo de ellos, de la tierra, un chakra cálido, suave, fresco que entraba a su sistema.
Estaban repeliendo con su propio chakra cuando Itachi noto que la herida de Sasuke en la sien estaba sanando. Itachi alzo las cejas, ¿chakra medicinal? Frunció el ceño de inmediato, dirigiéndose a Shisui, quien al ver la curación de Sasuke cedió y bajo su barrera personal de energía, sintiéndose aventurero y arriesgado. El chakra vago suavemente por su cuerpo, encontrando las costillas dañadas y dándoles tratamiento. Shisui no podía creer la calidez que sintió de repente, así como la disminución inmediata del dolor. Itachi mismo estaba observando como disminuían los pequeños cortes que se había hecho en el pecho.
¿Qué estaba pasando? Itachi pensaba a toda velocidad. El chakra medicinal se necesita hacer uno a uno mediante el tacto ¿no es así? ¿y la barrera? Él y Shisui pueden hacer algunos ninjutsus sin el sello manual, sin embargo, barreras protectoras necesitan forzosamente sellos escritos que en ningún momento nadie deletreo. Miro a la pelirosa.
Sakura ya no los estaba mirando, sin embargo, sabía que fue ella la que los estaba protegiendo. El problema era que no había movido ni un solo dedo, ni siquiera se sentía que hubiera utilizado chakra.
¿Qué es todo esto?
