Capítulo 22: Reunión en la cabeza de Puerco III

En la cabeza de puerco:

Creemos que la razón por la que Umbridge no quiere entrenarnos en Defensa Contra las Artes Oscuras —explicó Hermione— es que se le ha metido en la cabeza la idea de que Dumbledore podría utilizar a los estudiantes del colegio como una especie de ejército privado. Cree que podría movilizarlos para enfrentarse al Ministerio.

Aquella noticia sorprendió a casi todos; a casi todos excepto a Luna Lovegood, que soltó:

Bueno, es lógico. Al fin y al cabo, Cornelius Fudge tiene su propio ejército privado.

¿Qué? —saltó Harry, absolutamente desconcertado por aquella inesperada información.

Sí, tiene un ejército de heliópatas —afirmó Luna con solemnidad.

Eso no es cierto —le espetó Hermione.

Claro que sí —la contradijo Luna, Además Sasuke me cree, le dije sobre esta reunión, todos se quedaron helados, por la mente de Harry y Ron pasaba quien la invito a ella y porque le dijo esta información vital a un Slytherin que podría acusarnos.

Él dijo que no le interesaba, que era una perdida valiosa de su tiempo, que tenía cosas más importantes que hacer.

Neville rompió el silencio.

¿Qué son heliópatas? —preguntó Neville, perplejo.

Son espíritus de fuego —contestó Luna, y sus saltones ojos se abrieron aún más, haciéndola parecer más chiflada que nunca—, unas enormes criaturas

Llameantes que galopan por la tierra quemando cuanto encuentran a su paso…

No existen, Neville —aseguró Hermione de manera cortante.

—Ejem, ejem —carraspeó Ginny imitando a la perfección a la profesora

Umbridge; varios estudiantes giraron la cabeza, asustados, y luego rieron—. ¿No estábamos intentando decidir cuántas veces nos íbamos a reunir para dar clase de defensa?

—Sí —se apresuró a confirmar Hermione—, exacto. Tienes razón, Ginny.

—Bueno, ya buscaremos un sitio —dijo Hermione—. Cuando tengamos el sitio y la hora de la primera reunión os enviaremos un mensaje a todos. —Rebuscó en su mochila, sacó un rollo de pergamino y una pluma y vaciló un momento, como si estuviera armándose de valor para decir algo—. Creo que ahora cada uno debería escribir su nombre, para que sepamos que ha estado aquí. Pero también creo —añadió inspirando hondo— que todos deberíamos comprometernos a no ir por ahí contando lo que estamos haciendo. De modo que si firmáis, os comprometéis a no hablar de esto ni con la profesora Umbridge ni con nadie.

Fred cogió el pergamino y, decidido, firmó en él, pero Harry se fijó enseguida en que varias personas no parecían muy dispuestas a poner su nombre en la lista, pero al final todos firmaron.

En el bosque Sasuke se la estaba tratando de juntar el aire a su alredor, pero todavía no conseguia nada, trataba de usar sus recuerdos para ver si recordabas usuarios de Futon, pero los únicos con los que peleo eran Naruto y Danzo.

Con naruto, el no realizaba sellos, pero con Danzo, la mayoría de veces solo inhalaba aire, la vez que utilizo sellos para para su Futon: Shinkugyoku jutsu (balas de viento), y los sellos que utilizo fueron rata, liebre y perro.

Pero no puedo realizar sellos, eso demoraría la técnica, y no perforaría los escudos, pero lo puedo practicar para acostumbrarme a la sensación, de reunir el viento y atacar.

Sasuke: Futon: Shinkugyoku jutsu

Como pensaba van en una sola dirección, tengo que crear la técnica que estoy pensando.

Sasuke seguía tratando de reunir el viento a su alrededor y darle forma, pero todavía no conseguia nada.

Despues de oscurecer decidio regresar al castillo para cenar y prepararse para las clases del dia siguiente.

Al dia siguiente todos los estudiantes estaban reunidos en la entrada del gran comedor, donde se encontraba el tablon de anuncios del salón principal.

Un gran número de personas se reunieron alrededor del tablón de anuncios, no lejos de la entrada principal del salón.

Parecían estar hablando de algo mientras señalaban el tablero de anuncios.

El nuevo letrero estaba escrito con grandes letras negras, y al final había un sello oficial junto a una pulcra firma cargada de florituras.

POR ORDEN DE LA SUMA INQUISIDORA DE HOGWARTS

De ahora en adelante quedan disueltas todas las organizaciones y sociedades, y todos los equipos, grupos y clubes.

Se considerará organización, sociedad, equipo, grupo o club cualquier reunión asidua de tres o más estudiantes.

Para volver a formar cualquier organización, sociedad, equipo, grupo o club será necesario un permiso de la Suma Inquisidora (profesora Umbridge).

No podrá existir ninguna organización ni sociedad, ni ningún equipo, grupo ni club de estudiantes sin el conocimiento y la aprobación de la Suma Inquisidora.

Todo alumno que haya formado una organización o sociedad, o un equipo, grupo o club, o bien haya pertenecido a alguna entidad de este tipo, que no haya sido aprobada por la Suma Inquisidora, será expulsado del colegio.

Esta medida está en conformidad con el Decreto de Enseñanza n.° 24.

Firmado:

Dolores Jane Umbridge

Suma Inquisidora

Pero en el deyuno, el ambiente en todo el salón no es el mismo.

Los estudiantes de las cuatro universidades están ansiosos por discutir el anuncio en el tablón de anuncios y en la llamada "Orden de Educación Vigésimo Cuarta".

Después de todo, puede ser muy amplio, Debido a su existencia, casi todos los clubes, grupos o equipos escolares tienen que reorganizarse.

Unos minutos después, Draco y Flint, ambos se pusieron nerviosos y se acercaron a Sasuke

"Sasuke, ¿viste ese anuncio?", Dijo Malfoy con nerviosismo.

"¿Esta eliminando nuestro equipo de Quiditch "

Sasuke respondio tranquilo que solo hay que pedir permiso.

"No entres en pánico", dijo Sasuke en voz baja, luego bajó la voz.

Sasuke: además sus padres son amigos del ministro y de ella asi que no tendremos problemas.

En la mesa de Gryffindor.

Esto no puede ser una coincidencia —afirmó apretando los puños—. La profesora Umbridge lo sabe.

No puede ser —replicó Ron de inmediato.

Hermione: En aquel pub había gente escuchando.

Harry: Y seamos realistas, no sabemos con certeza en cuántas personas de las que se presentaron podemos confiar. Cualquiera de ellos pudo ir corriendo a contárselo a la dichosa Umbridge… Y él que había pensado que lo creían, que lo admiraban incluso.

Ron: o sino Fue Luna Lovegood, se lo conto a Sasuke Uchiha, y este se lo conto a Umbridge.

Ron: O… ese Michael Corner también tenía un aspecto sospechoso…

No sé si Hermione habrá visto esto ya —comentó Harry

A penas llego Hermione le contaron sobre el anuncio.

¡Alguien se ha chivado! —exclamó Ron, indignado.

Es imposible —murmuró Hermione en voz baja.

¡Qué ingenua eres! —explotó Ron—. ¿Crees que porque tú eres honrada y digna de confianza…?

No, es imposible porque hice un embrujo en el rollo de pergamino en que firmamos todos —explicó Hermione gravemente.

Créeme, si alguien se ha chivado a Umbridge, sabremos exactamente quién ha sido y te aseguro que lo lamentará.

¿Qué le pasará? —preguntó Ron, intrigado.

Bueno, para que te hagas una idea —contestó Hermione—, parecerá que el acné de Eloise Midgeon se trata solamente de unas cuantas pecas.

Harry, Ron y Hermione estaban empezando a desayunar cuando Neville, Dean, Fred, George y Ginny formaron un coro a su alrededor.

¿Lo habéis visto?

¿Creéis que lo sabe?

¿Qué pensáis hacer?

Todos miraban a Harry, y él echó un vistazo alrededor para asegurarse de que no había ningún profesor cerca.

Seguiremos adelante de todos modos, desde luego —dijo con serenidad.

Sabía que dirías eso —repuso George, sonriente, y le dio una palmada en el brazo.

¿Los prefectos también? —preguntó Fred observando inquisitivamente a Ron y a Hermione.

Por supuesto —afirmó ella con frialdad.

Mirad, ahí vienen Ernie y Hannah Abbott —observó Ron, que había girado la cabeza—. Y esos de Ravenclaw y Smith… Y ninguno tiene muchos granos.

Hermione parecía alarmada.

Olvídate de los granos. ¿Se han vuelto locos? No pueden venir aquí ahora, resultará sumamente sospechoso. ¡Sentaos! —les dijo a Ernie y a Hannah sin que se la oyera, pero moviendo exageradamente los labios y haciéndoles señas para que regresaran a la mesa de Hufflepuff—. ¡Más tarde! ¡Ya… hablaremos… más tarde!

Se lo diré a Michael —terció Ginny, impaciente, y se levantó del banco—. Qué burros, francamente…

Fue corriendo hacia la mesa de Ravenclaw y Harry la siguió con la mirada. Cho estaba sentada cerca, con Cedric. ¿Y si el letrero de la profesora Umbridge la había asustado y no volvía a asistir a las reuniones?

Pero no comprendieron el alcance de las repercusiones del anuncio hasta que salieron del Gran Comedor y se encaminaron hacia la clase de Historia de la Magia.

¡Harry! ¡Ron!

Era Angelina, que corría hacia ellos. Parecía absolutamente desesperada.

No pasa nada —afirmó Harry en voz baja cuando Angelina se le acercó lo suficiente—. Seguiremos adelante de todos…

¿Te das cuenta de que el quidditch está incluido en la prohibición? —le comentó Angelina—. ¡Tenemos que ir a pedirle permiso para volver a formar el equipo de Gryffindor!

¡¿Qué?! —exclamó Harry, incrédulo.

¡No puede ser! —dijo Ron, atónito.

¡Ya habéis leído el letrero! ¡Incluye los equipos! Escucha, Harry… Te lo digo por última vez… ¡Por favor, no vuelvas a perder los estribos con la profesora Umbridge o no nos dejará jugar!

Está bien —aseguró Harry, pues Angelina parecía a punto de llorar—. No te preocupes, me comportare.