Reino de Asgard.

Castillo de Odín.

Dentro del Gran salón de Dios de los asgardianos había una atmósfera fría, como si los gigantes del hielo hubiera está aquí presentes listo para juzgar sus almas. En el salón sólo había dos personas, una siendo el dios de los asgardianos en su trono, Odín.

El otro era la figura de una mujer. Tiene una apariencia joven y alta, posee cabello largo rojizo, sus ojos presentan iris color amarillo mientras que sus escleróticas son completamente negras. Viste con unas simples túnicas de color blanco, con unas grebas y escarpines dorados y sus manos solían estar cubiertas por sus Járngreipr. Sus guantes largos llevándole por encima del codo, de color negros con rayas largas de color azul ha lo largo de los guantes.

...

...

Sostenía una lanza larga de color negro, mientras que en la punta siempre parecía dejar caer un líquido rojo espesó.

Ambos se miraron, Odín la miró con tranquilidad mientras que la chica lo miró con frialdad.

"Así que ya te has decidido en revelarte". Odín habló calmadamente, como si hubiera previsto esto hace años y no pareció sorprendido. La chica de larga cabellera roja se mantuvo en silencio, no había que decir muchas palabras, él ya sabía su motivo de estar aquí y no había nada por lo cual tener que alargar este momento. Odín le miró hacia abajo y negó con la cabeza, parándose de su asiento dejó escapar parte de su poder que produjo varias ondas de viento.

"Lo siento por Thor quien te crió y entrenó hasta convertirte en lo que eres hoy, mal que lo hubieras matado y luego hubieras venido a donde mí". Odín dejó las palabras en el aire y miró hacia la chica con frialdad, luego sostuvo a su lanza que siempre se encontraba aún lado de él.

!Flucht! ¡¡Klintt!!

¡¡Klintt!! ¡¡Clintt!!

Odín desapareció de su vista y luego apareció hacia adelante, movió la lanza que sostenía en su mano derecha hacia adelante y detuvo el ataque de Odín que se dirigía hacia su pecho. No sé quedó de manos cruzadas y rápidamente desapareció igualmente de su vista y apareció aún lado, bajando su lanza de un tajo hacia su cuello, Odín la bloqueo con su lanza y atacó con ferocidad.

¡Flucht! ¡¡Klintt!!

¡Flucht! ¡Flucht!

¡¡Klintt!!

Todo el castillo temblaba y los guardias, quienes ya habían retirado a todos los habitantes cerca del castillo, ya se habían retirado, manteniéndose a la distancia para no ser golpeados y heridos por algún ataque que hayan disparado. Hace unas horas Odín les había dicho que no se acercarán a su Castillo, pasará lo que pasará y no podían desobedecer.

¡¡CLIIINTT!! ¡¡KLIINTT!!

¡FLUCHT!! ¡¡BOOOOOM!!

El castillo explotó y el cielo se oscureció y relámpagos y truenos cayeron desde el cielo hacia la tierra, todo se estaba volviendo un caos y los pedazos del castillo caían por doquier. Odín se mantuvo atacando ferozmente, detuvo la lanza que se dirigía hacia su corazón y desapareció alejándose de su atacante.

Apareció metros lejos de ella mientras flotaba en el cielo, ya había entrado a su forma de OdinForce y ella se había mantenido con él en todo momento.

"No importa si son mestizos de Lucifer, todos se volverán unos monstruos si se le da tiempo". Odin se dijo así mismo, había descubierto que esta chica era hija de Lucifer y no de su hijo Thor, al principio no lo había notado, siendo que ella mientras crecía tenía el mismo temperamento que Thor. Pero luego de unos años más lo descubrió por su ojo. Vio a través de su sangre e inconscientemente había visto como la sangre de Lucifer se encontraba sellada dentro de ella.

Se lo había dicho a Thor pero este lo había negado, diciendo que tal vez se equivocó o que vio mal y más cosas sobre cómo podría estar equivocado, sin aceptar que la niña no era de él. No le dijo nada después de ese momento e intentó nada contra la chica. Había pensado que ella sería igual que esos Lucifer 's, y aunque no era muy diferente no intentaba nada con ningún asgardiano y siempre iba a buscar a los monstruos para torturar los.

Luego de unos años de estar manteniéndola vigilada simplemente dejó de vigilar la. Ahora, había visto como ella venía hacia su castillo y cientos de asgardianos morían por la lucha de ambos, a mitad de la visión no vio nada más que niebla como si no pudiera ver más. Supuso que esto se había debido a su lucha contra ella. Sin pensar en la intervención de algún externo.

...

La chica miró como Odín se alejaba y se quedaba viéndola desde lejos, ambos se observan mientras los tubos caían y retumbaban. Su cuerpo se encontraba envuelto en electricidad, rayos rojos recorriendo cada parte de su cuerpo mientras sus ojos y esclerótica brillaban de un color carmesí.

"Sabes Odin. Antes de matarte déjame darte un regalo, por el tiempo de la crianza de tu hijo hasta este momento, y como sabes que lo mate. Fue una muerte rápida y sin dolor, como agradecimiento por todo el tiempo tomado". La chica le dijo con narcisismo mientras sacaba una de madera de su túnica y se la lanzaba. Odin miraba esto con sospecha y entrecerró los ojos, no vieron ningún truco en la caja, dejó que cayera en sus manos. Mira hacia la chica y luego la caja.

La abrió y su corazón dió un vuelco, puedes saber que de los Lucifer no se puede esperar nada bueno y él lo sabía bastante bien, aún así aceptó la caja y cuando miró su contenido sus ojos se oscurecieron.

"Aquí está el corazón de tu hijo para que lo conserves, como una muestra de mi buena voluntad por todo este tiempo". Odin no lo soporto y se lanzó nuevamente al ataque, está vez la tierra temblaba mucho más que antes y toda la ciudad de asgard sentía los enorme poderes que se encontraban luchando, en desesperación corrieron por la calles mientras algunos caían o eran aplastados por las rocas que volaban mientras la tierra temblaba.

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En el cielo

120 Kilómetros cerca de la ciudad de Asgard.

"Tal parece que ya se están divirtiendo aquí". Naruto habló con tranquilidad mientras observaba la lucha entre el líder de Asgard y la chica.

"Señor, esa es la chica que tiene su lanza". Dijo Su sirviente, que estaba detrás, una bolsa de papel apareció en su mano y la estiró en dirección de Naruto.

"Huh? ¿Esto es?". Naruto miró la bolsa y la agarró, observando como dentro había pequeñas bolitas? De un color blanco con toque amarillos.

"Señor estas son palomitas, son cosas que los humanos comen cuando ven un tipo de cosas como está". Naruto asintió ante las palabras de su sirviente y entró algunas a su boca para luego masticar las.

"Ni tienen mucho sabor pero no importa". Naruto se encogió de hombros ante el casi inexistente saber sobre estás cosas llamadas palomitas, dirigió su atención hacia la pelea nuevamente en dónde vio como el cielo se iluminaba.

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De vuelta en la Lucha.

Momentos antes.

Odin apareció aún lado de la chica a una super velocidad mientras hacía un tajo hacia su cuello en dónde fue interceptado y bloqueado.

"Parece que no te gusto mi regalo de voluntad, es una pena". La chica no dijo más palabras y atacó de igual intensidad que Odin. Odin miró con leve odio hacia la chica y estaba preparado para terminar con ésto, así que tomó distancia y abrió un portal de dónde salía una gran espada que iluminaba todo el cielo. La chica se puso sería al ver esta espada, no podía dejar que Odin tomara la espada en su mano o las cosas se pondrían complicadas, alzó su lanza al cielo y apareció muy alto sobre Odin, todos los rayos parecieron ser absorbidos por ella cuando una enorme lanza de rayos se condensó en el cielo y bajó hacia Odín a una velocidad aterrado pero fue demasiado lenta.

Odin sostuvo su espada, Over Sword de Asgard y redirigió un tajo hacia arriba cortando el ataque completo y chocando contra la lanza verdadera de la otra chica que la usó para resistir el contragolpe que fue debilitado por su ataque.

!!!BOOOOM!!!

¡¡PUFFF!! ¡¡DRUSST!!

La chica no pudo soportarlo más y el ataque la mandó a volar, cayó al suelo haciendo un cráter en el cual ella estuvo enterrada. Levantó la cabeza e intentó pararse solo para fallar. Odin descendió desde el cielo, quedando en la parte superior mientras veía como la sangre bajaba desde su boca y su túnica se encontraba cortada en varias partes.

"Cometí un error en el pasado al haberte dejado nacer, hoy no cometeré ese error nuevamente. Mira la última luz de tu día... Astrid". Odin estuvo a punto de dar un tajo de su espada en dirección de la chica, antes de que viera cómo todo daba vueltas y luego mirará como su cuerpo, sin su cabeza, se desplomaba al suelo.

"Tienes algo que me perteneces". Una voz oscura y profunda y profunda la hizo levantar la cabeza, para ver cómo dos siluetas bajaban del y se paraba delante de ella.

[Continuará...]