Lady Phenex miro al anciano recién llegado con sorpresa en su rostro, de hecho, todos en la sala lo miraban con sorpresa después de sus palabras, el anciano parado en frente de ellos se podría considerar un milenario. Uno de esos viejos monstruos en poder escondidos que no interactúan con el mundo.

"Hija". El anciano miró a la mujer que lo había llamada padre y le sonrió suavemente, su segunda hija había crecido bien, lo único decepcionando fue que se había enamorado de un miembro inútil del Clan y como no había peligros constantes como antes el dejo que se casaran y ella fuera feliz. En su tiempo si querías una mujer tenías que competir con cientos de hombres, y lo mismo era para las mujeres, solo los fuertes se juntaban y se relacionaban. No importaba estatus familiar en ese tiempo, a menos que fuera un familiar de la realeza, en ese tiempo quien tenía la fuerza era quien se llevaba la parte buena de la fruta.

"Señor, es un honor conocerlo nuevamente". Lord Phenex se inclinó ante el anciano que no le dió una mirada, el anciano miró a su hija aún con su mirada cálida. Pareciendo no haber escuchado al hombre que no estaba muy lejos de él.

"Padre, usted, qué hace aquí. No quiero decir que se le quiera aquí, es solo que me sorprende bastante que hayas venido hoy". Lady Phenex se corrigió cuando se dió cuenta que estaba sonando bastante grosera con su padre. Ruval miraba a su abuelo sorprendido, esta era la primera vez que lo veía, los pelos se le ponían de punta con solo su presencia, Raiser igual estaba sorprendido, él no sabía que tenía un abuelo y más como su padre se inclinaba ante este. Este debería de ser uno de esos monstruos de los que solo se mencionan como mitos. Viejo que existieron hace cientos de años y que no intervienen con el mundo exterior porque no hay fuerza que los contrarresten... Él pensó e hizo sus suposiciones, si alguien que lo conociera escuchará sus pensamientos y como él hacía sus conjeturas se sorprendería, Raiser no era conocido por ser el más listo, sino lo contrario, y solo pensaba con la cabeza de abajo.

Ravel miró sin expresión al viejo, sintiéndose algo confundida. Sentía como al jalaba de ella por momentos, su cuerpo sentía una sensación extraña y quería desatarse el cabello y ponerlo liso.

"Está bien, hija. Tengo que suponer que ya te has dado cuenta de que muchas cosas van a cambiar. Y todo volverá a como tenía que ser, Desde ahora me haré cargo del Clan". El viejo expresó tranquilamente el motivo al cual vino, sería bastante estúpido de su parte volver a dejar el Clan en manos de inútiles justo cuando los viejos como el empezarán a aparecer. Inevitablemente habrá muchas muertes en el inframundo con sus surgimientos. Aunque antes de eso todos tenían que reunirse con el Rey, Naruto Lucifer. Para saber dónde será la ubicación de las batallas y cuánto tiempo durarán las personas dentro de la zona de supervivencia.

Todos se sorprendieron por sus palabras, Lord Phenex, quien había levantado la cabeza nuevamente, apretó los dientes pero no opinó nada. No había nada que opinar, si lo hacía sería asesinado incluso antes de que terminara sus palabras. El anciano, que había dejado de pensar en cómo su tiempo volverían, se acercó a uno de los muebles y se sentó en él.

"Anna, reúne a todos los del Clan, sin importar en qué lugar se encuentren. Que estén aquí en una hora". El anciano dió su orden, la orden era bastante clara para que la llevará a cabo. Sin importar la posición o estatus de esa persona, si era un Phenex tenía que estar aquí en una hora. ¿Qué le sucedería si ellos no accedían y venían? No lo quería ni pensar.

"Cómo usted diga, padre". Se inclinó y salió de la sala a cumplir con su orden. Raiser y Ruval no comentaron y solo observaron todo lo que sucedía, se mantuvieron tranquilos. Ruval se sorprendió por la actitud de Raiser en éstos momentos, había pensando que Raiser haría algo impulsivo pero para su sorpresa Raiser se mantuvo tranquilo en su lugar. Algo verdaderamente sorprendente.

"Abu...E.. Lo". El anciano abrió sus ojos, que los había cerrado momentos antes y miró en dirección de dónde fue llamado, se encontró con unos ojos rojos mirándolo sin expresión y su cara tranquila flaquea.

"Abuelo". 'Ravel', quien lo había llamado, miraba en dirección del anciano, extrañamente sus ojos habían pasado de sus tiempos azules o unos carmesí.

"Karen". El viejo la llamó y se paró apresuradamente del mueble. Lord Phenex se paralizó en su lugar en estado de Shock cuando miro el cambio de ojos de su hija, Ruval y Raiser, que mayormente se mantenía tranquilos al no conocer del todo la situación, se quedaron en shock al igual que su padre al ver el cambio de su hermana menor y como su mayor se apresuró a donde ella. Incluso llamándola por otro nombre, ¿No sabía que ella en realidad se llamaba "Raven"?

"Karen, tu, estás bien. Cómo?". El anciano se acercó a ella y la abrazó, con emoción. Los de la sala no comprendía qué estaba pasando en estos momento, solo se mantuvieron en silencio observando sin querer interrumpir por miedo a que fueran un objetivo por interrumpir dónde no deben.

"Ustedes, salgan". La voz del anciano se tornó oscura y profunda y se giró a dónde estaban los tres hombres parados. Cómo si fuera por instintos los tres salieron rápidamente de la sala Solo dejándolos a ellos dos hay.

"Y, yo. No estoy muerta?". ' Ravel' se preguntó mientras miraba a su alrededor y a ella misma, luego miró a su abuelo y ladeó la cabeza confundida.

"No lo estás pero, Qué te pasó? Creí que habías muerto ". La voz del anciano sonaba ansiosa, sintiéndose abrumado por la felicidad.

"Yo igual creía eso, solo ví a padre a padre detener un gran pilar de luz que venía hacia Ami y luego algo me atravesó y perdí la conciencia, y antes de eso, estaba luchando contra... Una ángel de alas negras. La chica no Ravel se sentó y narró lo último que recordaba... Padre debería de saber que sucedió y está pasando".

"Si, seguro El Señor Lucifer Debería de saber qué sucedió contigo. Quizás usó algo para hacerte volver pero en el futuro, o no se. Luego vamos a con el Señor y te reencuentras con el". La rubia solo asintió y puso una de sus manos en su frente antes de sobar.

'Estos recuerdos... Míos? No, pero? Reencarne!?'. La chica se preguntó a sí misma con dudas y preguntas en su mente mientras ordenaba sus recuerdos.

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Un día después

Castillo Lucifer.

Sala De Lucifer.

Naruto se encontraba en su sala mientras jugaba con el cuerpo de una humana sobre el escritorio, el cuerpo de la mujer se encontraba completamente ensangrentado, cables atravesando su carne, pechos, brazos, piernas, abdomen, vagina. Todo estaba conectado con una serie de cables de metal. El cuerpo se encontraba sin ojos y dedos, donde deberían de ir las orejas no había nada más que un orificio, sin un solo pelo en su cabeza calva, que se encontraba completamente chamuscada luego de haber sido prendida en fuego y apagada.

"..."

La puerta se abrió y Serafall entró a la sala, vistiendo sólo unas bragas negras y un brasier morado, llevando un collar de perro alrededor de su cuello mientras la cadena conectada con el collar colgaba en el aire.

"Señor, Todos los demonios o otras razas que residen en el inframundo en estos momento se encuentran abarrotando toda las calles. Ya sean niños, adultos o ancianos, todos están a las afueras del castillo ". Serafall informó sumisamente mientras que Naruto la escuchaba.

"Bien, vamos". Naruto se acerco a Serafall y sujeto la cadena, Serafall solo se agachó y se puso en cuatro patas antes de salir por la puerta como perra que su amo saca a pasear.

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Fuera del Castillo Lucifer.

Cientos de Miles demonios y criaturas de diferentes razas se encontraban por todo el lugar, todo el territorio antes desolado se encontraba lleno. Hasta más allá de dónde se había puesto una frontera para que ningún demonio pasará a este territorio. De todos los demonios, los líderes de los clanes pilares se encontraban a la cabeza en las puertas del castillo Lucifer. Encabezados por El anciano de la familia Phenex. Anuló Phoenix, Gregorio Sitri, Marviz Marbas, Auricio Velefor, Hendrix Buer, Green Belial. Y muchos viejos más de los clanes extintos que han estado apareciendo desde el día anterior, cuando se propagó la noticia del regreso de Naruto Lucifer y que quiere a todos reunidos en un solo lugar, siendo que quien no se presente No Vivirá al siguiente día para contar su falta a una orden.

Adelante de todas las criaturas, Anuló, el padre de Anna Phenex. Estaba al frente para servir a Lucifer como lo había hecho cientos de años antes. Luego de haberse puesto al día con su nieta y que ambos supieran sobre la situación en general de todo el inframundo. No pudieron ponerse ansiosos por lo que podría ocurrir, igual a su nieta Karen no le importaba lo que sucediera en el inframundo y a él tampoco pero no pudieron evitar estar aquí para barrer con todas las basuras que habían llevado este magnífico lugar a la porquería de ahora.

El viejo salió de sus pensamientos cuando en el cielo una luz blanca iluminó el cielo y los cientos de demonios que estaban discutiendo, charlando o en silencio miraron hacia el cielo.

Naruto bajaba iluminado del cielo, como buda que recién alcanza la iluminación y es rodeado por la luz de Dios. Naruto se mantuvo a una distancia sobre el aire mientras sostenía la cadena que conectaba con el collar que Serafall tenía puesto. Serafall se encontraba aún en cuatro patas, como si estuviera en el suelo. Pero flotando en el aire mientras era sujeta.

...

Para las personas de abajo esto fue un gran shock, más para las generaciones que nunca habían conocido aún Lucifer de verdad. Ver cómo uno de los demonios más "poderosos" del inframundo era tratada como una mascota y que tuviera tan poca vestimenta en frente de Miles de criaturas los sorprendió. Serafall solo desvió la cabeza con vergüenza, sintiéndose observada mientras estaba casi desnuda frente a tantas personas.

Naruto no le prestó atención a nada de esto, había una razón para traer a Serafall aquí y era bajarle la moral a todos. Cómo ella era una "superpotencia" en esta época iba a ser un pilar para los más débiles que eran dirigidos por ella y depositaban su confianza en ella. Pensaba en restaurar el inframundo a sus años, y no quería gente débil en el, aquí el fuerte se come al débil y arriba del fuerte se encuentra el. No hay más que decir.

"Ustedes, pequeñas alimañas, están aquí para ver si vivirán para el futuro o no. No importa cuántos de ustedes sean, si unen fuerzas o trabajan solos. Solo quienes vivan durante la próxima hora vivirán en mi reino". Las palabras profundas y oscuras enviaron escalofríos por todo el cuerpo de todos abajo, no hubo ser entre la multitud que no hubiera temblado por cada palabra que él pronunciaba.

Naruto miró a un grupo de ancianos que se encontraba en frente de todos estos. Más bien a la niña que igual se encontraba entre esos viejos, punto su dedos hacia ellos y luego hacia el suelo. Todos los viejo se apresuraron y volaron hasta estar frente de Naruto y caer de rodillas al suelo.

"Hemos visto a su señoría Lucifer".

"Hoooooo. Los lacayos de mi ñiña. No espere nada de ustedes pero que hayan permanecido vivos hasta este momento muestra que sirven para algo". Naruto se rió en estos momentos, recordando como fue a buscar a cada prodigio de ese tiempo para que fueran las mascotas de su hija. Muchos murieron en las guerras y aunque no les prestó atención, su hija se quedaba porque estaba perdiendo a sus juguetes que combatían contra los ángeles para matar su aburrimiento.

"Padre". Dejó de recordar esos momentos cuando una chica con dos coletas en taladros se acercó a él mientras volaba con dos alas de fuego desplegadas detrás de ella. Lo que llamó su atención de su cuerpo fue principalmente sus ojos rojos, y labios.

Miro unos momentos antes de sonreír.

"Karen".

[Continuará...]